Notas de la autora:

No tengo mucho tiempo hoy, pero me han amenazado con hackeos y alborotos, entonces… (N.T.: Es curioso que Nuriko Hamilton me hiciera un comentario similar jajaja)

Nota de la Traductora:

Por cierto, lamento haberles dicho que este sería el último capítulo, creo que a muchos no les pareció gracioso, pues los comentarios nunca llegaron…. Lo siento, seguiré la historia hasta el final así que no se preocupen.


Finding T'hy'la de CMM

(Traducción autorizada)

Capítulo veintidós: Amor curativo

La habitación de espera para las familias era pequeña pero cómoda, con sillas acolchadas, un sofá, una pequeña pantalla de vídeo y un replicador. Las paredes estaban pintadas de un pálido y suave color azul, que la mayoría vería relajante.

Por supuesto, los seres humanos no sabían que el azul era el color de luto en los rituales de Vulcano.

Amanda estaba en el sofá con Spock. A pesar de que ahora era diez pulgadas más alto que su madre Spock se encontraba acurrucado entre sus brazos, pareciendo pequeño e indefenso. No lo dejaban estar con Jim, mientras estaba en cirugía.

Sarek se sentó en la silla más próxima, mirando a su esposa e hijo. En otro momento, él podía haber regañado suavemente a Spock por esa exhibición pública de sus emociones, pero éste no era el momento adecuado para una conferencia sobre el decoro entre los Vulcanos. Jim había estado en cirugía por casi dos horas, lo cual era un tiempo enorme para los estándares de la medicina actual. Incluso los trasplantes de corazón tardaban solamente una hora.

Amanda sostuvo a Spock entre sus brazos, con lágrimas silenciosas recorriendo sus mejillas. Desde el momento en que Jim se había venido a vivir con ellos, se había convertido en todas las maneras posibles en otro hijo para Amanda, menos de sangre por supuesto. Él era tan querido para ella como su propio hijo, y en alguna parte, en lo más profundo de sí misma, Amanda sabía que si perdían a Jim, también perderían a Spock. El enlace t'hy'la era demasiado fuerte, y Spock no tendría la sabiduría ni la separación emocional de un Vulcano anciano que perdiera a su compañero al final de un largo curso de vida juntos. Él se dejaría ir y seguiría a Jim. No habría nada que Amanda o Sarek pudieran decir o hace para persuadir a Spock.

La puerta se abrió y una figura calmada ingreso a la habitación, vestido con el atuendo quirúrgico típico. La mente de Sarek encontró el nombre McCoy, el médico de emergencias que irónicamente también se había encontrado de servicio el día en que Francis Carlson le había disparado a Jim. Ahora la vida de su hijo estaba de nuevo entre sus manos.

Spock levanto la cabeza del hombro de su madre, quién lo liberó de sus brazos, para que pudiera ponerse de pie.

-"Jim"- fue todo lo que dijo, pero fue suficiente, McCoy le dio una mirada comprensiva.

-"Él está fuera de cirugía, en la unidad de cuidados intensivos"- contestó suavemente -"¿Podrías sentarte? Necesitamos hablar de su condición."

-"Por supuesto, doctor, por favor"- Sarek se levantó e indicó su propia silla, moviéndose al sofá y sentándose al otro lado de Amanda, mientras que Spock también retomará su asiento.

-"Jim está vivo"

-"Sí, por ahora" -McCoy estiró una mano para prevenir la ráfaga inevitable de preguntas -"No voy a mentirte; He oído siempre que los Vulcanos hablan con hechos, así que voy a darte los hechos sobre la condición de Jim"

Los labios de Spock se apretaron en un espasmo de dolor, pero se mantuvo tranquilo, con sus ojos oscuros fijos en la cara de McCoy -"¿Cuál es su condición exacta?"

McCoy suspiró -"Cuando los paramédicos consiguieron llegar a la escena, Jim había dejado de respirar" –les explicó -"Su corazón también se había detenido. El cuchillo que el ladrón utilizó entró profundamente en el pecho de Jim. Perforó la aorta, lo que causó una hemorragia interna masiva. Los paramédicos hicieron lo que pudieron, pero tardaron casi cinco minutos en conseguir traerlo de vuelta. No sabemos cuánto tiempo estuvo privado de oxígeno."

Spock cabeceó atento- "Continúe"

-"Abrimos y detuvimos la hemorragia, reparamos la aorta y también cierto daño en el músculo cardíaco"- McCoy explicó -"Pero Jim había perdido mucha sangre y como consecuencia, todo su cuerpo se cerró a nosotros más de una vez, no voy a endulzarlo, lo perdimos tres veces en la mesa de operaciones y lo trajimos de vuelta cada vez. Pero hicimos todo lo que pudimos, sin embargo, está seriamente comprometido."

-"¿Pero él está vivo?" -Amanda pregunto otra vez.

-"Él está conectado a una máquina que mantiene sus constantes vitales" -McCoy contestó suavemente -"Y hay un par de problemas. Uno, no sabemos lo que ha hecho la falta de oxígeno, y no lo sabremos por unos días, o quizás por semanas. En este punto, él es insensible a todos los estímulos"- Él miró seriamente a Spock- "Necesitas prepararte para la posibilidad de que exista cierto daño cerebral."

-"Sea cual sea su condición, yo cuidaré de él" -Spock contestó.

-"Sí, sé que los compañeros de enlace Vulcanos procuran gran fidelidad de por vida" -McCoy no dijo lo que pensaba al respecto, había visto a un montón de parejas devotas que, al mirar fijamente al otro, no habían podido hacer frente al hecho de ver babeando e insensible al compañero que nunca reconocerían otra vez, no pudiendo manejar treinta o cuarenta años de ese destino, terminaban apartando a su cónyuge, internándolo en un centro de asistencia a largo plazo y al final siempre se iban sin ver atrás. Sin embargo, eso estaba fuera de su incumbencia -"Hay un problema más inmediato" -McCoy mantuvo su voz plana -"Jim fue un bebé prematuro, como puedes o no haber sabido. Como consecuencia, mientras que sus pulmones, funcionan bien bajo circunstancias ordinarias, siempre serán su punto débil. Cuanto más tiempo tengamos que mantenerlo conectado a la máquina que mantiene sus constantes vitales, incluyendo el respirador, es muy probable que pierda de forma permanentemente una gran parte de sus funciones pulmonares. Pero obviamente, no podemos retirarle el respirador artificial, porque en este punto, él no puede respirar por sí mismo."

Sarek y Amanda cabecearon con comprensión y tristeza. Pero la mirada de Spock estaba decidida.

-"Respiraré por él"- dijo firmemente y McCoy lo miró fijamente.

-"¿Qué?"

-"Somos compañeros de por vida, somos t'hy'la y estamos casados, a falta de una descripción más exacta..." -Spock contestó -"Somos uno. Mientras esté en contacto mental y físico con Jim, puedo regular sus funciones corporales, incluyendo su respiración."

-"Mira"- le dijo McCoy- "Jim puede estar en este coma por días o incluso por más tiempo. No puedes permanecer en contacto mental y físico con alguien por 24 horas los 7 días de la semana, tendrás que comer, dormir, hacer pis…"

-"No olvido respirar cuando duermo o como, puedo hacerlo, mientras mi cuerpo lo recuerde, la voluntad de Jim también lo hará"- Spock contestó -"En cuanto a las necesidades biológicas, asumo que podrías ponerle a Jim el respirador por un período corto, ¿tal vez 20 minutos cada cinco horas? sin que eso genere un daño significativo a sus pulmones"

McCoy cabeceó reacio -"Sí; supongo que usar el respirador artificial por cortos períodos no debe ocasionar una pérdida adicional en las funciones pulmonares. Pero todavía no estoy seguro."

-"Doctor, Leonard"-dijo Spock suavemente -"Por favor. Debo estar con él. Debo hacer todo lo que pueda para salvarlo, por favor déjeme intentarlo."

McCoy suspiró- "Mira, nosotros tenemos un curador Vulcano en el personal, T'Minda. Hablaré con ella sobre su opinión sobre todo este vudú mental. Si ella piensa que es una opción viable, nosotros lo intentaremos. Pero voy a estar presente y a supervisar todo el proceso muy de cerca desde el comienzo; si algo sale mal, tendremos que ponerle el respirador artificial de vuelta a Jim."

-"Entiendo" -Spock contestó.


Habían movido a Jim a un pequeño cuarto reservado en la unidad de cuidados intensivos, instalándolo dentro con todo el equipo que actualmente lo mantenía vivo, así como una silla para Spock a un lado de la cama. El curador T'Minda también había insistido en colocar una segunda cama al ras de la cama de Jim, así Spock podría acostarse a veces.

-"Entiendo y honro tu dedicación a tu compañero"- ella había dicho a Spock. La curadora era una mujer delgada, de mirada aristocrática, con un turbante gris oscuro envuelto en su cabeza -"Sin embargo" -ella añadió firmemente -"tú no le harás ningún bien si te cansas al punto de la enfermedad. Estaré de acuerdo con este procedimiento solamente si acuerdas dormir un mínimo de tres horas por cada día."

Spock había aceptado con la cabeza- "Estoy de acuerdo con sus términos"- dijo tranquilamente.

Ahora, por fin se le había permitido a Spock ingresar a la habitación con Jim, verían si él podría convencer al cuerpo de Jim para que respirará por su cuenta. Spock se detuvo en la entrada de la habitación, viendo a Jim en la cama, tan blanco como las sabanas que cubrían su cuerpo, se encontraba unido a un montón de máquinas que emitían sonidos breves y agudos, que tarareaban y rechinaban, cerró los ojos por un momento para tranquilizarse. McCoy, entro a la habitación con él, pues supervisaría el momento en que se apagara el respirador para ser sustituido por la fuerza de voluntad de Spock, no pudo evitar mirar al Vulcano, nunca había visto en cualquier cara una pena tan terrible y tal cantidad de amor incondicional. En ese momento, Leonard McCoy puso a un lado, de una vez por todas, esa idea de que lo Vulcanos no sentían.

Spock caminó rápidamente a través de la habitación y se sentó en la silla al lado de Jim, alcanzando la mano del ser humano -"Jim" -él respiró. Entonces dijo algo más, una palabra que McCoy no reconoció. Sonaba quizás como "tu-lilla," pero el médico no podía estar seguro. Spock levantó la mano blanda y blanca como el papel, presionándola contra su propia mejilla, susurrando esa palabra otra vez. Solo entonces, la puerta se abrió y McCoy dio la vuelta para ver a la curadora T'Minda caminar dentro de la habitación hasta detenerse al lado de Spock.

-"Spock"- dijo formalmente -"Estoy aquí para ofrecerte mi ayuda, si es que la necesitas para alcanzar la mente de tu compañero de enlace"- Él levantó la mirada y sacudió la cabeza.

-"Se lo agradezco" - contestó con la misma formalidad -"Sin embargo, James no es simplemente mi compañero de enlace, nosotros tenemos un vínculo t'hy'la"- Mientras que la maldita palabra no significaba gran cosa para McCoy, obviamente había sorprendido a la curadora, cuyos ojos se ensancharon. Ella arqueó su cabeza respetuosamente.

-"Entonces tus fuerzas son mayores que las mías"- ella contestó -"Me tendrás a tu disposición si lo crees necesario" -Ella se fue, y McCoy tomó su lugar cerca del respirador.

-"Bien" – le dijo- "Estaré confiando en ti, porque estoy totalmente perdido aquí. Sólo necesitas decirme cuándo apagar esta máquina."

Spock cabeceó-"Le daré una señal" -le aseguro al médico, luego levanto una mano blanca hacia la cabeza de Jim, sus dedos largos y delicados se colocaron a un lado de la cara del chico. Spock levantó su otra mano, y acercó su cara lo más posible al oído de Jim.

-"Mi mente a tu mente, t'hy'la"- murmuró -"Mis pensamientos a los tuyos"- cerró sus ojos y se dejó envolver en el mismo abismo.

Aunque Spock había estado en la mente de Jim muchas veces, al principio, el paisaje le fue totalmente desconocido. Estaba destrozado, arruinado, estéril, seco y desierto, con grietas apareciendo por todas partes dentro de sus pensamientos. Y lo peor de todo, es que Jim no había aparecido para recibirlo. Pero Spock contaba con esto; y eso no lo disuadiría, lentamente comenzó a explorar la mente de su pareja, buscando alguna señal del mismísimo Jim, esperando poder tocar a su t'hy'la en un nivel más profundo. En este mundo donde la mente formaba su propia realidad, Spock 'camino' por la mente de Jim hasta que finalmente encontró a su compañero, recostado sobre su espalda en la tierra estéril, tan pálido como estaba en vida y apenas respirando.

Spock 'se dejó caer' sobres sus rodillas, observando a Jim respirar, puso una mano mental en su pecho, sintiendo las lentas subidas y bajadas. Cuidadosamente y de manera gradual, Spock sincronizo su propia respiración a esa cadencia, invadiendo el cuerpo y la mente de Jim tan delicadamente como una pluma que flotaba camino a la tierra. En el momento en que los sintiera a ambos respirar al unísono, de manera lenta y constante, Spock se retiró cuidadosamente de la mente de Jim, dándole al médico la señal.

-"inténtelo ahora" -le pidió.

McCoy tragó saliva de manera forzada y apago el respirador, esperando que las alarmas de los monitores atados con cables al cuerpo de Jim, se encendieran. Sin embargo, las alarmas nunca llegaron y Jim continuó respirando como uno con Spock.


Habían pasado cuatro días, y en honor a su palabra, Spock nunca había dejado a Jim a excepción de los breves períodos en que se permitía atender sus necesidades biológicas. El resto del tiempo, incluso cuando él comía, de manera forzada lo que sea que Amanda obstinadamente le traía a la habitación, Spock siempre permanecía en contacto con Jim, sosteniendo su mano o permaneciendo al lado del ser humano, sosteniendo el cuerpo de Jim en un abrazo cuidadoso mientras que los monitores tarareaban y zumbaban. La respiración de Jim nunca vaciló, pero sus ojos no se habían abierto ni una sola vez.

Amanda y Sarek tomaron turnos para estar cerca de su hijo y de su compañero. Ninguno hablaba mucho, no había muy poco que decir tampoco. El adolescente que había robado la tienda del Señor Lee había sido atrapado, tenía un largo historial de crímenes similares, pero nunca antes había derramado sangre de otra persona. Ahora pasaría largo tiempo encarcelado mientras que Spock permanecía unido a la mente y el cuerpo de Jim.

-"Hijo mío"- Sarek dijo suavemente en la cuarta noche, el médico humano McCoy, y la curadora T'Minda habían hablado con Sarek esa tarde.

-"¿Sí, padre?"- Los ojos de Spock nunca se movieron de la cara de Jim.

-"Los médicos están… preocupados" -Sarek continuó tranquilo -"Creen que Jim debería haber comenzado a regresar a la conciencia en este punto."

-"Lo sé, padre" -La mano de Spock apretó levemente la de Jim -"Sé que en este punto cada hora que él está inconsciente aumenta las probabilidades de que nunca despierte y si lo hace, puede que se encuentre permanente perjudicado"- Ahora los ojos de Spock se dirigieron a Sarek- "Sé que estas consciente sobre lo que haré"- dijo suavemente -"Mientras Jim respire, estaré con él. Nuestros recursos económicos son suficientes para que cuide de él en una clínica privada, y eso haré. Él nunca carecerá de asistencia médica, ni de la compañía y el amor que pueda darle. Y si él muere…" -Spock no se molestó en terminar la frase, no necesitaba hacerlo. Sarek inclinó su cabeza en reconocimiento.

-"Esa opción nos traerá gran pena, a tu madre y a mí."

-"También reconozco eso"- la voz de Spock era reservada y constante -"Sin embargo, sin Jim mi vida se termina. ¿De verdad desearías que viviera cuando una parte de mí este muerta?"

Lentamente, Sarek sacudió la cabeza -"No" -le dijo- "Entiendo y honro tu decisión pero ruego a cualquier dios que me escuche y que eso no ocurra."

-"Esperemos" -Spock contestó suavemente- "Esperaré"


Jim había estado inconsciente por 146 horas y 20 minutos, desde que el cuchillo hubiera cortado su carne. Spock estaba en la cama de hospital con Jim en sus brazos de nuevo, todavía respirando como uno con su t'hy'la. Los ojos de Spock se cerraron finalmente, cayendo dormido y soñando.

-"T'hy'la"

-"¡Jim!" -En su sueño, Spock logró abrazar a Jim, y ver sus ojos azules, tan azules, mirando profundamente a los suyos.

-"Oh, querido, te he extrañado tanto."

-"Te he extrañado, también" -Jim lo besó, deslizando su mano por la curva del cuello de Spock- "Sólo podía oírte, sabía que estabas aquí"- su sonrisa se descoloco -"Pero, ¿Qué es toda esa mierda de morir conmigo?"

-"No tengo ninguna opción, t'hy'la" -Spock murmuro -"No puedo vivir sin ti."

-"Maldición, ashaya, tú sabe que no quiero eso."

-"Lo sé" -Spock sintió como las ganas de llorar se arremolinaban en la parte posterior de su garganta, algo que él no había experimentado en mucho tiempo- "No deseo afligirte querido, pero si me dejas no hay nada que pueda importarme. Por favor, no me pidas que te deje entrar solo en este vacío. Déjame caminar a tu lado."

-"Spock" -Con un suspiro, Jim besó la frente de su compañero -"Tenemos que trabajar en tu sentido de auto preservación y de amor propio. Pero si ahora no me dejas ir, entonces… no me iré" -abrazó a Spock más cerca, dejando que sus manos se deslizaran calmantes por la espalda de su compañero.

-"Adelante"- Jim susurró -"Vamos a enloquecer a algunos médicos."


Spock se despertó de golpe, con el corazón palpitando fuertemente. Por un segundo, él no podría respirar. ¿Qué había soñado? ¿acaso Jim lo estaba preparando para dejarlo?

Y entonces el cuerpo en sus brazos se movió. Los ojos azules y cansados brillaron, centrando su atención en la cara de Spock, mientras que los labios de Jim formaban una palabra.

-"T'hy'la" -Spock susurró haciendo eco de la misma.- "Has vuelto a mí."