Nota de la Traductora
En esta historia Jim es hijo único, y como ya leyeron Frank acá es el hermanastro de Winona y no su segundo marido.
Notas de la autora:
Preparen la caja de pañuelos desechables para que puedan soplar su nariz hasta que este adolorida.
Finding T'hy'la de CMM
(Traducción Autorizada)
Capítulo Cuatro: Obteniendo un hermano menor
Esa semana fue la mejor en la corta vida de Jim Kirk, cada mañana despertaba al lado de Spock, quien dormía acurrucado junto a él en la noche, calentándolo y tranquilizándolo, como una manta de seguridad con orejas puntiagudas. Después se levantaban, se cepillaban, se vestían, y se dirigían juntos a la cocina. No se parecía en nada a la casa de Jim, donde generalmente no había nadie a su alrededor, y Jim tenía que subirse sobre el mostrador y conseguir el cereal azucarado Shuttlecrafts si Frank recordaba comprar el cereal, había veces en que no lo compraba, y Jim tenía que comer galletas untadas con mantequilla para el desayuno.
Pero aquí, Sarek a menudo pasaba por la cocina para tomar un té y hablar con Amanda, quien siempre estaba allí sonriendo cuando Jim y Spock entraban, preguntándoles sobre lo que querían para comer, lo cual no siempre era cereal, Amanda a veces hacía crepes o waffles, pero también había fruta y leche.
Después del desayuno, siempre iban a alimentar y a acariciar a I-Chaya, quien siempre estaba alegre verlos a ambos, y quien podía dejar a Jim acariciarlo todo el día.
Entonces Spock tenía clases con su profesor particular por algunas horas, y Jim se quedaba con Amanda. Ella tenía montones de juegos divertidos para jugar con él; y él le demostraba que sabía leer, contar y hacer las tablas de multiplicación, ella se sentía muy orgullosa de lo bien que Jim había realizado todos los juegos.
-"Sarek"- le dijo una noche cuando se encontraban en la cama después de acostar a los chicos- "ese niño ya está leyendo al mismo nivel de un chico de quinto grado."
-"¿De verdad?"
Ella cabeceó -"Le he realizado todas las pruebas que he podido y las ha superado satisfactoriamente, puedo decirte que su índice de inteligencia está en alguna parte en la gama de 170 IQ."
-"Eso es impresionante" -Sarek contestó, de hecho lo era para un ser humano -"Por otro lado, asumí que era muy inteligente, no muchos niños humanos de cinco años podrían atravesar por su cuenta toda la ciudad hasta una nueva ubicación."
-"No tenía por qué haberlo hecho"- dijo Amanda severa.
-"Estamos de acuerdo."
Después del almuerzo de cada día, Jim y Spock jugaban con I-Chaya, y luego jugaban en la habitación de Spock, o a veces Amanda los llevaba a explorar, visitaron China town, el parque Golden Gate, e incluso dieron una vuelta por la bahía en un barco turístico. Eso había puesto nervioso a Spock, a él no le gustaba el agua, pero Jim había sostenido su mano y fue valiente por los dos.
Cada día era mejor que el anterior, y cada noche Amanda los arropaba en la cama, Jim dormía caliente y seguro con Spock a su lado. Podría dormir toda la noche, sabiendo que no tendría que esconderse debajo de la cama porque Frank estaba de mal humor. Sí, cada día y cada noche en la casa de Spock era maravillosa, pero iba a terminar bastante pronto.
Spock se despertó precipitadamente, podía sentir la cama sacudirse muy levemente, mientras escuchaba un sollozo bajo e infeliz, amortiguado por la otra almohada.
-"¿Jim?"- Spock susurró, los sonidos de los sollozos cesaron, pero la cama todavía se sacudía -"¿Jim, estas enfermo?" -Spock puso su mano en el hombro de Jim.
-"No quiero irme" -la pequeña cara estaba enterrada tan profundamente en la almohada que a Spock le preocupaba que Jim no pudiera respirar, incluso con sus oídos Spock tuvo que hacer un gran esfuerzo para escuchar lo que Jim decía entre sollozos.
-"Quiero que te quedes; ésta es mi cama" –Spock le contestó, él casi nunca lloraba, y raramente tenía una razón para hacerlo, sin embargo, las pocas veces en que lo había hecho, recordaban lo que había hecho su madre para calmarlo, sería lógico ver si esto también calmaría a Jim. Spock se incorporó un poco en la cama y comenzó a frotar suavemente la espalda de Jim, sintiendo los frágiles huesos contra su palma-"Está bien, no llores por favor"- gradualmente, los sollozos de Jim disminuyeron -"Jim, ¿que está mal?"- Spock le pregunto suavemente. -"Por favor, dime."
-"yo puedo… ¿puedo tener un vaso de agua?" -Jim susurró.
-"Por supuesto"- Spock salió de la cama y fue al cuarto de baño, volviendo con el agua y una toallita mojada, recordaba muy claramente que después de llorar, sus ojos estaban lastimados. Para el momento en que Spock volvió a la cama, Jim estaba del todo despierto, frotándose los ojos, mientras que los pequeños sollozos todavía resonaban dentro de su pecho.
-"Ten"- Se subió nuevamente a la cama y le dio a Jim el vaso, el chico más joven se tomó el contenido de un solo trago, Spock tomó el vaso desechable y lo lanzó en la papelera a través de la habitación. Entonces se dio vuelta de nuevo hacia Jim -"recuéstate" –le pidió suavemente, esperando hasta que Jim se apoyara contra las almohadas -"Mi madre hace esto cuando lloro" -Spock continuó, alisando el paño mojado sobre los ojos de Jim, se recostó a su lado, con sus hombros tocándose.
-"¿Lloras?" -Jim preguntó en voz baja -"yo pensé que los Vulcanos nunca lloraban."
Spock pensó por un momento.-"Yo pienso que mi padre nunca ha llorado, aunque mi madre dice que no hay nada malo con las lágrimas" -sintió el suspiro de Jim -"¿Qué está mal Jim?"- le preguntó Spock -"¿Herí tus sentimientos? ¿Por qué estas triste?"
-"Oh, no, Spock. No heriste mis sentimientos." -Jim se quitó la toallita de los ojos y rodó hacia un lado para mirar a su amigo. Incluso en la oscuridad de la noche, Spock podría ver la mirada ansiosa en los ojos de Jim- "Lo siento" -Jim susurró -"No te enojes."
-"Jim, no podría estar enojado contigo"- Spock susurró de vuelta- "Eres mi amigo y solamente quiero saber por qué estás tan triste"- se sentó en la cama y empujo suavemente a Jim para recortarlo en la cama, colocando nuevamente el paño fresco sobre sus ojos- "¿Puedes decírmelo?" –intentó convencerlo.
Jim suspiró -"Yo… tengo que irme pasado mañana" -dijo con voz baja y triste.
Spock suspiró también -"lo sé"- Realmente, Jim tenía que irse en 29 horas y 14 minutos, técnicamente no era pasado mañana, ya que este día había comenzado. Pero Spock sabía lo que quería decir.
-"Yo… no quiero irme" -La voz de Jim temblada otra vez -"Todo el mundo aquí es tan agradable conmigo, me gustas tú, I-Chaya, tu mamá, tu papá, y nadie me da palmadas aquí…"
-"¡Te dan palmadas!" -Spock se sentó rígido en la cama -"Jim…."
-"Oh"- Jim dijo con un susurró, realmente asustado -"se supone que yo no debía decir nada; mi mamá me lo dijo muchas veces; ella dijo que Frank no lo hace, y que debo parar de decir mentiras, pero él lo hace…" -Jim estaba temblando otra vez, y Spock sentía que la situación estaba totalmente fuera de su control, se preguntaba si debía ir a despertar a su madre, pero Jim lo necesitaba. Se reclino en la cama y tomó la mano de Jim entre la suya.
-"Está bien, te creo. Pero Jim, él no tiene derecho a golpearte."
-"Lo sé"- Jim susurró, con un suspiro cansado, antes de poner su cabeza contra el hombro de Spock. -"Es solo que mamá no tiene a nadie más para que me cuide y ella no puede permanecer en la tierra conmigo; la hace sentir demasiado triste."
-"¿Por qué?" -pregunto Spock, no tenía ningún sentido, él quería estar con Jim todo el tiempo; la madre de Jim debería sentirse de la misma manera. Spock sabía que a sus padres les gustaba estar con él. Ésa era la razón por la cual lo habían traído a la tierra con ellos, en vez de dejarlo con sus abuelos en Vulcano.
-"Es porque me parezco a mi papá"- dijo Jim sorbiéndose la nariz- "Frank dice que me parezco mucho a él, y mi mamá no puede tenerme, pero yo la quiero."- Jim rompió nuevamente a llorar, sabía qué no debía hacerlo, eso haría que Spock se pusiera triste y Jim no quería eso.
-"Shhh"- murmuró Spock- "Ahora debes descansar"- había decidido hablar con sus padres en privado por la mañana. Sarek era muy influyente, debía haber algo que pudiera hacer. Spock tiró de las sabanas hacia arriba y las colocó suavemente alrededor del cuerpo de Jim.
-"¿Spock?"
-"¿Sí, Jim?"
-"¿Siempre serás mi amigo?"
Esa sola frase casi fue suficiente para hacer llorar al Vulcano.
-"Sí" -Spock consiguió susurrar- "Siempre seré tu amigo"
-"'Okay" -Jim se acurrucó en la cama caliente -"Entonces no tendré miedo"- pronto se quedó dormido, mientras que Spock permaneció despierto durante mucho tiempo, escuchando a Jim respirar y llorando silenciosamente.
A la mañana siguiente, Amanda notó de forma inmediata que Jim y Spock parecían cansados, y no tan descansados como habría esperado. De hecho, ella habría apostado sus credenciales a que ambos habían estado llorando. Por un instante, se preguntó si habían estado peleándose, pero esa sospecha murió tan pronto como había aparecido. Amanda podría ver la manera protectora con la que Spock atendía a Jim, vertiéndole jugo en un vaso, y bajando del estante la caja de cereal que estaba un poco alto para que Jim la alcanzara, cuando estuvo seguro que Jim tenía todo lo que necesitaba, Spock se sentó en el banco frente a la mesa de la cocina, tan cerca de Jim como las sillas se lo permitían. Ninguno de los dos comió mucho del desayuno, y Amanda decidió que necesitaba decir algo. Se sentó en el banco al otro lado de la mesa y miro las dos caras tristes.
-"Cariño, qué está mal" –dijo suavemente, sin molestarse en preguntarles si algo estaba mal; ella sabía era así, tampoco se molestó en especificar a quién le decía cariño; pues no era necesario.
-"Estoy bien, señora" –dijo Jim quien bajo la cabeza e intentó desaparecer en su plato de cereal, viéndose infeliz y culpable a la vez.
Spock echó un vistazo a su amigo -"Jim, está bien"- le dijo suavemente-"Necesitamos decirle"
-"Sí, Jim" -Amanda mantuvo su voz suave y persuasiva -"No estaré enojada, y no le diré a nadie si no quieres que lo haga. ¿Qué está mal amor?"
Jim le dirigió a Spock una mirada suplicante, y Spock cabeceó como si Jim hubiera hablado y probablemente ya lo había hecho con Spock.
-"Jim tiene miedo de ir a casa"- Spock dijo tranquilo antes de detenerse brevemente, Amanda se asombró al ver las claras lágrimas retenidas en los ojos marrones. Spock casi nunca lloraba -"Él recibe palmadas cuando está en su hogar" -dijo Spock.
Amanda sintió un espasmo de malestar en su estómago, ella lo había sospechado, por supuesto; la primera vez que había visto a Sarek poner su mano en el hombro de Jim, el niño había retrocedido involuntariamente hasta que se había forzado a relajarse. Amanda sabía bastantes sobre abuso para reconocer esa señal.
-"Jim"- Ella se levantó y caminó alrededor de la mesa, agachándose al lado de Jim y poniendo su brazo alrededor de sus hombros -"Jim, ¿Frank te golpea?"
Él cabeceó, sin mirarla- "Pero trato de no hacerlo enojar, me voy a la cama y me escondo cuando está bebiendo cerveza, mi mamá dice que necesito dejarlo solo y no molestarlo cuando está cansado…"
-"Oh, amor, escucha" -Amanda puso su mejilla contra su cabello y lo abrazo fuertemente, sintiendo el pequeño cuerpo temblar -"No es tu culpa, cariño. Nadie debe golpearte nunca."
-"¿Incluso cuando soy malo?"
-"Incluso cuando eres malo, y no creo que seas malo muy a menudo"- Amanda besó la cima de la cabeza de Jim, antes de mirarlos a ambos-"Es algo bueno que me hayan dicho"-dijo tranquila -"Este tipo de cosas nunca debe ser un secreto, ¿de acuerdo? Sarek y yo pensaremos en algo que podamos hacer."- le dio a Jim un apretón final-"Mientras tanto"- dijo haciendo que su voz se escuchara alegre -"tenemos todo el día de hoy libre ¿Quién quiere ir al parque zoológico?"
- "¡Yo quiero!" -Jim declaró inmediatamente al pensar en un montón de animales.
-"A mí también me gustaría"- Spock contestó solemnemente.
-"De acuerdo, entonces coman todo, así no tendrán hambre y no se cansaran rápidamente, después deben ir a cambiarse de ropa para irnos"-dejó a los dos chicos más alegres y dedicados a comerse su cereal, mientras, Amanda se fue a buscar a su esposo, tenían que hacer algo.
-"Comandante Kirk" –dijo Sarek, intentando cuidadosamente sonar educado. El USS Endeavour estaba a menos de diez horas de distancia de la tierra. Después de que Amanda y los chicos lo habían dejado para ir al zoológico, Sarek había entrado en contacto con el comando de la Flota Estelar y les había dicho que existía una emergencia con respecto al hijo de la comandante Kirk y lo habían conectado inmediatamente con la nave.
Winona Kirk frunció el ceño levemente mientras miraba a través de la pantalla-"¿Embajador Sarek? ¿Qué puedo hacer por usted?" -Ella frunció el ceño otra vez- "Si Jim rompió algo mientras estaba con ustedes, puedo asegurarle que lo pagaré…"
-"Comandante" -Sarek interrumpió, asombrado secretamente de que ella no preguntara por el bienestar de James, y que solamente se hubiera limitado a saber si había roto algo- "James no ha causado ningún daño en mi hogar. Es un huésped excepcional."
-"¿Es?" -Winona Kirk parecía desconcertada- "¿Eso significa que todavía está allí?"
-"Así es" -Sarek contestó- "Por eso estoy entrando en contacto con usted ahora, Frank Carlson no llegó el lunes a buscar a James, y no ha habido nadie en su hogar en las últimas cuatro ocasiones en las cuales he intentado hacer contacto. Por lo tanto, James ha permanecido con seguridad aquí, bajo mi techo. "
Los labios de Winona se movieron, Sarek estaba seguro que lo hacía para que Sarek no escuchará, sin embargo oyó como ella decía "Ese maldito Frank"
Ya lo sé, fue el pensamiento de Sarek, y tú también por ser quien deja a tu niño con él por semanas.
-"Embajador, lamento todos los inconvenientes" -dijo Winona forzando una sonrisa -"Vuelvo a la tierra mañana, y naturalmente, buscare a Jim. Gracias por entrar en contacto conmigo"- Ella se movió para apagar el botón del comunicador.
-"No"- Sarek contestó tranquilo -"Eso sería una solución inaceptable."
- "¿Qué?"
Sarek se inclinó hacia adelante. -"No voy a andarme con rodeos"- dijo bajando la voz -"James requiere un cuidado mucho mejor que ese que puede proporcionarle. Está desnutrido, carece de ropa adecuada, y se vio obligado a recorrer por si solo toda la ciudad hasta nuestra casa, sólo porque su hermanastro, el cuidador de Jim, estaba borracho e incapacitado"- Sarek le dirigió una mirada que había perfeccionado, aquella que normalmente le dirigía a los negociadores testarudos-"Mi esposa y yo hemos desarrollado un cariño profundo por James, y mi hijo lo ve ya como un hermano. Nosotros nos proponemos mantenerlo en nuestro hogar y educarlo. Por supuesto, siempre que desee verlo será bienvenida, pero considerando que el año pasado pasó menos de 30 días en la tierra, pienso que no tiene demasiados instintos maternales."
-"…Usted no puede hacer eso, usted déspota…"
-"Oh, por favor, ahórrese esa indignación fingida" –contestó Sarek -"Diré esto de una manera simple de comprender, podemos hacer esto de forma amistosa, y usted puede tener acceso a su hijo en esas raras ocasiones en las cuales desea verlo, o podemos llevar esto a la corte. Es cierto que James no tiene mi sangre, sin embargo, mi familia y yo tenemos una reputación intachable, y cualquier juez de la corte de familia nos vería como candidatos excepcionales para ser sus padres adoptivos" -Su voz ahora era afilada -"Además, las cortes de la Tierra ya aceptan pruebas mentales, y estaré satisfecho de unirme mentalmente con su hijo y como su abogado, le diré al juez cuántas veces ha sido abusado por su hermanastro mientras estaba intoxicado por el alcohol"- Sarek casi sonrió -"Estoy seguro comandante que no desea descarrilar su prometedora carrera en la Flota Estelar, por ¿cuál es la expresión terrícola? Ah, sí 'por lavar la ropa sucia en público'"- él se sentó cómodamente en su silla -"Ahora, ¿cómo le gustaría manejar este problema?"
Amanda, Jim, y Spock tuvieron un maravilloso día en el zoológico. Habían visto todo, desde los elefantes hasta las cucarachas gigantes, y Amanda les había comprado camisetas a juego que decían 'camaradas del zoo' con imágenes de animales en parejas por toda la prenda. Habían comido el almuerzo en un café al aire libre, y Jim había conseguido dos perritos calientes, los tres comieron helados cubiertos con chocolate, salvo el de Spock que había tomado cuidadosamente todo el chocolate del suyo y se lo había dado a Jim, que no era alérgico.
El corazón de Jim se hundió cuando finalmente era hora de irse, volverían a la casa de Spock, cenarían, luego Spock y él jugarían con I-Chaya, se iría a la cama, y por la mañana cuando despertaran, Jim tendría que irse. Jim se sentía realmente triste, pero mentalmente se recompuso para actuar valientemente. Sabía que Spock también se sentía triste, y no quería hacer que Spock se entristeciera mucho más.
Pero cuando llegaron a la casa, no comieron la cena inmediatamente, Sarek los esperaba en la sala de estar.
-"Esposa" -le dijo a Amanda -"¿se puede retrasar un poco la hora de la cena? Deseo hablar con Jim y Spock."
-"Por supuesto" -contestó, sintiendo la esperanza llegar a su corazón, mientras Sarek se llevaba a Jim y a Spock a su estudio.
-"Siéntate por favor Jim" -Sarek señaló el sofá y Jim se sentó, Spock lo hizo a su lado. Sarek notó inmediatamente que su hijo alargó una mano para tomar la mano de Jim entre la suya.
-"Jim"- dijo Sarek amablemente -"necesito hacerte una pregunta muy importante."
-"¿Hice….hice algo mal, señor?"- Jim tembló.
-"Por supuesto que no" -Sarek lo tranquilizó -"Has sido un huésped ejemplar."
Jim miró a Spock, desconcertado -"Eso significa muy bueno"- le dijo Spock.
-"Oh, de acuerdo"- La sonrisa de Jim resplandeció -"Gracias, señor"- le dijo a Sarek.
Sarek cabeceó -"Jim necesito preguntarte si quieres quedarte aquí con nosotros."
-"¿Por otra semana?"- Jim preguntó sintiéndose afortunado, Spock y él intercambiaron una mirada rápida y alegre.
Sarek sacudió su cabeza. -"No, para siempre, tu madre y yo hemos hablado sobre ello y… hemos estado de acuerdo en que quizás Frank Carlson no es la persona más adecuada para cuidarte. Mi esposa y yo quisiéramos hacerlo. Todavía podrás ver a tu madre cuando lo desees, por supuesto." -Si ella se molesta en tomar el tiempo suficiente para regresar a la tierra y verte, fue el pensamiento de Sarek, quien miraba a Jim, esperando ver alegría, pero vio miedo.
-"Pero, señor" -Jim susurró- "¿A dónde iré cuando… cuando se hayan cansado de mí?"
Sarek raramente sentía emociones fuertes e inesperadas. Sin embargo, ahora las sintió, sus pensamientos se dirigieron inmediatamente a la madre de Jim, que no había hecho suficiente por su hijo, a Frank Carlson, quién haría algo mucho mejor con su vida si se lanzaba desde el puente Golden Gate. Abrió su boca para tranquilizar a Jim, pero su hijo se adelantó a su respuesta.
-"Nunca nos cansaremos de ti, Jim" -dijo Spock -"Si vienes aquí, serás mi hermano, y me encargaré de cuidarte" –luego miro a Sarek -"Así será, ¿verdad padre?"
Sarek escondió su sonrisa -"Así es"- contestó solemnemente- "Y si Spock lo permite, mi esposa y yo lo ayudaremos a cuidar de ti."
Jim se giró hacia Spock- "¿Puedo… puedo quedarme aquí para siempre?"- susurró -"¿No te importa compartir a tu mamá y a tu papá?"
Spock sacudió la cabeza -"También compartiré mi habitación, a I-Chaya y mi ordenador, estaré feliz de hacerlo"
-"¡Oh, Spock!" -Con eso, Jim arrojó sus pequeños brazos alrededor del cuello de Spock y lo abrazó. Sarek estaba poco menos que sorprendido por ver a Spock regresar el abrazo.
Perfecto, pensó, ahora tengo a dos seres humanos para que corrompan a mi hijo con abrazos, aunque en realidad no le molestaba en absoluto. Ah, bien. Kaiidth*.
Nota de la Traductora:
En la historia apareció la palabra Kaiidth que está en vulcano, y me gusta cómo queda, y el contexto en que la usa la autora. Es una expresión de afirmación que según me fue explicado por una lectora, cuya traducción literal seria "lo que es" y no es una expresión resignada como había explicado en un principio. Sin embargo, luego de revisar creo que sería más acertado corregir la frase e interpretarlo como "Lo que es, es" una especie de afirmación con cierto sentimiento de resignación, o al menos es la sensación que me da.
