CAPÍTULO 3

Siento nervios, el estómago lo tengo revuelto, aún no me creo que siga con la mentira y por trabajo, igual y debo decir al verdad ¿no? No quiero complicarme con esto, pero; y si lo hago y pierdo esta oportunidad, de todos modos también ayudaré a Shaoran en lo que me ha pedido, no es que solo yo salga beneficiada.

Estoy en el restaurante que eligió el señor Wang y sorprendentemente, Shaoran no ha llegado y creo que eso es lo que me tiene más nerviosa, sobre todo al mirar hacia la entrada y ver al señor Wang entrar, ¡quiero que la tierra me trague! ¿Qué le voy a decir de la ausencia de Shaoran? comienzo a pensar en nuevas mentiras, algún contratiempo en el trabajo, o tal vez una enfermedad, estoy en apuros.

–Sakura, disculpa la demora he tenido una mañana complicada...

Sonrío, es lo único que puedo hacer, no quiero hablar, aún no sé qué decirle con respecto a Shaoran y como si el cosmos me estuviese ayudando, Shaoran hace acto de presencia, haciendo que expulse el aire que estaba conteniendo de los nervios.

–Cariño, te he hecho esperar demasiado –dice con tono preocupado– Yuan, disculpa mi tardanza.

–No hay problema, también estoy llegando –comenta– ¿Qué tal tu pequeño?

Wow, ¿de qué me he perdido? me siento excluida de la conversación ¿de qué pequeño están hablando?

–Bien, lo llevé a su clase de artes marciales.

–Vaya, será un niño muy disciplinado, ¿cómo ha tomado su compromiso?

–Muy bien, le encanta la idea... ¿no es así cariño?

Shaoran me toma la mano, vuelvo a sonreír y esta vez lo acompaño con un asentimiento, me acabo de enterar que tiene un hijo, ni siquiera sé su nombre.

–Y bien, ¿qué me tienes?

Le enseño al señor Wang mi portafolio con las decoraciones que he hecho, se ve asombrado con lo que le enseño, espero que esta sea una buena señal para conseguir algo con él.

–Déjame contarte que Sakura decorará mi casa para el tour navideño –informa Shaoran–

–Excelente, que bueno que te hayas animado a participar en ese acto benéfico –concede Wang– Entonces esperaré a ver qué es lo que haces en esa casa, si me gusta te daré trabajo en alguna de mis propiedades.

–¡Perfecto! –digo con demasiada emoción–

–Entonces nos veremos dentro de cuatro semanas –confirma– disculpen que me vaya, pero tengo que enseñar más propiedades –explica–

Él intenta pagar la cuenta, sin embargo, Shaoran no lo deja, estoy feliz no es un trabajo asegurado, pero es una gran oportunidad.

–Lo vas a conseguir –la voz de Shaoran me saca de mi ensoñación– si tienes tiempo te llevo hoy a la casa.

–Shaoran, ¿tienes hijos? –cuestiono, antes que nada necesito informarme–

–Si y no –dice lentamente– no es mío, es de Shiefa, ella falleció al dar a luz; mis otras hermanas tienen a los suyos, mamá está demasiado grande para hacerse de un niño, así que es mío.

–Lo has criado desde que nació –afirmo asombrada– ¿Cómo se llama?

–Qiang Li –dice mientras me pasa su móvil en donde aparece él con el niño de unos siete años aproximadamente– Sakura, nadie sabe lo que te acabo de decir, más que mi familia –dice con cautela– Qiang no puede enterase de eso, para él soy y seré siempre su padre.

–¿Qué hay de su verdadero padre? –cuestiono mientras le devuelvo su móvil–

–Nunca supimos de él, Sheifa no habló nunca de él.

–¿Qué le has dicho sobre su madre? –interrogo un poco más, quiero saber qué ha pasado en su familia todo este tiempo–

–La verdad, que ella falleció, más no sabe quién es; le inventamos un nombre –explica– y sí Sakura, él sabe sobre el compromiso

Me ha leído la mente, ha contestado a mi curiosidad sin emitir palabra alguna, comienza a asustarme; él termina pidiendo la cuenta para poder ir a su casa y ver en qué me he metido, sé decorar de eso no me cabe la menor duda, sin embargo, también debo de acoplarme al diseño de la casa y los gustos de Shaoran y el pequeño.

Llegamos al vecindario más caro de la ciudad, las casas están siendo decoradas; hay demasiado movimiento y debo de admitir que la competencia es muy buena, Shaoran se detiene enfrente de una casa muy linda, aunque con nada de decoración, de todas las casas, esta es la que no tiene absolutamente nada.

Entramos y hay más de lo mismo, exactamente nada; ¿A caso no piensa decorar este año? la casa es amplia y moderna, aunque los muebles que tiene carecen de personalidad, hay diferentes tipos de pelotas tiradas por la sala de estar, en al mesita de centro hay libros, cuadernos y lápices de colores, recuerdo que Shaoran era un obsesivo con la limpieza y el orden y tal parece que tiene a alguien completamente opuesto a él.

–¿Sorprendida? –lo miro mientras levanto una playera y se la enseño–

–¿Cómo sigues cuerdo con tanto caos? –cuestiono–

–Estás viendo todo este caos porque Qiang acaba de llegar del internado –explica– dejó todo tirado y me lo llevé a las clases de artes marciales, estará allí por un par de horas y me toca regresar por él.

–Shaoran Li está justificando el caos en su casa –comento con sarcasmo– esto es oro.

–Calla, que tú nunca has sido ordenada...

Su móvil interrumpe la conversación, me pongo a mirar toda la casa, tiene mucho potencial aunque no tiene nada de decoración, algo me dice que tendré que utilizar de lo que tengo en casa para darle ese toque navideño.

–Debo irme, te dejo una llave y puedes comprar todo lo que necesites y anotarlo en mi cuenta –dice mientras va de salida– dale vida a la casa.

¿Darle vida a esta casa? creo que está de broma, aquí hay que hacer un rcp urgentemente para poder revivirla, tiene todo para ser un hogar.

Dado que la casa es para mí sola por un momento, me pongo a tomar medidas e inspeccionar habitación por habitación, las dos habitaciones para descansar tiene solo una cama y pequeñas cajoneras a cada lado, el closet está adherido a la pared por lo que solo se ven las puerta, un completo extraño como yo, no sabría que hay un niño viviendo en esta casa, de no ser por el caos de la parte de abajo, la habitación no tiene nada infantil.

El pequeño Qiang es muy lindo, tiene cabello y ojos marrones, tiene un cierto a aire a Shaoran y es de esperarse ya que en realidad es su tío, son familia. Shaoran dijo que el pequeño tiene conocimiento de causa de nuestro compromiso y comienzo a creer que es mala idea, ¿qué le diremos cuando todo este circo acabe?

"Sakura, en qué te has metido" me reprende la voz de mi consciencia.

He aprovechado el día viendo muebles infantiles, quiero darle vida a la habitación del pequeño, solo he tomado algunas fotografías y he anotado la información de cada mueble, veré si un día podemos salir los tres para elegirlos y hacer partícipe al pequeño en toda la decoración.

Lo único que si he comprado es un árbol de navidad y algunos adornos, con algo debo de empezar para revivir esa casa, llamo a Hiro en auxilio, necesito de su auto para poder llevar el árbol y él entienden la magnitud del asunto ya que cuando llega, me enseña una camioneta, ideal para llevar todo lo que he comprado.

–Un pino a estas alturas, el árbol lo debió de poner hace mucho –se queja mientras lo afianza–

–Te sorprenderías, no tiene absolutamente nada –comento mientras subo las demás bolsas con adornos– aprovechando tu amabilidad, podemos pasar también por unos sillones que encargué –lo miro con ojitos de cachorrito, sé que no se puede resistir a esa mirada–

Lo escucho refunfuñar, aún así me lleva a recoger los sillones para la sala de estar, el mismo trabajo que dio subirlos es el mismo que nos da bajarlos y meterlos a la casa, aparto los muebles sin vida, debo de preguntarle a Shaoran si los quiere vender o donar.

–Que casa más vacía –comenta con un silbido–

–Te lo dije, muchas gracias por tu ayuda prometo compensarte –aseguro–

–Una cena estaría bien, me encanta la pasta que preparas con camarones empanizados.

Lo acompaño a la puerta mientras agendamos la cena, en definitiva, no sé que haría si Hiro no hubiese llegado a mi vida, es de los amigos en quien puedes confiar y jamás te defraudarán a menos que les de un resfriado y entonces sí te dejan plantada.

Miro el árbol que he comprando, no decido en qué área ponerlo, este tiene que ser el centro de atención, el que robe las miradas, miro a mi alrededor, la casa es preciosa y en cualquier lugar que lo ponga sé que llamaría la atención, lo ideal sería a un costado de la chimenea, tal vez junto a la ventana, así desde fuera también podrían apreciar la decoración.

–Vaya, has comprado un árbol... –escucho a Shaoran, ni siquiera escuché que llegara–

–¡Tendremos un árbol! –veo al niño de la fotografía en carne y hueso– tú eres Sakura ¿cierto? Papá me ha hablado de ti

Me quedo asombrada por su soltura, a su edad sentía una pena profunda y me costaba mucho hablar con extraños.

–Y tú eres el pequeño Qiang, también he escuchado sobre ti –digo mientras me coloco a su altura– ¿Qué te parece el árbol? ¿Tiene buen tamaño?

–Es el más hermoso que he visto, papá nunca tiene tiempo de adornar para navidad y en casa de la abuela tampoco se decora, siempre quise tener uno –comenta con entusiasmo–

Miro a Shaoran, no puedo creer lo que me está diciendo el pequeño, al menos también serviré para darle una muy feliz navidad a este niño.

–Qiang ve a lavarte las manos, vamos a cenar –dice Shaoran en tono autoritario–

Una vez el pequeño desaparece, aprovecho la oportunidad para interrogar a Shaoran, no puedo creer que esté de grinch.

–¿Es verdad lo que dijo Qiang?

–Si, nunca hay tiempo de decorar, ando en el trabajo y él llega del internado y lo meto a diferentes actividades para mantenerlo ocupado mientras termino, no hay tiempo de decorar –explica–

–Yo te ayudo con Qiang, puede estar conmigo durante el día, ayudándome con la decoración mientras tú trabajas.

–No creo que sea buena idea, estarás ocupada, ya he organizado los días de Qiang –sentencia–

–Vamos, yo puedo con él... confía en mí.

Nuestras miradas se conectan un instante, ámbar contra verde, ha pasado una semana desde que nos volvimos a ver y siento como si el tiempo no hubiese pasado, aunque claro que pasó, él se ha hecho responsable de un niño, mientras que yo sufrí una ruptura amorosa.

El pequeño baja e interrumpe mis súplicas, no puedo contradecirlo enfrente de él, sobre todo porque no tengo voz y voto, soy su prometida falsa, no es verdadera nuestra relación, aunque eso solo él y yo lo sepamos.

ALOOOO CERECITOS! PUES AQUÍ LA CONTINUACIÓN DE ESTA HISTORIA NAVIDEÑA, ¿QUÉ LES ESTÁ PARECIENDO? ¿SE ESPERABAN LO DE SHAORAN? LES RECUERDO QUE ESTA HISTORIA ESTÁ INSPIRADA EN LAS PELÍCULAS NAVIDEÑAS QUE ME LA ESTOY PASANDO VIENDO, ASÍ QUE SI VEN ALGO SIMILAR ES POR ESO JAJAJAJA HAY ALGUNAS COSAS DE MI IMAGINACIÓN Y TODO ESTO CON MUCHO AMOR PARA USTEDES.

ESPERO SUS COMENTARIOS, QUE COMO SIEMPRE LES DIGO ES LO QUE ME INSPIRA A SEGUIR, YA QUE DE ESA MANERA SÉ SI LES GUSTA O NO (/-\)

UN BESO MIS CERECITOS! NOS VEMOS EN EL SIGUIENTE CAPÍTULO.