CAPÍTULO 2
Al final me he decantado por utilizar el vestido negro que tenía reservado para usar en año nuevo, pero debido al acontecimiento al que iré es justo el color que se merece, no es un momento feliz es un momento de luto para mí. Aún siento una opresión en el pecho, sigo sin poder creer lo que pasó.
El sonido del timbre me hace volver a la realidad, son exactamente las cinco de la tarde, Shaoran si que es puntual, aunque claro, eso desde que lo conocí, de hecho en algunas ocasiones discutíamos porque yo soy un poquito impuntual, pero solo un poco. Tomo mi pequeño bolso y voy a abrirle la puerta, él se ve impresionante con su traje de tres piezas.
–Sakura, te ves bellísima –comenta mientras me extiende su mano– ¿nos vamos?
Como si fuese un muñequito de tablero, solo muevo mi cabeza asintiendo, me siento un poco incómoda de estar con él después de mucho tiempo y sobre todo porque fui yo quien lo dejó, soy una mala persona.
–¿Por qué vas si no te sientes cómoda? –su pregunta me ha tomado de sorpresa, abro y cierro mi boca en busca de algo, pero ni yo misma sé por qué estoy yendo–
–Supongo que es para cerrar este ciclo –hablo pasados unos minutos–
No dice nada más, no me cuestiona de nuevo y en parte se lo agradezco, la compañía que me brinda es suficiente y no sabría qué más responderle.
Al llegar a la ceremonia, todos se nos quedan mirando, la mayoría de los presentes tienen conocimiento de nuestra historia durante la preparatoria, es normal que ahora estén sorprendidos de vernos juntos, aunque paso de ellos, eso es lo que menos me interesa.
–¿Estás bien?
Siento el apretón que me da en la mano, estoy en primera fila presenciando la boda, no tengo el valor de interrumpirla, se ven felices, aunque su felicidad haya pasado sobre la mía.
–Todo bien –confirmo más para mí que para él–
Una vez acaba, toca felicitar a los novios, ¿qué es lo que debo decir? Shaoran tira de mí para que avance, me siento en piloto automático.
–Bonita ceremonia –consigo hablar–
–Gracias, en verdad me alegra mucho que hayas venido –Tomoyo intenta tomarme de las manos, sin embargo me aparto–
–¿Están juntos? –pregunta Eriol, mirándonos alternadamente–
–Sí –respondo rápidamente– estamos juntos –afirmo mientras abrazo a Shaoran–
Más de los invitados se acercan para felicitarlos por lo que es muy fácil emprender la huída ¿por qué he dicho eso? Soy una mentirosa de lo peor.
Con Shaoran llegamos juntos a la recepción, me ha costado no romper a llorar cuando escuché que por fin estaba casados, me duele, y más porque ya había comenzado los preparativos de la boda cuando ellos decidieron hablar de su relación.
El primer baile de los novios da comienzo, siento un poco revuelto el estómago, a pesar de los intentos de mi familia por hacerme sentir cómoda.
–Ahora vuelvo...
Le digo a Shaoran antes de marcharme tras alguien que me es familiar, una vez cerca no hay ninguna duda, es el señor Wang quien habla muy animado con algunos invitados de la boda, espero que esto sea obra del destino que me esté recompensando.
Lo observo a la distancia hasta que veo que se ha apartado del grupito de señores, no pierdo más el tiempo por lo que me acerco a él, ni siquiera tengo tacto para hacerlo, pero en verdad quiero trabajar para él y abrirme paso en el mundo de diseño de interiores.
–Señor Wang, que gusto verlo –comento como si nada–
–¿La conozco? –su tono frio y de indiferencia me hacen encogerme, por supuesto que no me conoce, nadie me conoce–
–Sakura Kinomoto, soy Diseñadora de interiores y me encantaría poder enseñarle mi portafolio de diseños, podría decorar o redecorar alguna de sus propiedades –voy al grano, es mejor a darle más vueltas–
–Lo siento, pero me gusta trabajar con gente experimentada, mis propiedades son grandes y de mucho prestigio.
¡Me está rechazando! Debo hacer algo para ganármelo, pero ¿qué? Tengo experiencia, aunque es muy poco lo que he hecho y es obvio que contárselo no ayuda en nada, no le llama la atención saber de mí, he fracasado.
–Cariño, llevo buscándote –escucho a Shaoran–
–Shaoran Li, que agradable sorpresa –saluda el señor Wang– ¿de quién es amigo?
–Yuan Wang, demasiado tiempo sin verlo –responde Shaoran con demasiada familiaridad– soy amigo de la novia ¿y usted?
–He practicado artes marciales con el papá del novio durante mucho tiempo –informa el señor Wang–
–¿Conoces al señor Wang? –interrogo a Shaoran–
–Llámame Yuan por favor, le vendí a Shaoran una propiedad y él me recomendó con sus clientes –responde el señor a mi pregunta, me he quedado sin palabras, tal vez tenga una oportunidad para conseguir algo–
–Le comentaba a Yuan, que yo decoro casas –comento mirando a Shaoran, en busca de algo de apoyo–
–Así es... –valiente ayuda me ha brindado–
–Desde obras de arte, muebles, y todo lo que ayude a darle más valor para venderse la propiedad –continúo explicando–
–Y déjame agregar que tiene mucho talento, un gusto impecable para la decoración, es realmente asombrosa –me he quedado sin palabras con lo que ha dicho Shaoran–
–Excelente recomendación... si me disculpa, iré en busca de mi esposa para bailar esta pieza –informa antes de irse–
Después de todo mis intentos fueron en vano, ni con todo y que Shaoran habló de mi trabajo, el señor Wang pasó de mí.
–¿Quieres bailar conmigo?
Más que una pregunta es una imposición, él tira de mi mano y me lleva a la pista de baile, me da unas vueltas y me olvido por completo de donde estamos, debo admitir que Shaoran me ha sorprendido con sus paso de baile.
En total terminamos bailando cuatro canciones, entre risas, algunos jalones para que no huya y miles de vueltas hasta perder la cabeza, es el momento más agradable que he tenido hasta ahora, le pido un poco de tregua, necesito beber algo, me estoy deshidratando.
–Los podría ver bailar toda la noche, hacen una linda pareja –comenta tía Sonomi–
–Es cuestión de encontrar al indicado –confirma papá–
No sé en qué momento, toda la familia está a nuestro alrededor, me siento empequeñecer.
–¿En verdad están saliendo? –vuelve a interrogar Eriol–
A este que le importa si estoy o no saliendo con Shaoran, quisiera gritarle que se ocupe de su ya esposa, sin embargo, no quiero montar un espectáculo.
–Sí, Sakura y yo somos pareja –para mi sorpresa, Shaoran lo ha confirmado, me está siguiendo la mentira–
–Que sorpresa, no habían dicho que son novios –argumenta Tomoyo–
Como si fuese a decirle que salgo con alguien, capaz y me lo vuelve a bajar.
–Somos más que novios, estamos comprometidos.
De estar bebiendo algo, apuesto que lo hubiese escupido de la impresión, ¿qué le pasa a Shaoran? ¿Por qué está diciendo eso? y lo más importante ¿cómo me salgo de esta mentira?
Todos comienzan a felicitarnos y cuestionar por qué no había dicho nada antes, Eriol y Tomoyo incluso anuncian el compromiso a todos los invitados, ahora sí no sé cómo salir de esta, lo jalo del brazo hasta un espacio apartado.
–Estás loco, ¿por qué dijiste eso?
–Lo siento, tal vez me pasé un poco –se disculpa– quería ayudar, prometo que lo arreglaré.
–No veo cómo le puedes dar solución a esto –respondo resignada–
Si antes me sentía patética por que mi ex prometido se casaba con mi prima, ahora me siento mucho más patética cuando se enteren que todo ha sido una mentira, me terminaré mudando a otro continente para evitar las miradas compasivas.
Luego de un par de horas de aguantar las felicitaciones, Shaoran me lleva a casa, ambos buscamos cómo darle fin a este compromiso falso.
–Llamaré a todos a primera hora para decir que todo fue un mal entendido –comenta antes de que me baje del auto–
–Gracias por todo Shaoran.
Le doy un beso en la mejilla, a pesar de todo me ha ayudado a no estar sola este día, entro a casa, me deshago de los tacones, la luz del buzón de llamadas está encendida por lo que presiono el botón para escuchar los mensajes, hay uno de Touya reclamándome que no le haya dicho antes sobre mi relación con Shaoran, otros más son felicitándome, y el último es el que más me impresiona.
"Hola Sakura, soy Yuan Wang me encantaría ver tu portafolio de diseños, qué te parece si almorzamos mañana, te espero con tu prometido... y muchas felicidades"
Wow, ¡el señor Wang quiere ver mi portafolio! Estoy más que contentan, aunque esto sea continuar mintiendo, tomo mi móvil y busco el número de Shaoran, necesito hablar urgentemente con él, uno, dos, tres toques y manda directo a buzón
–Shaora, habla Sakura... por favor no vayas a desmentir el compromiso, llámame y te explico.
Que conste que él inició con la mentira y tal vez saque algo provechoso de ella, solo espero que Shaoran me apoye.
Shaoran me devuelve la llamada hasta el día siguiente, lo cito en una cafetería que está cerca de mi trabajo, esta conversación debe ser cara a cara, no me atrevo a ser tan fría y hablarlo todo por el móvil, así que sin perder más tiempo, voy a donde he quedado con él, como siempre su puntualidad es impecable.
Le cuento sobre la llamada que tuve del señor Wang y de cómo esto me ayudaría a poder abrir mi propio negocio de diseño de interiores y dejar de ser una subordinada más.
–Te ayudo, con una condición...
Y yo que creí que me la iba a poner muy fácil, todavía él me mete en esta situación.
–¿Qué condición? –pregunto con cautela–
–Me metieron a un concurso de beneficencia, ¿no sé si has escuchado del tour navideño? –asiento e indico que prosiga– pues mi casa es una de las que debe de decorarse, yo sé que es para una noble causa, pero no tengo idea de cómo hacerlo –me explica– ambos nos ayudaremos, tú consigues a Yuan y yo consigo quedar bien con el evento.
Viéndolo desde su perspectiva es muy buena esa idea, de todos modos, con suerte hoy consiga algo con el señor Wang.
–Hecho, yo te ayudo.
ALOOOO CERECITOS! PUES AQUÍ EL SIGUIENTE CAPÍTULO, AYER TUVE UN CONTRATIEMPO Y NO PUDE SUBIR, Y ESTE ES CORTIRO PERO NO POR ESO DEJA DE SER IMPORTANTE PARA LO QUE SE VIENE, ADEMÁS DE QUE RECUERDEN QUE EN SÍ LA HISTORIA ES CORTA.
ESPERO SUS COMENTARIOS, UN BESO.
