¡Hola! Años sin pasar por esta plataforma, lo digo en serio.

Lo siento por todos aquellos que llegaron con la esperanza de que éste fuera el capítulo final de este fic. El amor que le tenía a Naruto (como serie) y a sus personajes ya no es el mismo que cuando a empecé a escribir, por lo que veo imposible el terminar apropiadamente esta historia y las otras que tengo en este fandom.

Pero hace unos días, justamente en Navidad, hinatalphard me pidió que, si no la concluía, que le pudiera decir cómo hubiera terminado. Y como todavía me acuerdo de lo que quería hacer con este capítulo y cómo quería terminar esta historia (spoiler: creo que el poner la pareja como Sasuke/Hinata fue prematuro, porque sólo es el inicio), pues no creo que sea mala idea responderle, y así aprovecho para que, a todos los que se pudieron quedar con la duda, sepan cómo iba a terminar.

Entonces, no, no es el capítulo final, pero sí es el concepto de lo que hubiera este capítulo. Espero que puedan disfrutarlo y que su imaginación pueda llenar todo lo que quería llevar.

(El que pudo ser) Capítulo 3:

Hiashi le pediría a Neji que cuidara de Sasuke, debido a que es el miembro más fuerte dentro del clan.

A Sasuke le darían una habitación dentro de la Rama Secundaria, donde se dedicaría a meditar y preguntarse su era un castigo el seguir vivo o simplemente aceptar la vida como era y continuar como un civil común… sin duda era un castigo.

Neji le daría un horario de "mascota" a Sasuke, lo llevaría a comer, lo sacaría a pasear o hacer ejercicio –por lo general esto sólo sería prácticas de tiro al blanco o sparrings a mano libre y armada–, le mostraría dónde asearse, lo llevaría a la biblioteca dentro del clan, y lo dejaría nuevamente en la Mansión. Si no era Neji, lo dejaba a cargo de otro miembro varón (Según lo que le había dicho Hinata, Sasuke nunca había sido muy amable con las mujeres).

Sasuke se dejaría llevar por la rutina, no es que tuviera mucho que hacer, mucho que lograr, nadie a quien impresionar… sí, lograr que el clan Uchiha no se extinguiera sería lo ideal, pero… buscar mujeres era un fastidio, eran tontas, volubles, débiles (¿de qué servía revivir un clan si se tenían a madres incapaces?)… así que... sí, la rutina. No llenaba el vacío, pero le daba algo que hacer.

Regularmente, cuando Neji se encargaba de cuidarlo, comía siempre antes de que se llenara el comedor, después de todo, Neji seguía siendo un ninja con ocupaciones, y debía terminar con ese deber temprano. Pero, cuando otra persona se encargaba de vigilarlo, comía con todos los demás… no había mucha diferencia realmente, incluso cuando el comedor estaba lleno, todos comían en silencia y estaba casi seguro que no era por su causa, porque todos comían propiamente, le daban un gesto para saludar, comían y se iban.

Y en esas ocasiones en que participaba en el colectivo, llegaba a ver a Hinata, sólo podía verla con una ceja alzada. Si recordaba bien, ella pertenecía a la Familia Principal, con su propio comedor y todo… en definitiva era una mujer extraña. Ella sí le daba un saludo verbal, y ocasionalmente le deseaba un buen día o una buena comida; los demás comensales la saludaban con una sonrisa y, si bien, no es que se volvieran platicadores de la nada, su presencia parecía darle una calidez al lugar que le recordaba un poco a su infancia.

Con el paso del tiempo, la aldea se acostumbraría a su presencia, algunos aun lo verían con miedo y rabia, pero nadie se atrevía a recriminarle nada (tener un guardián podría ser la causa), y Hinata le pediría a Neji que le permitiera vigilar a Sasuke en su lugar (no, no es que le interesara, pero sus compañeros de generación querían recuperar el tiempo con él y, bueno, ella había contribuido a que no lo mataran, así que quería Sasuke disfrutara de estar vivo, de reconciliarse con los demás).

Sakura no era empalagosa, pero había un cariño que él rechazaba, había pasado tanto tiempo viéndola como una carga a su deseo de venganza, como una distracción a su objetivo, que ya le era natural tratarla, si no con frialdad, sí con límite que no le permitiera ser algo más que una amiga un tanto molesta. Con Ino no había problema, después de un extraño monólogo en el que le decía como lo había amado infantilmente, como lo había superado, cómo lo veía como el que lastimó a su amiga, pero seguía siendo un camarada, y blablablá, sólo le dio la bienvenida.

Naruto seguía siendo molesto, seguía haciendo lo posible para pasar tiempo con él, a veces le pedía algún combate o carrera, que siempre rechazaba, ya no tenían sentido, ya no podían ser rivales, no eran iguales. (Naruto le pediría que no se rindiera, porque haría lo posible para que le quitaran los supresores y volviera a ser un ninja, pero Sasuke no estaba seguro de quererlo, aunque fuera el único estilo de vida que conociera, el mundo shinobi era lo que había matado a su familia, lo que había destrozado a su hermano).

En esos momentos, Hinata siempre estaba presente, una presencia tranquila, mayormente callada, era una buena persona para tener al lado. No había charla innecesaria, siempre traía algo para comer y, al parecer, había aprendido las comidas que le gustaban, porque el obento que siempre llevaba con ella, poco a poco empezaba a tener más y más cosas de su gusto.

Hinata lo vería, no sabría cómo sentirse al respecto, no había tenido una relación cercana con Sasuke, pero sabía que otros lo amaban profundamente y el daño que les había causado tanto a ellos como a la aldea, pero guardarle algún tipo de rencor no serviría de nada, no le daría ningún alivio al pasado. No tenía el coraje para convertirse en una amiga, no tenía idea de cómo acercarse a él.

Lo único que podía hacer era observarlo, observar que prefería comida de tonos suaves, la calidez del sol, entrenar hasta que le quedara energía suficiente sólo para regresar a comer y descansar, que, si bien no parecía entusiasmado cuando estaba con Naruto y todos los demás, sí estaba más tranquilo y parecía erguirse con más facilidad. Y en algún momento la presencia de Hinata también era de su agrado, o había algo en ella que lo acercaba sólo para una compañía silenciosa.

Tal vez no era su amiga, pero era una conocida con la que pasaba el tiempo, con quien encontraba tranquilidad, calidez… añoranza. Tal vez por eso, en una ocasión en la que regresaban de una comida en el campo con toda su generación las primeras palabras que le dirigió Sasuke fueron:

_ Serás una buena madre.

Fin

Sip, este hubiera sido el final.

Una vez más, lo siento por no poder terminar la historia apropiadamente, hoy en día no creo que pudiera darle el cariño y esfuerzo que se merece.

Aún así, espero que esto pueda darle una conclusión a todos aquellos que la esperaban :)

Sé que ha sido un año raro, difícil, duro; pero aún así espero que puedan encontrar alegría, consuelo y amor en las cosas (pequeñas, grandes, insignificantes, como ustedes las quieran), personas y situaciones de nuestra vida para terminar este 2020 con esperanza y alegría.

Pásensela bien y felices momentos para ustedes.

Bye.