Sorpresa, sorpresa… Miren nada más quien ha vuelto a actualizar en tiempo record. En realidad la rapidez se debe a algo muy especial: ¡Hoy estamos de aniversario! Hace un año que publiqué el primer capítulo de esta historia y quería aprovechar la fecha para publicar un capítulo para celebrar la ocasión.

Ya sé, de seguro se están preguntando, ¿un año?... wow… como vuela el tiempo; pero así es, ya llevamos un año…

Quiero darles las gracias desde lo más hondo de mi corazón por haberme acompañado durante estos 12 meses leyendo y comentando este fic. Su apoyo es un tesoro invaluable y sin ustedes esta historia no sería lo que es.

Pido disculpas porque aún no respondo los reviews el capítulo pasado. Como quería que esta publicación fuera sorpresa no lo hice, pero les prometo que pronto los estaré contestando. A las personas que por cuestiones de tiempo aún no han leído ni comentado el capítulo anterior, tranquilas y tranquilos que aún se aceptan reviews. XD

Esta actualización salió un poco atropellada y aún no está editada a fondo, así que por fa no sea muy duras conmigo. Me hubiera gustado hacer un capi más emocionante para el aniversario, pero según la línea cronológica de la historia tocaba abordar este tema en particular. Espero no decepcionarlas… ¡Disfruten de su lectura!

Disclaimer

Los personajes no me pertenecen son de la maravillosa, pero cruel, de Rumiko Takahashi; la cual, debido al trauma que me dejó, me obligó al vicio de leer y escribir fanfics.

La Historia de Nuestro Amor

Capítulo XV Besar a Ranma

Apenas comenzaba a amanecer en la ciudad de Nerima. Un silencio total invadía las calles con excepción al constante golpeteo de las suelas de mis zapatillas deportivas sobre el cemento. Todavía el alumbrado público estaba encendido; generalmente nunca salía a correr tan temprano, pero necesitaba liberar energía. Mi cuerpo me pedía a gritos actividad física para que mi mente dejara de martillar con recuerdos que no quería revivir.

La noche anterior habíamos interpretado la obra de Cenicienta, una vez más actuaba en una representación teatral que resultaba en un desastre. Lo único positivo era que habíamos ganado el premio… Al menos me quedaba la satisfacción de saber que mis compañeras y compañeros iban a tener esas vacaciones pagadas por las que tanto se habían esforzado. El futuro viaje era una linda manera de cerrar nuestro último año en la preparatoria. Sin embargo, la alegría de ganar se vio opacada por mi situación con Ranma.

No entendía por qué estaba tan enfadada por lo que había ocurrido. "Mi prometido" hizo exactamente lo mismo que yo cuando interpretamos a Romeo y Julieta, sin embargo me sentía traicionada. Él se había burlado de mí de una forma cruel y había dejado en claro que no tenía ninguna intención de besarme… Quise esforzarme para que no se diera cuenta de lo afectada que me sentía, pero fue imposible, en cuanto asimilé lo sucedido sencillamente me quedé en blanco y luego de propiné una sonora bofetada.

El resto de la noche me limité a llevar a cabo las escenas faltantes, no obstante me mantuve fría con Ranma hasta el final. En cuanto terminó la obra desaparecí, no quería saber nada de él, ni nada que estuviera relacionado con la interpretación de la noche. Supe luego, gracias a Nabiki, que nuestro grupo había ganando el concurso de la mejor actividad en el festival.

Logré evadir a Ranma magistralmente. Cuando llegué cerré la puerta y la ventana con pasador para que no encontrara manera de entrar a mi cuarto. Presentía que intentaría hablar conmigo, y así fue. Fingí dormir cuando comenzó a llamar al otro lado de la puerta, me quedé en silencio para que creyera mi mentira; al rato desistió, pero estaba segura que en cuanto tuviera la oportunidad haría todo lo posible por abordarme…

Pretendía que al correr mis pensamientos se disiparan, no obstante, lo único que lograba era pensar en él… Maldición, odiaba que mi mente insistiera en recordarlo y que fuera protagonista de mis cavilaciones. Corrí con más fuerza esperando que el esfuerzo al menos lograra que mi cerebro se concentrara en mis piernas y olvidara al bobo de "mi prometido". No obstante, sin importar lo que hiciera su imagen llegaba a mi mente.

El sol comenzó a emerger entre las sombras de la madrugada, un tenue anaranjado se asomó por el horizonte y tiñó los alrededores con el color de un nuevo día. Me gustaba ver ese momento en el cual la luz iba tocando poco a poco todo a su paso e iba trazado la línea que separaba el día de la noche. Detuve mi paso por unos segundos para poder disfrutar del amanecer en todo se esplendor… -Es tan hermoso- murmuré para mí misma conmovida.

Corrí un par de cuadras más y de pronto me di cuenta de un ruido incesante que provenía de mi estómago. La situación empeoró cuando el rico olor a desayuno comenzó a viajar por el aire, abriendo aún más mi apetito. En pocos minutos Kasumi se levantaría para preparar uno de sus magníficos desayunos, de esos que Ranma nunca se perdía… Por lo tanto la idea de ir a desayunar a casa, me pareció poco agradable. En aquel momento no estaba preparada para enfrentarlo, no tenía la menor idea de cómo iba a reaccionar cuando lo viera. Quizás actuaría como si nada hubiera pasado, pero también existía la posibilidad que mi enojo y tristeza afloraran sin que yo pudiera controlar mis emociones.

Seguí deambulando por las calles de Nerima, cuando decidí que me compraría algo de comer. No estaba segura de cuánto tiempo pasaría hasta que volviera a casa, así que lo mejor para mí era comer algo para poder recuperar energías. Pasé a un local comercial, compré un par de panes al vapor rellenos de carne y un vaso de té verde frío para llevar. Rápidamente devoré mi desayuno, el cual me había resultado en extremo sabroso. Siempre que hacía ejercicio la comida sabía mejor.

Al terminar de comer sentí deseos de ir pasear cerca del río. Aún era temprano y por alguna razón cuando me encontraba deprimida estar en aquel lugar me hacía sentir mejor. Llegué a mi destino satisfecha de ver que no había nadie en los alrededores. Me senté sobre el césped y mis ojos se perdieron sobre de la cristalina agua.

El río me transmitía serenidad, con tan sólo mirarlo me sentía más tranquila. No obstante, el momento de relajación duró muy poco. Fue inevitable que la imagen de Ranma apareciera dentro de mi cabeza como una visión… Cerré los ojos, en mi mente se repitieron los momentos que habíamos vivido en el ensayo y en la obra. Podía visualizar sus hipnotizantes ojos azul-grisáceos sobre mí, mirándome con aquella intensidad que me desarmaba por completo. Casi percibía la punta de sus dedos recorriéndome el rostro en una tenue caricia, prolongada y tortuosa, la cual sería la antesala del tan esperado momento… finalmente sentía su aliento sobre mi boca y el calor de aura invadir la mía, sin embargo, el esperado contacto entre nuestros labios nunca se daba, siempre había algo que nos interrumpía.

Muchas veces en el pasado había vivido ese momento en donde creía que Ranma y yo tendríamos un contacto más íntimo. En donde, como todas las parejas de "novios", pasaríamos de un simple roce de manos o de una caricia que surgía en el momento menos esperado a un beso. No obstante, entre él y yo las cosas nunca serían fáciles; parecía que estábamos destinados a no dar ese paso significativo que cambiaría el rumbo de nuestra relación. Al fin de cuentas, ¿qué éramos exactamente: amigos, prometidos a la fuerza o enamorados?

El reciente acontecimiento de la obra me puso a reflexionar sobre Ranma y sus sentimientos hacia mí. Durante el ensayo había estado a punto de besarme, pero para variar Kodachi apareció y lo arruinó… Luego durante la obra de nuevo lucía muy seguro de sí mismo, se comportaba de una forma encantadora, sin embargo, al final me rechazaba. Aquella cinta había representando una negativa que no me esperaba… Creía que él quería besarme.

Un beso… solamente un beso… Algo tan sencillo, pero tan complicado a la vez. Suspiré al darme cuenta lo importante que aquella acción se había vuelto en mi vida. ¿Por qué demonios me preocupaba tanto si Ranma me besaba o no? Me fue muy difícil aceptarlo, pero deseaba cada vez con mayor fuerza besarlo. Sencillamente mi alma me pedía a gritos aquel íntimo contacto, y quizás fue por ello que el rechazo de Ranma la noche anterior me había dolido tanto.

Me llevé las manos al rostro en signo de desesperación; no deseaba sentirme de aquella forma, quería restarle importancia al tema de los besos, sin embargo, no podía… ¿Acaso Ranma no quería besarme? Fue en ese instante en que comencé a repasar mentalmente varios de los momentos en los cuales había estado cerca de rozar los labios de "mi prometido" con los míos, aquellos momentos en los que nosotros mismos nos frenábamos o llegaba alguien a impedir que las cosas se dieran… A mí memoria llegó la primera vez que había estado cerca de besarlo…

Flash back

Ranma estaba solo en el dojo y decidí ir a hablar con él. Estaba sentado sobre la duela abrazando sus piernas. Al verlo por detrás lucía bastante deprimido. No encontré una buena forma de acercarme, así que lo único que se me ocurrió fue darle un golpe en la cabeza.

-No estás en guardia, estás distraído- afirmé mientras me acercaba a él con mi botiquín. -Ranma, trata de olvidar ese incidente en ese momento no eras tú mismo-.

Me puse de cuclillas a su altura; él suspiró hastiado y me esquivó. -Seguro que tú también vienes a burlarte de mí- dijo con resentimiento. Aquello no era mi intención, pero al ver su actitud no pude contener mi risa burlona.

-¡Deja de molestarme!- gritó fuera de sus casillas.

-Perdón- espeté volteando mi rostro hacia otra dirección.

-¡En primer lugar!- continuó molesto.

-En primer lugar- le interrumpí colocándole una bandita en la nariz, -Debes practicar más para evitar que te sucedan cosas así cuando te conviertes en mujer…-

-¿Qué, de haber sido tú no te habría pasado?- masculló con el cuerpo encogido y entrecejo fruncido.

-¡Por supuesto que no!- No había terminado de hablar cuando Ranma posicionó sus dedos debajo de mi garganta y con su otra mano me deslizó por el piso.

-¡Qué!- grité consternada.

-Te estoy demostrando- pronunció él.

Estaba recostada sobre las piernas de Ranma. Me encontraba completamente a su merced. ¿Acaso aquel movimiento significaba que iba a besarme? Al mirarlo me perdí en sus irises zafarinos que me observaban decididos. Me sentía como una completa boba, sólo pude suspirar y mi cuerpo no reaccionó. Por un instante cruzó por mi cabeza la idea de que quizás hubiera sido agradable que me besara… Después de todo se suponía que era mi prometido.

Ranma de repente reaccionó y se dio cuenta lo que su acción y sus palabras significaban, así que nos separamos de golpe… -No… no me refería a eso, discúlpame, no se trata de que quiera besarte ni nada parecido- se excusó mientras ondeaba su mano a la defensiva.

Estaba en shock, incluso me sentí ofendida por su falta de interés en besarme, pero tenía que comportarme a la altura de la situación. -Eso ya lo sabía porque tú no tienes el valor para atreverte a hacer algo así- dije con los ojos cerrados y con tono orgulloso.

Él resopló molesto, -Pues sabes que… si sigues así quizás me atreva a hacerlo…-

-¡Ja! Eso es gracioso, sólo inténtalo y ya verás-. No entendía por qué, pero quería desafiarlo para que se animara a besarme. Estaba jugando un fuego, sin embargo, no me importó, quería saber hasta dónde era capaz de llegar.

-¿Estás segura?- preguntó con una mueca en su cara.

-Claro… si es que tienes el valor para hacerlo, claro que sí- le respondí airosa.

Ranma caminó de cuarto patas hasta quedar frente a mí. Ambos nos miraremos desafiantes esperando que alguno de los dos se echara para atrás. -Pero, es sólo porque lo pides… Cierra los ojos- me solicitó.

-Bien- espeté para luego hacer lo que me pedía. Me sentía bastante nerviosa, pero no deseaba demostrárselo, enfoqué mi energía para calmarme y pude percibir como su rostro se comenzaba a acercar al mío…Lo sentía cerca, sin embargo, no avanzaba. De repente lo escuché hablar.

-Ah… Estaba… pensando que… ¿no crees… que… esto… debe ser con alguien que quieras…?-

Me sonrojé al oír lo que decía, no obstante, ahí estaba ese sentimiento extraño. -Ah sí… entonces quieres decir que no te agrado-.

-¡No, no lo decía por mi! Es… es que… yo a decir verdad… yo sólo… ah… bueno, no sé…-

Fin de Flash back

Siempre me pregunté si la razón por la cual no me había besado en aquella ocasión era porque yo no le gustaba, o porque no sentía nada por mí. Él claramente había dicho que besarse era algo que debías hacer con alguien a quien quisieras. Sin embargo, no había negado que yo le agradara, al menos me quedaba el consuelo de que no le era del todo indiferente aunque no estuviera enamorado de mí. En aquel entonces no estaba segura de lo que sentía por él, pero con el paso del tiempo mis sentimientos se fueron aclarando.

¿Qué hubiera pasado si nuestra inoportuna familia no nos hubiera estado espiando con cámara de video incluida? ¿Nos habríamos besado? Desgraciadamente aquellos recuerdos morirían conmigo y nunca podría conocer las respuestas a mis interrogantes.

De lo único que estaba segura era de que en aquella ocasión en realidad deseaba besarlo, y varias veces después de esa también. ¡Ranma incluso había besado a un chico por accidente! No tenía nada de malo que como su prometida sintiera deseos de experimentar lo que sería unir sus labios con los míos… Aunque en realidad ya había vivido algo parecido.

-Mi primer beso…- susurré por lo bajo. Despacio llevé mis dedos hasta rozar mi boca.

Me gustaba la idea de que Ranma fuera mi primer beso, pero la forma en que las cosas habían ocurrido no era del todo de mi agrado. Como la mayoría de las cosas en mi vida mi primer beso fue un "tanto extraño", ni siquiera sabía si lo podía calificar como un beso, ya que mi contraparte no fue consciente de nada de lo que hacía. Eso era lo que realmente me fastidiaba, que el recuerdo de mi primer beso fuese algo que Ranma nunca recordaría.

Decepcionada miré hacia el césped y tome algunas piedrecillas de los alrededores. Comencé a lanzar las rocas de forma que brincaron graciosamente sobre la superficie líquida. Observé detenidamente el movimiento que cada uno de los objetos provocaba y como finalmente se hundían en la cristalina superficie. No pude evitar que a mi cabeza pensara detenidamente en lo ocurrido en "mi beso con Ranma"…

Flash back

Conocer sobre la técnica del Neko-ken fue toda una novedad, Ranma contaba con un arma muy poderosa, pero el problema era que no tenía control sobre sí mismo. Tío Genma nos había comentando que la única persona que podía calmarlo era una anciana vecina suya, pero la señora ya estaba muerta; no sabíamos qué hacer para Ranma se tranquilizara y volviera a su estado natural.

A papá se le ocurrió darle calamares para ver si se tranquilizaba y dejaba de hacer desorden. El problema era cómo mandarle la comida que estaba envuelta en una pañoleta de tela… Justo en ese momento vi que una de las chicas de la preparatoria tenía un arco.

-Oye, préstamelo- le dije a la joven para luego quitarle el objeto. -Gracias-.

Ranma parecía muy interesado en mis acciones y se quedó quieto mirándome. Coloqué la comida en la punta de la flecha, preparé el arco para enviarle los calamares. -Recibe esto, Ranma- susurré mientras dejaba ir la flecha. No obstante, "mi prometido" no recibió nada, cuando iba hacia él le dio un mantazo a la bolsa regando todo su contenido. Ranma se desconcertó y cayó al suelo.

-¡Cielos!- espeté asustada. El joven transformado en gato comenzó a correr en nuestra dirección y dio un salto por lo alto; venía hacia mí, yo estaba paralizada por el pánico. Grité al igual que varias chicas que estaban cerca de mí. Cerré los ojos a la espera de lo peor, lo más probable era que él me atacara como había hecho con todo el mundo… Sin embargo, eso nunca ocurrió.

Cuando abrí mis párpados me sorprendí al ver lo que estaba sucediendo. Ranma había logrado tumbarme en el suelo, pero en lugar de agredirme se estaba acurrucado sobre mis piernas. Podía escuchar su ronroneo y sentir todo su peso sobre mí.

-Muy bien, Akane, estoy orgulloso de ti- pronunció papá.

-Pero, yo no hice nada en realidad- contesté consternada.

Entre la multitud apreció Kuno quien comenzó a gritar como loco. -¡Cómo te atreves a hacer esto Ranma!-

Sasuke de inmediato lo calmó, -Mejor no siga, recuerde que está enfermo…-

-¡Cállate, cállate, cállate, no se lo perdonaré jamás!- vociferó mientras su ninja particular se lo llevaba.

A nuestro alrededor todos comenzaron a murmurar… -Akane… Miren como quiere a su novia…-

-¡No soy su novia y no molesten!- les aclaré, estaba empezando a enojarme.

-No, desde luego ya se nota…-

Aquellos comentarios me estaban sacando de mis casillas. Ranma por su lado permanecía relajado y con sus puños rozaba de forma sutil mis piernas. -¡Hasta cuándo piensas seguir así! ¡Rápido muévete, ya estás avergonzándome!- le recriminé.

Ante mis gritos Ranma se movió y se separó de mis piernas. Lentamente su cabeza y su torso se levantaron. Me sorprendí ante su acción, -¿Qué?- mascullé mientras oía los ronroneos de Ranma. Él sencillamente aproximó su rostro al mío y selló mi boca con la suya. Podía sentir la presión, el calor que emanaba de él, sus labios ligeramente secos contra los míos.

Me quedé con los ojos abiertos, asustada, y muy impactada por la acción. Me estaba besando, era mi primer beso… Permaneció así unos segundos y luego con total tranquilidad volvió a acostarse sobre mis piernas… Me quedé en un estado de shock total por unos segundos, pero luego una ira incontrolable se apoderó de mí, así que lo mandé a volar por su atrevimiento.

Fin de Flash back

Jamás olvidaré lo que sentí aquel día. Era la primera vez que un chico me besaba y fue una completa decepción que él ni siquiera recordara nada de lo ocurrido. Había sido sólo un leve toque de labios, por un segundo los suyos estuvieron sobre los míos. Quizás no era uno de esos besos de película, pero a fin de cuentas era mi primer beso.

Lancé una piedrecilla pequeña que de nuevo saltó con gracia por el agua. Tal vez la única forma en que Ranma podía besarme era cuando estaba en un estado en el cual ni siquiera era consciente, ¿de otro modo por qué nunca había intentando besarme de verdad nuevamente después de la experiencia de Neko-ken? De seguro le parecía una chica poco atractiva, cero femenina la cual no le gustaba en lo más mínimo, quizás por eso había decidido no besarme durante la obra…

Tomé otra piedra un poco más grande y la estrellé contra la superficie del río; ésta no brinco agraciadamente, sino que se hundió salpicando a su alrededor. ¡Si Ranma no quería besarme allá él, no tenía porque importarme! ¡Era un idiota, un insensible! Mis ofensas mentales se vieron interrumpidas cuando un rostro muy conocido apreció de revés en mi campo visual.

-Hola- dijo Ranma con su cabeza por encima de la mía mirándome de forma neutral. Se veía bobo con su flequillo siendo atraído por la gravedad y permitiéndome ver su frente. -Quiero hablar contigo…-

Le lancé un puñetazo directo a la cara. -Pues yo no- mascullé enfadada.

Ranma se enderezó con una mano cubriendo la zona del golpe… -¿Cuándo dejarás de ser tan violenta?-

-¡No me molestes! No tengo ganas de verte ni de hablar contigo- espeté poniéndome en pie y lista para retirarme del lugar. Giré sobre mis talones, pero antes de que pudiera dar un paso la mano de Ranma me sujetó por el brazo.

-¿Sólo quiero saber por qué estás enojada conmigo?- me preguntó mientras me miraba con el ceño fruncido y sus ojos azules encendidos.

-¡Ese no es tu problema!- le respondí deshaciendo su agarre.

-¡Claro que es mi problema!- me gritó de vuelta, -¿Estás así por lo de la cinta?- soltó de golpe.

En cuanto mencionó el tema mis mejillas se tornaron rojo escarlata y me quedé completamente en blanco. -Yo… no…- balbuceé torpemente, las palabras sencillamente no salían de mi boca.

-No… no… quiero que estés enfadada… por favor…-

-Eh… yo… no… no quiero hablar al respecto- musité avergonzada; no quería confesar que mi disgusto se debía a su negativa de besarme.

-Vamos Akane, no te pongas así- afirmó con sus ojos fijos en mí, -¿Dime, acaso hubieras preferido que te besara?-

Abrí los ojos como platos y me quedé en shock. ¡Por todos los cielos que debía que responder!

Ranma enarcó una ceja, -¿Acaso estabas enojada por eso, querías que te besara?- pronunció la segunda parte con picardía en su voz.

-¡Qué!- grité con fuerza, -¡No seas presumido yo no tengo ningún interés en besarte!-

-¿Entonces por qué has estado tan rara?- preguntó con malicia, -¡Acéptalo Akane, hubieras preferido sin la cinta!-

Me lancé sobre él dispuesto a darle una buena paliza, pero Ranma corrió por su vida. -¡Acéptalo, Acéptalo!- continuó burlándose de mí y me sacó la lengua.

-¡Claro que no! ¡No aceptaré algo que no es verdad!- me defendí mientras intentaba darle alcance.

Él se carcajeó con fuerza, pero para su mala suerte se tropezó con una roca; esa era mi oportunidad. Lo tomé por la camisa con fuerza, -No te volverás a burlar de mí Saotome- mascullé con la voz sombría y un aura azulada a mí alrededor. -¡Me las pagarás!-

-Akane, era broma, lo juro…- pronunció con preocupación y pánico en su rostro.

-¡No te creo!- le grité mientras lo mandaba a volar hacia el río. Su cuerpo chocó contra el frío líquido y el agua salpicó por todos lados. En cuestión de segundos una pelirroja empapada salió a flote.

-¡No tenías porque hacer eso, niña boba!- vociferó enfurecida.

-Eso es para que aprendas a no meterte en los asuntos ajenos, y por afirmar cosas que no son verdad- le respondí sacándole la lengua y haciendo una mueca. -Además, ni quien quiera besarte- finalicé dándome vuelta.

-¡Niña boba! ¡Eres la chica más poco atractiva que conozco, tampoco me interesa besarte!- reclamó mientras chapoteaba en el agua.

Me alejé ignorando sus insultos... -Se lo merecía… es un cretino- susurré para mí misma. Una sonrisa traviesa se formó en mis labios, imaginarlo sufriendo convertido en mujer y en medio del río era una buena venganza... al menos por el momento.

Continuará…

Notas:

Espero que la conti no haya quedado muy atropellada. La saqué en menos de dos semanas y la tarea no fue fácil, sin embargo me había propuesto hace mucho tiempo tener un cap listo para este día y lo importante es que lo logré.

Me pareció adecuado que luego del beso frustrado Akane tuviera un momento de reflexión sobre lo ocurrido. Además en algún punto de este fic teníamos que revivir la escena del "casi beso en el dojo" y por supuesto el beso en Neko-ken, dos de los momentos más románticos y bellos de la serie o el manga.

Luego los colocaré los capítulos que usé como referencia, ahora ando un poco en carreras, y quiero publicar antes de salir de casa. No estoy segura si lograré volver para actualizar a tiempo, así me eché una carrera para terminar el cap y dejar una simulación de notas.

Gracias, gracias, gracias, a todas las personas que durante este año han leído y comentando este fic. Las y los quiero muchísimo. Nunca tendré palabras para agradecer el apoyo, los bellos comentarios y el cariño que les tengo.

Creo que el estar de aniversario se merece una buena ronda de reviews, así que complazcan a esta autora y envíen sus comentarios. ;D

Un besote y un abrazo,

AkaneKagome

PS. Es posible que durante el mes de noviembre esté bastante perdida del ffnet, cierro semestre y debo enfocarme a full a trabajar en la tesis, sin embargo, haré todo lo posible por seguir escribiendo. Sólo quería advertirles para que tengan paciencia con la siguiente actualización…

Luego pasaré a editar el cap y también las notas finales, así que cualquier error que vean por ahí no se asusten.