Notas de la autora:

Es tiempo de que Uhura reciba una reprimenda, mientras Jim recibe una oferta.


Finding T'hy'la de CMM

(Traducción autorizada)

Capítulo veintinueve: Una oportunidad

-"Supongo que eso era lo que los seres humanos llaman sexo de reconciliación"- Spock murmuró perezoso, todavía envuelto entre los brazo de Jim frente al fuego, que ahora estaba casi convertido en cenizas. Spock no estaba totalmente seguro de poder levantar su cabeza de nuevo. Aunque los seres humanos supuestamente tenían menos fuerza y resistencia que los vulcanos, su compañero definitivamente lo había dejado exhausto.

-"No"-Jim respondió en voz baja, dándole un beso en la cabellera oscura y despeinada –"Eso implicaría que estaba enojado contigo en primer lugar Ashaya, y yo no lo estaba" -se acurrucó más cerca de ese cuerpo fuerte y cálido, suspirando con total satisfacción- "Pero sea lo que sea lo que nos haya traído a este punto está muy bien para mí"- Se quedó en silencio, mientras Spock le acariciaba suavemente la espalda y los hombros, podía sentir la inquietud en el alma de Jim, a pesar de las palabras de su compañero.

-"Todavía estás molesto t'hy'la"-dijo Spock suavemente- "No conmigo; reconozco eso, pero puedo sentir cierta inquietud ¿Qué está mal?"

Jim vaciló- "Es bastante estúpido."

-"Nada sobre ti es estúpido"- Spock le aseguró suavemente- "y si no estás satisfecho, quisiera saberlo."

Jim suspiró -"Yo… bueno, toda esta situación con Uhura ha conseguido hacerme pensar."

-"¿Sobre qué?"

Jim se movió para poder mirar a Spock a los ojos- "Te enamoraste de mí cuando tenías siete años ¿cierto?"

-"Sabía que eras mi t'hy'la desde el mismo momento en que nos conocimos"- Spock estuvo de acuerdo -"Y tenía siete años en ese entonces, como bien sabes."

-"Así que… desde que tenías siete años ¿tú nunca has querido a alguien más?"

-"No" -Spock contestó suavemente- "No, nunca lo hice, hace algunos años estaba preocupado porque tú tal vez no llegarías a sentirte de la misma manera, acepte que existía la posibilidad de que solamente sintieras por mí emociones de amistad y afecto fraternal, y que quizás no desearías enlazarte conmigo"- los ojos de Spock sonrieron mientras frotaba ligeramente la mejilla de Jim- "Estoy satisfecho de que ese no sea el caso" -murmuró.

-"Pero quizás… Spock, tú podrías tener a cualquier persona, no sólo a Uhura, a pesar de que ella es hermosa y lo suficientemente inteligente para ti, podrías tener a quien quisieras"- dijo Jim en voz baja- "Tal vez deberías haber esperado… mirar a tu alrededor, quizás algún día te darás cuenta que quieres a otra persona."

-"T'hy'la"- Spock acercó a Jim mucho más- "No puedes creer que me arrepentiré de mi elección"- dijo con ternura- "Yo nunca querré a alguien más, ni ahora, ni en sesenta años. Ya deberías saberlo Ashaya.

-"Pero Uhura… bueno, ella podría… quiero decir, ella es mujer"

-"Me había dado cuenta"- Spock contestó con una nota de humor en su voz.

-"Ella podría… bueno, ella podría tener niños contigo"- la voz de Jim se hundió en un susurro.

-"¿Es de eso de lo que se trata? Ashaya, particularmente no quiero tener niños, ciertamente no en este momento. Y si algún día decidimos que queremos criar a un niño, hay varias opciones disponibles, desde la adopción hasta buscar a un sustituto"- le dijo Spock a su compañero- "Puedo asegurarte que"- continuó suavemente- "si no hubieras estado de acuerdo en enlazarte conmigo, yo no me habría casado con nadie más. Ni siquiera el tiempo podrá cambiar eso; ninguna persona podrá tomar tu lugar. Un centenar de compañeros o un centenar de niños no me consolarían si no te tengo. Eres mi todo t'hy'la. Yo nunca podría arrepentirme de mi elección; eres el único para mí" –Suavemente rozó sus dedos contra la sien de Jim, enviando un pulso de amor y confianza a través de su enlace- "Puedes sentir la verdad en mis palabras ashaya" –murmuro -"Ni Uhura, ni cualquier otra persona que haya conocido o que pueda conocer podrá tomar tu lugar. No cambiaría ni un solo momento de mi vida desde el día en que te encontré."

-"Gracias" -susurró Jim, su cuerpo relajándose entre los brazos de Spock- "Eres mi única opción también T'hy'la. No puedo imaginarme estar sin ti"- apoyó la cabeza sobre el hombro de Spock y se quedó dormido, al poco tiempo, Spock se durmió también.

-"Jim" -dijo Spock la mañana siguiente durante un desayuno abundante (después de todo, se había saltado la cena)-"¿quieres que presente cargos por acoso en contra de la Cadete Uhura? Su comportamiento es altamente inadecuado y sus avances son indeseados."

-"No" -Jim sacudió la cabeza mientras se servía más panqueques -"Yo realmente no quisiera joderle la carrera profesional por esto. Sí, ella debería ser más delicada, y saber malditamente bien que debe dejar de andar manoseándote…"

-"Ashaya, rascar mi mano con sus dedos no es estar manoseándome"

-"Lo es si eres Vulcano"- Jim contestó -"y lo sabes. El punto es que ella también lo sabe, o al menos debería, si su conocimiento sobre culturas alienígenas es tan grande como presume. Realmente no quiero que presentes cargos en su contra frente a un comité disciplinario, serían tan duros contigo como con ella, porque te llamarían a declarar ante el comité para responder preguntas sobre si la animaste, si le enviaste señales ambiguas y toda esa mierda"- Jim se levantó de su silla y caminó alrededor de la mesa para dejarse caer en el regazo de Spock, envolviendo sus brazos alrededor del cuello de su compañero- "No es tu culpa ser tan irresistible"- murmuró, compartiendo un beso con sabor a jarabe de arce- "Déjame tratar con Uhura. Me aseguraré de que te deje en paz"

-"¿Tengo que avisar al abogado de la familia?" -Spock dejó que sus manos se deslizarán debajo de la camiseta floja de Jim, acariciando la satinada espalda, sintiendo a Jim inclinarse ante su toque como siempre lo hacía.

-"Nah; nunca encontrarán el cuerpo"- Jim susurró momentos antes de que Spock se levantara con Jim en sus brazos, llevándolos a ambos de nuevo a la cama.

Esta vez se saltaron el almuerzo y la cena.


La cadete Nyota Uhura atravesó rápidamente el patio de la academia, haciendo caso omiso al sol, las flores, y los grupos de gente que disfrutaban de este hermoso día a principios de mayo. Ella era una mujer con una misión, y nada iba a interponerse en el camino hacia su objetivo, que era uno, el Cadete Spock cha'Sarek.

Desde que era una niña, Nyota siempre había estado fascinada por los Vulcanos. Eran tan inteligentes, misteriosos, terriblemente oscuros, melancólicos, y atractivos. En lo que se refería a Uhura los vampiros de ficción no eran nada en comparación con los Vulcanos. Y Spock era el Vulcano más atractivo que ella había visto jamás. Ella no sabía que le atraía de él, tal vez era esas minúsculas sonrisas que mostraba con tan poca frecuencia, o esos grandes ojos color chocolate que llevan un toque de calidez humana, o el pelo negro brillante que le daba ganas de acariciar cada vez que se sentaba detrás de él en clase. Tal vez eran sus manos, esas manos delgadas, elegantes, y hábiles manos que bailaban a través de su padd como si hiciera magia.

Y el hecho de que Spock fuera un aristócrata, hijo de un embajador y heredero de una antigua y prestigiosa casa de la sociedad Vulcana tampoco le hacía ningún daño. Uhura no tenía nada, pero despreciaba la idea de que todas las personas eran iguales. Varios miles de años de historia, humana y de otras culturas, le habían demostrado que esas eran bobadas. Algunas personas simplemente tenían más suerte que otras. La propia familia de Uhura había sido de la realeza Bantú algunas generaciones atrás, y si la liga panafricana no hubiera proscrito las monarquías en todos los países miembros, Uhura habría sido una princesa. Por esa sola razón, ella merecía tener a un compañero del estrato social más alto, a diferencia de otros cadetes de la academia que venían de quién sabe dónde. Un ejemplo perfecto de ese tipo de persona era Jim Kirk.

Oh, sí, Spock y Kirk se habían 'casado' pero ése era obviamente un caso de amor adolescente o quizá de lujuria adolescente. Uhura no estaba ciega; la atracción de Kirk era obvia, incluso descarada. Y siendo que había crecido en el mismo hogar que Spock, era bastante fácil imaginarse que Spock había cedido sólo debido a la proximidad. Los adolescentes se enamoraban todo el tiempo, aunque generalmente se terminaba en el asiento trasero del coche de aire la noche del baile de fin de curso. Sin embargo, Spock obviamente había tenido bastantes principios para honrar a su amor platónico con una pedida de mano. Pero, solo porque él hubiera incurrido en una equivocación y dejando que sus hormonas lo dominaran, no era razón (en opinión de Nyota) para estar encadenado de por vida a un compañero inadecuado. Los contratos matrimoniales de la federación eran típicamente por períodos de uno, tres o cinco años, y en el caso de Spock y Kirk el tercer año estaba por finalizar. Seguramente en ese momento, Spock se podría dar cuenta que ella era mucho mejor que un bonito chico de granja. Nyota iba a asegurarse que él se diera cuenta de ello, y sabía exactamente cuándo y de qué manera conseguir su atención.

Por eso, su prisa hoy. Este período casi había finalizado y Nyota había invitado a Spock a un 'grupo de estudio' para su final en Xenolingüística. Los oficiales de la academia animaban a los estudiantes a participar en tales grupos; ya que eran otra forma para los cadetes, futuros agentes, de aprender a trabajar juntos. Por esa razón, Uhura sabía que Spock vendría al grupo. Por supuesto, no habría ningún grupo cuando llegara a su habitación en la residencia, Spock se encontraría solo con Uhura, que había sobornado a su compañera de cuarto Gaila para que se perdiera. Nyota le explicaría dulcemente que los otros dos estudiantes que ella había invitado se habían disculpado por no poder asistir, y entonces ella y Spock podrían sentarse a solas y hacer el trabajo juntos. Por fin, ella podría tener una oportunidad de meterse debajo de la deliciosa piel de ese Vulcano. Ella iba a sacarle el máximo provecho a la situación, no esperaba que Spock se derritiera entre sus brazos en el primer intento, pero la persistencia era el camino para el logro y Nyota Uhura, princesa bantú exiliada, iba a lograr su objetivo.

Uhura miró alrededor de la habitación una vez más. Todo estaba tan perfecto como ella lo había planeado, desde el área de estudio, que se encontraba iluminada con bombillas de un color rosa suave, con un sutil toque de incienso de sándalo en el aire (Spock olía a menudo a sándalo, así que Uhura supuso era su favorito), también había agua caliente y una lata del té negro, junto con galletas de especias. Todo estaba perfectamente diseñado para hacer que un híbrido Vulcano/humano se sintiera cómodo y quizás bajara la guardia. Uhura echó un vistazo al espejo, comprobando su conjunto una vez más. El top y la falda de color ciruela exhibían sus mejores atributos, sus largas piernas, a la perfección. Ella sonrió a sí misma y se volvió cuando la puerta sonó. Alisando la falda corta, se apresuró hacia la puerta y la abrió, con una sonrisa de bienvenida en su cara que se desvaneció cuando sus ojos se encontraron con Jim.

-"Hey"- dijo Jim con una gran sonrisa amistosa en su cara que no llegaba hasta sus ojos –"¿puedo entrar? Por supuesto que puedo, estas organizando un grupo de estudio"- Entró antes de que Uhura pudiera recuperarse, echando un vistazo por la habitación-"Hmmm, agradable y acogedor" -caminó hasta la cocina, mirando los objetos colocados en el mostrador- "Té y galleta de especias, perfectos para un Vulcano."

-"¿Qué estás haciendo tú aquí?"- Uhura encontró su voz, Jim se dio vuelta para hacerle frente, toda la amabilidad había desaparecido de su rostro.

-"Spock me pidió que te entregara sus disculpas personalmente" –Jim dio un paso o dos hacia Uhura- "A propósito, si estás preparando té para él, él no bebe té negro; le gusta el té verde, con limón y miel, sin azúcar."

-"Tú… tú no tienes derecho a meter tú nariz y…"

-"Oh, pero ahí es donde te equivocas"-En tres pasos, Jim quedo nariz a nariz con Uhura- "Metete esto en la cabeza"-dijo en voz baja pero con determinación real detrás de cada palabra- "Spock es mi marido, incluso más que eso, es mi compañero de enlace. Éste no es un rápido contrato matrimonial de la federación que vamos a disolver cuando estemos cansados de cogernos mutuamente. Somos compañeros de por vida. Somos t'hy'la, un término que probablemente ya conoces pero que seguramente te importa una mierda, pero déjame dicen que significa algo para un Vulcano. Spock se enamoró de mi cuando tenía siete años, y he estado enamorado de él desde que mis bolas cayeron. Él no va a dejarme; ni va a engañarme, así que si no retrocedes y no dejas de intentar seducirlo, él va a presentar cargos de acoso contra ti. Y en el momento que lo haga, tu carrera en la Flota Estelar habrá terminado incluso antes de que puedas usar tu primera bolsa para vomitar en una nave con capacidad warp. Él no quiso venir aquí hoy y darte incluso la más mínima esperanza, ni incitarte, así que vine a darte una advertencia clara y amistosa. Intenta perseguir a otra persona, a quién quieras, pero deja a Spock jodidamente en paz, y si le pones un dedo encima otra vez, voy a rompértelo y hacer que te lo tragues"- los fríos ojos azules taladraron el cerebro de Nyota- "¿estamos claros, cadete?"

El rostro de Nyota ardía, y la irá fría se revolvía en su interior, pero se las arregló para aflojar la mandíbula el tiempo suficiente para responder -"Estamos claros, Alférez Kirk."

-"Estupendo. Buena suerte en tu final de Xenolingüística"-con eso, Jim salió por la puerta al pasillo, escuchando el golpe de la puerta detrás de él. Uhura se quedó en medio de la habitación, con los puños apretados hasta que pudo sentir sus uñas cortar sus palmas. Algún día, de alguna manera, Jim Kirk iba a pagar esos últimos 15 minutos. Aunque fuese la última cosa que hiciera en la vida, Uhura iba a arrastrarlo por el barro.


-"¿Señor?" -Jim pregunto desde la puerta de la oficina de almirante Bullock. –"¿Quería verme?"

Bullock levantó la vista del papeleo -"Ah, Kirk. Vamos chico, pasa" -Jim ingresó a la habitación y tomó la silla que Bullock le había ofrecido, sentándose totalmente erguido y agradeciendo silenciosamente a Spock por obligarlo a llevar el uniforme azul de cadete, para casos formales.

-"Felicidades por acabar este período con calificaciones perfectas"- le felicitó Bullock.

-"Gracias, señor"- dijo Jim relajándose un poco, no podía creerse que Bullock lo hubiese llamado solo para eso, y Jim tenía razón.

-"Dime"-dijo el Almirante- "¿Te gustaría pasar un mes en una starship?"


-"Tienes que hacerlo" –le dijo Spock firmemente-"Es una oportunidad maravillosa t'hy'la."

-"Pero voy a tener que ausentarme todo el mes de junio"-dijo Jim miserablemente, era de noche y estaban juntos en su habitación, discutiendo sobre la oportunidad que Bullock le había ofrecido. Habían escogido a Jim y otros tres cadetes para ir en una misión poco común a bordo del USS Enterprise, la nave de Chris Pike. Esto no era sólo un viaje de entrenamiento era una misión real en una nave llena de oficiales y hombres experimentados -"Ya habíamos hecho planes para ir a Egipto otra vez"- protestó Jim- "Has trabajado muy duro durante este período t'hy'la; y mereces algo de tiempo libre para relajarte y descansar."

-"Y no hay nada que yo disfrutaría más que la oportunidad de estar contigo" –le dijo Spock, levantándose de su silla y sentándose junto a Jim en la cama, poniendo un brazo alrededor de su compañero -"Pero esta es una oportunidad invaluable para que puedas ganar experiencia y servir, al menos brevemente, bajo las ordenes de tu mentor Chris Pike, no me cabe la menor duda de que él te requirió personalmente"-dijo suavemente- "Yo creo que eso supera por mucho cualquier plan de vacaciones, Egipto no desaparecerá ashaya. Podemos mover nuestro viaje a julio."

-"Pero estarás solo" -Jim apoyó la cabeza contra el hombro de Spock.

Spock lo abrazó- "Lo estaré"- estuvo de acuerdo suavemente -"al igual que tú me temo, hemos estado separados tan pocas veces."

-"Sí, sólo cuando esos desgraciados de servicios sociales me mantuvieron lejos esa temporada"

Spock volvió la cabeza, presionando un beso contrala sien de Jim, entendiendo ahora por qué Jim estaba tan indeciso- "Esto no es nada parecido a eso"- dijo para tranquilizarlo- "Quiero que vayas Ashaya, que puedas disfrutar la experiencia. Cuando regreses voy a estar esperándote con los brazos abiertos."

Jim se quedó en silencio por un momento y luego suspiró- "Muy bien"- dijo en voz baja -"Iré."


Nota de la traductora:

A ver, hora de la trivia… ¿Quién creen ustedes que se meterá en problemas pronto? La respuesta en capítulo 31.

Espero poder sentarme a traducir el siguiente capítulo en esta semana, así que nos leemos pronto. Gracias por su lectura y más aún por sus comentarios.