Notas de la autora:

Es el momento para hacer una referencia ocasional a la Serie Original… Jim consigue ponerse mejor, y Spock toma una decisión.


Finding T'hy'la de CMM

(Traducción autorizada)

Capítulo veintitrés: El primer y mejor destino

Una vez que los monitores revelaron que había vuelto a estar consciente, parecía como si la mitad del personal del hospital estuviera en la habitación de Jim. En cuestión de minutos, los Doctores Piper y McCoy estaban allí, así como dos enfermeras, el Dr. Worthington, especialista en el sistema nervioso, y la curadora T'Minda, que quería realizar varias pruebas a Jim y Spock, para verificar cualquier tensión en su enlace.

Jim se encontraba reclinado contra la almohada del hospital, con los ojos semi cerrados. Parecía algo desorientado, pero como McCoy le había asegurado al compañero ansioso de Jim, quién había rechazado moverse de su lado, solamente tendrían que esperar. El médico se dobló sobre el paciente, revisando sus ojos con una pequeña luz.

-"Jim, ¿sabes dónde estás?"- le pregunto lentamente.

-"Hospital" -Jim susurró.

-"Bien, muy bien."- McCoy palpó la mandíbula de Jim con cuidado -"¿Sabes por qué estás aquí?" -por un segundo, Jim no contestó, pero por otra parte sus labios formaron las palabras "herida de cuchillo" en ese momento McCoy vio sus ojos fijos en un punto sobre su hombro. El médico giró a tiempo para ver los labios de Spock murmurar la respuesta.

-"Maldición, no puedes hablar por él" -el médico se enderezó y puso sus manos en los hombros de Spock, haciéndolo dar la vuelta -"Danos veinte minutos, y después puedes volver y quedarte despierto toda la noche. Ahora vete. Habla con tus padres. Apenas y han salido de la habitación de esperaba en una semana."

-"Pero…" -Spock protestó, oponiéndose a los intentos de McCoy por moverlo, T'Minda se le acercó y puso una mano suavemente en el codo de Spock.

-"Vamos"- ella le dijo tranquilamente -"No hay lógica en interrumpir el trabajo de los médicos."

Lentamente, Spock cabeceó de acuerdo. Después pasando entre los diversos profesionales tomó la mano de Jim.

-"T'hy'la" -murmuró- "Volveré."

Jim abrió los ojos y dio a Spock una sonrisa cansada -"lo sé" -susurró.


Era muy tarde, ya había pasado la medianoche cuando Sarek había vuelto de su hogar tras tomar un baño, cambiarse de ropa y tener una sesión de meditación. Ahora intentaba persuadir a Amanda de ir a casa, aunque sólo fuera por algunas horas. Ella no había salido del hospital desde que habían herido a Jim, vagando por la sala de enfermeras y llevando cualquier ropa que el personal de la embajada le enviara. Cuando ella no estaba en la habitación de espera, ella estaba en la habitación de Jim, intentando convencer a Spock de comer algo o simplemente tomando un lugar a su lado, mientras su hijo continuaba en su vigilia permanente. Ella descansaba algunas horas cada noche en una cama de la habitación de espera, pero ella dormía muy poco, levantándose con frecuencia para comprobar a sus chicos. Sarek temía por su salud si ésta situación continuaba día tras día, aun así él no podría ordenarle de manera arbitraria que se fuese a casa. Con una triste sonrisa interna, él recordaba una conversación que había tenido con Spock sobre la terquedad de los compañeros de enlace humanos. Sarek se dio cuenta que en ese momento sólo había dicho la verdad, nada que él dijera en este momento haría que Amanda abandonará su lugar. Pero todavía lo intentaría.

-"Esposa mía" -dijo tranquilamente -"Necesitas descansar, necesitas salir de aquí, así sea por poco tiempo, yo me quedaré aquí y si hay algún cambio, entraré en contacto contigo inmediatamente. Puedes llegar en quince minutos desde casa."

Amanda sacudió su cabeza- "No"- ella contestó firmemente -"Si Jim… si se aleja de nosotros, yo necesito estar aquí, puede que solamente haya un momento muy breve… para decir adiós, a él o a Spock"- Los ojos cansados se llenaron de lágrimas, pero ella se negó a dejarlas caer- "No me arriesgaré a estar lejos si eso sucede, Sarek; No puedo."

-"Amanda…" -el siguiente razonamiento de Sarek en la discusión nunca dejó sus labios. La puerta se abrió, y ambos se dieron vuelta inmediatamente. Spock se encontraba allí, tan blanco y tan drenado que por un momento, el corazón de Sarek se encogió con una sensación vergonzosa de miedo. Pero por otra parte, Spock miraba a su madre directamente a los ojos.

-"Jim está despierto"- le dijo, sus labios temblaban ante el esfuerzo de mantener el control- "Él ha prometido… no dejarme."

-"¡Oh, Spock!" -En dos grandes pasos, Amanda atravesó la habitación y se lanzó a los brazos de su hij.- "¡Oh, amor!" -Ella se aferró a su hijo, riendo y llorando en la típica forma humana.

Sarek decidió que no había motivo para mantener el decoro esa noche. Él también cruzó la habitación y puso sus brazos alrededor de su esposa e hijo, aliviado silenciosamente porque esa noche él no iba a perder a dos hijos.


En el plazo no mayor de los veinte minutos prometidos, el Dr. McCoy vino a la habitación de espera- "Bien" -le dijo a Spock -"Hemos comprobado el estado de Jim, y es un hecho que él está saliendo del coma. Ahora, va a estar un poco desorientado por las próximas 24 o 48 horas, no te preocupes si parece estar insensible o confundido a veces. Es solo que su función cognoscitiva aún no se despierta completamente."

-Pero, sólo…¿puedo estar con él?"- Spock preguntó yendo directamente al punto.

McCoy resopló -"No intentaría detenerte; Jim ya ha preguntado por ti tres veces. Sólo quédate con él, ten calma y mantenlo tranquilo, y llama a una enfermera si…" -pero McCoy le hablaba al aire; Spock ya se había ido, el médico sacudió su cabeza-"Nunca he visto tal dedicación en ambas partes" -dijo, más para sí mismo que para Sarek o Amanda- "Cualquier otra cosa a la que Jim tenga que hacer frente, seguro la superará mientras que tenga a su maldito tu-lilla."

-"T'hy'la"- Sarek corrigió suave y automáticamente.

-"Doctor, ¿qué quiere decir con eso? ¿Qué otra cosa tendrá que hacer frente Jim?"- Amanda, al igual que su hijo, solía centrarse en la información más vital.

El médico colocó una expresión sombría -"Mire, no quiero opacar este día tan feliz, pero Jim todavía tiene que hace frente a una batalla cuesta arriba. Vamos a tener que esperar un día o dos, pero él va a necesitar pasar una montaña de exámenes físicos y neurológicos. Todavía no sabemos cuánto daño puede tener. La buena noticia es que nosotros creemos que él va a vivir. La mala noticia es que todavía no sabemos qué forma tomará su vida."

Sarek sacudió su cabeza -"Se lo agradezco, doctor, pero eso no les importará a Jim o a Spock"- dijo con convicción- "Mientras que puedan ser conscientes de la cercanía del otro, estoy seguro que triunfarán sobre cualquier desafío."

Ya veremos. –sin embargo el médico no vio ninguna razón para expresar ese pensamiento en voz alta -El tiempo lo dirá.

Jim despertó confuso de su sueño, había estado unido a una máquina antigua llamada respirador artificial, que había estado haciendo su trabajo al respirar por él. Pero este respirador artificial tenía los oídos puntiagudos. Con un grito de asombro, Jim miro alrededor de la habitación oscura, que estaba vacía a excepción de la maquinaria de constantes vitales -Una habitación de hospital- pensó. -Acaso fue ese jodido Francis de nuevo… No, él está en cárcel, ¿no es así?- Jim intentó pensar, pero todo lo que podía recordar era un pastel de especias con crema batida y a Spock estando cerca de él, siempre cerca de él, tomando cada respiración con Jim.

Me duele el pecho- intentó poner su mano en ese lugar, pero ambas manos estaban pesadas e inertes, como si pertenecieran a una marioneta con las cuerdas desgastadas. Jim giro su cabeza (por lo menos le respondía), y vio a Spock, recostado a su lado en otra cama de hospital, su rostro inexpresivo, y sus facciones relajadas-Espera. ¿Spock está herido? ¿Es por eso porqué estoy aquí?- Jim sintió miedo por un momento -¿Qué tan graves son las heridas?- intentó decir el nombre de Spock, pero su boca estaba tan seca que parecía desconectada también. Pero justo en el momento en que intentará luchar para hablar, los ojos de Spock se abrieron

-"Ashaya" -se incorporó inmediatamente, poniendo su mano sobre Jim-"tranquilo todo está bien"- Spock murmuró -"Estás en un hospital; un ladrón te hirió con un cuchillo. Has estado muy enfermo, t'hy'la, pero ahora te estás recuperando. Eso es todo lo que necesitas saber"- La boca de Jim se movió y Spock cabeceó al entenderlo -"Tienes sed"- se levantó de la cama y fue al pequeño replicador ubicado en la esquina. En un momento, volvió con un vaso de agua fresca con una pajita. Deslizó su brazo por detrás de los hombros de Jim -"Voy a levantarte, t'hy'la, solamente un poco, no intentes moverte; déjame hacer el trabajo"- levantó suavemente a Jim y sostuvo la pajita cerca de sus labios. Jim consiguió apenas mojar su boca, y entonces se dejó caer contra el brazo fuerte de su compañero. Spock dejó el vaso a un lado y bajó suavemente a Jim a la almohada una vez más.

-"Spock"- Jim intentó decir, pero su voz era apenas audible -"¿estás herido?"- Por primera vez en mucho tiempo, vio a Spock sonreír con sus labios y con su mirada. El Vulcano tomó una de las manos blandas de Jim entre las suyas, acunándola contra su mejilla.

-"de ninguna manera ashaya" -susurró Spock -"No estoy herido, no ahora. Duerme querido. Hablaremos otra vez."

El sueño parecía una muy buena idea. Jim cerró los ojos, sintiendo a Spock acostarse justo a su lado, sintiendo como un brazo prudente tiraba cuidadosamente de él para tenerlo más cerca, mientras el mundo desaparecía.


Spock despertó temprano la mañana siguiente justo cuando T'Minda entró en la habitación. Levantó su cabeza del hombro de Jim, ruborizándose débilmente mientras que sus ojos se encontraron con los de la curadora. Ella, sin embargo, parecía no encontrar nada inadecuado en el contacto.

-"quisiera me perdonarás por la interrupción" -le dijo suavemente -"Deseaba ver si alguno de ustedes necesitaban cualquier clase de ayuda."

-"No lo creo necesario, curadora" -Spock contestó educadamente -"Jim me reconoció y parecía entender que él está en un hospital y que se encuentra herido. Él no ha despertado nuevamente, y ahora solamente duerme; él ya no se encuentra en coma" -Spock acarició un mechón de cabello de la frente de Jim, moviéndolo suavemente hacia atrás, lejos de sus ojos- "Puedo detectar sus pensamientos."

-"Excelente" -ella contestó- "Informaré a los médicos que él todavía duerme. Creo que el descanso es más importante en este momento que una pila de exámenes." -Ella cabeceó y se retiró, mientras que Spock se recostó una vez más al lado de Jim, poniendo otra vez su cabeza en el hombro de su compañero, dejando que el murmullo suave del subconsciente de Jim lo calmará, hasta llevarlo de nuevo al mundo de los sueños.

-"¿Spock?" -Jim despertó mirando a su alrededor. Spock no estaba allí, pero Jim estaba seguro que había estado con él hasta hace poco. La cabeza de Jim estaba ahora un poco más clara, ya no se sentía tan desorientado. Tenía tanta sed como el infierno, y además, tenía hambre; miró a su alrededor, preguntándose si había algún timbre que pudiera utilizar para llamar a una enfermera. Pero antes de que pudiera hacer algo más, la puerta que conectaba con el baño se abrió, y Spock emergió por ella.

-"Jim" -Spock se trasladó rápidamente a la cabecera y tomó la mano de Jim entre las suyas.

-"Hey" -Jim le dio una sonrisa -"Me preguntaba adonde se había ido mi enfermero alto y de orejas puntiagudas" -Spock notó inmediatamente que su voz era más fuerte, y que parecía más enterado de su entorno.

-"Estoy aquí, ashaya" -Spock le aseguro suavemente- "siempre estaré cerca de ti."

-"¿Cuánto tiempo he estado inconsciente?"

-"151 horas y 19 minutos" -Spock contestó- "pero no tienes nada de qué preocuparte"- añadió rápidamente, viendo la mirada sorprendida de Jim- "Todo estarán bien ahora, t'hy'la. Has vuelto a mí."

Jim levanto una mano temblorosa y la puso contra la mejilla de Spock- "Te ves terrible" -le dijo suavemente -"Supongo que has estado aquí cada minuto."

-"No había ningún otro lugar en el que yo pudiera estar."

-"No, supongo que no. Yo habría hecho lo mismo. Así que..." -dijo Jim, determinado a mantener el ambiente distendido- "¿qué tengo que hacer para conseguir un baño y una pizza?"


Durante la mitad de la tarde, Jim había tenido que aguantar las atenciones de lo que parecía ser la mitad del personal médico. Lo habían tocado y pinchado tantas veces que ya resultaba difícil llegar a ser educado sobre ello, y entonces lo habían llevado a una máquina para explorarlo con toda clase de pruebas (-"probablemente quieren ver si todavía tengo un cerebro"- le había dicho en broma a Spock). Ahora uno de los enfermeros lo llevo nuevamente dentro de su habitación, en donde para su alegría estaban Sarek y Amanda esperándolo.

-"Por fin alguien que no quiere tomar mi presión arterial" –bromeó, Amanda se apresuró a abrazarlo, mientras que Jim le dio un abrazo débil-"hey, hey, nada de eso"- la regañó suavemente, viendo las lágrimas en sus ojos -"Voy a estar bien, Amanda. Lo prometo."

-"Maldito sea este niño, si él no está diciendo la verdad"- El Dr. McCoy ingreso a la habitación a tiempo para oír las palabras de Jim. Él cabeceó al grupo a modo de saludo-"Ya han regresado la mayor parte de los resultados de tus pruebas, Jim," le dijo- "Parece que sólo vas a necesitar un poco de terapia física suave, sólo para darle a tus músculos el mensaje de que ellos necesitan trabajar en su capacidad plena otra vez. Además no parece haber ninguna pérdida significativa de las funciones cerebrales, y las intervenciones quirúrgicas a tu corazón han sanado perfectamente."

-"Bien" -Jim contestó satisfecho -"¿Puedo ir a casa ahora?"

McCoy se rio entre dientes -"¿Vas a la velocidad más rápida, no es así, niño? Debes darte un par de días y si para ese entonces, tu progreso continúa, te daré de alta."


No fue ninguna sorpresa para los que conocían a Jim, que logrará ser dado de alta del hospital 27 horas más tarde. Después de la apasionada campaña de Jim, en la que cada hora llamaba a McCoy para preguntarle si él podía irse ya, el médico le dio a Spock una larga lista de instrucciones y dejo a Jim a su cuidado.

-"No te envidio"- le dijo McCoy -"Ese niño sería suficiente para convertirme en un alcohólico"-no obstante miraba a Jim encariñado-"Intenta imaginar una manera de eludir a la gente con armas ¿de acuerdo niño?" -le pidió -"No quiero tener que remendarte otra vez."

-"Haré mi mejor esfuerzo" -contestó Jim con su sonrisa más encantadora- "Quizás me haré bibliotecario."

McCoy levantó una ceja- "Pensé que estabas interesado en convertirte en un pez gordo de la Starfleet."

-"No"- Jim contestó alegre -"Demasiado peligro" -Él se perdió el impacto súbito de Spock -"Voy a quedarme en la tierra para vivir una vida larga, pacífica y agradable."

El médico sólo resopló- "Niño, creeré eso cuando lo vea."


-"Dios, es bueno estar en casa" -Jim se estiró al máximo en el sofá de la sala de estar. Ya había rechazado la sugerencia preocupada de Spock sobre poder moverse a la cama cuando quisiera-"No" -Jim había contestado firmemente- "Voy a quedarme aquí hasta que el tipo que entrega las pizzas llegué, entonces tu podrás llevarme cargado hasta la cama, t'hy'la" -le habían asignado a Jim una silla de ruedas, pero había rechazado utilizarla, caminando a casa sobre sus propios pies, Spock sólo lo había cargado cuando sus pies vacilaron- "Ahora, deja de hacer eso"- lo regañó al ver la preocupación en los ojos de Spock, al momento de sentarse junto a él en el sofá -"Los médicos dijeron que estaría un poco tembloroso por unos días; por eso tengo que ir al centro de terapia física para hacer rehabilitación dos veces por semana. Voy a estar bien, ashaya. Estoy más preocupado por ti. Amanda, ¿no lo alimentaste mientras estuve inconsciente? Él parece una ardilla atrapada bajo la lluvia."

-"Créeme, Jim, yo lo intenté" -Amanda dio a sus dos hijos una mirada cariñosa-"Él es tan obstinado como tú, sólo comió cuando lo alimenté a la fuerza."

-"Bien, pienso que necesitamos waffles para el desayuno"-le pidió Jim.

-"Se los serviré cada día de esta semana" -les prometió.

Después de una cena totalmente desequilibrada, donde comieron pizza y helado, Jim le había permitido a Spock que lo ayudara a ponerse de pie para caminar por sí mismo hasta su habitación, preparándose para ir a la cama sólo con una pequeña ayuda de su compañero. Finalmente cuando estaba entre las sabanas, Jim admitió, aunque sólo para sí mismo, que estaba agotado. Spock coloco la manta sobre su compañero y se dobló para besarlo.

-"Buenas noches, t'hy'la" –se despidió suavemente.

-"¿Y tú a donde piensas que vas?"- Jim pregunto con tono divertido pero en serio.

-"Pensé que quizás estarías más cómodo si…"

-"Oh, no, eso no"- Jim contestó firmemente- "Vea cepillarte los dientes y vuelve aquí."

Spock obedeció y volvió pronto, acostándose en la cama al lado de Jim, que se movió hasta estar acurrucado al lado de su compañero, con un brazo debajo del cuello de Spock, y el otro sobre el torso de su pareja. Jim recostó su cabeza en el hombro de Spock con un suspiro contento.

-"Supongo que tener sexo ahora está fuera de discusión"- opinó, riendo débilmente cuando sintió a Spock tensarse, claramente dividido entre la excitación y la practicidad.

-"T'hy'la, todavía estas debilitado, y…"

-"Sí, sí. Me comportaré" -Jim besó suavemente el cuello de Spock- "Pero tan pronto como esté de nuevo al cien por ciento, sujete bien sus medias señor. Voy a estremecer tu mundo."

-"Siempre lo haces"- Spock presiono un beso en el cabello de Jim, relajándose al sentirlo entre sus brazos.

-"Lo siento mucho, t'hy'la"- dijo Jim suavemente -"Tenías razón cuando tuviste esas visiones, de ahora en adelante te prometo que permaneceré lejos de asaltantes y de homofóbicos. Quizás me hare informático; nadie les dispara a los informáticos."

Spock tomó una respiración profunda -"Ashaya" -contestó suavemente -"yo lo malinterprete."

-"¿Qué quieres decir?"- Jim levanto su cabeza para mirar a Spock- "Tenías razón; tu premonición estaba en lo correcto."

-"Lo sé, pero no tenía nada que ver con la Flota Estelar"- dijo Spock- "Intenté protegerte, pero todo lo que hice fue sofocarte. No tenía ningún derecho a pedirte que abandonaras tu sueño, y no tengo ningún deseo en obligarte a vivir en un cubículo como si fuera una burbuja, a menos que eso sea lo que de verdad deseas."

-"Spock" -La voz de Jim era un susurro- "¿Estás hablándome en serio?"

-"Lo hago" -Spock lo besó otra vez- "Creo que entrar al servicio de la Flota Estelar es tu primer y mejor destino, t'hy'la. Cualquier otra cosa es negar quién eres y lo que deseas hacer, mi lugar es estar a tu lado, protegiéndote de la mejor manera que pueda, pero sabiendo también que no puedo luchar contra el universo. Jim, si todavía deseas asistir a la academia, estaré a tu lado en cada paso de tu viaje, sea cual sea el rumbo que tu vida tome."

-"Oh, ashaya" -Jim lo abrazó- "Gracias"- dijo recostándose nuevamente- "Nos perdimos la sesión de verano, pero está bien. Podemos comenzar en otoño."

-"Así lo haremos"- Spock prometió- "Ahora debes dormir, t'hy'la. Debes curarte totalmente antes de poder convertirnos en cadetes."

-"Sí" -Jim sonrió soñoliento -"Voy a deslumbrarlos" - bostezó y cayó dormido en los brazos de Spock.

-"No lo dudo, ashaya" -Spock susurró a su compañero durmiente- "Los deslumbrarás a todos."


Nota de la Traductora:

Bien, Jim se recuperó afortunadamente rápido… Ya viene la parte de la academia, que es a mi juicio la mejor parte de la historia, no es que hasta ahora no sea buena, pero créanme mejora. Feliz fin de semana a todos.