—Debo salir por unos momentos. Te encargo a Chris —Shermie se despidió de Yashiro y salió del departamento.

Al parecer tenía que entregar unos diseños que había estado realizando desde hace unos días atrás.

Fue así que Nanakase aprovechó el momento para ir a la habitación del chico, no sin antes tocar la puerta y pedir permiso para entrar.

Había que respetar la privacidad.

—¿Chris? Necesito hablar contigo.

Yashiro dió unos cuántos golpes a la puerta, leves.

—¡Pasa! —Chris concedió el permiso.

Yashiro abrió la puerta luego de girar el picaporte y, vió al chico recostado en su cama, lucía algo triste.

—¿Estás enojado conmigo, cierto? —Chris miraba decepcionado a su batería.

—¿Por qué habría de estarlo?

—Porque... éste sujeto apareció y... tenía hambre... sé que no debí, pero me dió tanta lástima. Tenía frío, hacía frío y él sólo vivía debajo de un cartón mojado. Debiste verlo... y... —Chris suspiró. —Le dí una de tus chaquetas favoritas... la que compraste de cuero cuando fuimos a Serbia. Lo siento.

—No hay nada de qué disculparse. De verdad.

—¿Qué? ¡Pero te costó mucho dinero, Yashiro! Si quieres te la pago de mi mesada y...

—No me pagues nada. Sé que eres un chico con un buen corazón e hiciste lo que hiciste porque lo creías correcto —Yashiro se sentó en el borde de su cama. —Pero... debemos hablar.

—¿Shermie...?

—Ella está muy herida. Dice que vió a dos mujeres reírse luego de que tú te fuiste y... lloró.

—¡No! No quería... no... le alcé la voz y... ¡No debía! Sabía que ella lo hacía para protegerme.

—Me alegra que lo entiendas. Shermie y yo te amamos, y haríamos cualquier cosa, LO QUE SEA, con tal de protegerte. ¿Entiendes?

—Lo sé, Yashiro... oh... no quería lastimarla. Fuí tan egoísta y grosero. Voy a cocinarle algo para que le perdone.

—Jeje, seguro que sí. Pero no sólo es comida, Chris. Debes pedirle disculpas con la palabra, porque como el caballero que eres, debes enmendar tu error frente a una dama como Shermie.

—Lo haré. Por cierto... ¿Sí vamos a ir al Centro Comercial? Necesito unas nuevas baquetas.

—Después de que le pidas perdón a Shermie.

—Vale vale... Yashiro...

—¿Sí?

—Muchas gracias por entenderme. Prometo que no volveré a hacer eso... de verdad.

—Lo sé. Todavía es muy temprano, ve a dormir.

Yashiro salió de la habitación y suspiró todavía agitado. Algo se sentía diferente.

Estaba feliz de volver a hablarle al niño... era... era una segunda oportunidad para hacer las cosas bien.

Yashiro caminó hasta su habitación, se quitó los zapatos y se recostó sobre la cama. No podía evitar pensar en lo ocurrido anoche.

¿Con quién hablaba entonces?

Fue tan repentino.

Nanakase se levantó y cerró la puerta. Se aseguró de ponerle seguro.

—Sé que estás aquí —Dijo en voz baja. —Muéstrate.

Una suave corriente de aire recorrió su espalda.

—Hueles tan bien... a sudor. ¿Cómo sabías que me encontraba mirándote? —Goenitz pasaba su mano sobre el cuello del japonés. —Podría degollarte ahora mismo.

—Me necesitas, y lo sabes.

—Sé que no vas a querer revivir a nuestro creador.

—Tu dios me ha abandonado.

—Orochi tiene un método ortodoxo para demostrar su amor.

—¡Vete a la mierda! Estás loco... ¡Yo no ayudaré a nadie!

—Yashiro... eres un tanto idiota ¿Sabes? Si no te unes al torneo, mataré a mucha gente. Sabes que no me importa matar desde estúpidos críos hasta ancianos.

—No serías capaz... no serías...

—Sabes que lo soy. También soy capaz de usar mis encantos para tenerte en nuestro lado... —Goenitz bajaba que manos y acariciaba el estómago del joven. —Sé que te gustó lo que te hice. Eres humano... y los humanos caen rendido por el dedo y el placer.

—Quita tus putas garras de mi cuerpo. No quiero nada tuyo... nada. Eres un ser asqueroso, despreciable. Me repugnas y espero que te mueras.

—¿Entonces para qué me has llamado? Sólo soy un fantasma...

—Quiero hacer un trato contigo.

—¿Trato? ¿Y de qué es, exactamente?

—No les hagas daño. Por favor, no le hagas daño a Shermie y Chris... y no quiero ser esclavo de tus amenazas. Quiero mi dignidad.

—No estoy mintiendo, Yashiro... si te niegas a participar, VOY a matar a mucha gente. Tú decides. ¿Cuántos se mueren? ¿Cien? ¿Mil? ¿MILES?

—¡BASTA!

—Sabes que lo haré —Goenitz unió sus labios con los de Yashiro, compartiendo lengua y saliva. —Y tú tendrás la culpa. Tienes tres días... me he enterado de varios eventos en muchos estadios. Imagina muchos Chris y Shermie muertos, esparcidos por algún lugar.

—Jódete...

—No, Yashiro —Goenitz lamía el cuello del sujeto. —Yo te voy a joder, te voy a joder al punto que te gustará. Voy a joder tu mentecita y la voy a taladrar y la haré mierda.

—¡Sólo largo de mi cabeza!

Yashiro hizo la finta de golpear a Goenitz y, cayó de la cama bastante agitado.

Había sido todo un sueño.

Era todo un mal sueño.

Escuchó que la puerta de entrada al departamento se abría y una voz suave saludaba.

También había un olor muy agradable a comida.

¿Huevo quizás? ¿Pescado? Era algo muy especial.

Después de mucho tiempo decido actualizar uwu. Espero traer más actualizaciones seguidas :D.¡Espero tengan un año excelente!¡Muchas gracias por el Review! me motivó a escribir éste capítulo nwn.