Hola mis estimadas lectoras y estimados lectores. Gracias a Dios por fin pude sacar adelante este capítulo. Sé que estoy tardando por lo menos una semana más en publicar del promedio que normalmente manejo, les pudo disculpas y espero esto no sea un inconveniente para que me sigan leyendo.
Tengo muchas ideas para este fic, pero cuando me siento a escribir la musa me traiciona. Uff… perdón por echarles el rollo, es que quería desahogarme.
En fin, como les había comentando en este capítulo veremos algunos de los sentimientos que alberga Akane hacia las dichosas "prometidas". Espero que les guste…
Disclaimer
Los personajes no me pertenecen son de la maravillosa, pero cruel, de Rumiko Takahashi; la cual, debido al trauma que me dejó, me obligó al vicio de leer y escribir fanfics.
La Historia de Nuestro Amor
Capítulo VI ¿Celos, de ellas?
Sentía que la cabeza me iba a estallar en cualquier momento. Me coloqué las palmas de ambas manos en los costados de mi frente y la hundí entre mis piernas. Solté un sonoro suspiro mientras miraba fijamente la duela… ¿Por qué ellas tenían que estar presentes en mi vida? Causaban tantos problemas, tantos malentendidos.
Algunas personas de seguro creían que las odiaba, pero eso no era cierto; el que no fueran santo mi devoción no significaba que las odiara… Sin embargo, tenía que admitir que a veces sí tenía cierto resentimiento hacia ellas. Había ocasiones en que deseaba que desaparecieran, y me sentía frustrada cuando insistían en afirmar que eran mejores que yo.
Toda mi vida intenté pensar de forma positiva, no dejarme pisotear por nadie, y nunca sentirme menos. Quería mostrarle al mundo que era una chica fuerte, inteligente, y dedicada a su gran pasión: las artes marciales. Cuando Ranma llegó mi vida dio un vuelco… La seguridad que sentía dentro mí poco a poco fue menguando.
Tuve que aceptar que había muchas personas que eran mejor que yo en las artes marciales. El que Ranma lo fuera no era un problema tan grave, lo malo fue que todas sus auto-proclamadas "prometidas" llegaron a restregarme en la cara sus habilidades en el combate; pero no sólo eso, además tenía que aguantar que el idiota de "mi prometido", y otras personas, me estuvieran comparando en diversos aspectos con ellas.
Cada una era especial y diferente a su modo. Sin duda las tres eran hermosas… Sí hermosas, maldita sea; incluso más sexys que yo, no obstante, eso para mí no era tan importante. Lo que realmente me preocupada era lo buenas que eran a la hora de luchar. En más de una ocasión me había visto humillada ante alguna por no poseer la destreza, ni la fuerza para hacerle frente.
Continué cabizbaja mirando como los dedos de mis pies se flexionaban y resbalaban sobre del piso de madera. Solté un suspiro con frustración mientras mi cabeza seguía maquinando ideas y escenas vividas en el pasado.
Ellas… siempre ellas… Cerré mis párpados con pesadez y empecé a recordar la forma en que cada una de estas chicas había llegado a mi vida. La primera en la que pensé fue en la loca de Kodachi. Aún podía recordar con algo de rabia la manera en que la vi con Ranma aquella noche…
Flashback
Limpiaba enfadada mi habitación luego del desastre que había dejado esa maniática de la rosa negra. ¿Quién se había creído para atacarme por la espalda en mi propia alcoba y después llenarla de sus horrendos pétalos negros? Además de mi incidente con ella, pensaba en lo desconsiderado que era Ranma… El tonto se había ido a perseguir a P-chan cuando yo me encontraba en problemas.
Aspiré con tanta furia que quebré la maquina con la que estaba limpiando; de pronto escuché un sonido muy extraño que provenía del tejado. Decidí subir para cerciorarme que todo estaba en orden, no obstante me llevé una desagradable sorpresa…
Kodachi estaba a punto de besar al idiota de Ranma, el cual estaba recostado en el tejado sin mover un dedo para impedirlo. No supe con exactitud qué fue lo que me pasó, sentí un profundo malestar y sólo deseaba separarlos, ¡qué descaro el de ese par!
De una fuerte patada logré que la "rosa negra" dejara de estar encima de Ranma.
-¡Se puede saber que haces en el techo de mi habitación!- reclamé bastante molesta.
Ella cayó agraciadamente y sin recibir ningún daño, -No es correcto atacar por sorpresa.
-¿Verdad que no te gusta? A ver si así aprendes a no hacerlo- espeté ironía, para luego finalizar con enérgico, -¡Oíste!
Me miraba con sus ojos color hielo bien abiertos, -Hum… Esta vez tendré que marcharme Ranma mi amor, lamento que nos hayan interrumpido…- Dio un salto lejos del tejado, -Ranma cielito nos veremos pronto, jo, jo, jo- su risa ensordecedora hizo eco en el silencio de la noche.
-Ay, que loca está- mascullé. No pude evitar mirar con recelo al idiota de "mi prometido" quien seguía tendido sobre el techo. Me fue difícil creer que estaba encima de mi cuarto y a punto de besar a la chica que me había atacado unos minutos antes.
-Lamento haber interrumpido tu romance, buenas noches- pronuncié con los ojos entrecerrados y buscando sonar casual.
Fin Flashback
Aún tenía fresca en mi memoria la rabia con la que me fui a acostar esa noche. En aquella ocasión quizás no tenía del todo claro el porqué de ese ardor en mi pecho y malestar en la boca del estómago… Tiempo después acepté, pero aclaro que sólo para mí misma, que sentí celos.
Me convencí de que la vencería en batalla, sin embargo, nunca tuvimos la oportunidad de batirnos en un duelo de gimnasia rítmica de combate.
Con el tiempo dejé de ver a Kodachi como una verdadera amenaza. Era bastante odiosa y siempre buscaba llamar la atención, no obstante, tenía evidencias que demostraban que Ranma no tenía un interés genuino en ella.
Kodachi era una chica atractiva, que sabía cocinar, complaciente, siempre dispuesta a hacer cualquier cosa por quedarle bien a Ranma, o a Genma… Lo anterior realmente me ponía de un humor negro; sin embargo, pese a su belleza y afán por ser una "buena esposa" estaba completamente demente, cosa que le restaba puntos. En infinidad de ocasiones utilizaba sus polvos para dormir o tretas extrañas para conquistar a Ranma…
Levanté por fin la cabeza y la recosté sobre la pared. Miré hacia el techo… Si hablamos de trampas nadie la ganaba a la odiosa amazona, esa sin duda era un peligro eminente. Siempre tenía una amplia serie de artimañas para conseguir que Ranma saliera con ella o le prestara atención.
De todas las "prometidas" de Ranma ella era la más peligrosa. Tenía un fuerte espíritu combativo y mucha fuerza física, contaba con astucia y un excelente manejo de la magia china… Además era la más hermosa. Fruncí el ceño notablemente con tan sólo pensarlo. Todos los chicos la veían atractiva, era voluptuosa, con una larga cabellera, vestía de una forma que llamaba la atención… Y tenía pruebas suficientes para pensar que Ranma estaba interesado en ella hasta cierto punto.
La peor parte con la resbalosa y odiosa de Shampoo era que: ¡se había atrevido a besar al idiota de Ranma y era la única chica que lo había hecho! Uy, con tan sólo recordarlo mi sangre hervía de forma inevitable…
Flashback
Después de nuestro extraño encuentro con Shampoo en la cafetería, Ranma y yo habíamos regresado a casa. Mi primera impresión fue que la amazona era chica muy bonita, sin embargo, cuando Ranma me explicó el porqué lo perseguía, caí en cuenta que él no había notado ese detalle. Aquella mujer estaba un poco desquiciada y cegada por sus deseos de venganza.
Al llegar nos sorprendimos al ver que ella también estaba allí. Shampoo no reconoció a Ranma en su forma masculina; estaba tan enojada que me atacó exigiendo que la llevara con Ranma-chica. "Mi prometido" de inmediato buscó ayudarme, que conste que yo no se lo había pedido, y de una patada rompió el bombori de la joven china. El arma fue a dar directo en la cabeza de la chica y ésta cayó inconsciente.
El muy bobo… Ahora Shampoo también se iba a querer vengar del Ranma varón, o al menos eso creímos todos.
-Ay qué pena, volvió a perder- espetó Ryoga con los ojos ligeramente entrecerrados, -Creo que es la triste historia de su vida- finalizó con ironía.
-¡Qué!... Fue un accidente- musitó Ranma nervioso.
-No, tú ganaste honestamente, yo lo vi- afirmó Ryoga.
-Sí, no seas modesto… Deberías alegrarte querido Ranma- intervino Kasumi con su dulce sonrisa característica.
-¡Ahora… ahora qué va a pasar!- empezó a cuestionarse lleno de pánico.
-Supongo que también querrá vengarse del Ranma varón… Esto es el colmo- dije mirando como la chica comenzaba a incorporarse.
"Mi prometido" comenzó a gritar como loco mientras agitaba las manos como si fuera un colibrí. Finalmente ella se puso en pie y caminó hasta quedar frente a él. -Accidente… Tranquila… No fue mi intención…- pronunció muy nervioso mientras retrocedía e intentaba alejarse de la amazona.
Quedó justo delante de Ryoga. -Mejor acepta el beso de la muerte, ¡adelante!- dijo el muchacho quien lo empujó hacia donde estaba Shampoo.
Lo que vi desde ese instante me dejó por completo desconcertada. Ella lo recibió con cariñoso abrazo, estuvo así por unos segundos y luego se separó de él para mirarlo intensamente.
-Wo ai ni- pronunció con dulzura. Todos mirábamos la escena sin entender nada. Lo rodeo con más firmeza por el cuello y… ¡lo besó!
-¡Qué está haciendo!- grité sin poder evitarlo. Esa amazona resbalosa estaba totalmente pegada a él besándolo y el cretino de Ranma no se movía, no hacía el más mínimo esfuerzo por quitarse y terminar con todo aquello.
No podía soportarlo, ¡cómo se atrevían!… Aquello era un descaro total. Sentí que una rabia abrasadora que me consumía por dentro; una ira difícil de describir. Lo único que deseaba era acabar con su estúpido beso. Sin pensarlo caminé hasta una de las armas chinas y la lancé con fuerza directo a la cabeza de Ranma. Él cayó de lado separándose de la china abusiva.
-Hum… Ranma- murmuró preocupada.
Tenía el entrecejo fruncido y mi ceño temblaba producto la cólera… No se lo iba a perdonar, ni a él, ni a ella. Mis ojos chocaron con unos de color escarlata. Nuestras miradas lo dijeron todo, éramos enemigas desde aquel momento. Nos desafiamos mutuamente echando chispas por los ojos. Nuestra pequeña guerra personal había sido declarada. Volteé el rostro para evitar seguirla mirando y giré sobre mis talones dispuesta a salir cuanto antes de la habitación.
Fin Flashback
De aquel modo empezó mi eterna lucha con Shampoo. Ella sin duda era como una piedra en el zapato. En ocasiones la sentía como una conocida cercana, incluso como una "semi-amiga", pero luego me daba cuenta de que sus intensiones casi nunca eran buenas. Era capaz de todo con tal de quedarse con Ranma, usar las peores artimañas y hechizos de alto nivel; sin contar que también tenía a la momia de su bisabuela ayudándola en sus planes.
Lo peor del caso era que yo sabía que Ranma sentía cierta atracción por Shampoo, bastaba con recordar lo que pasó la vez de la joya reversible… Sin embargo, había tomado la decisión de borrar de mi mente aquel funesto incidente. Ranma era un cretino, egocéntrico, presumido… punto y aparte.
Shampoo podía ser muy sexy y hermosa, cocinar de maravilla y estar a los pies del imbécil de "mi prometido"; pero el uso de tantas trampas había puesto a Ranma en alerta, y éste cada vez se mostraba más molesto con su acoso y su presencia.
Estiré las piernas despacio sobre la fría superficie y me pasé las manos por el rostro con frustración… Si bien Kodachi y Shampoo eran "prometidas" peligrosas, la que más me preocupaba era Ukyo. La cocinera de okonomiyaki era muy diferente a sus otras dos "competidoras", o al menos así lo creía yo.
Ranma y Ukyo compartían un pasado, era auténticos amigos. Él siempre se preocupaba por ella, parecían tener muchas cosas en común. La castaña era una chica hermosa, pero más "normal"; no se dejaba cegar por lo bonita que podría ser, ni se molestaba en arreglarse mucho. Supongo que como se acostumbró a vestir como chico a veces le era difícil enfocarse en ser femenina.
Además de esa conexión que compartían, Ranma adoraba su comida sobre todas cosas. Un aspecto muy importante era que Ukyo rara vez se prestaba para jugar sucio. No empleaba trucos para que él aceptara su compromiso, y creo que Ranma se lo agradecía… Él siempre se portaba atento y agradable con ella, no la ofendía, no le gritaba, se llevaban muy bien. Yo sabía que en el fondo sentía mucho aprecio por ella.
Incluso yo le tenía estima a Ukyo, la sentía como una verdadera amiga. Compartíamos espacios como la escuela, cosa que no hacía con las otras dos chicas. El punto era que Ukyo me caía bien, no obstante, su presencia me preocupaba y temía que Ranma algún día la viera con otros ojos.
Aún recuerdo la impresión que me llevé al darme cuenta que era una chica y que Genma había comprometido a Ranma con Ukyo a cambio del puesto de su padre…
Flashback
Mi reacción al enterarme de que Ukyo era mujer y además estaba comprometida con Ranma no fue para nada favorable. Deseaba matar al tío Genma, ¡qué horror, comprometer a su hijo a cambio de un puesto de comida!
Luego del alboroto que se armó en la bodega, Ranma había escapado así que decidí ir tras él. Cuando por fin lo encontré no me gustó para nada lo que vieron mis ojos. Ukyo estaba sobre él buscando venganza, intentaba golpearlo con su pala y gritaba una serie de cosas.
-¡Desde ese día me juré que no volvería a fijarme en un hombre!- le escuché afirmar claramente.
-Pues qué lástima porque eres muy bonita… Enserio, eres una chica muy linda…
-¿Qué dices?
-Algún hombre se fijará en ti.
Ella le lanzó un puñetazo en el rostro mientras se sonrojaba. -Ay, no seas mentiroso Ranma-.
-Lo digo enserio, no estoy mintiendo- continuó con una sonrisa estúpida en su rostro.
-Ya déjame en paz no me molestes… no- murmuró ella mientras lo seguía cacheteando.
-Eres muy bonita, enserio- repitió.
-No es cierto, no es cierto…
-Enserio sí…
Maldición, mi cuerpo se movió por voluntad propia hasta quedar en medio de los dos. Si escuchaba a Ranma decirle una vez más lo bonita que era iba a explotar llevándome todo lo que estuviera a mi paso. El muy cretino, como se atrevía a decirle todo aquello cuando apenas se habían vuelto a ver. Tenía el ceño fruncido y una mueca en el rostro que delataba mi mal humor.
-¿Qué pasa Akane?- preguntó bastante nervioso.
-¡Qué me alegra mucho que tengas una novia tan bonita!- afirmé con ironía.
Fin Flashback
Tantos recuerdos me abrumaban. Desde que esas tres chicas habían aparecido en mi vida todo se había vuelto más complicado. Me cuestioné cuáles serían los verdaderos sentimientos que Ranma albergaba por ellas, serían parecidos a los míos, o totalmente diferentes. ¿Se daba cuenta de lo locas que estaban a veces? Nunca lo sabría; "mi prometido" era demasiado bobo para hablar y dejar en claro cuáles eran sus sentimientos hacia ellas o hacia mí.
Otra duda me azotó, ¿acaso siempre sentía celos de ellas? Quizás en el fondo sí tenía muchos celos, era algo que estaba fuera de mi control. Cada una era hermosa, buena en la cocina y "mi prometido" no era tan grosero e insensible con ellas como lo era conmigo.
Aproximé las rodillas a mi pecho y me abracé a ellas; de nuevo percibí aquella sensación de tristeza. Recordé lo que había sucedido apenas unas horas atrás y las palabras de Ranma… A veces sentía que lo odiaba tanto y otras sentía que… lo…
-Akane…- escuché una voz que me llamaba con suavidad. De inmediato supe de quien se trataba, era él.
Lo miré sorprendida y erguí la cabeza; lo último que deseaba era que me viera deprimida.
-¿Qué quieres?- pregunté secamente.
-Eh… yo…- musitó nervioso mientras jugaba con sus dedos.
Hubo un silencio un poco incómodo en el ambiente así que opté por hablarle. -Si vienes a molestar te recomiendo que te vayas… Quiero estar sola- finalicé volteando mi rostro en otra dirección.
Hizo como si no le hubiera dicho nada y se sentó a mi lado.
-¿Acaso no oíste lo que dije?- pronuncié con el ceño fruncido y bastante molesta.
Ranma permaneció callado y yo estaba al punto de sufrir un ataque de ira. Coloqué las palmas de mis manos en la duela con la intención de tomar impulso y levantarme. No iba a quedarme ahí con él luego de todo lo que había pasado.
La extremidad derecha de Ranma se colocó suavemente sobre la mía, -No te vayas, Akane…
-Hum, no tengo porque quedarme acompañando a un cretino.
Finalmente lo encaré y nuestras miradas chocaron. -¡Maldición Akane! ¿Por qué siempre haces las cosas tan difíciles?- espetó quitando la mano que me detenía.
-¡Él único que hace las cosas difíciles eres tú!- contraataqué acercando mi rostro peligrosamente al de él.
-¡Demonios, vengo hasta acá arriesgándome a que me des una paliza para disculparme y ni siquiera me dejas hablar!- gritó acortando aún más la distancia entre nosotros.
-¡Ya es muy tarde para una disculpa! ¡Estoy cansada de que siempre pase lo mismo!-
-¡Lo siento!- dijo bastante alterado, pero luego suavizó un poco la expresión que tenía en la cara. -No… no quería decir lo que dije… Lo siento, Akane.
Iba a gritarle, pero la sinceridad con la que había pronunciado aquel "lo siento" me detuvo. Cientos de ideas y de frases para responderle comenzaron a chocar unas contra otras dentro de mi cabeza.
-Lo… lo… dices… en… enserio- murmuré con dificultad.
Él asintió con la cabeza y nos quedamos mirando bobamente. -Yo… enserio… no quiero que estés enfadada conmigo.
Tragué en seco mientras me perdía en el intenso azul de sus pupilas. ¿Qué rayos me estaba pasando? En cuanto tenía la oportunidad de estar a solas con él me le quedaba viendo como una completa tonta; lo peor era que de seguro lo notaba. A mi cabeza de repente vinieron las escenas de lo que habíamos vivido en el parque, él estuvo a punto de responder a mi pregunta...
-No estaré enfadada- le contesté sintiendo como el rubor de mis mejillas se hacía presente. Bajé ligeramente la mirada, -Aunque… me gustaría terminar la conversación que tuvimos en el parque.
Al mencionar aquella frase la cara de mi prometido se transfiguró por completo. Un fuerte sonrojo hizo su aparición y noté claramente lo nervioso que estaba. Quizás era buena idea hacerlo sufrir un poco. ¡Je! Me gustaba cuando se ponía de aquel modo.
-Creo que ibas a decidirme algo importante antes de que "tus prometidas" aparecieran- hablé recalcando el final de la frase con algo de desdén.
-Eh… yo…
-¿Tú qué?- cuestioné con dulzura. Rayos, hasta soné algo "sensual". No supe en qué momento había modulado mi voz de aquella manera.
Ranma tragó saliva y sus irises se fundieron con los míos. Sentí como el ambiente se hacía pesado por la forma en que mi temperatura corporal empezaba a subir y el latir de mi corazón se incrementó de forma brusca. Estábamos completamente idos el uno en el otro…
Un sonido proveniente de la puerta llamó nuestra atención. Inconscientemente nos separamos algunos centímetros para disimular la cercanía que habíamos compartido unos segundos atrás. Creí que de seguro algún miembro de nuestra familia entrometida había llegado a interrumpir, pero un cerdito negro halando una caja fue quien entró al dojo.
-¡P-chan!- exclamé emocionada poniéndome de pie y caminé hasta llegar a mi mascota y tomarlo en brazos. -¿En dónde habías estado pequeñín?- pregunté de forma mimosa y noté como unos fríos glaciales se posaban sobre nosotros.
Continuará…
Notas:
Bueno he aquí un cierre algo inconcluso. Les adelanto que el siguiente capítulo será una continuación de éste y que esta vez veremos lo que Ranma siente por P-chan y como los celos lo afectan. Jejejejeje…
Sobre este capítulo… uff… me costó una infinidad. Espero que les haya parecido bien enfocados los pensamientos y sentimientos de Akane hacia cada una de las chicas. Todas sabemos que les tiene hartos celos, pero me pareció interesante abordar esta perspectiva en alguno de los capítulos de este fic.
Decidí usar los episodios de la serie cuando Akane conoció a las respectivas prometidas en los flashback. Los fragmentos de la serie de donde tomé las escenas y diálogos base provienen de los caps: 11 "La capitana del equipo de gimnasia se enamora de Ranma", 15 "Aparece la poderosa Shampoo, ¡Sálvese quien pueda!", y el 41 "Alguien más en busca de Ranma", todos doblados en México por AudioMaster 3000.
Muchas gracias a todas las personas que siguen leyendo esta historia. Gracias infinitas a aquellas que me dejaron sus hermosos reviews en el capítulo 6: Vivan Alejandra, trekumy, Dika1990, virychan, Lemariam, Naoko tendo, Barbs21, Versago, Akane Maxwell, Des, Paola, Nenya21, KohanaSaotome, kotoko, ioakane19, Sauma Sakura, Lalix, Nami, lerinne (bienvenida linda) Adri, Marina, y ioakane19.
Como siempre les digo este fic no sería nada sin el aliento y el apoyo que me brindan cada una y uno de ustedes. Agradezco de corazón las palabras tan hermosas que siempre me dicen.
La edición me ha costado muchísimo, así que cualquier horror que encuentren por fa me avisan. He leído este cap tantas veces que me temo mi vista ya no los detecte.
Les cuento que ya desgraciadamente ya entré a la U y estaré empezando con mi tesis de licenciatura. Espero que lo anterior no atrase mis actualizaciones, pero sobre la marcha les contaré como me va.
Ahora que han concluido su lectura sería genial que me permitieran conocer sus opiniones… Si dejan sus reviews harán a una autora feliz y me motivarán muchísimo.
¡Nos leemos pronto!... De momento iré a hacerme una rica pizza para almorzar. :D ¡Que tengan una linda semana!
Un besote,
AkaneKagome
