Nota de la autora:

Es hora de ir a explicarle al clan sobre las razones de Spock para no casarse con T'Pring…


Finding T'hy'la de CMM

(Traducción Autorizada)

Capítulo Siete: Una visita a Vulcano

-"Embajador"

Sarek habló al comunicador del escritorio -"Sí."

-"La anciana T'Pau desea hablar con usted" -le informó su secretaria.

-"Comunícala por favor, T'Sai"- Sarek se incorporó y miró hacia la pantalla de plasma. En momentos, la imagen de la matriarca del clan apareció. T'Pau no había cambiado en todo el tiempo que Sarek la había conocido, se veía igual que siempre, delgada, con facciones angulosas, la cara relajada y los ojos feroces. Por los detalles en el fondo, Sarek podría ver que estaba en su oficina en la Academia Vulcana de Ciencias y no en su hogar.

-"Matriarca, hace agradable mi día" -dijo Sarek formalmente- "¿Cómo podría servirle?"

-"hijo de mi hijo"- T'Pau respondió -"¿estás bien? ¿Cómo está tu esposa?, y ¿cómo está tu hijo, Spock?"

-"Todos estamos disfrutando de buena salud, matriarca"- Sarek le aseguró.

-"Eso es sumamente gratificante"- contestó- "¿Y cómo está el niño humano que vive contigo?"

-"James está bien también, matriarca"- Sarek contestó.

Una ceja fue levantada-"Al parecer está lo bastante bien para interferir con una vinculación"- ella contestó.

La ceja de Sarek también se levantó- "Ah, S'Laren ha entrado en contacto con usted."

-"¿Eso te sorprende?"

-"No diría que estoy sorprendido, quizás es algo más parecido a… decepcionado"- Sarek contestó-"Discutí extensamente la situación con S'Laren; y mi impresión había sido que lo había entendido."

La ceja de T'Pau se arqueó otra vez -"No creo que él comprendiera la situación"- contestó tranquilamente-"solamente lo ha aceptado."

-"Matriarca, no existe ninguna lógica en mantener un enlace sobre mi hijo cuando ha formado un enlace t'hy'la con James" -dijo Sarek -"Podría pensar que S'Laren no desearía que su hija se enlazará con un compañero que podría nunca desearla, ni hacer funcionar su relación, ya que ese compañero pasaría el resto de su vida anhelando a su t'hy'la con cada respiración."

-"No creo que le preocupe que Spock desee a T'Pring, al menos no a esta edad. Yo creo que está más preocupado por haber perdido la oportunidad de unir su clan con el nuestro"- T'Pau respondió seca.

-"Puedo entender su decepción, matriarca, pero lo que le dije sigue siendo la verdad"- Sarek contestó -"Mi hijo no está disponible, T'Pring debe buscar a otro."

-"¿Sostienes ante mí que Spock tiene un enlace t'hy'la con tu hijo adoptivo James?"

-"Sería ilógico decir lo contrario"- contestó Sarek-"Mi hijo me ha dicho del enlace, de hecho, ha anunciado dicho enlace durante los últimos cinco años."

T'Pau pensó por un momento -"Entonces, para satisfacer a todas las partes, el enlace debe ser probado"- contestó al final- "Debes traer a Spock y a James ante el clan, en Vulcano."


-"Jim."

-"¿Sí, Spock?"- Jim se giró hacia el otro lado de la habitación, estaba embalando sus maletas (él tenía una maleta ahora, y no una bolsa de plástico) para su viaje a Vulcano. Jim estaba tan emocionado que apenas podía controlarlo. Incluso el pensamiento de todas las vacunas que tenían que colocarle antes de poder ir (y Jim realmente, realmente odiaba las vacunas) no podía empañar su entusiasmo. ¡Iba a poder viajar por el espacio, en una nave estelar real! ¡Y quizás tendrían que parar en el camino para luchar contra los Klingons! Iba a conocer en persona el planeta natal de Spock y a reunirse con cientos de Vulcanos e ir a una granja de cría de sehlat y… Jim paró su catálogo mental de todas las razones por las cuales el viaje a Vulcano sería genial y miró a Spock, que estaba al borde de su cama, pálido y con los ojos bien abiertos, sus labios presionados firmemente. Jim conocía esa mirada. Significaba que su persona preferida estaba preocupada, y si Spock lo estaba, entonces Jim lo estaba también. Caminó hasta Spock y se sentó a su lado.

-"¿Qué está mal, thu-hi-la?"-pregunto- "¿No quieres ir a Vulcano?"

Spock sacudió la cabeza -"No es una cuestión de querer"- contestó mirando a Jim- "¿Mi padre te dijo por qué debemos viajar a Vulcano?"

Jim se encogió de hombros-"Sólo me dijo que había algunas cosas de la familia que ustedes tenían que atender, espera un segundo"- Jim se puso de pie y tomó la mano de Spock-"¿Está alguien enfermo? Ya sabes, como tu abuela o alguien"

Spock sacudió la cabeza otra vez -"No"- dijo en voz baja -"Es más complicado que eso."

-"De acuerdo"- Jim se acercó más y paso su brazo alrededor de los hombros de Spock -"¿Puedes decirme?"

-"Lo intentaré" -Spock dijo tranquilo, él y su padre habían estado de acuerdo en que Jim necesitaba entender qué sucedía cuándo llegarán a Vulcano, y quien mejor que Spock para explicárselo. Spock miraba a su t'hy'la, intentando pensar en una manera de explicarle que lo quería por completo pero sin intimidarlo. En cierto modo, Jim era muy maduro para su edad, pero Spock sabía que su padre estaba en lo correcto, Jim seguía siendo demasiado joven para entender completamente las ramificaciones de su enlace.

-"Jim, ¿sabes lo que el término 'comprometidos' significa?"

-"Claro" -dijo Jim -"Es como estar prometido a alguien con quien te vas a casar en un futuro. Los príncipes y las princesas lo usaban durante mucho tiempo."- frunció el ceño levemente- "¿Por qué? ¿Tú estás comprometido o algo?"- Jim sintió que algo dentro sí se congelo ante la repentina idea.

Spock suspiró, aliviado- "Sí" -admitió en voz baja -"Comprometido, o al menos el equivalente Vulcano"- inclinó su cabeza y miró a Jim cuidadosamente, viendo las débiles señales de inquietud -"¿Eso te hace sentir… infeliz?"

Jim no quería estropear el compromiso de Spock, pero nunca le mentía a su thu-hi-la -"Sí"- dijo suavemente -"supongo que lo hace" –le dirigió a Spock una mirada de súplica- "No te vayas a enojar… no quiero decir... si quieres casarte, está bien, pero yo… es que no pensé que sería tan pronto. Quiero decir, tú apenas cumplirás trece hasta el próximo mes" -Ahora Jim se sintió realmente desgraciado. ¿Qué pasaría si a la prometida de Spock no le gustaba Jim? ¿Tendría que irse a otro lugar? Repentinamente, este viaje a Vulcano ya no parecía para nada una buena idea.

-"Jim, no estoy enojado"- Spock lo tranquilizó -"Verás, no quiero estar comprometido con T'Pring, que es su nombre."

-"Oh. Entonces, ¿es por eso que vamos a Vulcano porque tienes que decirle eso?"- Eso parecía un viaje muy largo sólo para decirle a una chica que no querías casarse con ella. ¡para eso existía facebook!

-"No exactamente" -Spock contestó lentamente- "Verás, tú eres la razón por la cual no quiero este compromiso, Jim. Somos t'hy'la. Eres y siempre serás la persona más importante en mi vida. No sería justo para T'Pring que me enlazara con ella cuando no puedo hacerla la persona más importante de mi vida ¿no lo ves?"

-"Bien, seguro" -dijo Jim -"Pero ¿no puedes decirle eso simplemente? ¿explicarle que somos t'hy'la?"

-"Mi padre lo intento pero T'Ping y su padre no le creen" -dijo Spock -"Por eso tenemos que ir a Vulcano. Tú y yo tendremos que presentarnos ante la matriarca de mi clan, T'Pau, y decirle que somos t'hy'la. Tendrás que jurar eso Jim, y entonces no tendré que casarme con T'Pring."

Tener que aparecer frente a la matriarca de un clan parecía una cosa terrible, pero si eso ayudaba a Spock, entonces Jim lo haría- "de acuerdo, entonces…"-un pensamiento lo golpeó -"entonces, eso significa que nunca te vas a querer casar con cualquier persona ¿porque soy tu thu-hi-la?"

Spock sintió la necesidad de soltar un suspiro de alivio, porque Jim lo había entendido -"Si"- dijo suavemente -"eso es exactamente lo que significa."

-"¿Pero entonces yo… entonces yo tampoco podré casarme?" -Jim no había pensado mucho en el matrimonio, aunque de vez en cuando, pensaba que algún día sería agradable casarse con alguien como Amanda, alguien que fuera buena y bonita, que lo tratará con cariño, con su voz suave y sus manos delicadas, que siempre lo viera con los ojos repletos de amor, Jim pensaba que eso le gustaría.

Ahora era el turno de Spock de parecer desdichado -"Eres humano"- le dijo con voz tan baja que Jim apenas podía oírla, luego bajo la mirada a sus manos –"quizás será diferente para ti"- hizo un esfuerzo para levantar la vista y mirar los ojos de Jim- "Jim, si quieres casarte cuando crezcas, yo… lo aceptaré"- Pero sonaba tan profundamente triste que algo en el interior de Jim se sintió herido de nuevo, era algo que había estado en el interior de Jim durante mucho tiempo. Cuando era más joven, Jim se imaginaba que allí vivía un pequeño Spock, porque siempre que pensaba en ese lugar, se sentía bien, excepto cuando Spock estaba enfermo o lastimado. Entonces ese lugar se sentía lastimado, tal como lo ocurría ahora. Jim ya era lo bastante mayor para saber que no había un pequeño Spock viviendo dentro de él, pero todavía odiaba cuando ése lugar dolía. Se levantó y puso su mano en la muñeca de Spock.

-"No" -respondió a la persona más importante de su mundo- "Si no quieres que me case no lo haré, ¿de acuerdo? Lo prometo."

Spock puso su mano libre en la Jim -"No te ataré a esa promesa; puedes cambiar de idea" -dijo suavemente-"Por ahora, nosotros no nos preocuparemos por eso, simplemente quería que supieras lo que tenemos que hacer en Vulcano."

-"Debemos aparecer delante de la matriarca de tu clan y decirle que somos thu-hi-la, y a T'Pring decirle que se vaya" -Jim dijo alegre, levantándose de la cama- "Lo tengo."

Spock miró a su t'hy'la con gratitud- "Tenemos que trabajar en tu pronunciación"- dijo enternecido.


Una línea de pasajeros demoraría veintisiete días en hacer el recorrido completo desde la Tierra hasta Vulcano. Afortunadamente, una nueva nave de Clase Constitución de la Flota Estelar, la USS Enterprise, había sido enviada a Vulcano con la misión de recoger a varios investigadores y trasladarlos a la Base Estelar Nueve donde permanecerían un año. Por lo tanto, el embajador Sarek y su familia podían 'conseguir un aventón' de una nave estelar y acortar el tiempo de viaje a once días.

Naturalmente, habían dado firmes instrucciones a Jim y a Spock para que ambos no deambularan por la nave, no molestaran al equipo, y para que no consiguieran meterse en problemas. Asombrosamente, Jim consiguió contenerse, pero aun así había explorado cada rincón de la nave que le fue permitido, escribiendo una larga lista de preguntas para el capitán April*, y cuando el primer oficial Pike se apiado de él y lo invitó a la sala de máquinas, Jim había aprovechado el tiempo restante para aprender todo lo que debía saber sobre cristales de dilithium y acoplamientos de poder.

-"Guau" -le dijo a Spock esa noche- "Debías haber visto esos motores."

Spock, que había pasado todo el día en uno de los laboratorios de ordenadores (también cortesía de Christopher Pike, que entendía a los jóvenes frikis, siendo el mismo uno), miraba a su t'hy'la, cuya cabeza colgaba entusiasmada desde la otra litera del cuarto de huéspedes.

-"Entonces, ¿cuándo crezcas, te propones ser ingeniero de una nave estelar?"

Jim sacudió su cabeza -"No" -contestó con una sonrisa soñadora en su cara -"Voy a ser el capitán de una nave estelar."


Vulcano era caliente, realmente, realmente caliente, más caliente que San Francisco, más caliente que Iowa, más caliente que México. Jim se sintió sudar tan pronto como se materializaron en la terminal, donde sus pasaportes debían ser sellados, un coche volador iría a recogerlos para luego llevarlos hacia el ancestral hogar de Sarek.

-"¡Wow!" -Amanda rio y limpio su frente- "Había olvidado que tan caliente es aquí."

Jim levantó la mirada hacia ella y tocó su mano -"Amanda" –le llamó tímido -"¿la casa de Sarek tiene aire acondicionado?"

Ella le sonrió- "Sí, amor" -le dijo antes de dar a su marido un vistazo divertida -"Lo puso hace años, cuando se casó con una pequeña y frágil humana. Estarás cómodo, lo prometo."

Amanda tenía razón. La casa de Sarek era fresca y cómoda, Jim y Spock tenían sus habitaciones una al lado de la otra, así que cada uno se acomodó en la suya, y Jim decidió acostarse a dormir una siesta, todos estaban agotados por el viaje.

Cuando despertó, podía oír voces discutiendo, la conversación venía por el pasillo desde la sala de estar. Era Sarek y otro hombre, Jim no quería escuchar detrás de las puertas, pero por lo que oyó, el otro hombre estaba enojado, Jim tembló, incluso después de cinco años de vivir con Sarek y Amanda, ellos nunca le habían gritado, de hecho a Jim aún no le gustaba que la gente gritara. Se asomó en la habitación de Spock, pero Spock no estaba allí. Jim no quería ir hacia la sala de estar a buscarlo, así que se fue a la inversa, camino por el largo pasillo hasta un par de puertas de cristal que daban al jardín de rosas de Amanda, el mismo que Spock le había mostrado en una foto el primer día que había pasado en la casa de Spock.

Debido a que el sol era tan caliente, las rosas estaban resguardadas por una serie elaborada de enrejados y toldos, algunos plantados con enredaderas y otros hechos de telas especiales, a través de las cuales se permitía que cierta luz se filtrara aunque no totalmente. Era agradable y fresco aquí, además de que olía bien, Jim deambuló feliz por los alrededores durante unos minutos, pero entonces escuchó voces. Una de ellas era de Spock, así que Jim se apresuró para alcanzarlo, saliendo de la sombra con una sonrisa de felicidad en su rostro, la cual murió mientras veía a la joven que estaba con Spock darse la vuelta para mirarlo. Ella era muy bonita, pero tenía un enorme ceño fruncido en su cara, realmente no se veía como una Vulcana.

-"Así que" -ella dijo mirando a Jim por debajo de su nariz- "¿esté es? ¿Este es el ser humano por el que estás rompiendo nuestro enlace?"

Jim se tensó por su tono y por la mirada desdichada en la cara de Spock.

-"James es mi t'hy'la" -dijo Spock tranquilamente -"No es ninguna deshonra para ti."

-"Eso no es lo que dice mi padre"- la muchacha T'Pring contestó ferozmente -"Dice que sólo prueba que no eres un Vulcano real, o tendrías mejores modales" -los ojos de ella recorrieron a Jim otra vez- "Y un mejor gusto."

Eso había sido suficiente. Inmediatamente, Jim estaba entre ella y Spock.

-"¡Cállate! Tú no eres una Vulcana real, pues no tienes modales. Spock es mi t'hy'la, y quiere que puedas encontrar a un t'hy'la también y no ser infeliz. Pero si vas a ser así de mala con él… yo…" -Jim no podía pensar en cualquier cosa lo suficientemente mala para hacerle a esta chica grosera que hacía sentir a Spock infeliz -"¡Afeitaré tus cejas!"- completó.

-"¡Oh!"- T'Pring miró a ambos indignada- "No me quedaré aquí para ser insultada, me despido de ti, Spock. ¡Si no hubieras roto nuestro enlace, lo tendrías!" -Con esa respuesta se fue.

-"¡Ve a limpiarte los oídos!" -Jim gritó detrás de ella, y se dio vuelta para ver de nuevo a Spock -"¿Estás bien, t'hy'la?"- preguntó ansiosamente -"Ella no debía haber sido mala contigo."

-"Ella… su padre vino a razonar con los míos, y trajo a T'Pring con él"- le explicó -"Ella estaba… muy enojada."

-"Bien, ella es una tonta malcriada"- dijo Jim abrazando con fuerza a Spock. -"Ven conmigo; veamos si podemos encontrar el juego de ajedrez en tu equipaje. Puedes ganarme."

Jim se dio la vuelta para irse, pero Spock lo retuvo.

-"Jim" -dijo lentamente -"T'hy'la lo dijiste correctamente."

Jim sonrío- "Por supuesto que lo hice, no quiero confundir a la matriarca del clan. Vamos t'hy'la."- entró a la casa y Spock lo siguió, con el corazón lleno de gratitud y mucho más.


Nota de la Traductora:

Bien, Jim y Spock tienen su primer acercamiento a la Enterprise, y de quien más que de manos del mentor de ambos Christopher Pike. Para los poco conocedores de ST, el capitán Robert April*, es el primer capitán de la Enterprise.