Nota de la autora:

Veamos cómo se ha adaptado todo el mundo…


Finding T'hy'la de CMM

(Traducción Autorizada)

Capítulo Cinco: Tres años después

Amanda tarareaba mientras se movía por la cocina, buscando los ingredientes que necesitaba para hacer la cobertura de crema de mantequilla con limón, para decorar el pastel de cumpleaños de Jim, quien mañana cumpliría ocho años.

Amanda sonrió para sí misma, realmente habían pasado cuatro días desde el cumpleaños número ocho de Jim. Sin embargo, durante los primeros cinco años de su vida, el cumpleaños de Jim había sido un día terrible para él, un día que también era el aniversario de la muerte de su padre en el espacio. Su madre ciertamente no había celebrado sus cumpleaños, y Jim había aprendido rápidamente a olvidar cualquier mención de ese día. Pero una vez que se había venido a vivir con ellos, Sarek y Amanda habían solucionado sensatamente el problema de asociación del cumpleaños con tan sólo mover el día. Ahora ellos celebraban su cumpleaños en el aniversario del día en el cual se había ido a vivir con ellos, un día mucho más feliz para todos.

Los tres años que habían pasado desde entonces habían sido maravillosos para todos. Sarek estaba secretamente satisfecho de haber rescatado a Jim de su casa y de esa desafortunada vida, sentía un cariño profundo y constante por Jim, mientras que Amanda francamente adoraba a su nuevo 'hijo', Jim era un pequeño muy cariñoso, ansioso de recibir afecto y queriendo tanto agradar. Por supuesto, habían tenido que hacer algunos ajustes, gradualmente Jim se había hecho un poco más confiado, y menos temeroso a que cambiaran de parecer y lo enviaran lejos, aun cuando le había tomado algo de tiempo para creer totalmente que no pensaban regresarlo. Amanda todavía recordaba la primera crisis que se había presentado después de que Jim se hubiera mudado con ellos.

Ya había estado con ellos por tres meses en la embajada de Vulcano, cuando habían ofrecido una recepción para todos los miembros del cuerpo diplomático. Pensando en retrospectiva, Amanda descubrió que ella debería haber contado con que ocurrieran ciertos inconvenientes, habían educado a Spock con extraterrestres de diversos tipos, así que él aceptaba simplemente su existencia, y a menos que fueran particularmente interesantes a nivel personal, le prestaba poca atención al desfile colorido de especies que se movían dentro y fuera de su mundo. Jim, sin embargo, había sido otra historia, había estado amargamente decepcionado cuando Amanda le había informado suave pero firmemente que las recepciones diplomáticas no eran un lugar adecuado para un niño de cinco años.

-"Pero… quiero ver a los Andorianos y a los Orionitas" -Los ojos grandes estaban anhelantes y la pequeña boca temblaba.

-"Ya lo sé, querido"- Amanda se había doblado para besar la frente de Jim quien estaba acostado al lado de Spock en la cama (Jim ahora tenía su propia habitación, pero raramente la utilizaba, prefería quedarse con Spock, y Sarek y Amanda no veían ninguna razón para interferir en eso). -"Pero, esta gente está aquí solamente para hablar cosas de adultos, y me temo que no quieren niños a su alrededor. Además, no van a llegar aquí hasta las nueve, y eso está más allá de tu hora de dormir" -Amanda le dio otro beso y después besó a Spock también -"Buenas noches, queridos"- Amanda había salido del cuarto, antes de dirigirse apresuradamente a su propia habitación para cambiarse de ropa, luego tendría que bajar a la cocina para asegurarse que el personal de catering tuviera todo bajo control para la fiesta. En ese momento no había pensado más en Jim, quien era muy obediente y siempre tenía buen comportamiento.

Aún no estaba enterada de que tan fuerte era la atracción de Jim por los extraterrestres, hasta que estando de pie junto a su esposo en el jardín formal ubicado en la parte trasera de la propiedad, mientras saludaban a los invitados, que Amanda presenció horrorizada el momento en que el sonido de una rama al romperse había ocasionado que un pequeño niño callera al suelo, rompiéndose el brazo y casi aterrizando en la cabeza del embajador de Tellarite.

Amanda era la esposa de un embajador; y podía hacer frente a cualquier cosa.

-"Si me disculpan"-dijo amablemente a los invitados que la rodeaban -"una pequeña emergencia familiar" –En un instante, tomó a Jim entre sus brazos, y lo trasladó rápidamente a la casa para llamar a un médico. Jim se aferró a ella con su brazo bueno, obviamente asustado e intentando no llorar. No habían dado más de una docena pasos dentro de la casa antes de que Spock viniera corriendo por el pasillo en su pijama decorado con patitas de sehlat.

-"¡Madre!" -gritó sin aliento- "Jim está herido. Llamé a un curador."

-"Gracias, querido" -Amanda dijo agradecida, llevó a Jim de nuevo a su habitación y lo puso suavemente en la cama. Spock fue a buscar rápidamente una almohada y la puso bajo el brazo extendido de Jim.

-"Yo…. me caí del árbol" -Jim tembló, algunas lágrimas resbalaban por sus mejillas, Spock se subió a la cama y levantó cuidadosamente el brazo herido, aún en su almohada, y lo coloco sobre sus piernas cruzadas.

-"Todo va a estar bien, Jim"- dijo tranquilo- "El curador te sanará".

Y tenía razón, a excepción del brazo (una rotura limpia a la altura de la muñeca) Jim estaba ileso salvo por algunas contusiones. El médico regeneró el hueso quebrado y le puso una tablilla flexible en la muñeca por un par de días para asegurarse de que todo curaba correctamente. Por la mañana, Jim ni siquiera estaba adolorido.

Pero estaba aterrorizado, cuando Sarek entró en la cocina en donde Jim y Spock comían el desayuno (Spock cortaba las crepes en pedazos pequeños para un bocado y hacia a Jim comerlos de a uno a la vez), Jim se habí apuesto pálido como una hoja y se levantó con presteza del banco.

-"Por favor, señor" -dijo- "No me envíe nuevamente a casa, por favor… usted puede golpearme; No me importa, pero por favor… "

-"Padre" -Spock estaba de pie también -"Fue mi culpa, yo falle al vigilar a Jim, y…."

-"No, la culpa fue mía, Spock estaba dormido; no sabía que yo iba a desobedecer…"

-"Chicos" –al escuchar la voz tranquila de Sarek, ambos chicos dejaron de hablar-"Tomen asiento, por favor" -Sarek les pidió, y ambos se sentaron de nuevo en sus bancos, Sarek camino hasta quedar frente a ellos, mirando las caras asustadas de los dos pequeños-"James" –continuó tranquilo-"No voy a golpearte, no creo en que ese sea un método para disciplinar a los niños, además, no estoy enojado contigo, es verdad que nos desobedeciste a Amanda y a mí subiéndote a ese árbol y espiando a nuestros invitados. Sin embargo, no tenías ninguna intención malévola, eso significas que no planeabas nada malo"-le aclaró-"Además, no tuve en cuenta la curiosidad insaciable de un niño humano, y obviamente, eso fue un cálculo erróneo"- echó un vistazo a su esposa, observando el brillo en su mirada- "Por lo tanto"-dijo tranquilamente-"simplemente te voy a pedir que me asegures que esto no sucederá otra vez."

Jim negó con la cabeza fuertemente-"No, señor. No lo haré. Permaneceré en la cama cuando me lo digan."

-"Eso estaría bien."- Sarek caminó alrededor de la mesa y se detuvo a la altura conveniente para colocar una mano apacible en el hombro de Jim -"Lamento que te lesionaras, James" -le dijo a su hijo adoptivo -"y estoy aliviado porque no fue algo peor, debes entender también que no te enviaremos de regreso, incluso en esas raras ocasiones cuando te comportas mal, tu lugar está aquí con nosotros, y permanecerás aquí mi niño. Una rama de árbol quebrada y una muñeca lesionada no cambiarán eso." -luego miró a Spock- "No espero que puedas mantener a James fuera de los problema siempre"- observó-"pues entiendo que los chicos humanos tienen una atracción magnética hacía los problemas."

Y así habían pasado esa crisis, Amanda colocó la última guinda del pastel pensando en todo lo que había ocurrido durante los últimos tres años. Como Jim había aprendido gradualmente a confiar en ellos, y como había florecido. Era el hijo que haría sentir orgullosa a cualquier persona, y sabía que permanecería con ellos para siempre.


-"Spock, estoy atascado"

Spock echó un vistazo sobre su padd para ver a su t'hy'la sentado en su ordenador, frunciendo el ceño a la ecuación de la pantalla, Spock sintió la oleada de emociones, que venían a él siempre que su mirada se posaba en Jim, este pequeño ser humano era el individuo más importante del mundo para Spock.

-"Tu no estas 'atascado' Jim"- dijo serio, mientras dejaba su padd a un lado, se puso de pie para llegar hasta él- "Simplemente estás teniendo dificultades con un problema de matemáticas."

-"Eso significa que estoy atascado"- Jim repitió con una sonrisa -"Por favor, ¿mirarías mi trabajo y verías si puedes encontrar el punto donde me equivoque?"

-"Por supuesto"-Spock se inclinó sobre el hombro de Jim- "Aquí"- Un dedo largo señaló un punto específico del problema- "Creo que el número debe estar al tercer poder y no al segundo. Inténtalo de esa manera."

-"Gracias"- Jim le dio una sonrisa agradecida y se dio la vuelta de nuevo a su problema, mientras que Spock volvió a su tarea de física.

En los tres años desde que Jim se había mudado con la familia de Sarek, él y Spock habían crecido. Jim todavía era pequeño para su edad (y no estaba feliz con eso), pero había crecido casi cuatro pulgadas, y lo más importante, había ganado algo de peso, ya no se veía frágil y casi etéreo como había sido una vez. Sus ojos también habían perdido esa ansiedad y la mirada suplicante que habían poseído, ahora eran simplemente felices.

Spock por otra parte, había crecido mucho. Era casi seis pulgadas más alto que Jim (Jim estaba preocupado de no alcanzarlo nunca, y si Amanda quería conseguir que Jim comiera cualquier verdura, ella simplemente tenía que decirle que eso lo ayudaría a crecer más).Spock todavía era delgado, pero su cuerpo comenzaba a presentar cambios sutiles que lo llevarían eventualmente a la pubertad.

Ambos, Jim y Spock habían crecido también intelectualmente. Al principio, Sarek y Amanda habían planeado hacen que Jim y Spock compartieran al mismo profesor particular, pero sus capacidades distaban demasiado entre sí, por lo cual S'Dar continuó trabajando con Spock, y Amanda comenzó a preparar a Jim en la educación formal, afortunadamente, ya leía todo lo que podía pasar por sus manos, así que tardó muy poco tiempo para que ella pudiera desarrollar un plan de estudios, que él podía seguir con la ayuda de un profesor particular en línea. Ahora, tres años después, leía al nivel de décimo grado, aprendía español y mandarín, además tenía su primer contacto con álgebra y programación de software. Aún no había alcanzado el nivel educativo de Spock, pero al igual que pasaba con su altura, probablemente sólo era cuestión de tiempo. Realmente, Jim era mejor en los ordenadores que Spock, especialmente cuando podía desarmar cosas para luego reconstruirlas, Spock era talentoso pero Jim era un genio.

La única cosa que no había cambiado en tres años era el fuerte lazo que unía a Jim y a Spock. Spock nunca había dudado en su creencia de que Jim era su t'hy'la. Poco después de que Jim se mudara con ellos, Spock comenzó a referirse directamente a Jim como su t'hy'la. Una noche, mientras se preparaban para dormir, Jim le había preguntado a Spock acerca de ello.

-"Spock, ¿Qué significa thu-hi-la?"-le había preguntado soñoliento mientras abrazaba a Scotty y escuchaba a Spock respirar, ambas presencias lo hacían sentirse cómodo y le permitían dormir cada noche.

-"T'hy'la"- Spock lo corrigió suavemente -"Es una palabra muy especial, Jim. Significa que eres mi mejor amigo, mi mejor amigo en todo el mundo, y también eres mi hermano, más cercano a mí que cualquier amigo."

-"Hmmm, eso es agradable"- Jim se acurrucó más entre sus almohadas- "¿Yo siempre seré tu thu-hi-la?"

- "Sí"- Spock le aseguró.

-"¿Eres mi thu-hi-la, también?"

- "Sí, Jim" -Spock contestó suavemente-"También soy tu t'hy'la"

Y habían permanecido de esa manera por los últimos tres años. Cada uno era muy bueno para el otro, mientras que Spock le daba a Jim seguridad y amor tan sólido como una roca que nunca se disolvería, Jim le daba a Spock alegría, diversión y amistad. Jim se había hecho amigo rápidamente de casi todos los niños del vecindario, y también le había aclarado a cualquier persona que quisiera ser su amigo, que también tenían que ser amigos de su 'thu-hi-la'. Pero no importaba que tantos amigos nuevos hicieran ambos, Jim siempre estaba allí para Spock.

-"¡Ya está!"- Jim alardeó- "Lo conseguí"- En efecto, el equipo hizo el sonido que indicaba que la respuesta había sido la correcta.

-"Sabía que lo conseguirías"-Spock contestó mirándolo con orgullo, antes de comprobar el cronómetro de la pared -"Tenemos el mejor tiempo del día"-señaló- "Necesitamos lavarnos para la cena."

-"¡Sí!"- Jim cerró rápidamente su ordenador-"Lasañas y pastel de limón, ¡yum!"

Spock estuvo totalmente de acuerdo con ese pensamiento.


Jim tomó una respiración profunda y sopló sus velas, orgulloso de haber conseguido apagarlas todas en el primer intento.

-"Muy bien, querido" -Amanda aplaudió- "Ahora tendrás buena suerte todo el año."

-"Madre"- Spock rodó sus ojos al máximo-"No hay lógica en esa declaración."

Jim se rio de su thu-hi-la, como Jim todavía insistía en llamarlo.

-"La suerte no es lógica, tonto" -Jim ahora sonrió a su familia, su verdadera familia ahora, así que él sabía que tenía suerte todo el tiempo.

-"Hora de los obsequios" -dijo Amanda, mientras se levantaba y tomaba de la encimera un paquete envuelto para dárselo a Jim, quién rasgó el papel de regalo con su usual falta de precisión y de economía (Spock conseguía el mismos pedazo de papel de regalo en cada celebración porque tenía mucho cuidado con el papel).

-"¡Genial!" -Jim sostuvo un nuevo pijama de color rojo brillante, el primer regalo que Amanda le había dado había sido un nuevo par de pijamas, para sustituir los que Frank Carlson nunca había comprado, aun cuando había sido su responsabilidad. Ahora cada año ella le daba un nuevo par, como una reafirmación silenciosa de su intención de ser una madre para Jim, quien necesitaba una. En los últimos tres años Winona Kirk lo había visitado exactamente dos veces, cada oportunidad por menos de un día.

-"Gracias, Amanda"- dijo Jim feliz.

-"De nada, querido" –luego le dio una pequeña ficha de créditos- "También te conseguí veinte libros nuevos y dos juegos para tu iPad, tú los eliges."

-"¡Guau!" -Ahora Jim podría conseguir esos torpedos para su Starship y practicar la luchar contra los Klingons.

-"James"- lo llamó Sarek- "tu regalo de parte de Spock y mío está afuera. ¿te gustaría ir a verlo?"

-"Sí, señor"- Jim se levantó de la mesa -"Pero debemos ayudar a Amanda a limpiar los platos primero, ¿no?"

Marido y esposa intercambiaron una mirada-"Creo que los platos pueden esperar por esta noche"-dijo Sarek con voz sería-"Vamos."

-"Oohhh"- Jim comenzó, mientras veía cautivado la imagen que tenía ante él, I-Chaya estaba acurrucado sobre una bola grande de pelusa negra, que cuando se desenrolló sobre sí mismo, había resultado ser un perrito, con las piernas temblorosas y grandes ojos oscuros -"es hermoso" -Jim se arrodillo y extendió los brazos, viendo como el perrito andaba tambaleándose hasta llegar a ellos.

-"Es un cachorro de raza Terranova"- Sarek explicó- "tiene diez semanas de nacido, te habríamos conseguido un sehlat, pero son muy territoriales; I-Chaya se podría haber puesto celoso. Sin embargo, él vigilará y cuidará del perrito con tu ayuda."

-"Oh, ¡gracias!" -Jim levantó la vista con la cara brillante, pues el perrito le lamió la barbilla- "¡Spock, ven a verlo!" -Spock se arrodilló a su lado y los dos comenzaron a jugar con la impaciente bola de pelos. Sarek y Amanda se retiraron, era obvio que ahora no eran necesitados.

-"Le dijiste a Sarek que quería un perrito, ¿no es así?" –le pregunto Jim suavemente.

Spock asintió -"Mi padre es bastante razonable, pero sé que todavía eres tímido con él"- le contestó -"Por lo tanto, sentí que era apropiado hacer la petición en tu nombre."

-"te lo agradezco, Spock"- Jim abrazó a Spock con su brazo libre, mientras que en el otro todavía sostenía a su nuevo amigo.

-"¿cómo lo llamarás?"- le preguntó Spock, quien había alargado sus dedos para acariciar los oídos negros y suaves.

Jim sonrió al ver a su nueva mascota.

-"Voy a llamarlo Lucky."