¡Hola mis queridas lectoras y queridos lectores! Ando nuevamente por estos lares para dejarles un capítulo más de esta historia. Sé que mis actualizaciones ya no son tan seguidas como antes, así que les doy las gracias por tenerme tanta paciencia y por continuar leyendo pese a los inconvenientes y retrasos.
Espero que les guste el capítulo…
Disclaimer
Los personajes no me pertenecen son de la maravillosa, pero cruel, de Rumiko Takahashi; la cual, debido al trauma que me dejó, me obligó al vicio de leer y escribir fanfics.
La Historia de Nuestro Amor
Capítulo XII Libreto
Miré aterrorizada hacia el sitio donde se encontraba Ranma. Varias chicas y algunos chicos lo tenían rodeado presionando para saber su opinión sobre la nueva obra que pensaban poner en marcha para el festival del Hanami. Mi situación no era diferente, a mí alrededor varias compañeras pronunciaban distintos argumentos para convencerme de que yo era la actriz perfecta, que si Ranma y yo aceptábamos participar casi podíamos dar el gane por asegurado.
-Vamos Akane, debes aceptar.
-Todos sabemos que la obra de Romeo y Julieta fue un éxito. Si la protagonizan ustedes dos no habrá forma de perder…
-Si llegamos a ganar el festival tendremos ese grandioso viaje.
-Piénsalo Akane, es nuestro último año de escuela, sería genial si todo el salón pudiera ir a ese viaje...
Escuchaba sonrojada todas las razones que usaban para convencerme. Ni siquiera sabía cómo responderles o si podía disuadirlas de su idea. -Yo…- tragué en seco para darme fuerzas, -No sé… la actuación no es lo mío…- musité avergonzada.
Las chicas lanzaron comentarios de desaprobación. -Eso no es cierto, siempre has sido buena para actuar- afirmó Sayuri.
-Anda, di que sí…
-Si aceptas de seguro ganaremos.
-Hazlo por todo la clase, ¿qué dices Akane?
Miré de soslayo a Ranma. Varios compañeros y compañeras también estaban intentando convencerlo. No tenía idea de lo que él pensaba al respecto… Me concentré nuevamente en los rostros de las chicas que me miraban con sus ojos brillantes llenos de ilusión y expectativa. El festival parecía significar mucho para ellas. Observé con complicidad a Yuka y Sayuri quienes eran las más interesadas en mi repuesta… Estaba decidida, lo haría por mis compañeras.
-Está bien, acepto- afirmé con la cabeza baja, -Participaré en la obra si es lo que quieren…
Las chicas gritaron emocionadas y revolotearon como locas luego de mi respuesta afirmativa. Sin embargo, mi atención se desvió al escuchar que al mismo tiempo que yo daba mi resolución Ranma también lo hacía.
-¡No!... ¡He dicho que no!- pronunció enfáticamente con el ceño fruncido, -No estoy interesado en participar en una ridícula obra.
Al escucharlo automáticamente sentí una punzada extraña que me quitó la sonrisa que me había quedado en los labios luego de ver la felicidad de las chicas.
-Pero, Ranma…
-No es justo…
-Tienes que participar junto a Akane.
-Ella ya aceptó…
Ranma me miró reflejando un aire de fastidio en sus facciones, -No me importa lo que Akane haga, es su decisión… Yo no tengo intenciones de participar en lo que están planeando.
-Supongo que alguien más deberá tomar el papel protagónico- espetó Hiroshi.
Los chicos se quedaron reflexionando por un segundo… -Dependiendo de la obra… ¡quién se quede con el papel podría besar a Akane!- gritaron todos en coro.
Mi rostro se llenó de terror al escuchar aquella afirmación. Había aceptado sin reflexionar qué tipo de obra harían y con quién me tocaría actuar. No contaba con que "mi prometido" aceptara participar, pero tampoco había pensando en qué iba a hacer si me tocaba actuar alguna escena medio romántica con otro de mis compañeros de salón.
Presté atención a la expresión de Ranma, lucía un tanto molesto por el comentario de los chicos, no obstante, rápidamente giró el rostro con desinterés y habló. -Por mí pueden hacer lo quieran, no me interesa quién bese a Akane...- Arqueó un ceja y volteó hacia una dirección donde no me fue posible mirar su expresión, -Además quién querría besar a una chica tan fea y poco femenina como ella.
-¡Bien dicho, Ranma!- le secundó Ukyo entusiasmada con las palabras de aquel cretino.
¡Qué se había creído ese pedazo de imbécil! ¡Por nada del mundo permitiría que me humillara así! Percibí la fuerza de un aura que me rodeaba y automáticamente me puse en pie, tomé mi silla y la lancé de forma que diera de lleno contra su egocéntrica cabeza hueca.
-¡Mejor que no participes! ¡Ni quien quiera estar cerca de ti, cretino insensible!- grité con rabia y salí de inmediato del salón hecha una furia.
Poco me importaba si faltaba a la siguiente clase, no deseaba volver al salón. ¿Cuántas veces más iba a tener que soportar los insultos de ese idiota? Siempre encontraba la forma de ponerme en evidencia y humillarme frente a todos. Cerré con fuerza las manos hasta que mis nudillos se tornaron pálidos por la falta de sangre. Mi furia era una completa pérdida de tiempo y energías, pero necesitaba tener un espacio a solas para poder sobrellevar la ira creciente en mi interior.
Subí despacio las escaleras hasta llegar a la azotea de la preparatoria. Como ya todos habían vuelto a sus respectivas lecciones, aquel era el lugar perfecto para estar a solas y no ser molestada por nadie. En cuanto llegué una suave brisa me pegó de lleno en el rostro. Cerré los ojos para disfrutar de la sensación del viento que acariciaba mi piel y revoloteaba mis cabellos sin cesar. Aquello era justo lo que necesitaba, un momento tranquilo conmigo misma para poder reflexionar en completa paz. Aspiré hondo para llenar mis pulmones con aquel aire fresco de primavera.
Me sentía más relajada, por alguna razón aquel sitio de la escuela siempre conseguía apaciguar mis enojos y tristezas. Opté por sentarme en el suelo para reflexionar sobre todo lo que había ocurrido. Recosté mi espalda sobre la pared y enfoqué mi vista hacia la inmensidad del cielo. A veces deseaba poder volar y escapar por completo de todos los problemas y malos ratos que el ingrato de Ranma me hacía pasar.
La noche anterior casi la había catalogado como un avance entre los dos. Pese a su usual falta de tacto y su timidez, Ranma había aceptado mis muestras de afecto y había correspondido a ellas. No había podido despegar de mi cabeza aquella escena en todo el día. Desde antes del desayuno revivía el acontecimiento una y otra vez… ¿Me preguntaba qué pensaba Ranma al respecto? ¿Realmente sentía lo mismo que yo cuando estábamos cerca? Todo había sido tan tierno, habíamos estado como nunca, como si fuéramos una verdadera pareja de enamorados.
Mis pensamientos positivos sobre el hecho se vinieron abajo en cuanto escuché que el idiota abrió su bocota y dijo que no le interesaba la obra y que le daba igual que cualquier chico me besara… ¡Qué cretino! A veces sentía que lo odiaba con todas mis fuerzas. Siempre lograba ofenderme con sus palabras, era un completo insensible. Cerré los puños con fuerza concentrando toda la ira que sentía dentro de mí, no obstante, a los diez segundos solté un lastimoso suspiro sintiéndome triste y decepcionada.
-Ranma, eres un odioso…- musité con un dejo de tristeza en la voz.
Cerré los párpados intentando contener las incipientes ganas de llorar que se apoderaban de mí. Al abrirlos me sorprendí al ver un par de ojos azul-grisáceos mirándome muy cerca. Fruncí el ceño de forma automática y volteé el rostro esquivándolo; por el otro lado apareció su cara de bobo mirándome de nuevo, giré la cabeza al lado contrario y ahí estaba nuevamente.
-¿Qué quieres?- pregunté con brusquedad.
Ranma se quedó en silencio observándome de forma extraña. Su actitud sólo lograba irritarme más. -¿Estás enojada?
-¡Tú qué crees!- le respondí con un potente grito.
-¡No tienes porque estarlo!- me gruñó de vuelta.
-¡Como yo esté o deje de estar no es tu asunto!- contraataqué con ganas de mandarlo a volar de un buen golpe.
-¿Todo esto es por lo de la estúpida obra, verdad?
Me paralicé por un segundo antes de responderle, si le decía que era por lo que había dicho en el salón se iba a creer la gran cosa. Aprovechando mi silencio Ranma se sentó frente a mí, lo que auguraba una conversación más extensa de lo que yo tenía planeado.
-Eres demasiado presumido...- le dije enarcando una ceja y segura de mí misma, -Poco me importa si participas en la obra o no- terminé con frialdad.
-Ya veo…- contestó molesto.
-Si participas lo más seguro es que todo sea un desastre… Tal y como pasó cuando interpretamos Romeo y Julieta…- pronuncié con un ligero rubor en mis mejillas al recordar escenas de la dichosa obra.
Pude observar que él también se sonrojaba. Hubiera pagado una buena cifra por saber qué pensamientos pasaban por su cabeza. Hubo algo extraño en su expresión, la mueca de timidez se transformó y un brillo diferente resplandeció en sus ojos azules.
-¿Entonces no te molesta que alguno de los chicos del salón te bese, verdad?- preguntó con sarcasmo.
Tragué en sec. ¡Claro que me molestaba la idea, pero no podía decírselo abiertamente! -Yo… yo… la verdad…- tartamudeé con torpeza, -Sólo… es una… representación… ni siquiera sé si habrá beso…
-En eso tienes razón…- musitó de forma casi imperceptible.
-Además sé de un buen truco para evitar los besos en escena- afirmé con orgullo y con la intención de recordarle la famosa cinta.
De nuevo aquel brillo en su mirada. Volteó su rostro esquivando mi mirada. Se estaba comportando de una forma bastante extraña y comenzaba a preocuparme.
-¿Te pasa algo?
Él me miró de soslayo y se puso en pie. -Participaré en la obra- dijo secamente. Al escucharlo me quedé de piedra y con los ojos abiertos como platos…
-Ranma…- susurré por inercia, no podía creer lo que oía.
-Dile a las chicas que participaré- finalizó para luego caminar hasta desaparecer.
No tuve tiempo para reaccionar e ir tras de él, ni siquiera para preguntarle sus motivos. Sólo observé su figura perderse escaleras abajo.
-Vaya… esto sí que no me lo esperaba- me dije a mí misma aún sorprendida.
*/*
Había pasado más de una semana desde que le había confirmado a las chicas mi participación y la de Ranma en la obra para el festival del Hanami. Era sábado por la mañana, me había puesto mi ropa para salir a correr y estaba casi lista para bajar, cuando Kasumi tocó la puerta de mi habitación.
-Akane, te buscan.
Abrí la puerta, -¿Quién me busca tan temprano?
-Es tu amiga Yuka, dice que trae algo importante para ti.
-Bueno entonces iré a ver de qué se trata, muchas gracias Kasumi.
Bajé por las escaleras con mi hermana y luego entramos al comedor. Sentada a la mesa me esperaba mi visita.
-Les traeré algo de té para que puedan charlar a gusto- habló Kasumi con una gran sonrisa y de inmediato nos dejó a solas.
-Perdón que viniera tan temprano y sin avisar, pero sólo podía a esta hora…- dijo mi amiga bastante apenada.
Sonreí para intentar animarla, -Tranquila, no es ningún problema.
-Uff… Menos mal- espetó ella más calmada y dejando de lado aquella expresión de angustia que tenía en el rostro.
-Cuéntame, ¿pasó algo?- pregunté con naturalidad.
Yuka puso sobre la mesa su bolso y sacó dos objetos que parecían libros con tapas de color verde. -Vine a dejarte esto.
Miré con atención sin entender qué podía ser aquello. Iba a preguntarle al respecto, pero mi hermana volvió con el té.
-Aquí tienen- dijo amablemente poniendo las tazas blancas sobre la mesa y la tetera con el té en el centro.
-Muchas gracias, Kasumi- pronuncié con una sonrisa.
-Gracias- secundó mi amiga.
-Si necesitan algo más me avisan, estaré en la cocina- finalizó mi hermana saliendo de la habitación.
Serví las tazas con la bebida y por fin pude cuestionar sobre aquellos objetos que había sacado del bolso… -¿Qué viniste a dejarme?
Una gran sonrisa se formó en el rostro de mi compañera, -Son los libretos para la obra…
Tuve que contenerme para no escupir el té que tenía en mi boca en aquel momento. Con dificultad tragué el líquido y miré horrorizada los folletos verdes.
-Traje el tuyo y el de Ranma, es para que puedan ir ensayando. Ya falta menos de una semana- afirmó entusiasmada.
-Eh… bueno… gracias…
Yuka bebió con rapidez su taza de té y se levantó de la mesa, -Debo irme ya, perdóname, tengo muchas cosas que hacer hoy…
-No hay cuidado- le contesté poniéndome también de pie para acompañarla hasta la puerta.
-Nos veremos el lunes en clases- dijo ella sonriente.
-Sí… Muchas gracias por todo-.
La observé cruzar la puerta y volví al salón donde se encontraban los dichosos libretos. Con recelo me acerqué a ellos y los levanté de la mesa. Temía saber cuál sería la obra que interpretaríamos esta vez. Como ambos estaban boca abajo no había podido ver el nombre, así que les di vuelta y en la portada vi el título… "Cenicienta".
Sin entender bien el porqué subí de inmediato a la habitación de "mi prometido" para entregarle su respectivo liberto, hablar sobre la posibilidad de mirar juntos el material y quizás ensayar como había sugerido Yuka. La obra era un asunto importante para todos en el salón, y por lo menos a mí me importaba muchísimo dar una buena interpretación.
Llegué hasta la entrada de su habitación y me quedé mirando desconfiada la barrera que me separaba de él. Con recelo mis nudillos chocaron contra la puerta y hablé, -Ranma, soy Akane, ¿puedo entrar?
-¡Pasa, Akane!
Deslicé la puerta. Ranma se encontraba boca abajo leyendo una de sus historietas. -¿Qué sucede?- me preguntó levantando su vista del pedazo de papel.
Enmudecí, los nervios se estaban apoderando de mí. No era momento para acobardarme, respiré hondo para darme fuerzas. -Verás- musité sonrojada, -Yuka trajo los libretos de la obra- dije mostrándole los folletos de color verde. -Pensé… que… que… quizás tú… y yo… podríamos leerlos juntos… y ensayar- finalicé con la cabeza gacha y sintiendo un intenso calor sobre mi faz.
Ranma tragó saliva y se sentó mirándome un poco asustado, -¿Estás segura que… quieres que…. ensayemos?-
-Sí- musité levantando la mirada.
-Bueno… está bien- espetó nervioso.
-Pienso que podríamos ir al parque, ahí nadie nos molestará, ni nos acosarán con preguntas… ¿Qué te parece?
-Eh… como tú digas…
-Entonces iremos en la tarde. Yo llevaré los libretos- afirmé un poco emocionada, -Nos veremos luego.
Iba a cruzar la puerta cuando su voz me detuvo. -Akane, ¿qué obra interpretaremos esta vez?- preguntó. Podía sentir sus nervios y desconcierto.
-Cenicienta…- Cerré la puerta corrediza tras de mí y sonreí satisfecha.
*/*
La tarde estaba realmente preciosa. Por nada del mundo quería ensayar en casa, de seguro todos meterían sus narices y no nos dejarían en paz. Mi idea de ir al parque había resultado perfecta. Ranma caminaba junto a mí silencioso. Los cerezos ya habían empezado a florecer y su perfecto tono rosa tenía el lugar teñido de una energía misteriosa. Observé con interés los alrededores en busca de un sitio tranquilo y alejado. Cerca del arroyo parecía existir el espacio perfecto.
-¿Te parece si vamos a aquel sitio?- le pregunté señalando el lugar que me parecía apropiado.
-Como quieras- espetó sin mayor emoción. -Donde elijas estará bien para mí.
Llegamos cerca del arroyo y nos sentamos sobre el césped. Todo el ambiente irradiaba paz. El sol clásico de las cuarto de la tarde iluminaba todo con un hermoso resplandor, creando un clima agradable y templado. El paisaje lleno de sakuras en flor se combinaba a la perfección con el trinar de las aves que disfrutaban del despertar de la primavera. Dejé de prestarle atención a la naturaleza y saqué de mi bolso los libretos.
-Toma- le dije a Ranma entregándole el objeto.
-Gracias- musitó y luego bajó el rostro un poco avergonzado. -Akane, yo quería pre… preguntarte, ¿de qué se trata la obra?
Tragué en seco al escucharlo, -Bueno… aún no leo el libreto, pero conozco la historia.
-¿Me podrías contar un poco sobre la trama?- Su mirada era tímida e inocente; nunca podía negarle algo cuando esos preciosos ojos azules me miraban así.
-Es una historia occidental- empecé mi relato, -Cenicienta era una chica que quedó huérfana de madre desde muy niña… tal como yo- musité lo último con un dejo de tristeza en mi voz. Ranma me miró con preocupación y yo sentí que algo se revolvía dentro de mí al rememorar a mi mamá.
-Akane…- susurró consternado.
-Perdón, continúo… Su padre se casó con una mujer, a los pocos meses él enfermó y murió dejando a Cenicienta completamente sola. Su madrastra heredó su fortuna… Ella y sus dos hijas eran malvadas, luego de que murió el hombre trataban a Cenicienta como una sirvienta.
-¡Pero qué abusivas!- espetó Ranma con el ceño fruncido.
Hice un gesto de aprobación con la cabeza y proseguí con mi relato. -Un día el príncipe del reino hizo un baile para elegir a su futura esposa, todas las chicas del reino recibieron su invitación. Cenicienta estaba muy ilusionada con ir, pero su madrastra y hermanastras se lo impidieron dejándola encerrada en casa. Ella creyó que todo estaba perdido, pero su hada madrina apareció y con magia le dio un hermoso vestido y un carruaje para que pudiera ir al baile. Ella pudo ir y encontrarse con el príncipe…- pronuncié emocionada y casi en un suspiro.
-Todo eso suena muy cursi… Creo que comienzo a lamentar el haber aceptado participar- me interrumpió Ranma.
Fruncí el ceño notablemente luego de escuchar aquello. Era un idiota insensible de lo peor. Casi estaba decidida a golpearlo, cuando de nuevo hablo.
-¿Por qué pones esa cara?
Enterré mi mirada en el césped y respiré hondo. -Mejor leamos los libretos…- mascullé sin poder ocultar mi enojo.
-Eh sí… como digas, Akane.
Un penetrante silencio invadió el ambiente y durante bastante tiempo Ranma y yo nos concentramos en ojear la adaptación de la obra que interpretaríamos en tan sólo un par de días. Mi vista se paseaba por las páginas captando las escenas y situaciones. Cuando llegué al momento en que conocía al príncipe me detuve para leer las cosas con calma. Pasé un par de hojas y mis ojos se abrieron desmesuradamente…
Con algo de pánico alcé mi vista para mirar a "mi prometido". Justo en ese instante él también levantó sus ojos para mirarme. Ambos habíamos leído exactamente lo mismo y un sonrojo nos delató. Lo que tanto temía estaba ahí escrito en las páginas… En el libreto había una escena de beso…
Continuará…
Notas:
¡Al fin sabemos cuál era la obra que van a interpretar los chicos! ¿Imaginaban que sería Cenicienta? Espero haberles dado una sorpresa jejejeje. No sé exactamente por qué elegí esa historia en particular, pero me pareció interesante usar esta trama para la nueva representación teatral que se llevará a cabo.
Con respecto a la trama del capítulo… ¿Verdad que Ranma ha vuelto a su fase de idiota insensible? Sé que quizás parezca que damos un paso para atrás, pero Ranma siempre suele abrir su bocota para decir cosas insensibles. Si le dejara el lado tierno y tímido por mucho tiempo ya no sería él mismo. Me pareció importante reflejar que pese a los avances, Ranma sigue teniendo un escudo protector con el cual evita demostrar plenamente su interés por Akane.
Lo importante es que al final él decidió participar en la obra. ¿Cuáles serán exactamente sus motivaciones? ¿Lo hará por celos, porque quiere besar a Akane, o tendrá algún otro incentivo? Sabremos bien sus razones más adelante.
De nuevo este ha sido un capítulo de transición. Quería narrar la parte del ensayo, pero me iba quedando muy largo el capi, así que el ensayo se quedará para la siguiente entrega. Tampoco hubo flashback, pero como les había comentando anteriormente no siempre haré uso de este recurso en el fic.
Muchas gracias por haber leído hasta acá. Espero que el fic siga cumpliendo con sus expectativas y que me sigan acompañando en el largo camino que aún nos falta por recorrer.
Mil gracias a las personas divinas que me honraron con sus comentarios en el capítulo pasado: DannySaotome, Barbs, viry chan, Tsukisaku, Cris, Dika1990, neo ranma, kotoko, Marina, Naoko tendo, krizue (bienvenida a mi fic linda), Jenny, soraDark666, Adri, Andre Saotome (bienvenida a esta historia, Nami, ioakane19 y Paola. También quiero darle la bienvenida a Sandra quien ha comenzado a leer y me dejó un review en el capítulo cinco.
Por supuesto darle las gracias a mi súper amiga Anami quien me ha brindado sus valiosos servicios como prelectora.
Les agradecería muchísimo si me dejan conocer sus opiniones sobre este capítulo. Como autora aprecio de corazón cada review y lo responderé con todo el gusto del mundo. Sus comentarios son mi motivación para escribir y la recompensa que obtengo luego de publicar cada actualización.
Aunque ya entré a clases otra vez, espero mantener el mismo ritmo de actualización que he venido llevando. La cosa acá va lenta, pero segura jejejeje… En fin, ¡nos leemos en la siguiente entrega!
Besos,
AkaneKagome
