Notas de la autora:
La musa ha vuelto, borracha, desaliñada, malhumorada, con pulgas, y con un tatuaje tribal en su espalda baja. Ella no está siendo demasiado cooperativa, pero estoy haciendo su trabajo.
Jim y Spock van de cabeza a la academia.
Nota de la Traductora:
Siiii… les repito, a partir de este punto es mi parte favorita, pues los años de la academia presentan toda clase de retos, espero que los disfruten tanto como yo.
Finding T'hy'la de CMM
(Traducción autorizada)
Capítulo veinticuatro: Cadetes de primer año
Jim se detuvo en la entrada de la habitación, con las manos en la cadera, en su mejor interpretación de Bette Davis.
-"Esto es un basurero."
Detrás de él, Spock sonrió internamente mientras pasaba a través de la puerta, con los brazos llenos de cajas altas, que dejó cuidadosamente en el piso.
-"Es un dormitorio de la academia de la Flota Estelar, t'hy'la"- contestó suavemente- "y cumple en todas las formas con los códigos técnicos de edificaciones."
-"Sí, pero es aburrido" -Jim suspiró, mirando la habitación cuadrada, las paredes color crema con estantes incorporados, dos escritorios y una ventana grande- "No sé, quizás podamos pintar las paredes en púrpura."
-"No podemos" -Spock contestó firmemente- "y lo sabes muy bien, las regulaciones indican que solamente podemos realizar cambios estructurales o decorativos que no sean permanentes en la habitación."
-"Oh, sí, sí. Está bien"- Jim cerró la puerta detrás de ellos y se tiró directamente a los brazos de Spock, besándolo -"Por lo menos nosotros conseguimos una cama de verdad"-murmuró mientras deslizaba una mano suavemente por el cuello de Spock. Jim había insistido en que las dos camas individuales que se encontraban en la habitación fuesen cambiadas por una cama matrimonial baja, la cual ya había sido instalada. Spock no había estado muy seguro sobre hacer tan público su estado civil, pero Jim había insistido.
-"No pienso esconder lo que somos el uno del otro" -le había dicho -"No tenemos que caminar por los pasillos agarrados de la mano, pero el alto mando sabe que estamos vinculados, y cualquier persona que se encuentre con nosotros y no lo sepa, lo averiguara malditamente rápido, especialmente si intentan algo contigo, ashaya."
-"No creo que seas tú quien deba preocuparse por eso, t'hy'la" -Spock intentó hablar de manera relajada, pero profundamente sintió una punzada. A pesar de todas las cosas que habían experimentado juntos, Jim había pasado los últimos años, seguro detrás de las paredes de la embajada, concentrado en sus estudios y en Spock. Era posible que una vez en la academia, rodeado por otros cadetes que compartían su amor por la exploración espacial, Jim pudiera… sentirse tentado.
-"Detén eso"- Jim lo había regañado suavemente- "Se lo que estás pensando, y es absurdo. No querré a cualquier persona que no seas tú; Nunca lo voy a hacer, y ésa es una de las razones por las cuales vamos a conseguir esa cama matrimonial. Voy a estar en ella, siempre a tu lado, que es donde yo siempre debo estar."
De esa manera habían hecho la solicitud para obtener la cama matrimonial que ahora tenían. No se veía ni de cerca tan cómoda como la que ambos habían compartido en casa, pero mientras Jim pudiera acurrucarse al lado de Spock, él se adaptaría.
-"Así que ¿bautizaremos nuestros nuevos aposentos, t'hy'la?" -Jim susurró contra los labios de Spock, sus dedos arrastrándose perezosamente por la garganta del Vulcano, subiendo hasta su oído, con sus uñas apenas rozando la piel blanda, sabiendo que esas atenciones volvían loco a Spock. Sonrío contra el cuello de su compañero mientras lo sentía estremecerse.
-"T'hy'la"- Spock consiguió mantener los pantalones en su lugar -"nosotros… necesitamos desempacar. Las clases comienzan mañana."
-"Bien"- Jim susurró, lamiendo lentamente los lugares que sus dedos habían recorrido - "pero nos iremos a la cama temprano, realmente temprano" –Se apartó de Spock para mirar la habitación -"Mejor saquemos nuestros padds y todo el material de estudio"- dijo, mientras se quitaba la camiseta y avanzaba hasta la pila de cajas, observando que cada una había sido etiquetada cuidadosamente con la caligrafía refinada de Spock. -"No sé qué habría hecho sin tus habilidades de organización, amor" –admitió Jim.
-"Probablemente tendrías que pasar demasiadas horas clasificando el contenido de las cajas"- Spock respondió.
-"Era una pregunta retórica, presumido"- Jim sonrió mientras comenzó a desempacar.
Spock observo como Jim colocaba algunas de sus posesiones, estirándose para colocar algunas de ellas en lo alto de un estante, los músculos de su espalda trabajando en armonía, debajo de esa sutil piel dorada. Luego de pasar todo el verano en terapia física para recuperarse del ataque del cuchillo y del posterior estado de coma, la musculatura de Jim era más impresionante que nunca, los hombros amplios y bíceps redondeado, a juego con los músculos pectorales y los trapecios bien definidos, todo descendiendo en forma de V hasta la línea de la cintura, con las caderas delgadas, y los muslos firmes. Spock contuvo la respiración como hacia a menudo cuando miraba a Jim, especialmente después de casi haberlo perdido. Jim se dio la vuelta para abrir otra caja y vio los ojos de Spock fijos en él.
-"Estás mirándome fijamente otra vez" –él intento bromear sobre el tema, Spock se levantó de su asiento y caminó a través de la habitación, hasta atrapar a Jim una vez más entre sus brazos, enterrando su cara en el cabello brillante.
-"Te amo" –susurró- "No te lo digo con suficiente frecuencia"-lo mantuvo abrazado firmemente, sintiendo repentinamente esa sensación de inseguridad que lo había inquietado durante semanas.
Jim le devolvió el abrazo- "Lo dices todo el tiempo" -le aseguro a su compañero- "cada día, en cientos de maneras diferentes, t'hy'la. ¿Qué es lo que realmente te preocupa?"- Jim se estiró lo suficiente para colocar sus labios suavemente en la sien de Spock sintiendo, como siempre, la conexión entre ellos. Podía sentir algunas emociones, era una mezcla de amor y ansiedad provenientes de Spock. Pero esta era la primera vez que habían vivido fuera del complejo residencial que constituía la embajada. Ahora, estaban en un dormitorio, rodeado por otros 200 cadetes. Jim sabía que Spock tendría que bloquear los pensamientos y las emociones del resto. Y aunque sabía lo brillante que podía ser Spock con todas esas disciplinas mentales, también sabía que era realmente sensible a las actitudes de los demás. La cara de Spock no mostraba sus emociones, pero igualmente las sentía. No por primera vez, Jim había deseado poder quedarse en casa, pero en el fondo entendía porque la administración de la academia insistía en que todos los cadetes pasaran su primer año en el campus. Algún día, si ellos no eran expulsados, él y Spock estaría viviendo a bordo de una starship. Por eso, ambos necesitaban aprender a convivir cerca de extraños. Jim decidió en ese momento, hacer todo lo posible, para que esta fuese una experiencia positiva para Spock.
-"Sé que todo esto es nuevo y un poco intimidante"- Jim continuó suavemente -"Yo he querido hacer esto durante años, pero ahora que estamos aquí, me siento tan nervioso como en el infierno. Cuando ya tengamos aquí una semana, la mitad del cuerpo estudiantil sabrá que el hijo del héroe George Kirk se ha alistado, y supongo que algunos de ellos querrán reventarme las bolas."
-"No lo permitiré"- Spock le aseguró serio- "Son demasiado importantes para mí."
Jim ahogo una carcajada- "Me alegra oírlo, ashaya" -contestó cariñosamente- "pero tendrás que dejarme luchar mis propias batallas" –y besó a su compañero otra vez -"Podemos hacer esto juntos, t'hy'la" –continuo suavemente- "pero si llega a ser demasiado duro para ti o si te sientes desgraciado aquí, necesitas ser honesto conmigo ¿de acuerdo? No intentes esconderlo. No quiero que seas infeliz sólo para que yo pueda unirme a la Flota Estelar. Si esto no es agradable para ambos, entonces no iremos ¿de acuerdo, amor?"
-"De acuerdo"- Spock contestó, relajándose muy levemente entre los brazos de Jim -"Lo juzgaremos de manera justa. Tienes razón Jim, mi Jim; Tendré que… hacer algunos cambios, pero estoy dispuesto a hacerlos, mientras estés conmigo."
-"No hay ninguna otra parte en la cual yo quisiera estar; y lo sabes" -Jim le dio un apretón final y echó un vistazo al reloj de la pared- "Son casi las 1800 horas, ¿quieres ir a la cafetería y ver si tienen algo de esa maravillosa comida institucional de la cual hemos oído hablar?"- Chris Pike le había contado varias historias sobre los replicadores de comida de la academia.
-"Esa sería una línea de conducta lógica, particularmente si deseas… acostarte temprano." -La mirada de Spock era cálida y llena de promesas, Jim la sintió atravesar su cuerpo.
-"Maldición, no hagas que me caliente ahora, amor"- camino hasta el armario y agarro una camisa limpia- "No tenemos que llevar nuestros uniformes ¿o sí?"
-"No hasta mañana, cuando las clases comiencen oficialmente."
-"Bien" -le dio a Spock una mirada de burla- "Mi culo se ve muy bien en estos vaqueros, y me gustaría que causaran el efecto completo mientras caminamos por el campus."
Spock lo dio a Jim esa mirada que adoraba- "Puedo prometerte, que yo prestaré mucha atención, ashaya."
La cafetería no estaba particularmente llena; de momento no todo el mundo se encontraba en el campus, y Jim sospechaba que algunos de los cadetes de las clases superiores, probablemente se encontraban en su bar preferido, bebiendo antes de tener que volver a someterse a la disciplina de la academia. Sin embargo, ahora había probablemente 300 estudiantes comiendo su cena. Jim y Spock se formaron para escanear sus vales de comida, después agarraron cada uno una bandeja y se dirigieron a los replicadores. Jim eligió una hamburguesa Mc con queso, una ensalada verde, y algo que un optimista había descrito como trozos de manzana, que al materializarse parecía más bien una manzana atropellada por un camión. Spock escogió una sopa-crema de brócoli, unos tac'ka de Vulcano, que eran una especie de bollos rellenos de vegetales, y un pudín de tapioca. Ambos tomaron su comida y se dirigieron a una pequeña mesa en una esquina. La mesa vecina más cercana estaba probablemente a 20 pies distancia, ocupada por media docena cadetes, todos varones humanos, de la clase superior, cada uno con la raya roja en la manga de su chaqueta, lo cual indicaba que pertenecían al tercer año. Habían reído y hablado cuando Jim y Spock pasaron a su lado, pero al momento en que se sentaron, los cadetes mayores los observaron, dando codazos a sus vecinos y cuchicheando. Jim se concentró en su comida, dispuesto a ignorar los murmullos, al igual que Spock.
-"Bien, Chris tenía razón" -dijo Jim alegremente, luego de explorar lo que en teoría sería una hamburguesa de queso- "Esto se ve y sabe cómo algo que repararía una grieta en el casco de una nave."
Los ojos de Spock brillaron, por un momento abrió su boca para responderle de la misma manera, pero por otra parte levanto la mirada y se detuvo. Jim giró la cabeza, para ver a uno de los cadetes mayores acercarse. El tipo era grande, rubio y de aspecto fornido, con una sonrisa no muy agradable en su rostro, quien se detuvo junto a la mesa y saludo con la cabeza a Jim.
-"Sabes, no tienes que comer con él"-le dijo, antes de señalar también con su cabeza la otra mesa, donde sus camaradas lo miraban ávidamente- "Eres bienvenido a unirte a la raza humana."
Spock se tensó pero no dijo nada. Jim tomó una respiración deliberadamente lenta, y después miro al tipo de arriba a abajo, esperando el momento en que la sonrisa presumida del otro comenzara a descolocarse.
-"¡Caramba! gracias" -Jim contestó agradable- "Pero honestamente, para comenzar, la comida no es buena, y comer con un puñado de pendejos de seguro terminará por arruinar mi apetito"-pudo escuchar el grito de asombro casi inaudible de Spock, pero estaba demasiado ocupado concentrando su atención en el cadete de pie frente a él, quien fulmino a Jim con la mirada.
-"¿Sabes quién soy?"
Jim se encogió de hombros- "Bien, obviamente, eres un fanfarrón xenófobo y con complejo de superioridad, pero como no llevas una etiqueta con tu nombre…"
El tipo dio un paso adelante, apretando los puños- "Soy Robert Finnegan, presidente de las residencias de Tercer año, estoy en una clase superior, plebe. Ponte de pie."
Jim se inclinó contra el respaldo de su silla -"Oh, no, no lo creo" –le dijo tranquilamente –"Las clases no comienzan hasta mañana, e incluso cuando lo hagan, yo no pienso saltar sólo porque lo ordenes, Bob"- Él cabeceó hacia la otra mesa -"Ahora que me has conocido, y te has dado cuenta que no puedes ni reclutarme, ni tiranizarme, te sugiero que vuelvas con tus amigos a tu mesa, y permanezcas fuera de mi camino"- La mirada agradable de Jim desapareció, y Finnegan retrocedió un paso de manera involuntaria -"Espero que estemos claros Bobby-boy" –le dijo Jim suavemente -"yo no tengo ningún problema con los cadetes no humanos, y si tú los tienes, supongo que te irás de aquí tarde o temprano. De hecho, si intentas hacernos a mi compañero o a mi cualquier clase de mierda, hablaré con mi patrocinador en la Flota Estelar, el Capitán Christopher Pike, y él hablará de ti con el comité académico. No les gustan los fanáticos en la Starfleet, Bobby. Si tuvieras la mitad de un cerebro, ya habrías aprendido eso."
-"Necesitas cuidar tus pasos" –le siseó Finnegan.
-"Y tú necesidad cuidar los tuyos" -Jim le contestó -"Ahora, lárgate."
Finnegan apretó los labios -"De acuerdo; si quieres etiquetarte como un amante de los extraterrestres, hazlo. No conseguirás llegar muy lejos."
-"Llegaré más lejos que asociándome contigo"-le informó Jim -"El nombre es Kirk, por cierto, James T. Kirk. Ah…"- sonrió al ver la comprensión en los ojos de Finnegan -"Sí, ese James Kirk. Puedo ser un plebeyo, Bobby, pero soy un plebeyo con influencias. Ve a buscar a otras personas que joder."
Finnegan les lanzo una mirada furiosa a él y a Spock, para después girar sobre sus talones y darle una señal a sus compañeros con la cabeza, quienes se pusieron de pie y lo siguieron fuera de la cafetería al trote. Jim se giró de vuelta a su plato y tomó otra mordida pensativa.
-"No"- dijo alegre- "Todavía malísimo."
-"Jim, Yo…"
-"Hey"- Jim levanto la mirada al escuchar esta nueva voz. A su lado estaba otro cadete, está vez un joven varón asiático, que estiro su manos a Jim -"oí lo qué le dijiste a ese imbécil, y quería agradecerte, soy Hikaru Sulu, y soy un cadete de segundo año."
Jim se levantó y sacudió la mano extendida – "encantado de conocerte, Hikaru ¿lo pronuncie correctamente?"
-"Si"-respondió él otro tipo con una sonrisa rápida- "sólo que la mayoría de la gente me llama Sulu"-señalo la tercera silla-"¿Puedo sentarme un minuto?"
-"Seguro" -Jim se volvió a sentar en su asiento y Sulu tomó el otro- "Soy Jim, como tú sin duda escuchaste, y él es Spock. Los dos somos de primer año."
-"Hey"-dijo Sulu en dirección a Spock.- "Lamento mucho lo que dijo ese gilipollas. necesita ser expulsado de aquí, odia a todos lo que no luzcan como blancos europeos."
Jim le dio un vistazo astuto- "Supongo que hablas por experiencia propia."
Sulu cabeceó -"Sí, he tenido una buena cantidad de peleas con él, está bastante encariñado con llamarme amarillo, es un jodido imbécil"
-"Cadete" -Spock pregunto tranquilamente - "si sus perjuicios son tan obvios, ¿por qué aún no lo ha expulsado? Jim tiene razón. La Flota Estelar no apoya las actitudes xenófobas o racistas."
Sulu suspiró- "Lo han llamado delante del comité disciplinario cuatro o cinco veces, pero no eres el único con influencias Jim. Su padrino es el almirante Thompson, y él ha conseguido ejercer presión sobre la academia, consiguiendo que Finnegan solo tenga que ir a clases adicionales de asesoramiento y entrenamiento de sensibilidad"- Sulu resopló-"El único entrenamiento de sensibilidad que necesita es una bota en su culo sensible."
Jim se rio -"Suena como una buena idea."
-"Mira, yo no pretendo entrometerme; sólo pensé que debías saberlo, Finnegan es un matón, y si puede intentará hacerte sentir desgraciado"
-"Gracias, pero él no va a hacerme sentir desgraciado"- le dijo Jim -"y si lo intenta contigo, me gustaría que me lo hicieras saber, odio a los matones de mierda."
-"Gracias"- respondió Sulu con una sonrisa rápida- "Así que… ¿Cuáles clases estarán tomando este semestre?"
Antes de finalizar la comida, Jim y Sulu estaban a medio camino de convertirse en amigos.
-"Hey, soy presidente del club de esgrima"- les dijo Sulu mientras caminaban juntos para salir de la cafetería- "Ambos deberían unirse."
Spock levantó una ceja, y Jim se rio- "No creo que logres atraer a Spock, pero a mí me encantaría"
-"Genial" -contestó Sulu -"enviare toda la información a tu padd"- ya habían intercambiado la información de contacto- "Fue un placer conocerlos a ambos. Buenas noches." -Él chico caminó en otra dirección, mientras que Jim y Spock comenzaron a caminar de vuelta a su habitación.
-"¿Estás bien, ashaya?" -Jim pregunto en voz baja.
Spock asintió- "Simplemente estoy preocupado por ti"- respondió- "No estoy seguro que haya sido buena idea haber desafiando al Cadete Finnegan"
Jim negó con la cabeza- "En esa área yo soy el experto t'hy'la"- le contestó-"Los abusadores no retroceden a menos que alguien los haga retroceder. Él no va a meterse nuevamente conmigo o contigo. Sé que hacer en esta clase de situaciones y tú no, te prometo que no me veré involucrado en una pelea durante mi primera semana en el campus, pero realmente quería que supiera lo que le dije. Él no va a jodernos a nosotros o haré de su vida un infierno, en el cual ni siquiera podrá protegerlo el Almirante Thompson"- decidió cambiar de tema- "vamos, tenemos que ir a estrenar nuestra nueva cama"
Una vez en su habitación, Spock se dedicó a meditar en una esquina de la habitación que había dispuesto a tal fin, mientras Jim se encargaba de arreglar los uniformes que ambos usarían al día siguiente, para luego prepararse para ir a la cama; en el momento en que Spock había acabado, Jim ya se encontraba metido en ella. Spock se unió prontamente a él, deslizándose debajo de la ligera colcha de seda, descubriendo, para su deleite, la piel caliente y sedosa de Jim apretarse contra él.
-"¿Sin pijama, ashaya?" -Spock deslizó su mano por la espalda de Jim, ahuecando una nalga firme, mientras que los dedos de Jim trabajaban rápidamente en los botones del pijama de Spock.
-"No la necesito"- Jim murmuró -"Tengo a mi amado para mantenerme caliente"- suspiró en el momento en que Spock lo atrajo más cerca de su cuerpo, las manos de Jim se dirigieron rápidamente al nudo de los pantalones de Spock, aflojándolo para así poder deslizar una mano dentro, que envolvió alrededor de la erección de Spock, ya dura e impaciente.
-"Mío, mío" -Jim susurró -"¿Has estado así toda la tarde?"-quedándose sin aliento cuando los labios de Spock encontraron su garganta, mordiendo suavemente su mandíbula, justo debajo de su oreja.
-"No" -la voz de Spock ya sonaba ronca de pasión- "Tú me haces esto, t'hy'la. Sólo con verte, con sentir tu piel, el aroma de tu cuerpo, todo influye en mí como una droga. Nunca puedo tener suficiente de ti".
-"Bien" -Los labios de Jim encontraron los suyos, Spock tembló al sentir la lengua de su compañero, buscando entrar a su boca, el permiso fue concedido con mucho gusto, mientras que las manos de Jim comenzaban a frotar tan ligeramente como una pluma las tetillas de Spock. Subió una de sus piernas sobre las caderas de Spock, para quedar ambos en una posición semi-sentada.
Jim rompió el beso y gimió al sentir su propia erección hincharse y resbalar contra la de Spock, cuyas manos caliente tenían como propósito ahuecar sus nalgas y atraerlo aún más cerca. Se besaron y acariciaron mientras Jim se balanceaba sobre el regazo de Spock, los susurros quebrados y los gritos suaves se sumaron a la excitación de cada uno. Jim se sentía en el clímax, dejando que el calor se filtrar a través de él, mientras enterraba el rostro en el hombro de Spock antes de correrse, los chorros de líquido calientes, bañaban la erección de su compañero, desencadenando el orgasmo de Spock. Jim se desplomó en los brazos del vulcano, sintiendo los últimos temblores sacudirlos a ambos. Spock lo abrazó con fuerza, presionando su oído contra el pecho liso de Jim, escuchando el tranquilizador y fuerte latido del corazón del ser humano, tan calmante como el sonido de las olas del mar. Jim se separó suavemente para alcanzarla mesilla de noche, donde agarro un par de toallas húmedas que siempre tenían a mano. Limpió suavemente a Spock con el paño, hasta desaparecer las pruebas de su pasión, colocando un beso en el órgano drenado al terminar. Entonces Spock limpió suavemente a Jim también, lanzando los trapos usados en la papelera más cercana, antes de recostarse nuevamente, deteniendo a Jim siempre cerca, y acomodándose para dormir, colocando su brazo sobre el pecho de Spock, mientras que este descansaba su mejilla sobre la parte superior de la cabeza de Jim.
-"buenas noches, cadete Spock"-Jim bostezó, antes de murmurar –"Te amo."
-"Buenas noches, cadete Kirk"- Spock contestó -"Te adoro, mi t'hy'la."
Jim comenzó a quedarse dormido entre los brazos protectores de Spock. Su último pensamiento estuvo dirigido a lo estúpido que era Finnegan, si él supiera lo que era conveniente para sí mismo, estaría buscando a su propio Vulcano para amar.
Nota de la Traductora:
Ah… yo también quiero mi propio vulcano para amar, jajajaja.
En el próximo capítulo, uno de los chicos tiene problemas para adaptarse a la academia. ¿Qué creen que pase? Actualización el domingo.
Quiero disculparme por haber retrasado la publicación pero mi fin de semana fue un caos lleno de cosas negativas, y no tuve cabeza para nada, si todo va bien, el domingo tienen el siguiente capítulo. Un Beso, y gracias a todos por sus comentarios.
