Notas de la autora:
Jim va de visita a la casa de Spock.
Nota rápida: No hago descripciones graficas de abusos a menores. No creo que necesite darle a nadie ese tipo de estímulo o esa clase de pesadillas. Otros escritores pueden hacerlo si quieren; tampoco creo en la censura, sin embargo, aun cuando esta historia reconocerá la realidad del abuso y de la negligencia, no entrará en los detalles. Ahora de nuevo a la historia….
Finding T'hy'la de CMM
(Traducción Autorizada)
Capítulo dos: Cita de Juegos
-"Sarek, eso es imposible."
Sarek miró a su esposa sentada frente a él en el comedor, era el día siguiente a la recepción, y habían enviado a Spock con su profesor particular para mirar las estrellas, de modo que tuvieran una oportunidad para discutir la situación -"Esposa, ningún Vulcano podría estar confundido sobre tal asunto"- contestó suavemente -"El enlace t'hy'la es inmediato e inequívoco, sea cual sea la edad de la pareja, estoy seguro que Jim Kirk no lo notó, pero Spock si lo reconoció, son t'hy'la."
-"Pero… Spock es un bebé"- dijo Amanda -"solamente tiene siete y Jim Kirk ni siquiera tiene cinco años todavía, ya lo investigue".
-"Ah"- dijo Sarek -"Has estado investigando al niño esposa, entonces reconoces que existe esa posibilidad."
-"No estoy reconociendo nada" -dijo obstinada- "Pero Spock ha estado todo el día en la computadora buscando toda la información disponible sobre George y Winona Kirk y el incidente de la Kelvin, ni siquiera quiso hacer ejercicios de álgebra; y no ha querido comer, sólo conseguí que se comiera dos cucharadas de sopa cuando bajo a la hora del almuerzo. No quiere jugar con I-Chaya y todo lo que hizo en el día fue mirar la puerta delantera como si estuviese esperando que se abriera en cualquier minuto. Además ya me ha dicho siete veces que Jim 'lo necesita', que Jim está solo y triste." -Amanda suspiró, dando a su marido una mirada de afecto y pesar- "¿Qué se supone que deba hacer con un Romeo Vulcano de siete años?"
-"Esto no es tan malo, esposa mía"- Sarek respondió- "No estamos enemistados con la familia Kirk. Sin embargo, los sentimientos de Spock son reales, un enlace t'hy'la es sagrado; debe ser reconocido y protegido."
-"¿y cómo vamos a hacer eso?" –preguntó Amanda.
-"Necesitó hablar con la Comandante Kirk" –dijo Sarek decidido- "Ella es la madre de James y su tutor legal, si él debe venir a vivir con nosotros…"
-"¿Qué?"
-"Amanda, no hay otra solución lógica" -insistió Sarek tranquilamente- "James y Spock necesitan estar juntos" -miró a su esposa- "Sé que no rechazarías a otro niño en tu hogar y en tu corazón"- dijo suavemente, sabía lo difícil y doloroso que había sido para Amanda el nacimiento de Spock, y los curadores les habían dicho que no podría gestar a otros niños en su cuerpo.
-"No"- contestó, con la mirada suavizada- "Me encantaría tener a otro niño en casa, y Jim es un encanto de niño, puedo decir eso incluso cuando sólo lo he visto una vez. Pero Winona Kirk seguramente no nos lo entregará como un perrito, y quizás Jim no quiera vivir con nosotros."
-"Jim querrá; él no será capaz de negarse"- Sarek contestó-"Y en cuanto a la comandante Kirk; yo nunca escucho los chismes, esposa…"
Ella se rio entre dientes -"No, por supuesto que no. Nunca es un chisme cuando tú lo escuchas, sólo información valiosa" -su sonrisa decayó y continúo con voz preocupada- "Yo también los he escuchado"- Amanda tenía varios amigos en la Flota Estelar, y era un secreto a voces que aun cuando el niño no tenía más familia que Winona Kirk, ella pasaba tan poco tiempo como le fuese posible en la tierra o en cualquier lugar cerca de su hijo –"Pero Sarek, eso no significa que ella estará dispuesta a renunciar a Jim por nosotros."
-"Quizás no" -contestó Sarek-"Sin embargo, un viaje de mil millas comienza con un solo paso" –se puso de pie- "Creo que sería apropiado que enviara una invitación para lo que los seres humanos llaman una cita de juegos."
-"¡Maldición Winona, no puedo creer que otra vez me estés dejando al mocoso!" -Frank Carlson tomó otro largo trago de su botella de cerveza, el líquido frío resbalaba por su garganta como un beso.
Winona Kirk miró a su hermanastro- "Si quieres seguir viviendo a mi costa, puedes hacer algo para ganarte tu sustento".
-"¡Jodete!"- Frank lanzó la botella hacia la papelera, pero falló y se rompió en el piso -"No soy tu maldita niñera, si no quieres al niño, lo abandonas en la jodida bahía, pero no me lo cuelgues del cuello."
-"Solamente me iré nueve días, y él pasará el fin de semana en la embajada de Vulcano; supongo que se encontró con el hijo del embajador en la recepción, y quieren que Jim vaya el fin de semana" -Winona miró a Frank, mientras este bebía otra botella de cerveza -"Después de eso, sólo tienes que llevarlo a la guardería y traerlo de vuelta cada día."
-"Sí, y alimentarlo, y limpiar por donde pasa, y escuchar sus gimoteos" -Frank gruñó- "esa pequeña mierda es una molestia."
-"Simplemente hazlo, Frank, o tú y tu culo se irán a la calle." -Winona giró sobre sus talones y salió de la habitación, había sido asignada a la USS Endeavor, lo cual era un gran paso, esta era la primera vez que estaría al mando de una nave de clase constitución. Ella no tenía tiempo para las estupideces de su hermanastro.
En su habitación, Jim se escondió bajo las sábanas, sosteniendo firmemente a su oso Scotty (llamado así por la tela escocesa). Su mamá y Frank gritaban otra vez, Frank siempre gritaba, y también le pegaba a veces, nunca cuando había alguna persona presente, pero lo palmeaba, Jim no mentía sobre eso. Y ahora la mamá de Jim se iría otra vez, porque ver a Jim la hacía ponerse triste, y él estaría solo con Frank que bebía demasiadas cervezas, le gritaba, lo golpeaba y a veces también lo pellizcaba. Jim enterró su cara en Scotty e intentó no escuchar.
La única cosa buena era que Jim iba a pasar el fin de semana en la casa de Spock, él no sabía nada de la vida de los Vulcanos salvo que eran alérgicos al chocolate y no comían carne, Jim extrañaría las galletas con chispas de chocolate y los perros calientes, pero no le importaba. Quedarse en la casa de un Vulcano tenía que ser mejor que quedarse en su casa, incluso si vivieran de comer brócoli y habas.
Spock había limpiado su habitación dos veces, aunque no hiciera falta, había cambiado todos sus juegos y libros, había comprobado el cuarto de baño para asegurarse de que había toallas, jabón y pasta dental adicional. Ahora solo tenía que esperar hasta que Jim llegara. Se sentó en su alfombra para meditación e intentó estar tranquilo. En el desayuno, el padre de Spock le había hablado sobre Jim, explicándole que vendría de visita y que Spock necesitaba darle tiempo a Jim para entender que significaban el uno para el otro.
-"Sé que él es tu t'hy'la, hijo" –Sarek le había explicado- "Sólo debes recordar que es un ser humano, y es muy joven, incluso más joven que tú. Él no sabe lo que significa un enlace t'hy'la, y no deseas asustarlo o confundirlo."
-"Pero padre" -Spock había protestado- "Jim es muy inteligente."
Sarek inclinó su cabeza -"No tengo ninguna duda respecto a eso; sin embargo, nuestras costumbres son extrañas para él" -puso una mano en el cabello brillante de su pequeño hijo -"sólo sé su amigo por ahora"- Sarek aconsejó suavemente -"Creo que él necesita un amigo, deja que lo demás llegue a su debido tiempo."
Spock pensó en eso por un minuto, e inclinó la cabeza- "Tus palabras son sabias padre."
Ahora Spock solo tenía que esperar, echó un vistazo al reloj, había esperado suficiente, se suponía que Jim ya debía estar allí.
Casi dos horas más tarde, el intercomunicador de la puerta delantera de la embajada sonó. Sarek se acercó echando un vistazo a su esposa, antes de contestar-"Sí."
-"Embajador"- dijo el portero- "Hay un ser humano muy joven en la puerta. Está solo y dice que lo han invitado."
-"¿No hay nadie con él?"- Sarek y Amanda se miraron el uno al otro en shock, antes que Spock saliera apresurado de su habitación.
-"Jim está aquí" -dijo- "Puedo sentirlo."
Sarek enarco una ceja- "T'Vraien, esperábamos al niño, por favor déjalo entrar al complejo, nosotros iremos a la puerta y lo escoltaremos a nuestra casa."–toco el botón para apagar el comunicador y se giró hacia Spock.- "Vamos, hijo mío" - le dijo- "Iremos a encontrarnos con James."
Jim se encontraba en el patio, se sentía cansado y caliente, la bolsa plástica llena de ropa estaba pesada, pero lo había conseguido.
Cuando Jim había despertado esa mañana, su madre se había ido, y Frank estaba… enfermo. Frank estaba muy enfermo. Se había negado a salir de la cama para llevar a Jim a la casa de Spock, y Jim había estado muy preocupado, temía que Spock se sintiera mal, y que pensará que Jim no había querido ir. Jim había mirado en la computadora de casa la dirección de la embajada de Vulcano, cogido su bolsa, y había comenzado a caminar, no tenía dinero para un taxi, y era demasiado joven para montarse solo en el autobús de la ciudad, sin embargo había podido escabullirse dentro de un autobús colocándose cerca de una señora y haciéndose pasar por su hijo pues coloco sus créditos en la ranura. El autobús lo había dejado a una milla de la embajada, y entonces Jim había tenido que caminar. Al principio un Vulcano grande vestido con un lujoso uniforme no había querido dejarlo entrar, y por un momento Jim tuvo miedo de ponerse a llorar. Tenía calor y estaba cansado y ahora no lo querían. Pero el Vulcano grande había hablado con alguien por un intercomunicador y entonces le había abierto la puerta.
-"Mis disculpas, pequeño señor" –dijo mirando al pequeño niño humano, con la bolsa de supermercado completamente llena de lo que parecían trapos de limpieza -"Era cierto, le estaban esperando".
Jim entró suspirando de alivio, y poco después vio a Spock corriendo a través del patio, con su padre detrás de él.
-"¡Jim!"
Jim soltó la bolsa, estaba realmente feliz de ver a Spock, tan feliz que sintió las lágrimas acumularse en sus ojos.
-"¡Spock!"- quería abrazarlo, pero sabía que no debía, los Vulcanos no se abrazaban, sin embargo, Spock llego hasta él, y puso su mano en el hombro de Jim e inmediatamente, Jim sintió como era abrazado.
-"James" –dijo Sarek- "Bienvenido a nuestro hogar" –y miró a través de la puerta- "¿nadie te trajo?"
Jim se ruborizó -"No, señor"- dijo en voz baja -"Lamento llegar tarde, señor. Frank estaba enfermo debido a la cerveza, y tuve que tomar un autobús. Lo siento mucho."
-"Todo está bien" -Sarek contestó suavemente, aun cuando estaba secretamente enojado, no con Jim, pero si con este desconocido llamado Frank. No había una parada de autobús a una milla de allí, ¿acaso el pequeño niño se había montado en un autobús para recorrer media Ciudad y después caminar desde la parada, por si solo?- miro a su hijo -"Spock, quizás quieras llevar las cosas de Jim"- Spock cogió la bolsa mientras que Sarek puso su mano en la espalda de Jim- "Vamos" –le dijo- "entremos para que te pongas cómodo"- Caminaron a través del patio, mientras Jim miraba a su alrededor con entusiasmo.
- "¿Todo esto es suyo?" -preguntó, con los ojos abierto.
-"No"- contestó Sarek - "Algunos de estos edificios son oficinas, uno es la embajada en donde tenemos recepciones y reuniones. Sin embargo, hay viviendas aquí para los miembros del personal, y nosotros tenemos una de esas casas. Es aquí." -Spock, que todavía llevaba la bolsa plástica abrió la puerta, Sarek guío a Jim al interior. Amanda estaba de pie en la sala, un vistazo rápido al rostro cansado y polvoriento de Jim, le basto para saber toda la historia que necesitaba. Oh, pobre bebé. Amanda estiro su mano y le sonrió.
-"Hola Jim" -dijo suavemente- "¿Me recuerdas? Me llamo Amanda, nos conocimos la otra noche."
-"Sí, señora; usted es la madre de Spock"- Jim devolvió la sonrisa y con confianza tomo su mano, le gustaba esta señora bonita de ojos cálidos, incluso si ella no se veía como una Vulcana, quizás no todos los Vulcanos tenían las orejas puntiagudas.
-"Ven"-le dijo Amanda- "Vamos a la cocina, todavía no es la hora del almuerzo, pero creo que te gustaría tomar una bebida fría y quizá un bocadillo de mantequilla de maní."
La madre de Jim le había dicho que no debía pedir cosas, pero tenía mucha hambre y estaba sediento, además Amanda se lo había ofrecido -"Sí, señora, eso me gustaría."
Spock llevó la bolsa de Jim a su habitación y después se apresuró para llegar a la cocina. Su madre le había hecho a Jim un bocadillo y le había dado un vaso de leche. Ella le sonrió a su hijo- "Spock, ¿te gustaría un poco de zumo del saava?"- le preguntó.
-"Sí, por favor." -Spock aceptó el vaso transparente con zumo verde, Amanda miró a Jim.
-"¿A ti también te gustaría tomar un poco?"-preguntó.
Jim sabía que no debía pedir cosas, pero otra vez, Amanda se lo había ofrecido, cabeceó en aceptación con una sonrisa, su boca repleta de Sándwich con mantequilla de maní, ella le vertió un poco de jugo, y sin preguntarle le extendió otro bocadillo, ese niño estaba demasiado delgado.
A Jim realmente le gusto el jugo frío y dulce -"muchas gracias, señora" -dijo mientras terminaba su segundo sándwich.
-"No hay de que Jim"-contestó Amanda -"Si quieres comer o beber cualquier cosa en cualquier momento mientras estás aquí, solo tienes que preguntarnos a Spock o a mí, ¿de acuerdo?"
Jim vaciló, su pequeño rostro se ruborizó- "Ujum"-y miró hacia el piso.
-"¿Qué ocurre Jim?" -Amanda se arrodillo para quedar frente a la cara del niño.
-"Mi mamá… ella me dijo que no los molestará pidiéndoles cosas" -dijo en un susurro.
- "Oh, Jim"- Amanda no pudo resistirse, se acercó al pequeño y polvoriento niño y lo abrazó.
-"No te preocupes por eso, ¿de acuerdo?"-le dijo suavemente- "Eres nuestro huésped, queremos que estés cómodo y feliz, así que pide lo que sea que quieras, y sí lo tenemos también puedes tomarlo" -Ella lo dejó ir y se levantó -"Spock"- dijo a su hijo-"¿Por qué no llevas a Jim a tu habitación?, quizás los dos quieran descansar un poco antes del almuerzo."
-"Sí, madre"- dijo Spock, quien se acercó y tomó la mano de su t'hy'la, los amigos se tomaban de las manos, eso no asustaría a Jim- "Vamos, Jim. Te mostraré mi habitación."
La habitación de Spock era maravillosa, muy grande, con paredes similares a la arena de color dorado, y una alfombra roja en el piso. Spock tenía un escritorio grande y un ordenador de lujo. Tenía dos sillas tipo puf, y en los estantes tenía cosas como fósiles y modelos a escala de todo tipo, incluyendo uno de una nave estelar. Había una cama ancha que estaba muy cerca del piso. También había un cuarto de baño allí, con una puerta en el dormitorio. Jim no tendría que caminar por el pasillo en medio de la oscuridad de la noche.
La bolsa de Jim estaba en la cama de Spock -"Lo siento"- dijo Jim, apreciando por primera vez que la bolsa parecía bastante descuidada- "No tengo una maleta."
-"Está bien"- dijo Spock -"Desempacaremos tus cosas después del almuerzo"-colocó la bolsa en el suelo y se sentó en la cama, mirando a su t'hy'la, sabía por qué su madre le había sugerido un descanso, Jim se veía muy cansado. Pero Spock era un niño también, y sabía que si le sugería a Jim tomar una siesta este se opondría, porque bajo circunstancias similares Spock también se opondría, Spock amontono todas las almohadas en la cabecera de la cama.
-"Ven"- acarició la cama- "siéntate aquí, te mostraré mis fotos de Vulcano ¿Te gustaría?"
-"¡Genial!"- Jim se subió a la cama, después de sacarse los zapatos deportivos, se recostó contra la gran pila de almohadas mullidas, acurrucándose en ellas casi inconscientemente, era tan agradable, caliente y tranquilo aquí, y Spock se veía tan feliz de verlo otra vez, casi tan feliz como Jim estaba de ver a Spock. Spock era el niño más genial que había conocido en su vida, y estar con él hacía que Jim se sintiera seguro, como si nadie pudiera dañarlo jamás. Spock se subió sobre la cama también, colocándose al lado de Jim y dándole un cubo digital con fotografías.
-"Aquí"- dijo golpeando ligeramente la pantalla- "Éste es nuestro hogar. Ése es el rosal de mi madre; es único en Vulcano."
-"Tú mamá es realmente bonita"-dijo Jim somnoliento, después de la ansiedad de la mañana, se sentía seguro y feliz ahora, con la barriga llena, un lugar suave y caliente para descansar, y con Spock a su lado.
-"Sí, ella lo es"- Spock estuvo de acuerdo, sabía que era descortés ser jactancioso, pero simplemente estaba de acuerdo con la observación inteligente de Jim.
-"Como es que ella es Vulcana pero no tiene…." -Jim bostezó… -"¿oídos puntiagudos?"
Spock se sorprendió por un momento, pero por otra parte sabía que probablemente nadie le había dicho nunca a Jim sobre él- "Mi madre no es Vulcana, Jim"- explicó- "Ella es humana."
-"¿Realmente?"- Jim sonrió a su nuevo mejor amigo -"¿Entonces tú también eres en parte humano?"
-"Sí" -Spock admitió suavemente -"¿te molesta?"
-"¿Por qué?"- Jim preguntó- "Es genial, Eres casi como… como yo." -de alguna manera se encontró inclinando su cabeza en el hombro de Spock mientras que miraba las fotos en el cubo -"¿Qué es eso?" -murmuró.
-"esa es la montaña más alta en…" -La voz de Spock se fue apagado mientras los pequeños dedos se aflojaban y dejaban caer el cubo, Jim estaba dormido, con su cabeza acurrucada en el hombro de Spock. Spock coloco el cubo de fotografías a un lado y se relajó, Jim estaba aquí y todo estaba bien. Spock no había dormido mucho la noche anterior, el entusiasmo lo había mantenido despierto, así que cerró los ojos y descansó también.
