Hola mis queridas lectoras y queridos lectores. Luego de varias semanas ando de vuelta por estos lares para traerles una nueva actualización.
Espero que la hayan pasado muy bien en estas mini-vacaciones de Semana Santa. Gracias a ellas por fin logré terminar con este capítulo jejejejeje.
Quiero dedicarle este cap a una amiga a la que adoro con todo el corazón y que estuvo de cumple el pasado 30 de marzo… ¡Va dedicado para ti mi Nami hermosa! Gracias por ser una amiga fenomenal y por todo el apoyo. ¡Te quiero montones!
Como les había comentando, ahora nos tocará ver el lado celoso de Ranma. Sería imposible abarcarlo todo en un solo capítulo, pero espero que les guste mi pequeña propuesta. ¡A leer se ha dicho!
Disclaimer
Los personajes no me pertenecen son de la maravillosa, pero cruel, de Rumiko Takahashi; la cual, debido al trauma que me dejó, me obligó al vicio de leer y escribir fanfics.
La Historia de Nuestro Amor
Capítulo VIII ¿Celos, de él?
En cuanto vi que el idiota de Ryoga era quien interrumpía mi momento a solas con Akane sentí un terrible ataque de ira y frustración. ¡Ese maldito cerdo aprovechado! Tenía como dos semanas de no verlo, la última vez había sido durante nuestra pequeña batalla. Para mi desgracia estaba de vuelta en Nerima, y de nuevo había encontrado su camino hacia la casa Tendo.
Observé como arrastraba un paquete; lucía bastante patético… ¿En dónde demonios se habría perdido: Kioto, Nagasaki, Okinawa?… Muchas eran las opciones, y era probable que hubiera pasado por todas ellas antes de encontrar su camino a Tokyo. Contuve una sonrisa malévola; Ryoga era el ser más desorientado que conocí en mi vida.
Dejé de prestarle atención al cerdo en cuanto Akane se puso en pie. -¡P-chan!- exclamó emocionada y tomó a la mascota entre sus brazos. -¿En dónde habías estado pequeñín?- preguntó con un tono en extremo cariñoso que sólo utilizaba con él.
Pude percibir claramente como se me revolvía el estómago. Odiaba que fuera tan dulce y afectuosa con el pedazo de jamón. Les lancé una fría mirada llena de resentimiento y noté como Akane se daba cuenta de ello.
Una fuerza superior a mí me hizo levantarme y caminar hasta ellos. Entrecerré los ojos y mis irises chocaron contra los del cerdo. Nuestras expresiones reflejaban claramente todo el odio que sentíamos el uno por el otro.
-Vaya… pero miren nada más lo que tenemos aquí- arrastré mis palabras con ironía. -¿Dónde habías estado, P-chan?
La respuesta del cerdo sólo fueron un par de chillidos ininteligibles.
-De seguro perdido por todo Japón- dije acusadoramente mientras picaba la punta de su nariz como mi dedo. -Aunque no me extraña, tienes el peor sentido de orientación de este planeta…
-¡Deja en paz a P-chan!- exclamó Akane alejándose un poco para que no tuviera contacto directo con el animal.
Fruncí la boca y ladeé mi cabeza intentando parecer casual. -Yo no estoy molestando a tu cerdo, lo que digo es verdad… ¡Tu mascota no tiene sentido de orientación!
La expresión de Akane reflejaba que estaba bastante molesta, -¡Deja de decir boberías! Parece como si estuvieras hablando de Ryoga.
-Si supieras…- mascullé para mí mismo.
Ella no escuchó nada y volvió a dirigir su atención al cerdo, -Vamos P-chan es hora de dormir-. Atrajo al cerdo hacia sus senos y lo presionó con un poco de fuerza. Noté claramente como Ryoga se sonrojaba y se acurrucaba contra las protuberancias femeninas. ¡No lo iba a permitir, ese cerdo aprovechado no iba a dormir con Akane nuevamente!
-Buenas noches Ranma… Luego hablaremos- espetó con tranquilidad y dirigiéndose hacia la puerta.
Inmediatamente volé como un rayo hacia la salida impidiéndole pasar. Carraspeé mi garganta y ella miró con ojos asesinos.
-Te podrías mover por favor, P-chan y yo queremos ir a descansar.
-Puedes subir, el cerdo se queda conmigo- hablé decidido.
-¡Qué dices! ¡Quítate de una buena vez!- gritó con el ceño fruncido.
-¡No puedes dormir con ese cerdo!- contraataqué acercándome un poco más a ella. -¡No lo permitiré!
-¡Esto es absurdo! ¡Cómo puedes sentir celos de un animal!- pronunció un poco más calmada.
Me quedé en silencio y con el entrecejo arrugado, no supe exactamente que responder. Fue como si mis neuronas chocaran unas contra otras a la espera de que mi cerebro me indicara la mejor frase para usar en ese momento.
-Ya veo…- dijo con una ligera sonrisa en sus labios, -Lo que pasa es que estás celoso- tarareó las últimas palabras confiada.
¡Qué demonios iba a decirle! No iba a aceptar aquella afirmación. Me convencí a mí mismo de que lo mejor era usar el mismo método que siempre utilizaba: la evasión y por supuesto una ronda de insultos.
-¡Ja!… ¿Celos, de él? ¿De un estúpido cerdo? Debes estar bromeando- afirmé de forma convincente y esquivando la fiera mirada avellana que sabía estaba posada sobre mí, -Nunca sentiría celos por una chica tan poco atractiva como tú; por mí puedes dormir con ese animal o con quien quieras- finalicé colocando desinteresadamente los brazos por detrás de mi cuello.
De la nada sentí un puñetazo en seco que vino a parar justo sobre mi nariz. Todo mi rostro se contrajo y choqué suavemente contra la pared.
-Vámonos P-chan, esta noche dormirás bien arropado pequeñín- dijo por lo alto.
-Niña boba…- balbuceé mientras me llevaba las manos a la zona del golpe.
No quise quedarme en el dojo, así que subí a mi habitación. Me sentía a punto de explotar. De nuevo el descarado de Ryoga se atrevía a dormir con Akane… ¡Algún día le iba a dar su merecido luego de tanto descaro!
Entré a mi cuarto balbuceando una serie de improperios, -Ese cerdo… me las pagará… si tan solo pudiera decirle a Akane que…
Caminé como una fiera enjaulada de un lado para el otro, dibujando líneas invisibles en el piso. Percibí un calor quemante dentro de mi pecho y una sensación parecida a la acidez en la boca de mi estómago. Muchas veces Ryoga había dormido con "mi prometida", pero esa noche la situación me resultó profundamente insoportable.
¿Por qué demonios no podía poner en evidencia al imbécil de Ryoga? ¿Por qué él tenía el privilegio de ser el consentido de Akane, quien se llevaba todas sus atenciones, y casi el único ser sobre la tierra a quien ella trataba con un cariño desbordante? De seguro el muy cretino la pasaba muy bien durmiendo a su lado… regocijándose con su calor… disfrutando sus caricias… sintiendo la suavidad de su piel.
Las ideas que venían a mi cabeza no estaban ayudando a disminuir mi ira. Quería golpear algo, desquitarme con cualquier objeto para liberar toda la tensión y enojo que estaba sintiendo en ese momento. Miré en la penumbra la habitación y no había nada a mi alcance con que aplacar mi disgusto.
Avancé hacia el armario y abrí la puerta con fuerza. Sin tener sentido de coordinación rebusqué entre las diversas prendas y objetos que estaban guardados buscando mi futón. Cuando al fin había logrado mi objetivo me percaté de que había lanzado varias cosas fuera del armario y que se había formado un pequeño desorden; no obstante, lo que menos deseaba en aquel momento era ponerme a limpiar aquel desastre.
De puntillas esquivé varias prendas y me encaminé hacia la ventana. Con fuerza lancé el futón, el cual rebotó ligeramente por la forma en la que estaba enrollado. Estiré el objeto e inmediatamente me quité mi pantalón y mi camisa china. Ya estando en bóxers y mi camiseta de tirantes me recosté aún furioso sobre la blanda superficie.
Irritado coloqué mis brazos por detrás de la cabeza y boca arriba me quedé mirando la oscuridad de la noche… Suspiré con pesadez y repasé mentalmente lo ocurrido en el dojo.
"-Lo que pasa es que estás celoso".
El eco de sus palabras se repitió dentro de mi cabeza. ¡Claro que estaba celoso maldita sea! No obstante, jamás iba admitirlo abiertamente. Constantemente sentía celos y no sólo de Ryoga, sino de otros pervertidos odiosos que buscaban llamar la atención de "mi prometida". Durante casi dos años tuve que controlar mis arranques de celos, aunque creo que a veces no lograba disimularlos con éxito.
Cuando llegué a Nerima prácticamente todos los chicos de la preparatoria Furinkan estaban interesados en Akane. Tenía algo especial que lograba atraer la atención de todos; eso sin contar el estúpido anuncio que Kuno había hecho. Tenía entendido que era algo parecido a que: "sólo el hombre que pudiera vencerla en batalla sería digno de salir con ella". ¡Ja!, al cretino ese le salió el tiro por la culata ya que nunca logró derrotarla.
Kuno desde el inicio fue un dolor de cabeza. Era odioso, insistente, acosador… En fin, un completo imbécil. La mayoría de las veces parecía que Akane no tenía el más mínimo interés en él, no obstante, yo seguía a la defensiva y desconfiado de cada movimiento que pudiera realizar el "rayo azul". Odiaba sus frases empalagosas y poéticas… "Mi amor, te amo… Mi diosa con alma de tigresa… Eres la luz de mi vida"… Un sinfín de boberías y cursilerías que sólo podían venir de un tipo como él.
Con el paso del tiempo empecé a no prestarle tanta atención, sin embargo, no lo dejaba acercarse más de la cuenta a Akane. Siempre estaba dispuesto a ponerlo en su lugar; era inevitable que mis puños se encontraron con su rostro, o darle una buena patada cuando se la merecía.
En la escuela existían otros chicos interesados en ella, sus eternos y bobos seguidores Hiroshi y Daisuke, el flaco e impertinente de Gosunkugi, entre muchos más. No obstante, ella nunca mostró un autentico interés en ninguno.
Ryoga era un caso diferente. Tenía que aceptarlo, Hibiki parecía ser el novio perfecto para Akane. Estaba enamorado de ella y si no fuera por su "desafortunada" maldición y su timidez de seguro se le habría declarado abiertamente hace mucho tiempo. Él era caballeroso, atento, considerando… Siempre estaba dispuesto a hacer lo que fuera por ella y defenderla ante cualquier peligro. Incluso en más de una ocasión Akane manifestó el aprecio que le tenía y que le consideraba como un verdadero amigo.
Además de todas estas cualidades, Ryoga era un luchador fuerte y sin duda cumplía con los requisitos para hacerse cargo del dojo Tendo. Sumado a esto, a las chicas parecía gustarle su aspecto… Al fin de cuentas el cerdo ese tenía lo suyo y era aceptable que cualquier mujer se fijara en él y lo viera como un buen partido.
Otra de las cosas que tenía a su favor era su maldición. Estando como P-chan podía acercarse a las chicas e invadir su espacio. Compartía noches enteras al lado de Akane; de seguro se enteraba de varios secretos y aspectos de su vida personal que podría usar para conquistarla.
Mi momento de divagación mental se vio interrumpido cuando recordé el motivo de mi enojo… Ryoga iba a dormir con Akane y no había nada que yo pudiera hacer para detenerlo. Crispé mis puños al pensar que de seguro mientras yo estaba en mi cuarto carcomiéndome de ira, él estaba disfrutando cómodamente en la cama de "mi prometida".
-Debería ir hasta allá y ponerlo en evidencia de una buena vez- murmuré con resentimiento.
Añoraba poder poner mi plan en ejecución. Desenmascarar al cerdo aprovechado era uno de mis mayores anhelos. Una vez que Akane se enterara de que Ryoga y P-chan eran el mismo jamás volvería a compartir su lecho con él. Una maliciosa sonrisa se formó en mis labios… Deseaba ir hasta la habitación de esa chica obstinada y mostrarle de una buena vez que su adorado P-chan era nada más y nada menos que Ryoga. No obstante, mi idea era imposible, bastaba con recordar lo que pasó la primera vez que intenté impedir que el cerdo ese se saliera con la suya.
Flashback
Era de madrugada, pero estaba decidido a detener al descarado de Ryoga. Sigilosamente me moví por los aleros de la casa rumbo a la habitación de Akane. Con tetera en mano, corrí la ventana y entré en el misterioso recinto nocturno.
Apenas ingresé P-chan se puso furioso. Temía que su pequeño escándalo despertara a la chica que dormía plácidamente.
-Si no quieres que revele tu verdadera identidad mejor cállate- le advertí amenazante mostrándole la tetera. Apenas divisó el objeto metálico hizo silencio. -Sí, así está mejor- afirmé con una sonrisa de satisfacción.
Estaba bastante nervioso; con cuidado lo tomé por la pañoleta para alejarlo de ella, pero Akane reaccionó de forma inesperada, me lo quitó de las manos y lo acurrucó de nuevo entre sus brazos… ¡No me iba a dar por vencido, le quitaría ese cerdo! De un rápido movimiento por fin pude arrebatárselo; sin embargo, apenas lo tuve entre mis manos el descarado de Ryoga me mordió.
El dolor era intenso, pero no podía gritar. Se me estaba acabando la paciencia; tenía que quitarme al cerdo de encima para que mi sufrimiento cesara. Con todas mis fuerzas lo lancé contra la pared. Él contraatacó de inmediato buscando pegarme en el rostro. Empezamos una lucha donde la mancha negra rebotaba contra las paredes y atacada desde muchas direcciones.
Intenté alcanzarlo; cuando lo tuviera entre mis manos me las iba a pagar. En medio de nuestra lucha recorrimos toda la habitación. -¡Espera!- exclamé. Desafortunadamente mi pie tropezó con una mancuerna que Akane tenía al borde de la cama. Iba a caer inevitablemente sobre ella y para colmo de males P-chan dio una estocada final que me hundió en su almohada.
La escuché murmurar asustada. Sentí que ella despertaba y erguí mi cuerpo. Me miró sorprendida con sus grandes ojos avellana y un ligero rubor en sus mejillas. Nuestros cuerpos estaban realmente cerca y nuestros rostros frente a frente. Tal era la proximidad que podía sentir su estomago moverse debajo de mí conforme respiraba y percibía a la perfección el calor que emanaba de ella.
-Es que… yo… sólo…- balbuceé al borde de un ataque de nerviosismo.
Ambos nos mirábamos con una extraña intensidad y estábamos casi mudos ante el repentino encuentro. Akane alzó ligeramente su tronco y se apoyó con sus brazos para levantarse. Yo me aparté y continué en mi intento de justificarme.
-Yo estaba… es que Ryoga es…
No pude terminar la frase ya que una sonora cachetada venía en mi dirección. Akane estaba furiosa e inmediatamente comenzó a golpearme con su shinai y remató lanzándome por la ventana…
Fin Flashback
-Ryoga era quien merecía esa paliza, maldita sea- murmuré aún resentido al recordar lo injusta que había sido Akane. Si tan sólo ella supiera la verdad… Un suspiro involuntario escapó de mi boca para perderse en el aire de la noche.
Siempre pasaba lo mismo; el pedazo de jamón se llevaba todas las atenciones de Akane estando en su forma humana o como P-chan. Ella siempre era amable con él, le hablaba con consideración y dulzura, nunca lo golpeaba, no lo insultaba, se portaba muy "diferente" con él a como lo hacía conmigo. Constantemente estaba dispuesta a ayudarlo y justificar su comportamiento.
Eran muchas las ocasiones en que Akane había demostrado cierto interés hacia el chico con el peor sentido de orientación en el mundo. Incluso hasta él había tenido más citas con ella que yo. Bastaba con revivir algunos de aquellos momentos… Por ejemplo la vez de jabón preservador…
Flashback
Shampoo y yo habíamos hecho hasta lo imposible por conseguir el jabón que evitaba que la maldición hiciera efecto. En un principio la cita entre Ryoga y Akane era algo hipotético; todo había sido una trampa para que él fuera a los baños públicos y llevara sus artículos de limpieza. Para mí mala suerte Akane asistió ese día a las piscinas con sus amigas…
Una cosa llevó a la otra y "mi prometida" decidió que saldría con Ryoga, ya que yo lo quería de ese modo. Jamás pensé que la situación me afectaría tanto hasta que los vi luego de salir de la casa del terror.
Íbamos corriendo a toda prisa para llegar hasta donde ellos estaban. Pude escuchar todas las boberías que Ryoga le decía.
-Ah… Tus apasionadas caricias por poco me vuelven loco.
-¿Qué?- respondió ella incrédula.
-Akane escúchame bien.
-¡Qué! ¿Pero de qué estás hablando?
Él se acercó a ella con cara de loco, -Estoy a tus pies, soy tu esclavo… Quisiera cruzar contigo el umbral- finalizó mientras la tomaba en brazos.
Apenas vi lo que hacía perdí la cordura. -¡Qué se cree ese atrevido lo mataré!- grité furioso mientras apresuraba el paso.
-Déjalos parece que están muy enamorados- afirmó Shampoo muy emocionada. Sus palabras sólo lograron enfurecerme más.
-¡Ryoga suéltala!- ordené y corrí con todas mis fuerzas hacia ellos.
-Si lo que quieres es el jabón, ¡tómalo!- espetó decidido y lanzó el objeto que tanto habíamos anhelado; no obstante, éste vino a dar justo dentro de mi garganta e irremediablemente me lo tragué. Mientras me ahogaba Ryoga dijo un par de cosas que no pude entender y salió a toda prisa con ella entre sus brazos.
Fin Flashback
Bueno… quizás en aquella ocasión me alteré demasiado, pero tenía motivos para hacerlo. Ese cerdo se estaba comportando como un completo degenerado. Tuve que intervenir para que el idiota de Ryoga no se pasara de la raya, ¡y lo haría todas las veces que fuera necesario!
Era capaz de todo con tal de mantener a cualquier pervertido lejos de Akane. Mi opción preferida era darles un golpe en seco y mandarlos a volar, pero había veces que era necesario usar otro tipo de estrategias menos agradables, como darle celos e inclusive vestirme de mujer.
Flashback
Cuando Ukyo llegó a Nerima jamás imaginé que intentaría ser la "cupido" de Ryoga. Se había encargado de arreglar una primera cita entre ambos y me sorprendió infinitamente que Akane aceptara salir con él.
Mi primer intento de arruinar la cita en el restaurante vestido como la prometida de Ryoga fue exitoso. Al menos había logrado que él no pudiera confesarle sus sentimientos a Akane. Sin embargo, después de lo que pasó en el parque ella se enfadó y las cosas no resultaron para nada favorables. Incluso quiso retomar su cita con el cerdo aprovechado…
Volvió a casa, se puso un lindo vestido y se arregló para continuar con la cita. ¡Cómo era posible que se comportara de ese modo! ¡Akane era la chica menos romántica de Japón! Estaba furioso; primero la golpiza de las chicas en el parque y luego me pasaba aquello. Ardía en rabia y sólo pude mirar cómo se alejaban felizmente.
Ukyo me propuso salir también, y yo acepté. Intencionalmente fui hacia donde sabía la "linda pareja" se había ido a pasar la tarde. ¡No iba a permitir que tuvieran una cita tranquila, eso sobre mi cadáver!
Ambos paseaban en bote por el río y yo decidí hacer lo mismo. En cuanto me vio Akane volteó su rostro enojada.
-P… P… P-chan es lindo y barrigón- canté con la intención de sacar a Ryoga de sus casillas.
-¿P-chan, dónde está?- preguntó Akane consternada.
-Lo tienes muy cerca- afirmé.
-¡Vete de aquí Ranma, vete!- gritó furioso y remó lejos de nosotros. Seguí su misma dirección, no iba a permitir que salieran de mi vista.
-¡Dije que te vayas!- vociferó él nuevamente.
-Hagan de cuenta que no estamos aquí, también nosotros estamos saliendo juntos- espetó Ukyo con una enorme sonrisa.
La reacción de "mi prometida" no se hizo esperar. -Sí… pero parece que sólo le interesa venir a molestarnos.- Tomó un cartel que estaba a nivel del agua, lo quebró y lo lanzó directamente hacia mí. -¡Así que están saliendo juntos, eh!
Brinqué para esquivar el golpe, pero antes de que volviera a caer sobre la barca Ryoga me golpeó con el remo y caí al agua. Me iba a vengar; al salir del río me coloqué nuevamente el disfraz de la prometida perdida y de nuevo arremetí contra él.
Fin Flashback
Vestirme como mujer, con vestido y arreglada, no era algo de mi gusto, pero si la finalidad era alejar a Ryoga de Akane bien valía la pena. Ese cerdo me las debía, podía pensar en decenas de ocasiones en las que había estado muy cerca de "mi prometida"… Estaba la vez que el gato se apoderó de su cuerpo, la del túnel de los amores perdidos, cuando iba a ingresar a la preparatoria, cuando se vino a vivir a la casa de los Tendo…
Bostecé perezosamente, el sueño estaba haciendo su aparición. Cerré los ojos, pero seguí pensando en Akane y los tipos que la pretendían constantemente. Podía ser Ryoga, Kuno, Gosunkugi, Mikado, Centaro, el príncipe Toma, Kirin, Shinnosuke, inclusive el mismo maestro Happosai, yo me encargaría de que ninguno se saliera con la suya.
Si la pregunta era si estaba celoso de ellos, la respuesta era sí; y estaba específicamente celoso de Ryoga, o de cualquiera otro que pretendiera el amor de Akane. No obstante, no iba a aceptarlo abiertamente frente a los demás y mucho menos frente a ella.
Me acomodé mejor en el futón adoptando una postura más cómoda para dormir. Comencé a imaginarme como sería darle una buena paliza a Ryoga por atrevido. Algún día la suerte me sonreiría… y al fin podría quitar al cerdo de mi camino. Con ese pensamiento cerré los ojos y caí profundamente dormido.
Continuará…
Notas:
Bueno, espero que el capítulo haya cumplido con las expectativas. En lo personal soy una fan empedernida de ver a Ranma celoso, así que disfruté ene escribir esto jejejeje.
Decidí enfocarme sólo en Ryoga porque creo que es el rival más importante que tiene por el amor de Akane durante toda la serie. Creo que Ranma se siente un poco inseguro ante la presencia de Ryoga. Si bien es cierto existen otros chicos interesados en la menor de las Tendo, el joven Hibiki es el único que duerme con ella. XD
Algunas me dirán que quizás debí hablar de Shinnosuke, pero tranquilas mis chicas, este rival tendrá su propio capítulo más adelante, así que no coman ansias.
Los tres flashback elegidos me encantan, el primero porque es una escena algo romántica, y los otros dos porque muestran a la perfección los celos del chico de la trenza. Las escenas fueron tomadas de los capítulos: 10 "P-chan, ¡eres un pícaro!", 42 "¿Ryoga y Akane son novios?", y el 61 "Un cambio en el cuerpo de Ryoga", todos doblados en México por AudioMaster 3000.
Como siempre quiero agradecer nuevamente a todas las personas que me dejaron sus hermosos reviews en el capítulo 7: viry chan, Dika1990, Naoko tendo, Betobatucas, Nenya21, Nami, lerinne, Des, Barbs, Paola, Lemariam, kotoko, Lalix, trekumy, ioakane19, DannySaotome (bienvenida por acá mi Danny), Sauma Sakura, Marina y Adri.
Quisiera hacer un comentario público sobre uno de los reviews; aunque ya lo respondí personalmente, quiero decirle a Dika1990 que efectivamente responder a todos los reviews es algo que me toma bastante trabajo y mucho tiempo, pero no me canso y lo hago con todo el gusto del mundo. Creo que como lectoras y lectores lo mínimo que merecen es que les dedique tiempo para responder a sus reviews. Gracias por valorar este detalle y por resaltarlo, aprecio que veas esta parte del trabajo. ;D
Muchas gracias por seguir leyendo esta historia y espero que les siga gustando. Si gustan dejar sus comentarios, observaciones, sugerencias, etc… estaría encantada de recibirlos. ¡Dejen sus reviews y hagan a esta autora feliz!
Para adelantarles sobre la próxima entrega les cuento que quizás estaremos repasando un poco de la batalla contra Saffron, la "muerte de Akane" y la boda fallida. Tengo varias ideas, pero veremos que sale. XD
¡Nos leemos pronto!
Un besote,
AkaneKagome
PS: Cualquier dedazo o detalle que esté mal no duden en señalarlo.
