Notas de la autora:
Alguien tiene problemas al intentar adaptarse a la academia…
Finding T'hy'la de CMM
(Traducción autorizada)
Capítulo veinticinco: Los problemas crecen
Jim entró a su habitación y suspiro, dejó caer su mochila junto a la puerta. Sabía que Spock la movería cuando regresara, no gustándole que la habitación se viera desordenada, pero en este momento a Jim no le importa un carajo, flexionó sus dedos entumecidos y se tambaleó hasta llegar a la cama, dejándose caer boca abajo sobre ella sin quitarse los zapatos, algo más que a Spock tampoco le gustaría, peor para él. Gracias a Dios mañana era viernes y Jim no tendría ninguna clase los viernes, nunca se había sentido tan cansado en su vida. Peor aún, él nunca se había sentido tan desalentado.
Ya habían estado en la Academia de la Flota Estelar por seis semanas, y él estaba sintiéndose francamente desgraciado. No se debía a que las clases fuesen particularmente difíciles, Jim nunca había tenido miedo a los estudios, y académicamente se encontraba a millas de distancia, por delante de la mayor parte de sus compañeros de clase. Pero, odiaba su vida aquí, la falta de privacidad, las regulaciones tontas e insustanciales que regían prácticamente todo, a excepción de la manera en que se cepillaban los dientes, la animadversión mal disimulada que encontraba en todas partes, o por lo menos a él le parecía de esa manera.
El cadete Finnegan y sus amigos, tenían una memoria larga, y parecían decididos a hacer todo lo posible para joderle la vida a Jim, de formas tan sutiles que no había nada que Jim pudiera hacer al respecto. Podía ser un pie invisible que le salía al paso mientras caminaba por los pasillos llenos de gente, o alguien que revisaba y 'olvidaba' devolverle a Jim el material de estudio necesario, existiendo obviamente una campaña de gaslight* en contra Jim, para someterlo.
Peor aún, parecía que por lo menos un par de sus instructores también participaban en ello, aunque de manera mucho más sutil, siempre estaba presente la creencia de que el hijo de George Kirk estaba aquí debido a su apellido, y no por sus propios méritos. En algunos casos, las contribuciones de Jim en las discusiones de clase eran ignoradas, pero cuando otro cadete hacía la misma observación cinco minutos más tarde, él o ella era un genio de mierda por decir lo que Jim acababa de decir. Jim estaba seguro que algunos de sus trabajos eran clasificados más bajos, mientras que el resto de sus compañeros de clase, que hacían un trabajo similar al suyo tenían altas puntuaciones. Jim no estaba acostumbrado a que sus instructores lo despreciaran y esto le dolía. Sin embargo, todo era realizado de una manera tan sutil que Jim no habría podido llevar su queja al Comité Académico. Además, si conseguía obtener una reputación de llorón, lograría hundir su carrera en la Academia rápidamente.
Lo peor de todo, era esa sensación de aislamiento social, Jim no era realmente parte de vida de los estudiantes del campus. Todos los demás parecían formar grupos de estudio, grupos de deportes, grupos para ver películas, para beber, para almorzar, o como los llamaran. Pero Jim parecía estar siempre fuera, mirándolos. A excepción de Sulu y de uno o dos cadetes más, la gente parecía pasar derecho sin ver a Jim. Él no quería salir y dejar a Spock por su cuenta; además todos parecían saber que se encontraba emparejado con Spock, y por esa razón parecían asumir que él no quería divertirse de ninguna manera. Diablos, incluso oyó por casualidad a dos chicas de su clase de astrofísica, hablar de ello al otro lado del aula, asumiendo obviamente que se encontraban fuera del alcance de sus oídos.
-"¿Por qué no invitamos a Jim Kirk?"-escucho que decía una de las chicas -"es lindo, y apuesto que es un gran bailarín."
La otra chica giró los ojos- "No molestes, Janice; su Vulcano seguramente lo tendrá con la correa corta."
Jim suspiró, no era que él quisiera pasar todo el día de fiesta y ciertamente no era que quisiera dejar de estar con Spock, pero su compañero siempre estaba tan ocupado, envuelto en sus clases y emocionado con todas esas oportunidades adicionales que tenía para trabajar en los laboratorios, dispuestos para los estudiantes del área de ciencias. Diablos, él había hecho más amigos que Jim, entre los frikis amantes de la ciencia y los estudiantes que estaban fascinados por la oportunidad de codearse con un aristócrata Vulcano. Y Jim no estaba acostumbrado a ser impopular, ciertamente no envidiaba a Spock; estaba alegre por que su compañero había logrado encajar, pero Jim deseaba poder disfrutar de la academia, y tener al menos la mitad de la diversión que estaba teniendo Spock.
Jim había pensado en compartir algo de esto con Spock, pero todo le parecía tan insignificante. Jim sabía que Spock no podría comprender la necesidad de Jim por tener a un grupo de personas con quien ir a bailar o a beber cerveza. Nunca comprendería que aun cuando Jim le sería fiel hasta la muerte, todavía sería divertido para él ir a una fiesta y bailar con una chica bonita. Jim nunca le dijo a Spock sobre lo qué Finnegan y sus camaradas le hacían; no quería que Spock se sintiera responsable y sobre todo, no quería que Spock le pellizcara el nervio a Finnegan hasta dejarlo en coma. Si Jim intentaba discutir esta situación con sus instructores, Spock probablemente terminaría pensando que estaba paranoico o que se sentía destrozado por perder sus anteriores éxitos académicos. Además, Jim no quería arrastrar a Spock dentro de esto, no cuando había encajado tan bien. Jim ahogó esa sensación de infelicidad y apartó todos esos sentimientos incomodos. Después de vivir tantos años con Spock, había aprendido a esconder sus problemas cuando lo necesitaba, y ahora, sentía que no tenía otra opción.
El comunicador de Jim sonó, así que se arrastró fuera de la cama para contestar. La cara de Spock apareció en la pantalla.
-"Hey"- Jim contesto decaído- "¿Ya vienes de camino al dormitorio?
-"Lo siento, t'hy'la,"- le dijo Spock -"El Doctor X'Wangas ha invitado a otros tres estudiantes y a mí al observatorio. Hay un poco de actividad solar significativa, y el Dr. X'Wangas piensa que esta sería una buena oportunidad para obsérvalo a través de un telescopio más potente…"
-"Ya, lo entiendo" -Jim le contestó -"De acuerdo, te veré cuando te vea" –estaba a punto de apagar el vínculo, pero se detuvo justo antes de que Spock hablara otra vez.
-"Jim" -los ojos oscuros estaban preocupados -"¿Estás bien? ¿Quieres que vaya a nuestro hogar ahora?"
Esto no es un hogar, Jim pensó amargamente. Es una celda vacía de mierda. Pero él sacudió su cabeza y forzó una sonrisa - "No, ve a mirar las estrellas, ashaya"- le dijo de forma tranquilizadora-"Tengo un montón de trabajo por hacer."
-"Muy bien; te veré más tarde"- Spock contestó- "Anticipo mi llegada alrededor de las 2330 horas."
-"Ok, nos veremos entonces"- Jim toco el botón para apagar el comunicador antes de que Spock pudiera responder, y la máscara callera de su rostro. Se quedó quieto hasta el momento en que la habitación quedo a oscuras, sin ver nada en particular, sintiendo como si las paredes se desplomaban sobre él.
A la mierda, Jim apretó la mandíbula y se puso de pie, caminó hasta su closet y rebuscó dentro hasta encontrar un par de jeans y una camisa de franela, el conjunto más neutral y difícilmente identificable. Tomo las llaves y una tarjeta con créditos que se guardó en el bolsillo, antes de coger un cubo de notas y grabar un mensaje de una sola palabra, dejándolo sobre la cama donde Spock lo encontraría cuando finalmente regresara de su festival friki. Entonces Jim se dirigió hacia la puerta, sabía que a una milla del campus había una zona en la cual nadie pedía identificaciones, y los cadetes de la flota estelar eran personas anónimas. Sólo por esta noche Jim quería estar en el anonimato también. Él estaba jodidamente cansado de ser el cadete Kirk, el hijo de George Kirk, el compañero de enlace del cadete Spock, y el chivo expiatorio de todos.
Spock se sentó en su escritorio, girando una y otra vez el cubo de mensajes entre sus manos. Había regresado a las 2334, sólo para encontrar la habitación vacía y oscura. No había encontrado a Jim en la habitación, y había descubierto prontamente el cubo de mensajes, sin embargo, al reproducirlo sólo contenía la palabra 'Salí', Spock frunció el ceño, ese era un mensaje muy irritante y obvio, podía ver que Jim había salido. Pero ¿dónde estaba?
Spock había estado secretamente preocupado por Jim durante al menos dos semanas. Jim no parecía feliz, a pesar de encontrarse en la academia de la Flota Estelar, el lugar en el cual había deseado estar durante tanto tiempo. Al principio, cuando habían llegado a la academia, Spock había temido secretamente no poder adaptarse a este ambiente, pero había sido una grata sorpresa descubrir que él encajaba en este lugar. La rutina era exacta; las clases eran interesantes y Spock había hecho varios conocidos aceptables entre los otros cadetes. Quizás por primera vez en su vida, sentía que estaba siendo aceptado de verdad, en este lugar donde no sólo había seres humanos, sino también cadetes de muchas culturas, y sobretodo donde los logros intelectuales eran altamente valorados. Pero si Jim no era feliz, nada de eso importaba.
Spock deseaba saber dónde estaba Jim en este momento. A pesar de los mitos, su enlace no era tan potente como para actuar como un faro, guiándolo hasta su destino. Spock podía saber si Jim estaba herido o peor, pero no podía conocer la ubicación de Jim. Por un momento, Spock contempló la posibilidad de alertar a las autoridades, pero supuso que esa sería una línea de conducta absurda, una que seguramente avergonzaría a Jim. A pesar de todo, su t'hy'la había encontrado la manera de recorrer San Francisco con apenas cinco años. Confiaba en que ahora con dieciocho, pudiera hacerlo de nuevo. Spock deseaba repentina e intensamente que Jim estuviera aquí ahora mismo, quería desesperadamente poner sus brazos alrededor de su compañero y abrazarlo muy fuerte, intentando calmar lo que sea que lo estuviese molestando.
Todavía preocupado, Spock se preparó para ir a la cama, aun cuando no tenía ninguna intención de dormir.
Eran las 0126, cuando finalmente la cerradura de la puerta encendió la luz verde. La puerta se abrió, y Jim se tambaleo, no había otra palabra para describirlo, mientras entraba a la habitación. Cerrando la puerta detrás de sí con más fuerza de la necesaria, para luego inclinarse contra ella, riéndose tontamente.
-"¡Bang!"- murmuró- "Golpea el tambor, golpea la puerta"
-"Jim" -Spock se levantó de la silla y pidió las luces al 30% -"¿Dónde estabas?"
-"¡Salí!" -Jim contestó- "Salí de casa, sin duda" –caminó tambaleante por la habitación, dejándose caer en su silla, y sonriéndole a Spock.
-"Estás intoxicado"- Spock miró a su compañero.
-"Nope, mi culo esta borracho, o bebí de mi culo, o por lo menos mi culo es mi culo; Joder, no lo sé"- Jim miró a Spock- "¿Por qué te importa? Tú fuiste a ver esas erupciones solares con tus amigos frikis y todos esos profesores que piensan que el sol sale de tu culo y no de mi culo, porque mi culo esta borracho"- la voz de Jim iba en aumento, y Spock caminó hacia él.
-"No seas tan ruidoso"- lo instó- "Jim, no tienes la edad, y si el personal de la Academia descubre que tú... "
-"Oh, nosotros no queremos que eso ocurra"- Jim dijo con falsa alarma- "No, no, no, no el perfecto cadete humano, ¡ese que no puede hacer una maldita cosa bien!" –Se puso de pie- "No te preocupes, Spock. Si echan mi culo de la academia, seguramente ellos querrán mantener a su mascota vulcana. Y yo, ¡yo podré inscribirme en la marina mercante de mierda!"- empujo a su compañero tratando de mantenerlo alejado de su caminó, Spock lo agarró por instinto, pero Jim se sacudió hasta liberarse.
-"Déjame en paz; ve a mirar tus estrellas de mierda, ve…"- Jim se interrumpió, reteniendo las náuseas, salió corriendo al baño para dejarse caer de rodillas al lado del inodoro, sus arcadas no se detuvieron hasta expulsar el líquido verde de la bilis. Al terminar se derrumbó en el piso, envolviendo sus brazos alrededor de su torso, sollozando secamente-"sólo...sólo vete….vete y déjame solo, como siempre haces…"
Spock se dejó caer de rodillas al lado de Jim, estirando una mano para frotar ligeramente su cabello- "No"- le dijo tranquilamente, Spock comenzaba a sospechar que últimamente había estado demasiado tiempo lejos de Jim.-"Vamos, t'hy'la" -Spock tiró suavemente de Jim para levantarlo, colocando sus brazos alrededor del tembloroso ser humano- "Vamos. Déjame llevarte a la cama."
Jim despertó, sintiendo el dolor palpitar a través de su cabeza, con una vaga sensación de que algo estaba mal, pero no podía recordar que era. Se removió en la cama e intentó comenzar a levantarse, pensando desesperadamente en conseguir una aspirina, de pronto sintió un paño húmedo ser colocado sobre su frente, por una presencia sentada al borde de la cama, quien le presiono en la parte superior del brazo una hypo.
-"Quédate quieto" -la voz de Spock le dijo tranquilamente -"Estas indispuesto t'hy'la."
Jim se recostó, intentando mantener alejado el súbito deseo de ponerse a llorar. Los acontecimientos de la noche anterior, ahora estaban claros en su mente, ¡Dios, él había sido un completo y jodido imbécil! – Buscó a tientas la toalla mojada de su cabeza, necesitando repentinamente ver a Spock, pero una mano lo detuvo y alisó el paño otra vez. Entonces Jim sintió que la cama se hundía, mientras que Spock se recostó sobre ella, tirando suavemente de Jim, hasta tenerlo entre sus brazos, colocando su cabeza en el hombro de Spock.
-"Tú… tú tienes clases" -Jim murmuró, recordando que era viernes. Pronto sintió el brazo de Spock apretarlo por los hombros.
-"No te preocupes por mis clases"- Spock contestó suavemente- "No hay clases que sean más importantes que tú, t'hy'la" -Jim sintió como era cubierto por las mantas -"Quisiera que descansaras un rato, hasta que tus síntomas desaparezcan"- dijo la voz de Spock- "Entonces cuando te sientas listo para esta conversación, nosotros hablaremos."
-"Lo siento"- Jim susurró desgraciadamente, sintiendo sus ojos picar por las lágrimas, no le había dicho nada más, pero podía sentir la manos de Spock entrelazarse con la suya, y de pronto sintió los dedos de Spock moverse sobre su palma, en un beso íntimo.
-"Calla"- Spock murmuró tiernamente- "No te castigues así, ashaya, todo está bien, y una vez que te sientas mejor, nosotros haremos frente a estos problemas. Ahora duerme, querido."
-"¿Te quedaras?"- Jim sintió una oleada de amor y protección a través de sus manos unidas.
-"No iré a ninguna parte"- Spock le prometió, acunándolo entre sus brazos, y con esa promesa proveniente de Spock, Jim se quedó dormido.
Jim despertó cuando el sol de media tarde se filtraba a través de su ventana, se sentía mucho mejor que antes, aunque todavía estaba cansado y tenía una sed terrible, rodó sobre la cama para ver a Spock, sentado al lado de la cama, leyendo algo en su padd.
-"Hey"- lo saludo Jim, justo cuando Spock levantó la vista, para mirarlo suavemente.
-"Hey a ti también"- su compañero respondió suavemente, colocó a un lado su padd, antes de levantar su mano, para apartar ligeramente el cabello que cubría los ojos de Jim- "Te ves mejor, ashaya."
-"Me siento mejor"- Jim se quitó las sabanas y se puso de pie -"Necesito una ducha"- echó un vistazo al reloj ubicado en una de las paredes de la habitación-"Debo apresurarme; se supone que hemos quedado con tus padres en una hora."
Spock sacudió la cabeza. -"No iremos a casa este fin de semana"- contestó tranquilamente- "Nosotros 'tendremos una escapada´ creo que los humanos lo llaman así" –con la cabeza le indico la esquina de la habitación, donde Jim pudo ver dos maletas empacadas -"Ve a toma tu ducha t'hy'la" -Spock continuó- "Cuando estés listo, podremos irnos."
Repentinamente, no había nada que Jim quisiera más que salir de la ciudad por un día o dos. ¿Cómo lo había sabido Spock? le dio a su compañero una sonrisa rápida, y agradecida.
-"Estaré listo en quince minutos"- le prometió.
Cargaron el coche de aire de Spock, y salieron de San Francisco, deteniéndose en un pequeño restaurant marítimo, donde compraron la cena. Una vez alimentados, volvieron al coche y condujeron por poco más de una hora, hasta detenerse finalmente frente a una pequeña cabaña en la playa. Jim salió del coche, estirándose, respirando el aire fresco y salado.
-"Oh, wow" -dijo mirando a su alrededor- "Esto es hermoso, Spock."
-"Pertenece a un amigo de la familia, pero él no va a utilizarla este fin de semana."- Spock salió del coche.
-"Espera, déjame ayudarte con los bolsos."
La cabaña era simple, pero todo era elegante y cómodo, incluso había una chimenea pasada de moda, a la cual Jim se había acercado para encender el fuego inmediatamente, sabiendo que las noches eran demasiado frías para el gusto de Spock. Se hundieron en el sofá mullido y miraron las llamas mientras los troncos comenzaban a consumirse lentamente. Jim se dio vuelta para ver a Spock, bebiendo de la imagen de su Vulcano, bajo esa luz cálida y variante del fuego.
-"Te debo una disculpa"- dijo tranquilo, levantando una mano blanca de Spock, y entrelazándola con la suya- "Actué como un completo pendejo anoche, y lo siento t'hy'la. Sé que sólo intentabas ayudarme"
-"Eres infeliz" -Spock contestó suavemente, atrayendo a Jim suavemente entre sus brazos. -"¿Puedes decirme por qué ashaya?"
Jim suspiró, inclinándose contra un costado de Spock-"Lo intentaré"-lentamente y buscando las palabras adecuadas, Jim le contó a Spock sobre Finnegan, sobre sus instructores, y sobre su soledad.
-"Oh, t'hy'la" - el corazón de Spock se estrujó ante el relato de Jim -"¿Por qué no me lo dijiste?"
-"No quería lloriquear, y mucho menos arrastrarte conmigo"- Jim contestó- "Lo estás haciendo tan bien en la academia, y sé lo mucho que te preocupaba no encajar, y de verdad estoy alegre que encontraras tu lugar aquí amor, estoy muy orgulloso de ti, es solo que…" –la garganta de Jim se obstruyo otra vez, al pensar en todos esos pequeños insultos y el desprecio que había estado aguantando por semanas.
-"Jim, no hay nada en la academia que sea más importante para mí, si tú eres infeliz"- La mano de Spock frotó de arriba a bajo el brazo de Jim en una caricia calmante-"Y tú no estás lloriqueando; hay un patrón definido en lo que me has descrito. No sé porque tus instructores se están comportando esta manera, pero no tienen ningún derecho. En cuanto a Finnegan y a sus amigos, esta intimidación debe parar ahora"- presionó un beso en el pelo de Jim.-"Honro tu interés en luchar solo querido, pero no necesitas hacerlo. Encontraremos una solución a este problema juntos, no permitiré que te traten de esta manera, ashaya; No puedo permitirlo, más cuando sé que serías incapaz de permanecer impasibles mientras algo así me estuviese pasando."
-"Tienes razón"-Jim suspiró- "Yo no lo haría."
-"En cuanto a tu aislamiento social Jim, nunca te impediría que participaras en la vida social del campus" –dijo Spock suavemente- "Yo nunca quise descuidarte de esta manera."
-"Spock, no lo hiciste"- Jim protestó.
-"Pienso que si lo hice"- Spock lo contradijo suavemente- "Tengo que admitirlo, mi ego, por así decirlo, se agrandó por las atenciones de los demás. Raramente he tenido eso en mi vida, sin embargo, ésa no es ninguna excusa para no prestar más atención a tus necesidades. Nuevamente solucionaremos esté problema juntos. Creo que debes unirte a uno o dos clubs en el campus, tal vez si eres visto participando en esas actividades, la gente se dará cuenta que estas abierto a la interacción social. Intentaré no mirar a la gente que te admira querido"- Spock abrazó a Jim mucho más cerca- "si deseas ir a bailar con cadetes femeninas t'hy'la, ciertamente puedes hacer eso"- ahora había una sonrisa en la voz de Spock- "Creo que la expresión utilizada en estos casos es 'simplemente reserva el último baile para mí´"
-"Sabes que lo haré" -Jim susurró- "Gracias, t'hy'la."
-"No hay necesidad de darme las gracias; sólo lamento haber estado tan ajeno a tu dolor, los dos hemos estamos muy ocupados con las clases, y los fines de semana, pasamos tiempo con mis padres. Creo que debemos cambiar nuestra rutina un poco, Ashaya. En vez de ir a casa cada fin de semana, tal vez deberíamos tomar un fin de semana o dos al mes, para pasar tiempo juntos y estar los dos solos, sin clases, sin padres, o actividad solar que nos distraiga."
-"¿Lo dices en serio?"
-"Por supuesto; nuestros fondos son amplios, y mis padres lo entenderán."
Jim se levantó solo lo suficiente para colocarse a horcadas sobre el regazo de su compañero, enrollando sus brazos alrededor del cuello de Spock -"Tú"- le dijo entre una secuencia rápida de besos, sobre la cara de Spock –"eres demasiado bueno para mí."
Spock deslizó sus manos por la espalda de Jim hasta que llegó a sus nalgas, apretándolas y presionando a Jim más cerca de él, sintiendo la excitación de su pareja casi como si fuese la suya- "Entonces, ¿tal vez"- murmuró- "puedas pensar en una manera conveniente de recompensar mi amabilidad?"
La cara de Jim se ilumino con una sonrisa lenta -"Puedo pensar en varias cosas"- le prometió, y durante las próximas horas, le mostro a Spock, todas y cada una de ellas.
Nota de la traductora:
*tuve que dejar el termino gaslight, pues no tenía ni idea de que era, y quiero compartir este nuevo conocimiento con ustedes, y respetar la idea de la autora, según Wikipedia Gasligth o Gaslighting, "es una forma de abuso psicológico que consiste en presentar falsa información para hacer dudar a la víctima de su memoria, percepción y/o cordura. Esto puede ir desde simples negaciones por parte del abusador de que determinados eventos hayan ocurrido hasta la escenificación de situaciones extrañas para desorientar a la víctima".
Como vieron este es más un capítulo de transición, pero en el próximo veremos algo de la influencia de Jim en la vida de Spock.
