Buenas! me disculpo por la tardanza pero comencé un nuevo cuatrimestre en la universidad y entre trabajos y textos apenas me hago un tiempo para escribir, pero no se preocupen que no pienso abandonar esta historia ni nada parecido. Este fic es como mi bebé y planeo continuarlo hasta el final.Un beso y disfruten el capítulo ️
Hermione solo pudo observar sus pálidos ojos con estupefacción. "¿Podría ser...?"
Ella era consciente de que estaba tardando en dar una respuesta, pero sus pensamientos estaban enredados cual cables y no lograba hilar una frase coherente, no después de semejantes declaraciones.
Malfoy por otra parte interpretó su silencio de manera incorrecta.
Soltó su brazo de golpe y le dió la espalda para recoger sus cosas.
—Olvídalo. Ni una palabra de ésto.
Saliendo de su estado de mudez, preguntó:
—¿Es verdad?
El rubio se tensó y se volteó, escoba en mano y máscara de frialdad en su lugar.
—¿Quieres saber si de verdad estoy arrepentido o es una artimaña del malvado Slytherin? Lamento decepcionarte, Granger.
Normalmente su parte lógica era la que siempre tomaba las riendas de sus pensamientos y acciones, pero cuándo Hermione formuló la pregunta se avergonzó al comprobar que una parte tonta de ella deseaba saber en realidad si no mentía cuando dijo que la había besado porque quería, porque la encontraba "condenadamente caliente", se sonrojó. Nunca creyó ser el tipo de chica a la que alguien describiría de esa manera.
Por otra parte, se pasó todos estos días creyendo que la había besado únicamente para deshacerse de Astoria, aunque claramente sabía que el viejo Draco Malfoy no lo habría hecho ni amenazado a punta de varita. ¿Pero ese Draco Malfoy aún existe? ¿Es el que tiene en frente, una versión diferente del muchacho que alguna vez conoció? ¿Valdría la pena creerle?
—Te creo.
Y lo hacía, quizás el año pasado no lo hubiese hecho, pero en ese entonces Malfoy no se habría tomado tantas molestias para fastidiarla y mucho menos tragarse su orgullo lo suficiente como para pedirle disculpas. Ni siquiera le gustaba tenerla cerca, por Merlín. No, Draco Malfoy si había cambiado desde ese verano, el menos en parte. Pero la cosa es ¿Por qué? ¿Tendría la repentina aparición de su tía Andrómeda algo que ver? Hermione supo que esa noche no obtendría respuesta a ninguna de esas preguntas.
Draco negó con la cabeza, pero ya no se hallaba tenso.
—Esa bondad Gryffindor va a matarte algún día.
—¿Pero no me equivoco, verdad? Has cambiado—dijo dando un paso al frente con una mirada intensa en los ojos, desafiándolo a contradecirla.
Malfoy sin embargo también dió un paso hacia ella y cambió de tema a uno mucho mas peligroso.
—¿No quieres saber si decía la verdad en cuánto al beso?
Hermione se sonrojó bajo su mirada arrogante pero no apartó la mirada.
—No me interesa.
"Mentirosa" le gritó su cerebro.
—¿Segura? Ya sabes lo que dicen de la curiosidad.
—¿Que mató al gato?
—Pero murió sabiendo—musitó, una lenta sonrisa deslizándose en su rostro. El cabrón lo estaba disfrutando.
Hermione de pronto cayó en una repentina realidad ¿Era ésto coquetear? ¿Estaba Draco Malfoy coqueteando con ella? Peor que las respuestas a esas preguntas, era que a Hermione no le habría molestado que fueran afirmativas.
—¿A donde exactamente quieres llegar con esto?
—A que quiero que admitas que te encantó tanto que te besara que estabas molesta ante la idea de que lo hubiese hecho solamente para fastidiar a Astoria.
Sus mejillas volvieron a adoptar un rojo intenso y lo observó enfadada. ¿Como podía soltarle eso tan de repente cuando a ella misma le costaba admitir que lo había disfrutado?
—¡Esto es una desfachatez!—exclamó cruzándose de brazos y retrocediendo un paso para alejarse de su cercanía. —Yo jamás he dicho tal cosa y te puedo asegurar que bajo ningún-
Antes de que pudiera percatarse de lo que sucedía Malfoy había impactado sus labios contra los suyos, callando su diatriba.
Hermione dió pelea al principio, mas que nada por la sorpresa, negándose a devolverse el beso pero nunca alejándose definitivamente. Sintió de pronto a Malfoy pasar su lengua por la unión de sus labios en una sensual caricia, en pedido de que los abriese para él, y se dejara ir. La acción la derritió y apagó cualquier tipo de razonamiento lógico.
Cediendo, se abandonó al beso y abrió su boca para recibirlo. Sintió al rubio sonreír al saberse victorioso, sin embargo, la sonrisa presumida despareció de su rostro tan pronto Hermione hundió las manos en su cabello y dió un pequeño tirón. Malfoy gruñó ante la acción y la atrajo a si desde la cintura, hambre y pasión guiando sus movimientos.
Cuando Hermione sintió que iba a entrar en combustión, Malfoy se apartó de ella lentamente, la sonrisa de antes reapareciendo en su rostro.
—¿Decías?
Hermione se le quedó mirando con lo que sintió era el mayor estupor que había sentido en su vida. Ojos abiertos y dilatados, mejillas ardiendo y la sensación de sus labios aún en su boca. Merlín ¿Por qué se había dejado llevar otra vez? Sentía ganas de golpearse a si misma, ésto no podía seguir. ¿En que momento las cosas entre los dos se habían torcido a ésto?
—Tu- Tu—Hermione soltó un gruñido, enojada con lo afectada que había quedado—¡Tú no puedes simplemente hacer ésto cuando te de la gana Malfoy!
—¿Hacer qué?—preguntó inocentemente, con una mirada traviesa que no había visto en él desde que eran niños y lo creyó por un momento un niño lindo y tierno, hasta que abrió la boca para arruinarlo todo, por supuesto.
—Ya sabes de lo que hablo—musitó entre dientes.
Se acercó a él y clavó un dedo en su pecho.
—No quiero que vuelvas a besarme otra vez ¿Me has oído, hurón de tercera?—dijo en una clara advertencia con la que la parte relajada de su cerebro no estaba nada de acuerdo.
Draco tomó su dedo con una fría mano y la apartó de su pecho.
—No te preocupes Granger, no lo haré.
Hermione se contuvo de suspirar con alivio...o decepción, pero Malfoy no había terminado de hablar.
—No lo haré porque antes de que termine éste estúpido proyecto voy a asegurarme que seas tú la que me termine rogando por un beso.
*
Las palabras de Malfoy no hacían mas que repetirse en su cerebro en un loop infinito cuando llegó a su habitación mas tarde esa noche. Y lo único que hacían era enfurecerla más y más.
Frustrada y furiosa, ahogó un grito en la almohada y comenzó a golpearla con ambos puños.
"¡Maldito Malfoy!"
"¡Malditos sus besos!"
"¡Maldita su arrogancia de serpiente venenosa!"
¿Pensaba que ella le rogaría? Estaba muy equivocado.
—¿Hermione?
Alertada porque alguien la hubiera estado escuchado apartó la almohada a un lado y retiró un poco los doseles de la cama, encontrándose con Ginny del otro lado.
—¿Estás bien? Te oías molesta.
Hermione tragó saliva y se acomodó un rulo tras la oreja en gesto nervioso.
—Si si, estoy bien. ¿Necesitabas algo?
Ginny realizó un gesto a la cama preguntando si podía entrar y Hermione se hizo a un lado para dejarle espacio.
Se acostaron una al lado de la otra y observaron en silencio el techo de la cama ahora perdido en la oscuridad.
—Zabini me hizo una propuesta—soltó Ginny luego de unos momentos.
Hermione volteó la cabeza para observar su perfil.
—¿Qué tipo de propuesta? No sabía que hablabas con Zabini.
—¡Y no lo hago! o no lo hacía, el vino a mi unos días después de la fiesta. Después de, ya sabes...el beso.
Hermione se mordió el labio pensativa.
—¿Y que quería?
—Quiere que sea su novia...
Hermione abrió los ojos exageradamente y se sentó de golpe.
—¡¿Qué?!
De pronto ambas sintieron algo golpear en los doseles seguido al grito de "¡Cállate ya!" de una de sus compañeras de cuarto. Ignorándola, Hermione observó a Ginny.
La pelirroja rodó los ojos y bufó.
—Si me dejaras terminar no harías tanto escándalo. Lo que quiere es que sea algo como su novia falsa o lo que sea.
Hermione frunció el ceño y volvió a acostarse.
—Eso es extraño ¿Por qué te pediría tal cosa?
—Dice que lleva años enamorado de una chica que no le hace caso y tiene la intención de darle celos para llamar su atención— Ginny se colocó de lado y apoyó su peso en su antebrazo derecho—Además, según él la chica estaba en la fiesta esa noche y me vió besarlo, por lo que sería creible si la novia falsa soy yo.
—¿Y quién es ésta chica misteriosa?
—¡No lo sé!— Ginny volvió a dejarse caer de espaldas y soltó un suspiro.
—El idiota no quiso decirme y no lo hará al menos que acepte su propuesta.
—¿Y tú que piensas hacer?
—Decirle que no, por supuesto ¿Qué clase de locura es ésta?
—Pero...¿Tú no buscabas una forma de poner celoso a Harry? ¿No sería un ganar-ganar si aceptas?
Ginny frunció el ceño, luciendo pensativa. Las palabras de su amiga calando hondo.
—Puede que tengas razón Hermione—dijo con una lenta sonrisa formándose en su rostro—Imagina su cara cuando me vea con un Slytherin.
Hermione resopló con diversión, parcialmente escuchando a su amiga y parcialmente rememorando lo que había ocurrido en el campo de Quidditch.
—¿A ti te ocurre algo? Te veo distraída.
Hermione observó los ojos consternados de su amiga y durante un momento, se planteó contarle todo. A fin de cuentas ella le había contado sobre Zabini, pero no. Las situaciones eran diferentes, no había ningún sentimiento u emocionada entre ella y Blaise Zabini, y el beso que se habían dado había sido público con la sola intención de que Harry los viera. Sin embargo, ¿Cómo le explicaría a su pelirroja amiga que no solo había besado a Draco Malfoy dos veces, si no que también lo había disfrutado? Al peor enemigo de su hermano y de sus mejores amigos, el chico que tantas veces le había dicho palabras horribles a la cara. El sentimiento de traición era demasiado y era algo que solo ella debía cargar.
—No, estoy bien.
Cuando Ginny se retiró a su propia cama, Hermione se hizo un bollo bajo las sábanas y reprimió las ganas de volver a gritar.
