¡Hola mis queridas lectoras y queridos lectores! ¡Qué emoción estar de nuevo por acá! Sé que han pasado más semanas de la cuenta, pero bueno… ya saben que ando hecha un desastre últimamente. Me cuesta horrores sentarme y escribir. Mi musa sencillamente no colabora. Lo importante es que luego de semanas de arduo trabajo y de darme auto-látigo he podido terminar con esta conti.
Aún tengo pendiente responder a los reviews del capítulo anterior y en el transcurso de esta semana y la siguiente lo estaré haciendo. Mis disculpas, pero es que ando tan retrasada que últimamente apenas termino de escribir quiero actualizar porque me pongo ansiosa.
Este capítulo tiene una pequeña sorpresita… pero bueno, ya lo leerán. Espero que les guste esta actualización y que tengan una amena lectura. ^^
Disclaimer
Los personajes no me pertenecen, son de la maravillosa, pero cruel, de Rumiko Takahashi; la cual, debido al trauma que me dejó, me obligó al vicio de leer y escribir fanfics.
La Historia de Nuestro Amor
Capítulo XIX Celos Extremos
Durante toda nuestra travesía hasta el hotel Yuka y Sayuri se le habían pegado a Shinnosuke como si fueran goma de mascar en un zapato. Una lo tenía sujetado por el brazo izquierdo y la otra por el derecho. El pobre chico no podía dar ni un paso sin que ellas estuvieran detrás. Insistieron en que nos acompañara al hotel por si quería hospedarse allí. Parecía que ellas tenían una conversación amena, sin embargo, él parecía un poco nervioso. De cuando en cuando sonreía de forma forzada y miraba con disimulo hacia mí.
Yo caminaba con Ranma detrás de ellas. Me resultaba gracioso ver el acoso de las chicas… Shinnosuke iba a tener que aprender a lidiar con ellas. Desvié mi atención hacia Ranma para analizarlo de reojo. Lucía molesto, llevaba el ceño fruncido y de cuando en cuando mascullaba palabras que no podía oír, pero algo me decía que se trataba de maldiciones. ¿Acaso estaba molesto porque las chicas le pidieron a Shinnosuke que nos acompañara al hotel? ¿Sería posible que sintiera celos?
-¿Por qué siempre me pasa esto a mí?- le escuché murmurar para sí mismo.
-¿Sucede algo, Ranma?-
Mi pregunta lo tomó por sorpresa; estaba tan concentrado en sus cavilaciones que no pudo evitar dar un leve respingo al escucharme. Me lanzó una mirada de desconcierto, pero luego alzó la frente y enfocó sus ojos en otro punto evadiéndome.
-¿Qué te hace pensar que me sucede algo?- respondió con cara de hastío.
Enarqué una ceja. Era un verdadero idiota, ¿cómo esperaba que le creyera que no sucedía nada cuando ponía esa expresión de fastidio? Casi podía asegurar que su actitud se debía a que Shinnosuke estuviera con nosotros.
-Ah, menos mal- le dije de forma neutral, -Por un momento creí que te molestaba que Shinnosuke nos acompañara al hotel-.
Le fue inevitable lanzar fuego por la mirada. Frunció los labios y habló, -Me da igual…-
-Pues tu cara dice lo contrario- espeté con los ojos achinados.
-¿Qué estás queriendo decir?- Volteó su rostro y me encaró. Ambos teníamos una expresión de disgusto y nuestros ojos chocaron desafiantes.
-Lo que quiero decir es que te estás comportando como un idiota desde que viste a Shinnosuke- afirmé con seguridad, -¿No quieres que venga con nosotras porque estás celoso, cierto?-
-¡Qué dices!- me gritó de vuelta. -¡Jamás en la vida sentiría celos por una chica tan poco atractiva como tú! ¡Por mí puedes pasarte todas las vacaciones con tu amiguito si es lo que quieres!-
Al oírlo decir aquello cada fibra de mi cuerpo ardió en furia. Con que eso era lo que quería, pues lo iba a cumplir… ¡Iba a pasar todo el tiempo posible con Shinnosuke y ya veríamos si sentía celos de esta chica fea! ¡Cretino, insensible! Yo tenía la estúpida esperanza de que estaba molesto por Shinnosuke, sin embargo, él abría su bocota para insultarme y mostrarme lo poco que le importaba. Intenté mantener la calma y no darle el gusto de verme eufórica por culpa de sus ofensas, pero sencillamente no pude. Saqué mi mazo gigante y le di un golpe certero en su cabeza enorme y engreída.
-¡Así que soy fea!- exclamé luego de dejarlo hundido en el suelo. -Tranquilo, procuraré estar lejos de tu vista estas vacaciones- mascullé con ironía.
Cuando alcé la mirada me percaté que Shinnosuke y las chicas se habían detenido para observar el espectáculo que estábamos dando. No pude evitar sentirme ligeramente avergonzada, sin embargo, no permitiría que eso me afectara. Sonrojada puse la frente en alto y caminé hacia ellos.
-¡Vamos!- ordené mirando de reojo a Ranma quien apenas estaba recuperándose del golpe. Se lo tenía merecido por ser tan idiota.
Shinnosuke se quedó asombrado, mientras que las chicas se tomaron la situación con toda la naturalidad del mundo. -¿No… no van a ayudarlo?- pronunció el chico algo sorprendido.
-Tranquilo- le respondió Yuka.
-Con Ranma y Akane las cosas siempre terminan así- le secundó Sayuri.
Les di la espalda y fruncí el ceño. Las cosas siempre eran así porque Ranma poseía un don natural para ofenderme y acabar con mi paciencia. Caminé airosa dispuesta a alejarme de él lo más rápido posible. Me encontraba ya avanzando cuando lo escuché…
-¡Akane!- vociferó por lo alto.
Grité su nombre con todas mis fuerzas para luego liberar uno de mis insultos preferidos, -¡Eres una marimacho violenta!-
Me importaba un comino que estuviera enojada o resentida. Yo lo estaba con ella. ¡Cómo demonios aceptó que sus amigas arrastran al imbécil de Shinnosuke con nosotros al hotel! Si lo que quería era estar con él, no le iba a poner las cosas fáciles. Estaba tentado a mandar todo a la mierda, pero iba a fastidiarle la existencia para que ella y su amiguito no se salieran con la suya.
Observé como ella caminaba frente al grupo con su acostumbrada actitud arrogante. Los demás cuchichearon cosas que no llegué a oír. Me puse en pie y los dejé para tomar otro camino hacia el transporte que nos llevaría al hotel. No estaba de humor para tener que observarla cerca de ese tipo.
/
Cerca de una media hora después del altercado con Akane llegamos al hotel. No podía controlar las miradas poco discretas que de cuando en cuando le lanzaba a "mi prometida" y a Shinnosuke. Los observé de soslayo mientras comentaron con las otras chicas algo que por la distancia no pude escuchar. Intenté agudizar mi sentido del oído cuando de pronto sentí algo que se aferró a mi brazo izquierdo con fuerza.
-¡Por fin llegas Ranma! Te he estado esperando hace horas- espetó una sonriente y cariñosa amazona.
-¡Shampoo!- grité asustado; hice un movimiento para intentar soltarme de su agarre, pero ella aumentó la cercanía. -¿Qué… qué haces a… aquí?- cuestioné nervioso.
-Vine para que aprovechemos estas vacaciones para pasar tiempo juntos…- dijo ella de forma melosa. Me clavó sus ojos púrpura llenos ese brillo que conseguía aterrorizarme. -Sha… Sha… Shampoo…- balbuceé en estado de pánico.
Moví mi rostro de forma que pudiera esquivarla. Por nada del mundo quería que se volviera a repetir un beso a la fuerza como el que me había dado una vez. Al realizar la acción pude sentir una mirada penetrante sobre mí. Enfoqué a Akane quien estaba cubierta por un aura rojiza, y con su clásica modalidad de "matar a Ranma encendida". Sólo cerré los ojos por un segundo esperando un golpe certero por parte de la marimacho violenta, sin embargo, éste no llegó. De pronto sentí que era librado del agarre de la amazona.
-¡Se puede saber qué intentas hacer!- exclamó Ukyo quien sujetaba a Shampoo por el brazo de forma desafiante.
-¡Suéltame!- le respondió Shampoo liberando su extremidad y la miró con sus ojos llenos de fuego. -Vine a pasar las vacaciones con Ranma… ¡La estábamos pasando muy a gusto hasta que llegaste a entrometerte!-
-¡Eso no es cierto! ¡Estabas encima de él asfixiándolo contra su voluntad! ¿Es que acaso no te das cuenta que Ranma no siente nada por ti?-
-¡Ja! Eso lo dirás por ti… Ranma ni te hace caso- le dijo Shampoo cruzando los brazos sobre su pecho y esquivando la mirada furiosa de Ukyo.
-Para tu información Ranma y yo vamos a pasar estas vacaciones, ¡juntos! Justo hace unas horas veníamos muy a gusto en el transbordador. Ranma me abrazó y me pidió que cocinara para él…- contraatacó ella con la cabeza en alto y una sonrisa triunfadora.
-Con que la abrazaste…- escuché una voz siniestra detrás de mí.
-Yo… A… Akane… no es lo que piensas- respondí nervioso moviendo las manos de forma frenética.
-No me digas…- masculló de forma peligrosa.
De fondo las otras dos chicas continuaban con su rutina de insultos y amenazas de lucha. -Ranma dijo que mis okonomiyakis son su comida favorita- mencionó Ukyo.
Por alguna razón aquella afirmación de mi amiga hizo que el aura asesina de Akane se incrementara. Estaba perdido, un segundo más en ese lugar y era hombre muerto… así que opté por huir.
-¡Ranma!- gruñó ella con los puños cerrados.
Era definitivo, tenía que escapar lo más pronto posible. Analicé mi entorno y por suerte encontré una terraza justo al lado de la recepción. Salté sobre las chicas y corrí hacia el exterior.
-¡Lo siento, Akane, hablaremos luego!- le grité cuando ya había salido de su rango de ataque.
-¡Vuelve acá, Ranma!- oí que vociferaba. No era tan estúpido como para quedarme en medio de la tormenta. A veces un plan de escape era lo más adecuado en ese tipo de situaciones. Al menos así aseguraba mi integridad física.
Llevábamos un par de días disfrutando de las instalaciones del hotel. El lugar era hermoso, la playa muy agradable, y general era bueno disfrutar de un ambiente diferente. Me sentía muy a gusto de poder contar con la compañía de Shinnosuke. Él era un chico muy dulce y amable, y en realidad había pasado bastante tiempo con él desde que habíamos llegado al hotel. Shinnosuke decidió tomar la sugerencia de mis amigas y hospedarse en el lugar.
Estar con él me ayudaba a desviar mi atención de Ranma y las escenitas que siempre protagonizaba con sus "prometidas". Todo tenía un límite, sin embargo, Shampoo y Ukyo parecían no conocerlo. El verlas todo el tiempo encima de Ranma coqueteándole, me ponía enferma. Aunque el hecho de tener a Shinnosuke presente me daba la sensación de que el idiota insensible estaba pasando por algo similar. Quizás era impresión mía, pero cada vez que me veía con él Ranma nos lanzaba unas miradas poco agradables y ocasionalmente decía ciertas cosas que evidenciaban que estaba celoso.
Existía la posibilidad de que yo estuviera equivocada y que Ranma no sintiera celos en lo absoluto. Incluso era muy posible que todo fuera imaginaciones mías. Los últimos meses había dejado en claro que yo no le interesaba, que jamás me besaría y que tampoco sentía celos de que estuviera con otros chicos… Suspiré algo decepcionada. Ranma tenía que dejar de invadir mis pensamientos. ¡Qué demonios pasaba conmigo! Me la pasaba divagando mentalmente con ese cretino que ni siquiera se merecía una de mis atenciones. Finalmente me abofeteé internamente. ¡Era hora de no pensar en Ranma y de disfrutar a pleno los días de vacaciones que teníamos por delante!
Resuelta a mantener mi cabeza en cosas positivas me puse un sombrero de playa, até una pañoleta larga alrededor de mi cadera y cogí mi bolso. Sonreí con ganas y salí de la habitación lista para tomar un baño de sol en la hermosa playa. Caminaba animada por el pasillo cuando me topé con Yuka.
-¡Hola, Akane!-
-¡Hola!- le respondí sonriente.
-¿Vas para la playa?-
-Sí… Hoy hace un día muy bonito y quiero aprovecharlo-.
Ella sonrió y luego nos quedamos unos segundos en silencio mientras seguíamos caminando.
-Oye, Akane… ¿Te enteraste del mini festival de verano que está organizando el hotel?-
-No, no tenía idea- dije con tono de asombro.
-Sí, parece que están interesados en que los turistas del hotel vivan un festival de verano al estilo japonés-.
-Oh, es una pena que no nos hubieran avisado antes…-
-¿Por qué lo dices, Akane?-
-Es que no traje un kimono para asistir a un festival de verano. Traje sólo cosas de playa y algunos vestidos ligeros- espeté algo decepcionada.
-No te desanimes- dijo Yuka de forma positiva. -Con lo que te pongas te verás hermosa. No hace falta que uses un kimono…-
Le respondí con una cálida sonrisa. -Gracias…-
-Bueno, te dejo Akane, quedé de verme con las chicas para comer algo- finalizó levantando su mano en señal de adiós. Nos despedimos y proseguí con mi camino.
La idea de un festival de verano en medio de nuestras vacaciones me resultaba muy agradable. Sería una excelente oportunidad para disfrutar y pasarla bien. Iba de buen humor pensando sobre el tema. Estaba tan distraída que no noté la presencia de alguien que caminaba hacia mí. Me sacudí asustada cuando alcé la vista y me di cuenta que Ranma casi había chocado conmigo.
-Ra… Ranma…- musité nerviosa al sentir sus ojos zafarinos anclados en mí.
-Ho… Hola… A… Akane- me saludó con voz temblorosa.
Maldición… Tenía casi un día entero sin verlo y por alguna extraña razón me sentía muy perturbada por encontrarme a solas con él. Había tomado un camino poco transitado para llegar hasta un sitio solitario en donde pensaba quedarme por un par de horas, así que existían pocas posibilidades de que alguien apareciera por los alrededores. Tragué en seco dispuesta a hablar, pero Ranma se me adelantó.
-¿A… dónde vas?- preguntó desviando su mirada hacia al mar.
-Eh… yo pensaba ir a tomar un poco de sol a un sitio cerca del hotel…- le respondí de forma casual.
-Ya veo…- espetó un poco más relajado. -¿Puedo acompañarte?-
Mis ojos se abrieron asustados al escuchar su propuesta. ¿Ranma queriendo pasar tiempo conmigo? ¡Eso sí qué era una sorpresa! -Yo… me da… igual… puedes venir si quieres…- le contesté intentando no parecer interesada en su compañía. No había olvidado las recientes ofensas que había recibido de su parte, así que no quería levantarle más su presumido ego mostrando que estaba un poco feliz por sus deseos de estar conmigo.
Él frunció ligeramente el ceño, -Bueno no es que quiera estar contigo ni nada parecido, pero iba a pasar un tiempo en la playa, así que… que… creo que estaría bien si lo hacemos juntos…-
Arqueé una ceja y evité mirarlo, -Por mí haz lo que te quede mejor… De todas formas pretendía estar un rato a solas, pero si deseas venir conmigo puedes hacerlo-.
Nos quedamos en silencio por algunos segundos. Seguíamos de pie evitando mirarnos… Finalmente le observé de reojo y hablé, -¿Bueno vas a venir o no?-
Mi pregunta hizo que él diera un pequeño salto. -Eh… este… sí…-
-Entonces, vamos- le dije ya más relajada y con una sonrisa. Debía admitir que el fondo me agradaba la idea de estar un rato con Ranma sin prometidas estorbosas o compañeras de clase indiscretas.
Él sonrió de vuelta y empezamos a caminar. Me sentía muy relajada, casi flotando. Aspiré el aire y me impregné de esa maravillosa brisa marina que invadió todos mis sentidos. Mis cabellos revoletearon sobre mi frente y me fascinó la forma en que el viento acariciaba mi rostro. El mar se veía de un azul espectacular, y la calidez del sol se impregnó en mi piel. De repente me sentía muy feliz… ¿Era aquella felicidades por él? ¿El tan sólo tenerlo caminando a mi lado era lo que producía que todo a mí alrededor se tornara tan hermoso? Genial… era una completa idiota. Si hubiera podido golpearme lo hubiera hecho, pero tenía que admitir que estar cerca de él me hacía sentir feliz.
Suspiré resignada, si el estar con Ranma hacía que la playa fuera más bella tenía que aceptarlo. Lo importante era que él no se enterara para que no anduviera presumiendo. Me pregunté en qué estaría pensando. Se le veía tranquilo y con una mirada colmada de un brillo muy particular.
-¿Oye, Ranma?-
-¿Qué sucede, Akane?-
-¡Ranma!- una voz odiosa que llamaba a "mi prometido" se hizo presente. Casi a la velocidad de la luz una detestable chinita de cabellos púrpuras estaba aferrada como una molesta medusa al brazo de mi acompañante.
-¿Dónde te habías metido, Ranma? ¡Retomemos nuestra cita!- susurró de forma sensual cerca del oído del cretino ese.
-¡Qué dices!- vociferó Ranma asustado.
Pude sentir un fuego creciente que carcomió todo mi ser. ¡Tuvo una cita con esa resbalosa de Shampoo! La ira nubló mis sentidos y sentí un deseo oscuro por golpear al idiota de Ranma con todas mis fuerzas. ¡Cómo se atrevió a hacer algo así! No pude controlar mis impulsos y mi codo fue a dar directo a su rostro doblando su espalda hacia atrás y dejando a la amazona lejos de él.
-Akane- musitó ella preocupada.
Ranma no tardó mucho en levantarse como un resorte y encararme. -¡Qué demonios te sucede!-
¿Cómo se atrevía a siquiera preguntar? Bufé con el ceño fruncido para luego gritarle, -¡Vuelve a tu cita con Shampoo, me largo de aquí!-
-Akane, por fin entiendes- afirmó Shampoo con descaro. -Ahora, Ranma, demos un paseo romántico por la playa…-
Le lancé una mirada que si tuviera dagas la habría matado al instante. Si Ranma quería estar con ella perfecto, no iba a detenerlos. Por mí que hicieran lo que se les diera la gana. La amazona lo abrazó y en ese momento no pude soportar un segundo más, así que me di media vuelta para marcharme.
-¡Akane, por favor espera!- suplicó Ranma. -¡Lo que Shampoo dice no es cierto!- Me detuve para mirarlo de soslayo. Estaba intentado quitarse a la pegajosa de encima.
-¡Ranma, deja de negarlo! ¿O es que acaso prefieres estar con Akane?-
-¡Oye, qué cosas dices! ¡Yo no quiero estar con Akane!-
Me maldije por no haberme ido de una vez. Por culpa de mi estupidez tuve que quedarme escuchando una vez más al idiota insensible insultándome y reafirmado lo poco que yo le interesaba. Todo el enojo que podía sentir se vio eclipsado por la tristeza… Caminé con grandes zancadas cubriéndome el rostro con el antebrazo, iba a toda prisa, pero choqué contra algo que me hizo frenar mi paso.
Al inicio sólo pude ver una mancha gris; luego al separarme un rostro familiar y una hermosa mirada azulada me interceptó. Era Shinnosuke…
-¿Akane?- Su voz preocupada llegó a mis oídos. -¿Te sientes bien?-
-¡Akane!- se escuchó a Ranma en la distancia. -¡Espera!-
-Sí, estoy bien- respondí aún enfadada.
Mi conversación fue interrumpida por un fastidioso chico que se metió en medio de nosotros. -Akane, por favor, no te pongas así y escúchame-.
-No tienes nada que explicarme Ranma… Ya te dije que por mí puedes volver a tu cita con Shampoo- dije lo último con sarcasmo.
-¡Ya te dije que no teníamos una cita!- gritó encarándome.
-¿Akane, quién es este tipo y por qué te habla de ese modo?-
Fruncí el ceño y le respondí, -Es Ranma, pero él no es importante en este momento…-
-¡Es mi prometido!- afirmó Shampoo quien de nuevo había llegado al lado de Ranma.
-Ah… Mucho gusto de conocerlos- pronunció sonriente Shinnosuke.
La amazona esbozó una sonrisa de satisfacción. -Oye Akane, tu amigo es muy apuesto…Creo que ustedes harían una hermosa pareja-.
Miré a Shinnosuke con el rostro completamente ruborizado; él también lo estaba. Aquella insinuación no venía al caso y me produjo un leve sentimiento de incomodidad.
-¡Qué dices!- soltó Ranma con el ceño fruncido.
-¿Acaso no lo crees? Ranma, si Akane y Shinnosuke se comprometen ya no tendrías que preocuparte por el dojo y podrías casarte conmigo- dijo lo último de forma melosa. Él no respondió nada y le lanzó una mirada desafiante.
-No me mires así… ¿Acaso estás celoso?- le preguntó ella con una ceja arqueada.
-¡Claro que no! ¡Quién sentiría celos de una marimacho boba!-
Algo en mi interior me hizo pensar que Shampoo lo estaba provocando. Ella sabía bien que Ranma reaccionaría de ese modo y que terminaría negado cualquier insinuación de interés hacia nuestro compromiso.
-Vámonos Shinnosuke- espeté con resentimiento mientras lo tomaba del brazo para halarlo cerca de mí.
Él me observó un poco consternado. -Eh, sí… como digas Akane-.
-Tenía intenciones de ir a tomar un poco de sol y disfrutar de la playa, tu compañía sería muy agradable. ¿Vienes?- le pregunté con una sonrisa.
-¡Claro, me encantaría! Además quiero hablar contigo…-
-Bueno, no perdamos más tiempo aquí- hablé mostrándome emocionada, -Dejemos a estos dos solos para continúen con su cita- pronuncié lo último mirando de forma retadora a Ranma.
-¡Ya te dije que no tenemos una cita!-
Shampoo se mantuvo un brazo aferrando a Ranma y con el otro ondeó la mano diciendo adiós, -Vayan… ¡Qué la pasen bien!-
-Eso quisieras… el camino libre- mascullé enfadada.
-Perdón, ¿me decías algo?- me preguntó Shinnosuke.
Solté una risa nerviosa, -Eh… no nada… pensaba en voz alta…-
Él me dedicó una linda sonrisa que hizo que por un segundo se me olvidara todo lo anterior. Shinnosuke era un chico muy dulce y lo consideraba un amigo muy especial. Le devolví el gesto… Estaba decidida a pasarla bien, había venido de vacaciones y no iba a permitir que la odiosa de Shampoo me arruinara el viaje.
/
Algunos minutos después me encontraba en mi lugar "secreto". Había colocado una manta grande en el suelo. Shinnosuke se sentó a mi lado; nos encontrábamos en silencio mirando el mar. Suspiré melancólica, quizás si las cosas hubieran sido diferentes podría haber estado con Ranma disfrutando del hermoso paisaje y el murmullo de las olas. Sin embargo, el muy cretino se había quedado con Shampoo. Él solo pensarlo hizo que mi rostro se transfigurara llenándose de ira. Sacudí la cabeza para librarme de esas malas vibras, no quería que me seguirán amargando, o que mi acompañante se diera cuenta de mi estado de ánimo.
-Shinnosuke- musité por lo bajo.
-¿Dime, Akane?-
-¿De qué querías hablar conmigo?-
El chico puso una expresión pacífica y sonrió de medio lado. -Me marcho para Ryugenzawa mañana temprano…-
-¡Tan pronto!- le dijo sorprendida.
-Sí, pretendía quedarme un par de días más, pero por fin encontré lo que estaba buscando-.
-¿Lograste dar con la medicina para tu abuelo?-
Shinnosuke miró el mar. Sus ojos eran muy lindos y lograban transmitirme un profundo sentimiento de paz y seguridad. -Luego de investigar di con la hierba que sólo crece en esta zona de Okinawa… Con esto podré fabricar el brebaje que el abuelo necesita para recuperarse-.
-¡Qué bien!- expresé con una emoción genuina. -Me alegra mucho que hayas podido lograr tu cometido. Tú abuelo estará muy orgulloso luego de todo lo que has hecho- finalicé con una enorme sonrisa.
Él me miró feliz. -Lo sé, lo haría todo por él… Es lo único que tengo en este mundo-.
Me sentí invadida por sentimiento nostálgico, pero tierno a la vez. Era hermoso pensar una relación tan cercana como la que él tenía con su abuelo. Ambos se adoraban. No obstante, también era triste pensar que el abuelo era una persona mayor que podía dejar este mundo en cualquier momento. Sería trágico que un muchacho tan dulce y noble como Shinnosuke tuviera que estar solo todo el tiempo… Tragué saliva sintiendo ese dejo de soledad que de seguro preocupaba a mi amigo.
Con delicadeza coloqué mi mano sobre la suya. -Recuerda que siempre podrás contar conmigo- le dije quedamente.
-Gracias, Akane…- Giró su extremidad y la enlazó con la mía.
-Te considero un gran amigo, aunque nunca nos veamos… Me salvaste la vida y de algún modo yo salvé la tuya también. Tenemos un vínculo muy especial y quiero que sepas que cuando necesites algo yo estaré para ayudarte- hablé desde el fondo de mi corazón. -Además eres bienvenido a nuestra casa cuando gustes-.
Shinnosuke me clavó sus pupilas azuladas llenas de un brillo que me preocupaba. Su agarre ya no era el mismo y sentí la necesidad urgente de quitar mi mano. Despacio solté el agarre y bajé la mirada.
-Akane… si tú quisieras…- balbuceó con torpeza.
Tragué en seco nerviosa. Mis ojos de seguro delataban mi inseguridad. -Shinnosuke, yo…-
-Me gustaría poder llevarte conmigo a Ryugenzawa. Yo siento algo muy especial por ti- me dijo con una mirada decidida.
-Yo la… lamento… no poder… Estoy… estoy… comprometida…- musité avergonzada. No había declarado directamente que me quería, o algo parecido, pero podía entender perfectamente por donde iba a la cosa.
-¿Con Ranma, cierto?-
Mi rostro ardía y supuse que estaba completamente roja. -Eh… sí… sí…-
-¿Lo quieres? ¿Él te quiere?- soltó sin miramientos.
Estaba en shock. Casi me dio un paro cardíaco luego de aquellas preguntas tan directas. Tragué salvia; tenía que contestarle. -Yo… yo no… Ranma y yo no nos vemos de ese modo… Somos sólo amigos. El compromiso fue algo acordado por nuestros padres…-
-Cierto…- musitó pensativo. -Si algún día las cosas cambian, sabes donde encontrarme. Sé que me ves sólo como un amigo, pero quizás con el tiempo…- dejó la frase en el aire y detallé la forma nostálgica en que miraba el océano. Quizás si las cosas hubieran sido diferentes me hubiera podido fijar en un chico como él.
Le sonreí con el alma. Me sentía hasta cierto punto feliz de saber que sentía cosas tan lindas por mí. Por lo general los muchachos que estaban interesados en mí eran odiosos, insistentes y asfixiantes. Shinnosuke era diferente, actuaba como una persona normal. Aunque estuviera "enamorado", seguía siendo un buen amigo y comportándose de una forma muy linda conmigo.
-Gracias… Lamento no poder… tú sabes…- finalicé con la mirada perdida sobre la arena.
-Vamos Akane, no es nada- dijo sonriente para levantarme el ánimo. -Quería que lo supieras nada más. No te comenté esto para que estuvieras preocupada-.
Aquellas palabras sólo reafirmaban la bella persona que era. Era afortunada de contar con amigos como él.
-Creo que mejor me voy- espetó poniéndose en pie. -Debo alistar algunas cosas antes del viaje de mañana-.
Por inercia también me pie. -Sabes, me siento muy feliz de haberte encontrado nuevamente-.
-Yo también, no me gustaría olvidarte de nuevo- confesó algo avergonzado.
Le sonreí animada, sería mejor no hacerlo de forma que pareciera una burla, aunque sentía ganas de reírme con ganas. Me resultaba muy divertido el hecho de que olvidara las cosas tanta facilidad… De repente un sonido hizo que diera un brinco.
-¿Sucede algo?- habló preocupado.
-Me pareció escuchar algo- farfullé con los ojos achinados y atenta a los elementos que me rodeaban.
-Quédate tranquila, Akane. Yo me encargaré de ir a revisar…- Caminó por detrás del árbol y analizó la zona. Permanecí en mi sitio procurando estar tranquila, quizás el ruido provino de algún animal, o de una rama caída.
Apareció nuevamente dentro de mi rango visual. Hizo una expresión de no entender lo que sucedía y caminó un par de pasos hacia mí…
-Creo que no fue na…- no pudo terminar su frase pues sus pies se enredaron con la manta sobre la que habíamos estado sentados. De seguro con lo torpe que era había olvidado que aquello estaba allí. Su rostro denotó un poco de pánico, el mío lo secundó cuando me percaté de que no pudo mantener el equilibrio y que venía hacia mí.
Todo fue demasiado rápido, no entendí cómo sucedió. Vi todo negro y en cuanto fui consciente de lo que pasaba abrí los ojos y me di cuenta que el rostro de Shinnosuke se había estrellado contra el mío. Sus labios estaban posicionados sobre los míos de una manera un poco tosca. Me quedé completamente inmóvil debido la impresión. Shinnosuke y yo nos estábamos… estábamos…
Mi cabeza se atrofió y no pude pensar con claridad. Vi que él abrió los ojos asustado, pero no se inmutó por lo que estaba pasando. Despegó un poco su rostro para hacer menos brusco el choque. Creí que iba a quitarse, porque lo sentí apartarse, pero lo que hizo fue cerrar los ojos girar su cabeza, conforme lo hizo nuestros labios se rozaron y luego de eso ejerció una leve presión sobre mi boca. Abrí los ojos como platos y apenas tuve tiempo de detallar que cierta suavidad y un dejo de calor reposaba sobre mis labios.
Estaba completamente en shock; jamás esperé que pudiera pasarme algo parecido. No sé con exactitud cuantos segundos transcurrieron, quizás 5, quizás 15… Cuando por fin caí en cuenta de lo que en realidad estaba sucediendo ya Shinnosuke se había alejado de mí. Supongo que mi cara de pánico debió asustarlo porque lucía algo inestable.
-Yo… yo… lo siento, Akane…- musitó agachando la mirada.
Me quedé muda. Él se giró y se marchó. No tenía ganas de hablar, apenas estaba asimilando lo ocurrido. ¿Por qué me quedé inmóvil? ¿Había en realidad permitido que me besara? Al inicio todo fue un accidente, sin embargo, fue tanta mi impresión que no me moví cuando él intentó besarme enserio. Shinnosuke era el primer chico que me besaba de verdad… Ranma lo había hecho aquella vez convertido en gato, así que hasta cierto punto aquello no contaba.
De forma inconsciente me llevé el dedo índice y el del medio hacia mis labios y los rocé con delicadeza… Un chico me había besado… Tenía la mirada enfocada en la nada; una mezcla de extrañas emociones se apoderó de mí. Respiré con dificultad y por alguna razón sentí ganas de llorar, sin embargo, no lo hice. Continué sumida en un abismo de desconcierto, pensando en nada, pero en un millón de cosas a la vez… Permanecí recostada a aquel árbol que había evitado que mis rodillas flaquearan y fuera a dar directo al suelo.
Estaba aún en mi estado ausente cuando escuché un estruendo. Giré mi cabeza de forma nerviosa y vi un bulto caer de un árbol que se encontraba a un par de metros de distancia. Me quedé en blanco cuando me di cuenta que lo se había caído era "mi prometido". Ranma se levantó de la arena. Mis pies se movieron despacio buscando llegar más cerca de él. Nuestras miradas no tardaron en encontrarse. Tragué saliva y lo observé asustada. Sus ojos me miraron como nunca creí que pudieran hacerlo; reflejaban una mezcla de ira, tristeza y desconcierto. Su mirada azul-grisácea estaba borrosa y ausente. En cuestión de segundos me enfocó con cierta frialdad. Me heló el alma con aquella mirada glacial.
-Ra… Ranma…-
Continuará…
Notas:
¡Sorpresa, Sorpresa! Autora utiliza a Ranma y a Akane como escudo para prevenir posibles ataques por parte de las lectoras y lectores. No me vayan a matar… por fa… Recuerden que si acaban conmigo no habrá más historia. XD
Cof… bueno ya hablando enserio, ¿qué les pareció la sorpresa y este beso? Voy a comentarles porque lo hice. Siempre odié profundamente que Shampoo besara a Ranma, frente a Akane y que el muy idiota no hubiera reaccionada para quitársela de encima. Así que quería venganza, ¡muajajajaja! Primero me vengué de Akane con lo de la cinta, y ahora me vengo de Ranma por el beso. ¬¬ Este fic me está sirviendo de terapia para descargar frustraciones. XD
Últimamente estoy un poco en la onda de igualdad de género en los fics para Ranma y Akane. No me parece justo que a Ranma lo hubiera besado otra chica y que a Akane no le pasara algo parecido. Por esto se me ocurrió que un beso en inicio "accidental" y luego más directo por parte de Shinnosuke sería ideal para que los chicos tengan igualdad de condiciones. ^^
Disfruté montones la narración de la última escena. Fue agradable el describir la amistad y el sentimiento que tiene Akane por Shinnosuke; también me encantó narrar ese beso tan accidentando. Nunca antes me había tocado narrar un beso entre una pareja que no fueran los protagonistas.
En general como vieron el capítulo estuvo compuesto por varias escenas de celos, las cuales son muy comunes en la serie. Perdón si resultaron un tanto repetitivas, pero quería crear un ambiente inestable entre los chicos en el viaje. Ya verán luego porque…
Con toda sinceridad espero que les haya gustado la actualización y que haya valido la pena estas largas semanas (meses XD) de espera. Mi intención no es tardar tanto, pero en realidad me cuesta mucho escribir… Pido disculpas una vez más por ello.
Quiero agradecerle desde el fondo de mi alma a las personas que me siguen de cerca, brindando su apoyo y me regalaron sus bellas palabras en el capítulo pasado: Akima-06, AndreKimiko, Tsukisaku, Adri, Elena, jesi_saotome (bienvenida a esta historia), Minue (bienvenida linda), Ely, kary14,magdal, Marina, Cris, Marce, athena-kikyo, Dika1990, y kotoko.
También gracias a otras dos personas maravillosas que comentaron por primera vez en capítulos anteriores, sean muy bienvenidos: Daniel y Nora. Les repito, si no tienen cuenta en el ffnet y que me escriben por primera vez que por favor me dejen sus correos para responderles los reviews personalmente.
Bueno, creo que para variar me extendí demasiado. Como casi no nos vemos cuando escribo notas me emociono. XDD
Les recuerdo que sus comentarios por más pequeños que sean son fundamentales para mí. Me encanta leerlos y el apoyo que brindan a través de ellos son el pago por mis horas de esfuerzo. No hay mejor recompensa como autora que saber qué les gusta, qué no, y en qué puedo mejorar.
¡Dejen sus reviews y hagan a esta escritora muy muy feliz!
¡Nos leeremos pronto! Haré lo posible por no dejarles intrigadas por mucho tiempo…
Un besote,
AkaneKagome
