Notas de la autora:
No he escrito mucho de relaciones gay últimamente, ya era hora.
Uhura asoma su feo rostro, aunque ella regresará más adelante.
Nota de la Traductora:
Es un capítulo corto, pero intenso, así que disfrútenlo. Felicidades a todos los que adivinaron que era Uhura…
Finding T'hy'la de CMM
(Traducción autorizada)
Capítulo veintiocho: Primavera
Era abril y San Francisco estaba pasando por una primavera inusualmente cálida, por lo que Jim estaba eternamente agradecido. Sabía cuánto detestaba Spock las lluvias y la neblina fría al final del invierno en la zona de la bahía. Por supuesto, tan a menudo como les había sido posible habían ido juntos a su casa a las afueras del Death Valley*; de hecho, hoy se irían de nuevo, tan pronto como la última clase de Jim terminara. Aun así, a pesar de que su pareja nunca se quejaba Jim odiaba ver que Spock sintiera aunque fuese un poco de humedad o frío.
En este período, ambos tenían las últimas clases del viernes en edificios adyacentes, así que a menos que el tiempo fuera totalmente malo, Spock siempre esperaba a Jim fuera del salón Zefram Cochrane, al finalizar su clase de Xeno-lingüística. Tras haber terminado su clase de pistas tácticas de comando, Jim salió del edificio buscando a Spock, incluso mientras hablaba con Sulu sobre el próximo torneo de esgrima. Hikaru ni siquiera tenía que visualizar al Vulcano para saber exactamente cuándo Jim lo había visto, la atención de su amigo se centraba repentinamente en el árbol cerca del camino como un rayo de luz, debajo del cual se encontraba un vulcano esperando a su compañero.
-"Jesús, hombre lo adoras en exceso**"-se quejó en broma- "Acabas de verlo esta mañana, sabes. No tienes que parecerte a Edward cuando ve por primera vez en su vida a Bella"- Una de las muchas aficiones de Sulu era la terrible literatura adolescente de los últimos cientos de años, y actualmente se estaba leyendo todos los libros de la saga Twilight.
Jim sonrío a su amigo- "Sí, pero eso fue hace casi siete horas, lo siento, Kiru"
-"Sí, sí"- Sulu agitó su mano- "Ve. Nos vemos el lunes"- Con otro movimiento de su mano, se despidió para caminar a su dormitorio, mientras Jim se apresuró a llegar al lugar donde Spock lo esperaba.
-"Hey t'hy'la" –lo saludo con esa gran sonrisa que le reservaba sólo a Spock- "¿has tenido que esperar mucho tiempo?"
Spock sacudió su cabeza- "Nueve minutos y catorce segundos"-contestó con su precisión usual- "Y es un día agradable" – Extendió la mano y hábilmente le quitó a Jim la mochila de gran tamaño, cargándola junto a la suya.
-"Spock, no tienes que llevar mis libros a casa después de la escuela" –Jim se rio.
-"Tu cicatriz por el disparo te está molestando, y el bolso está rozando el tejido"-contestó Spock en voz baja pero firme- "No te molestes en tergiversar ese hecho, ashaya."
Jim sonrío; como siempre Spock tenía razón sobre cualquier cosa relacionada con Jim, el ser humano decidió que pelear con su Vulcano por cargar la mochila sería un poco extraño, así que decidió ceder con dignidad, así que comenzó a caminar junto a Spock, dejando que sus dedos se rozaran en un beso rápido mientras recorrían parte del largo camino.
-"Es algo bueno que no estemos en el ejército"- murmuró Jim - "o tendrías que cargar mí bolso en una caminata de diez kilómetros"
-"Lo haría de ser necesario" -Spock le respondió serenamente- "Afortunadamente, aun cuando la Flota Estelar, mantiene estándares rigurosos en cuanto a la aptitud física de los cadetes y del personal, ha abandonado desde hace mucho el anacronismo de realizar marchas largas simplemente por el bien del movimiento."
-"Hablando de movimiento, vayamos ya a nuestro dormitorio para recoger las maletas, nuestra Casa Kirk Cha-Sarek nos está esperando."
Spock giró la cabeza lo suficiente para dar a Jim una mirada que hacía vibrar cada parte de su cuerpo-"De acuerdo, estoy impaciente por estar fuera del alcance del oído de los demás."
-"El sentimiento es mutuo ashaya" -Como uno, aceleraron el paso.
-"¡Sr. Spock! ¡Sr. Spock!"
Jim se detuvo en seco al igual que Spock- "Joder"- Jim maldijo entre dientes - "¿Qué es lo que quiere ahora?"- Como uno, se dieron la vuelta, para ver a la cadete Uhura, quien estaba en la clase de la Xeno-lingüística de Spock, corriendo por el camino hacia ellos. A diferencia de los dos, ella se encontraba en la primera mitad del primer año, llegando al campus justo después de las vacaciones. También a diferencia de ellos, había sido criada en una de las colonias lunares, llegando a la tierra hace tres años para asistir a una conocida escuela preparatoria. La única razón por la que Jim sabía todo esto era porque la cadete Uhura acechaba, no había otra palabra para describirlo, a Spock. Ella lo había hecho desde el primer día que había pisado el campus. A pesar de que prácticamente todo el mundo en la Academia sabía que Jim y Spock estaban en una relación, ella parecía estar decidida a meterse (o conseguir que Spock se la metiera, Jim pensó mordazmente) en sus vidas.
Ella los alcanzó casi sin aliento. Jim tuvo que admitir que si Spock, o él mismo llegado el caso, estuviera buscando una novia, la cadete Uhura habría sido una candidata ideal. Era una mujer joven y atractiva, esbelta, elegante, con facciones finamente esculpidas, enormes ojos oscuros, cabello largo y negro como el azabache, con una piel caliente color café. Según Spock, ella era condenadamente inteligente, tanto que los dos se encontraban batallando por el primer lugar en la clase de la lingüística. Teniendo en cuenta que Spock además de ser Vulcano era el hijo de un embajador y se habían criado hablando media docena de idiomas, era algo increíblemente impresionante. Pero en lo que a Jim concernía, nada de eso compensaba el hecho de que en relación a Spock, ella sin dudas tenía una "A" como dolor en el culo. Según Spock, ella llegaba temprano y esperaba en el pasillo hasta que él apareciera, logrando sentarse a su lado o detrás de él en las clases. Además constantemente le estaba enviando mensajes de texto para preguntarle sobre las asignaciones o comparar notas sobre conferencias, a pesar de que era obvio que ella tampoco las necesitaba. Incluso había aparecido dos veces en su habitación, en ambas ocasiones había dado débiles excusas, primero queriendo asegurarse que Spock supiera sobre las reuniones del Club de Xenolingüística (él sabía), y la segunda sobre si estaba seguro de no querer ir (él lo estaba).
En cierto nivel, Jim encontrabas sus intentos ligeramente divertidos y bastante patéticos, después de todo, él sabía que Spock nunca lo iba a engañar con Uhura, así que ¿qué daño le hacía? pero en otro nivel, uno mucho más profundo, estaba malditamente cansado de seguir siendo pisoteado y enfermo de todas esas atenciones que avergonzaban a Spock. Así que ahora Jim la miró a la cara y le preguntó sin rodeos -"¿Hay algo que usted necesite, cadete? Spock y yo tenemos una cita." (De acuerdo, la cita era con una alfombra frente al fuego en su cabaña, pero ella no tenía por qué saberlo).
Uhura lo ignoró por completo, como ella solía hacer cada vez que los tres coincidían en el mismo lugar. Ella le dio a Spock una sonrisa radiante y levanto lo que Jim reconoció inmediatamente como la unidad USB de Spock. Siendo el friki de los ordenadores que era, Spock tenía lo mejor en almacenamiento de datos, y este bebé plateado de titanio era elegante y potente, prácticamente a prueba de fallos.
-"Se te cayó en la clase"- ella le sonrío como una tonta-"Lo encontré mientras salía, pensaba pasar en un rato a entregártelo, pero entonces te vi y pensé que podrías necesitarlo pronto."
-"Gracias, señorita Uhura"- Spock respondió fría pero cortésmente, le tendió la mano para que le diera la unidad flash, con otra sonrisa Uhura alargó la mano y la colocó sobre la suya, dejando caer la memoria, para luego arrastrar suave y rápidamente una uña larga, como la garra de un dragón, sobre su palma.
Spock se estremeció levente retirando rápidamente la mano, sin embargo Jim se dio cuenta, y tal atrevimiento lo supero, dio dos pasos hacia adelante colocándose entre Spock y la acosadora.
-"Para ser una alumna estrella en lo que se refiere a las culturas extraterrestres, usted es malditamente torpe"- le dijo en voz baja y dura- "Usted debería saber mejor que nadie que no debe tocar la mano de un Vulcano, cadete" –la voz del Alférez Kirk, puso especial énfasis en la última palabra –"sobretodo, debe tener especial cuidado cuando el Vulcano está vinculado"-Jim continuó-"Ahora, apreciamos que usted devolviera el dispositivo flash de Spock (suponiendo que no se la hayas quitado antes, para así poder tener una excusa perfecta para tocarlo, pensó Jim, él no pondría eso en duda).Sin embargo, nosotros pensamos salir de la ciudad, y usted nos está retrasando. Buen día, cadete"- La mirada fija de ojos azules era tan fría e intimidante como el Himalaya. Uhura dio un vistazo rápido a Spock, pero el Vulcano se encontraba con las manos cruzadas en su espalda, con un débil rubor verde manchando sus mejillas.
-"Gracias por regresarme mi propiedad, cadete"- le dijo distante.
Con una mirada más al rostro severo de Jim, Uhura asintió rápidamente y giró sobre sus talones, apresurándose para hacer lo que Jim sólo podía definir como una rabieta. Jim se giró de nuevo hacia su compañero.
-"Vamos"-le dijo- "Necesito un poco de aire fresco y un espacio abierto."
-"No es mi imaginación"- Jim miró a Spock.
El trayecto hasta la casa había transcurrido en silencio; Jim seguía furioso por el pequeño truco de Uhura. Una vez habían llegado, había decidido dejar de fingir. Spock sabía que él estaba enojado; así que no había ninguna razón para actuar como si no lo estuviera.
-"Ashaya, lo más probable es que ella no supiera el significado de sus acciones…"
-"Oh, ¡y una mierda!"- Jim que se encontraba caminando a lo largo del salón principal, se dio la vuelta para mirar a su cónyuge- "Ella es un puto genio cuando se trata de culturas alienígenas, ¿y tú quieres decirme que ella no lo sabía? Lo que ella hizo fue el equivalente humano de sacar su lengua y pasártela a lo largo de la garganta! ¡Sabía malditamente bien lo que estaba haciendo! ¡Y tú sólo te quedaste allí y la dejaste hacerlo!"
Spock se puso blanco- "Tú… tú no puedes creer que yo incité sus atenciones."
Jim se detuvo en seco, y respiró hondo al ver el dolor en los ojos de Spock- "No"- le respondió suavemente acercándose y dejándose caer en el sofá junto a Spock. -"No, por supuesto que no la incitaste, T'hy'la" –envolvió sus brazos alrededor de los hombros de Spock- "Lo siento Ashaya; estoy actuando como un estúpido celoso, y no hay necesidad. Ella te sorprendió deliberadamente y logro ponerte en esa posición, sé que nunca me engañarías, y por supuesto, sé que nunca lo habrías considerado. Lo siento. No tenía derecho a decir eso"- inclinó su cabeza en el hombro de Spock, sintiendo que su compañero se relajaba un poco en la calidez de su abrazo.
-"Tienes razón"- dijo Spock en voz baja- "Nunca te deshonraría de esa manera T'hy'la. No tengo ningún deseo por cualquier otro ser, varón, hembra, humano, Vulcano, no importa. Solamente tú hablas a mi corazón, a mi mente y a mi cuerpo"- suspiró mientras ponía su mejilla contra la cabeza de Jim- "Sin embargo, me temo que estás en lo correcto sobre las intenciones de la señorita Uhura. Ella está intentando deliberadamente provocar una reacción en mí."
-"Sí, estoy dispuesto a apostar que tampoco solo 'Se te cayó' tu unidad flash- aseguro Jim.
Spock asintió.- "Ni siquiera lo usamos durante esta clase."
-"Es una desvergonzada de dedos rápidos"- Jim murmuró- "Será mejor que mantenga sus manos alejadas de tus cosas y de ti, o voy a patear su culo gordo todo el camino hasta el puente Golden Gate."
Jim podía sentir la diversión de Spock y su aprecio por el sentido de protección de Jim- "Me temo que eso sería una conducta impropia para un alférez Ashaya"- murmuró- "Y para ser justos con la señorita Uhura, me siento obligado a señalar que sus nalgas no son gordas"- Le dio un beso en el pelo a Jim-"simplemente no son tan perfectas como las tuyas."
-"Y nunca lo olvides"-susurró Jim abrazándolo más cerca.
-"No lo haré"- le aseguró Spock, se quedaron sentados durante un tiempo, solamente mirando el fuego y disfrutando de su cercanía. Por fin Jim se movió.
-"Supongo que deberíamos preparar algo para cenar"- Empezó a levantarse, pero se detuvo cuando los brazos de Spock lo apretaron.
-"Me parece que no tengo hambre para comida…"- Los labios de Spock acariciaron la garganta de Jim, enviando una sensación cálida y certera como dardos a través del cuerpo de Jim- "¿Tú tienes hambre, Ashaya?"
-"Sí, pero solo para la misma cosa que tú"- Jim susurró- "Ven aquí"- tiró de Spock para acercarlo más, sintiendo el delicado toque de los dedos de su compañero sobre su cara, rozando ligeramente los puntos de unión mental de Jim, atrayéndolos en un contacto mental más cercano. Jim se estremeció ligeramente cuando la excitación de Spock, se unió a la suya. La boca de Spock se encontró con la suya, los labios de Jim se separaron cuando la lengua de Spock lamio delicadamente todo su labio inferior, incluso mientras las manos de Jim encontraron los broches de la camisa que le había comprado a Spock para su cumpleaños, la camisa 'fácil de quitar' de Spock, como Jim graciosamente la había llamado. Sin duda alguna Jim estaba agradecido de que su compañero llevara puesta esa camisa en particular esta noche, anhelaba la sensación de la piel desnuda de Spock contra la suya. Lo quería, y lo quería ahora. Sin embargo, había algo que hacer primero, rompió el beso apenas por el tiempo suficiente para alcanzar la mano de Spock, que Uhura había tocado. Su mirada mantenía a Spock hipnotizado, Jim levantó la mano de su compañero y le dio la vuelta, enterrando sus labios en la palma de Spock, besando y mordiendo a lo largo de la tierna piel, dejando que su lengua traza la línea de vida de Spock, borrando incluso de su memoria el toque de Uhura. Los ojos de Spock se cerraron y Jim sonrió contra su mano, mientras su aliento cálido golpeaba suavemente contra la húmeda piel haciendo que Spock hiciera un ruido débil de súplica. Jim le soltó la mano y rápidamente sacó la camisa de Spock de su torso, enterrando sus dedos en el pelo del pecho, buscando y pellizcando suavemente ambas tetillas, incluso cuando las manos de Spock comenzaron a despojarlo de su ropa. De alguna manera, consiguieron desnudarse y caer fuera del sofá hasta la alfombra, sin perder el contacto, cada uno tratando frenéticamente de acariciar lo más posible al otro. Qué bueno que nunca colocamos una mesa de café en este lugar, pensó Jim justo antes de arquearse y jadear, mientras que los dedos de Spock se envolvieron alrededor de su miembro erguido, acariciando a Jim una o dos veces antes de obtener en cuestión de segundos una gran erección, posteriormente Jim se encontró estirado por completo encima de Spock, sintiendo las manos de su compañero deslizarse por su espalda hasta llegar a su culo, para acercarlo mucho más a él, dejando que sus erecciones se frotaran entre sí, mientras Jim comenzó a mecerse contra su amor, sintiendo el placer de Spock y el propio entremezclarse a través de sus nervios como un rayo.
-"Por favor"- Jim jadeó, dejando caer su cabeza contra el pecho de Spock, dejando que sus labios encontraran un pezón oscuro-"Por favor" –susurró- "Tómame, amor. Entiérrate en mí. Déjame sentirte."
-"Sí, ashaya. Ah, sí"- Spock gimió mientras rodaba para ponerse suavemente arriba, incluso estando ahora más cerca del fuego, sus manos se deslizaron por el torso de Jim, hasta el lugar donde se extendían sus piernas. Spock se instaló entre los muslos de su pareja, mientras su erección se frotaba impaciente contra la hendidura de Jim, utilizando su humedad natural para separarlo, mientras Jim se arqueaba hacía arriba, dejando a su cuerpo relajarse, sabiendo que Spock calcularía el momento perfectamente como siempre lo hacía. La boca de Spock encontró la suya justo cuando comenzó a sentir la polla del vulcano entrar lentamente, el ser humano inclinó sus caderas cuidadosamente hacia arriba para facilitar el paso, suspirando con alivio y placer ante la sensación de Spock ahondando en sus profundidades, asombrosas sacudidas recorrieron a ambos. Jim se arqueaba mientras que Spock se hundía más adentro, a partir de ese momento, todo se convirtió en un torbellino de empujes impacientes, manos que acariciaban y labios que encontraban placer en la piel blanda, hasta que ambos llegaron juntos al orgasmo, sintiendo la culminación del otro.
-"El fuego se extingue"-Envuelto en los brazos de Spock, con sus cuerpos desnudos presionándose firmemente contra el otro, Jim no estaba en posición para preocuparse. Se echó hacia atrás y observó el parpadeo de las brasas, mientras las manos de Spock encontraron y reencendieron la excitación de Jim
-"No"-Spock susurró en el oído de Jim, mientras su compañero se daba la vuelta entre sus brazos-"el fuego apenas comienza."
Nota de la Traductora:
*Valle de la Muerte: es una cuenca ubicada al sureste de California, y constituye parte del desierto de Mojave y una pequeña parte del desierto de Sonora.
**Hikaru realmente lo llama con la palabra "uxorious", que significa el exceso de sumisión o devoción de un hombre hacía una esposa.
¡Sí Uhura ya apareció! y llego para ser un dolor de cabeza constante en Jim, jajaja me encanta cuando cela a Spock, es tan lindo.
Vaya que es difícil traducir este tipo de situaciones, uff sé que leerlo es rápido y delicioso, pero traducirlo es difícil.
Pero díganme, ¿Qué les pareció?
