Nota de la autora:
Puede que te hayas imaginado que tarde o temprano se presentaría el problema de T'Pring
Finding T'hy'la de CMM
(Traducción Autorizada)
Capítulo Seis: Algunos puntos problemáticos
-"¿Él tiene que?"
Amanda suspiró antes de contestar -"Él tiene sarampión, esposo".
Sarek suspiró -"Esposa mía" -dijo seriamente- "¿Por qué no hiciste que James fuese vacunado contra el sarampión?"
Ella le dio una mirada dura- "Por supuesto que lo hice"- le contestó -"Sin embargo, Jim no pudo tener una vacuna más eficaz; ya que es alérgico. El Dr. Piper me advirtió que la vacuna que podía tolerar tenía un índice de éxito de solamente el 75%. Supongo que Jim cayó en el otro 25%" -acabó con una sonrisa.
-"¿Eso es serio?"- le preguntó Sarek, recordaba vagamente que algunos de sus colegas humanos hablaron del sarampión; sin embargo, no había prestado atención a todos los detalles, menos cuando él no había estado criando a un niño humano-"¿Requieres de los servicios de un especialista? ¿Jim debe ser hospitalizado? Conozco al director del hospital de niños de San Francisco, puedo llamarlo…"- Sarek estaba ya a medio camino de su estudio.
-"¡Sarek!" –el vulcano se detuvo y se dio vuelta para ver a Amanda riendo-"Esposo" -dijo suavemente, mientras se le acercaba-"No necesita tener cuidados hospitalarios, Jim sólo tiene fiebre, dolor de garganta y de cabeza, y está cubierto por puntos que pican. Pero lo estoy observando cuidadosamente, y él debe estar bien en algunos días, sólo necesita mucho descanso, baños de esponja para refrescarse, algo de loción para los puntos, y aspirina para niños."
-"Oh… muy bien." -Sarek se sintió levemente absurdo.
Amanda sonrió a su marido y sostuvo hacia él dos dedos para el ozh'esta*.
-"De verdad lo amas, ¿no es así?"- le dijo suavemente- "Puedo decirlo por lo mucho que te estás quejando."
-"No me estoy quejando"- Sarek contestó solemnemente, pero una esquina de su boca se curvo levemente mientras dejaba sus dedos tocar los suyos–"Simplemente no hay una razón lógica para que Jim no tenga los cuidados necesarios para recuperar su salud de manera óptima."
-"Se recuperará; te lo prometo" -Amanda le contestó.
-"Ya lo sé" -Sarek contestó tiernamente- "Eres una madre ejemplar para nuestros dos hijos."
-"Y tú eres un padre maravilloso" -ella le aseguró.
Jim suspiró y movió de un tirón su almohada para colocarla del lado más fresco. Estaba intentando descansar y quedarse dormido pero era muy difícil, simplemente no podía. Primero estaba caliente y luego tenía frío, su garganta dolía, su cabeza dolía, y le picaba todo. Amanda había puesto loción en todos sus puntos justo antes de dejarlo en la cama, pero eso no evitaba que ellos picaran; sólo hacía que no picaran tanto. Jim suspiró y se tiró de vuelta sobre su almohada y lo peor de todo era que estaba solo, realmente, realmente solo. Había estado enfermo por cuatro días, y ya le parecía como un año.
Durante el día no era tan malo, Amanda era realmente agradable; ella le traía todas sus comidas preferidas para el desayuno, el almuerzo y la cena, además jugaba varios juegos con él, le cantaba, le ponía la loción en los puntos que le picaban y le daba un besó de buenas noches. Pero ella no podía quedarse toda la noche, y Jim no esperaba que lo hiciera, así que aquí estaba, solo en su habitación, sin poder siquiera tener a Lucky con él, porque aun cuando era afortunado, no conseguiría evitar el virus del sarampión, y Amanda temía que pudiera llevar los gérmenes por la embajada y hacer que algún otro resultará enfermo, él tampoco quería eso. Jim suspiró otra vez y rodó sobre la cama para mirar fijamente la pared, sabía lo que le pasaba, quería a Spock. Sabía que no debía ser tan bebé, después de todo ahora tenía ocho años y medio, pero desde el momento en que se había venido a vivir con ellos, Spock y él casi siempre habían estado juntos. Jim sabía que Amanda tenía razón, además no quería que Spock consiguiera puntos que picaban como los que tenía. Pero lo extrañaba, realmente lo extrañaba, realmente lo… Jim se limpió las lágrimas y se recordó que tenía ocho años y medio.
-"Jim."
Jim se sentó y miro hacia la puerta que comunicaba sus habitaciones- "¡Spock!" - se incorporó con el corazón acelerado, pero por otra parte la emoción en su cara se desvaneció -"No puedes estar aquí dentro"- dijo preocupado, recordando cómo Amanda le había explicado que Spock necesitaba permanecer lejos para así no enfermarse también -"Conseguirás meterte en problemas o enfermarte."
-"Quizás"- Spock contestó, ingresando a la habitación -"Sin embargo, he hecho una investigación extensa sobre las características del sarampión. Solamente hay una posibilidad del 30% de que la contraiga, y el tiempo más peligroso en términos de los estudios es de treinta y seis horas antes de que aparezca la primera lesión, y durante esas treinta y seis horas, estaba en tu compañía, así que si voy a estar enfermo, lo estaré independientemente de si paso tiempo en tu presencia ahora" -Spock tembló levemente, la habitación de Jim siempre era demasiado fresca para él, Jim levantó las mantas para hacerle espacio.
-"Entra aquí tonto o conseguirás resfriarte"- Spock caminó hasta la cama y se metió bajo las sabanas al lado de Jim, que se reclinó en su almohada con un suspiro de alivio.
-"¿Te sientes mal, Jim?" –Spock preguntó suavemente.
Jim sonrió- "No, ya no tanto" –le dijo de verdad, casi mágicamente su cabeza y garganta habían dejado de doler, y los puntos que picaban se calmaron- "Me alegra mucho que estés aquí, Spock. Me sentía solo."
-"Lo sé; podía sentirlo"- Spock tembló otra vez, Jim salió de la cama, y fue al armario para conseguir otra manta.
-"Ten"- colocó la manta sobre Spock y se metió nuevamente dentro de cama- "¿estás mejor, thu-hi-la?"
-"Sí" -Spock contestó -"Debes dormir ahora Jim. Sigues estando enfermo"
-"Es... está bien"- Jim bostezó y sus ojos se cerraron -"Buenas noches, Spock. Te amo"- En cuestión de segundos, estaba dormido. Spock sacó una mano de las mantas y frotó suavemente el cabello de la frente de Jim, evitando sus puntos.
-"También te amo, t'hy'la" -dijo suavemente, antes de caer dormido también.
Amanda no se sorprendió del todo al encontrar dos caras manchadas en la cama de Jim al día siguiente. Afortunadamente, ambos se recuperaron rápidamente.
Pasaron dos años, en los cuales todo el mundo en la casa continúo con la rutina diaria de trabajo, estudios, y juegos. Jim y Spock continuaron creciendo y cambiando, pero una cosa nunca se alteró, y eso era la dependencia de uno con el otro, ambos eran mucho más felices cuando estaban juntos, ninguno tenía un amigo tan cercano como su thu-hi-la, como Jim había continuado llamándolo. Sarek y Amanda entendían eso. Sin embargo, no todo el mundo en el universo lo comprendía.
Dos días antes del duodécimo cumpleaños de Spock, Sarek lo llamó a su estudio.
-"¿Sí, padre?"
Spock se colocó pacientemente delante del escritorio de Sarek, esperando que su padre le dijera aquello para lo cual lo había llamado, Jim estaba con I-Chaya y Lucky, y Spock planeaba unirse a ellos una vez que hubiese hablado con su padre.
-"Siéntate por favor, hijo mío"- Sarek le indicó una silla y Spock se sentó en ella, sus manos sujetas frente a su abdomen, mirando pacientemente a su padre. Sarek vaciló por un momento antes de hablar-"Hijo mío, he recibido un mensaje urgente de S'Laren, el padre de T'Pring"- le informó.
Spock asintió- "Por supuesto padre. ¿Qué desea el honorable S'Laren?"
-"T'Pring ha acudido a él para indicarle que su enlace no es correspondido" -Sarek dijo seriamente- "Ella informó a su padre que ha intentado alcanzar tu mente en varias ocasiones, y que cada vez, los resultados han sido… insatisfactorios."
Spock volvió asentir-"He sentido los intentos de su mente queriendo tocar la mía, padre" -admitió- "Ella ha acertado al decir que sus tentativas efectivamente han fracasado. Nuestras mentes no se hablan la una a la otra."
Sarek miró a su hijo- "Spock, ésta situación es una cuestión seria. Ella es tu prometida y futura esposa."
Spock sacudió la cabeza -"Ella no es nada para mí"- contestó simplemente -"Me entristece si este hecho la lastima, pero no hay nada que pueda hacer por ella. Jim es mi t'hy'la; no puede haber otro para mí. De haberlo conocido antes de que tú y S'Laren acordaran el enlace entre T'Pring y yo, yo la habría rechazado. Ella debe mirar en otra parte, padre."
-"Spock, ¿estás seguro?" -Sarek pidió suavemente -"Eres muy joven, y James es más joven aún."
Spock sacudió la cabeza -"Mis sentimientos no son jóvenes"- respondió -"Lo he sabido desde el día en que encontré a Jim, él es el único para mí. Recordarás padre, que te dije que él era mi t'hy'la la primera noche que nos encontramos. Eso no ha cambiado, y nunca va a cambiar."
-"Spock, James es un ser humano" -Sarek todavía mantenía su voz tranquila- "¿Estás seguro que él puede corresponder al enlace?"
Por un momento, Spock pareció ser más joven de lo que realmente era, en sus ojos se veía la vulnerabilidad con la cual observaba a su padre -"No lo sé"- admitió- "como has dicho padre, ambos somos jóvenes, por esa razón, no haré que Jim se sienta preocupado al intentar explicarle nuestro enlace, sé que él me quiere, puedo sentirlo. Cuando ambos seamos lo suficientemente adultos, será el momento para que él decida qué forma tomará nuestro enlace. Por ahora, solamente sé que Jim es todo para mí. No hay lugar en mi corazón para nadie más."
Sarek asintió- "Muestras gran sabiduría, hijo" -contestó-"No puedo rebatir eso, entraré en contacto con S'Laren y le dejaré saber que el vínculo entre tú y T'Pring debe ser disuelto debido a tu vínculo con tu t'hy'la."
-"Gracias, padre" -Spock se levantó de su silla-"Si es apropiado, ¿podrías por favor hacer llegar mis disculpas a S'Laren y a su hija? No hago esto para herirla."
-"Entiendo, hijo mío, y lógicamente S'Laren y T'Pring deben entenderlo también"- Sarek consintió-"Puedes retirarte"- esperó hasta que Spock se hubiera ido antes de llamar a su secretaria pidiéndole que lo conectará con S'Laren.
Lógicamente, él debe entender pensó Sarek, pero temía que no lo hiciera. No importa cómo lo presentará, está situación seria vista como un rechazo.
Spock encontró a Jim en el patio, corriendo en círculos con Lucky, que ahora pesaba más de 120 libras de músculo y piel negra, persiguiéndolo como si fuera un disco volador. El cabello dorado de Jim volaba con la brisa, mientras que su risa sonaba a través del jardín. Spock a menudo deseaba poder reír; era un sonido tan feliz. Sin embargo, Jim reía para él y eso era suficiente. En una esquina estaba I-Chaya intentando parecer indiferente, mientras miraba a sus juguetes humano y canino, jugar el uno con el otro.
-"¡Spock!"- Jim corrió hasta su hermano y patinó para detenerse mientras sonreía -"Necesitas salvarme de este perro monstruoso" -jadeó, todavía riéndose- "Lucky, sentado."
-"¡Woof!" -Lucky se echó en el piso, mientras meneaba la cola.
-"Luces acalorado, Jim" -Spock tomó el codo de su t'hy'la y lo dirigió a un asiento debajo de los árboles -"Sentémonos por un momento."
-"De acuerdo"- Jim dijo alegre, sentándose de golpe en un columpio de gran tamaño. Cuando Spock se sentó a su lado. Jim miró a su mejor amigo en el mundo -"Hey" -dijo suavemente- "Te ves preocupado. ¿Está todo bien? ¿Estaba Sarek enojado contigo? ¿Hice algo por lo cual intentaras responsabilizarte? Te lo he dicho antes, thu-hi-la, deja de hacer eso. Si consigo un castigo, será mí culpa."
Spock sacudió la cabeza -"No" -dijo tranquilamente -"No has hecho nada mal. Esto es… una cuestión del clan."
-"Uh-oh" -Jim dijo con una sonrisa -"¿Ahora qué? No me digas que necesitas otro tatuaje"- El año pasado, Spock había recibido su marca del clan. Jim no estaba ni un poco celoso, odiaba las agujas.
-"No" -Spock dijo vacilando, y Jim se dio cuenta.
-"Hey"- tomó suavemente la mano de Spock entre las suyas.- "Mira, si no puedes hablar de ello, está bien. Sólo quiero ayudar si puedo, thu-hi-la."
-"Gracias, t'hy'la"- Spock acentuó la palabra como siempre hacia, y Jim sonrío sin arrepentirse.
-"Me gusta mi pronunciación, es mejor"- le dijo.
-"También lo encuentro… satisfactorio" -Spock contestó suavemente, de hecho, no había sílabas en el universo más dulces para los oídos de Spock que la destrozada pronunciación de Jim para el término de su enlace.
-"¿Puedes decirme que es lo que está mal?" -Jim continuó, suavemente frotando su pulgar a lo largo del borde de la mano de Spock.
-"Te lo diré… cuando necesites saberlo" -Spock contestó- "Por ahora, no deseo preocuparte con todo esto…"
-"soy más joven que tu; lo sé"- dijo Jim con cariño y resignación- "pero ahora tengo diez, ya lo sabes."
-"Diez años, dos meses, cuatro días, y catorce horas de edad"- Spock contestó puntualmente, haciendo que Jim se riera, distrayéndolo del punto, como Spock había pensado.
-"Sí"- dijo, levantándose y tirando de Spock para que también se levantara- "Vamos. Vayamos a ver que hay para la cena. Luego podrás ganarme en el ajedrez, otra vez."
-"Y entonces tú podrás ganarme en el Battleship otra vez" -Spock respondió.
-"Sí" -Jim sonrió- "¿No es genial?"
-"Sí" -Spock contestó, mirando a su t'hy'la, sin pensar en el ajedrez o en el juego de acorazados- "De hecho, es genial."
Nota de la traductora:
*ozh'esta: Es un saludo de importancia cultural para los vulcanos (quienes tienen capacidades telepáticas táctiles), consiste en un abrazo de dedos, en la cual ambas manos se unen tocándose los dedos índice y medio entre esposos, parejas o T'hy'la. En algunas referencias aparece o es llamado el beso vulcano.
