Notas de la autora:

Jim viaja al espacio y regresa, pero…


Finding T'hy'la de CMM

(Traducción autorizada)

Capítulo treinta: viaje de descubrimiento

-"Spock" -Jim estaba en la puerta, mirando los bolsos, paquetes, cajas y bolsas que estaban apilados por todas partes- "Ashaya, no puedo llevar todo esto conmigo; los límites de peso de equipaje nunca me lo permitirán."

Spock levantó la vista del padd que estaba consultando -"Debes tener todos los suministros y equipos que necesitas T'hy'la"- respondió.

-"Spock, realizaré un viaje en una nave estelar de cuatro mil millones de créditos, no voy a caminar a través del Mohave"- Jim se rio caminando por la habitación hasta agarrar el padd y mirar la lista- "Por ejemplo" -dijo suavemente- "tengo información confiable sobre la Enterprise y sé que tiene una bahía médica, y podría apostarte que tienen medicamentos para mis alergias, y banditas autoadhesivas"- Tiró el padd en la cama y puso sus brazos alrededor de su compañero, inclinando su cabeza contra el brazo de Spock- "Me encanta que te preocupes por mí"- dijo Jim suavemente- "pero cariño, no hay necesidad. Tendré todo lo que necesito para el viaje de un mes, te lo prometo, y todo dentro de las limitaciones de peso"- le dio un rápido abrazo a Spock, antes de soltarlo -"Vamos; vamos a buscar algo para cenar, y luego podemos regresar y volver a preparar el equipaje para mi gran viaje."


Una semana después, el equipaje de Jim había sido transportado a bordo de la U.S.S. Enterprise que estaba en la estación espacial de la tierra. La nave partiría al mediodía del día siguiente; Jim debía reportarse a las 0600, así que sería su última noche juntos hasta dentro de 32 días. En un acuerdo tácito, habían ido a su casa en el desierto para su cena de despedida y pasar la noche juntos.

Jim miró al otro lado de la mesa el plato casi intacto de Spock, a pesar de que Jim se las había arreglado para tener todas las comidas favoritas de su compañero, podía ver que el apetito de Spock se había ido -"Vamos Ashaya" -Jim se puso de pie y le tendió una mano- "Ya he encendido el fuego, vamos hacer un brindis delante de él."

-"Ahora"- dijo Jim una vez que se habían acomodado en el sofá, acurrucándose muy juntos- "¿te gustaría dejar de fingir que te sientes bien con el viaje que voy a realizar?" -Sintió el pecho debajo de su mejilla levantarse mientras que Spock suspiraba.

-"No debería ser tan… egoísta"-dijo Spock en voz baja.

-"No lo eres ashaya; tú fuiste la persona que me insistió para que tomara esta oportunidad"- Jim frotó su mejilla contra la camiseta de Spock, sintiendo la mano de su compañero frotar ligeramente su cabello- "Y tenías razón; va a ser una maravillosa experiencia de aprendizaje, cumpliré mi sueño, y probablemente odiaré cada minuto de él."

-"No deseo eso"-le dijo Spock suavemente.

-"Lo sé, pero sigue siendo un hecho que te extrañaré a cada momento; Me daré la vuelta un día, queriendo decirte algo, y tú no estará allí" -Jim rio suavemente- "probablemente conseguiré la reputación de alguien que habla consigo mismo. Espero que su Oficial Médico Jefe no me ponga en una habitación con paredes acolchadas."

-"El Capitán Pike lo entenderá."

-"Sí, me alegra haber conseguido una oportunidad para servir bajo el mando de Chris, incluso temporalmente, también me alegra porque conseguiré ver una starship real y a su equipo en acción, por fin podré ser parte de eso"- Jim suspiró- "Pero, todavía te extrañaré ashaya, estaré tan lejos de ti y en especial me preocupa saber lo difícil que puede resultarte la separación, además la peor parte es que yo ni siquiera podré llamarte"- Las reglas establecían que los cadetes no podían comunicarse con sus amigos o familiares durante el mes que durase su asignación, para así comenzar a desarrollar la misma disciplina del equipo a bordo de una starship, quienes a menudo tenían que pasar meses sin tal contacto.

Los labios de Spock se deslizaron suavemente por la sien de Jim antes de hablarle con cariño-"Estaré contigo T´hy'la, ¿recuerdas cuando le dijiste a T'Pau sobre el pequeño Spock que vivía dentro de ti? Él siempre estará allí, no importa que tan lejos estemos. Solamente tienes que pensar de mí, y estaremos juntos."

-"Lo sé, pero eso es un pobre sustituto en comparación a tenerte entre mis brazos"- replico Jim- "Sólo me alegra saber que los Vulcanos y sus compañeros de enlace son enviados juntos a las asignaciones permanentes, de lo contrario estaríamos dejando la academia mañana mismo."

-"Estoy de acuerdo"- Spock contestó con otro beso, quedándose ambos absortos mirando el fuego.

-"¿T'hy'la, me prometes que recordarás comer y dormir mientras yo no este?"

-"Sospecho que no tendré otra opción" -Jim pudo oír claramente la diversión en la voz de Spock -"Estoy seguro que ya has hablado largamente con mi madre respecto a ese tema."

"Eso es jodidamente cierto"- el tono de Jim no sonaba para nada avergonzado, de hecho, había tenido una conversación larga con Amanda el día anterior.

-"Sabes cómo se pone"- le había dicho Jim- "Dice que estará bien mientras yo no este, pero va a estar solo, y cuando está solo, se entierra en sus estudios y sale dos semanas después preguntándose porqué ha perdido 15 libras. Por favor Amanda, intenta convencerlo de ir a tu casa para comer algunas cenas. No lo dejes enterrarse en nuestra habitación por un mes completo."

-"No lo dejare, amor" –le había prometido a Jim- "Lo Vigilaré, lo prometo."

Jim lo sabía, también sabía que solamente se iría por un mes, y que tendría un montón de trabajo duro y muchos descubrimientos maravillosos en la nave, para mantener su mente ocupada. Sin embargo, nada de eso lo ayudaba.

-"Voy a extrañarte"- le dijo suavemente -"te extrañare cada momento, hasta que vuelva de nuevo a tus brazos."

-"Yo también te extrañare ashaya, pero nosotros sobreviviremos a esto" -Spock intentó hablar positivamente, aun así podría decir sólo con ver a Jim a los ojos que su compañero entendía sus verdaderos sentimientos, Jim se recostó aún más contra Spock y ambos miraron el fuego en silencio.

-"Debemos movernos"- dijo Spock más tarde -"Necesitas dormir."

Jim sacudió la cabeza- "No voy a perder esta noche sólo durmiendo"- dijo firmemente, deslizando una mano debajo de la camisa de Spock, dejando que su palma resbalara por encima del torso de su compañero, sus rápidos dedos encontrando y acariciando suavemente un pezón repentinamente erguido.

Spock contuvo el aliento, ese débil jadeo sofocado era el sonido más maravilloso en el mundo de Jim- "T'hy'la, no podemos simplemente hacer el amor durante toda la noche."

Spock estaba seguro que la sonrisa que Jim le regaló estaría, durante el próximo mes, grabada en su mente con fuego -"¿Quieres apostar?" -su compañero le susurro con voz ronca- "Vamos a ver"- la mano fría fue bajando por el torso de Spock en una caricia hasta deslizarse dentro del área peligrosa, sosteniendo suavemente a Spock dentro de sus suaves pantalones, el humano gimió con satisfacción al sentir la carne caliente erguirse inmediatamente bajo su toque.

-"No creo que estés cansado en absoluto"-Jim frotó suavemente su palma sobre esa saliente- "Así que voy a usarte, te voy a dar una razón para quererme de regreso"- Con facilidad y la gracia de un atleta, Jim se deslizó fuera del sofá hasta el piso arrodillándose entre las piernas de Spock, empujando suavemente con sus rodillas las pantorrillas de su compañero, instándolo sin palabras a abrir más las piernas, sus manos se dirigieron a la cintura de Spock, resbalándose desde allí a las caderas y luego a los muslos, empujando sin esfuerzo la tela, con Spock moviéndose los suficiente para hacer la tarea más fácil, a Jim le encantaba ver a Spock perdiendo el control, como ya era costumbre en cada uno de sus encuentros. Spock echó la cabeza hacia atrás sobre los cojines y gimió suavemente cuando esos dedos fríos y diabólicos se envolvieron en su dureza, mientras la cabeza de Jim, de color bronce y oro a la luz del fuego, se doblaba a su tarea, con sus labios y lengua conduciendo rápidamente al placer cada uno de los pensamientos de la mente de Spock. Luchó por controlarse, para no empujarse demasiado pronto en esa profunda y tentadora casa, pero no sirvió de nada; Jim lo conocía demasiado bien; conocía cada debilidad, cada punto para enviar fuego a través de las venas de Spock, quien solamente podía abandonarse al éxtasis mientras Jim lo llevaba al clímax, y luego lo traía suavemente de vuelta a la realidad, Spock corriéndose en su boca hasta que los últimos temblores de su orgasmo hubieran dejado la carne de su compañero, para después levantarse y montarse a horcadas en el regazo de su amado.

-"Ahora"- Jim susurró en el oído de Spock- "¿qué vas a hacer para que quiera volver?"

Recostando a Jim en el mueble y separándolo de par en par, Spock se lo mostró.

Finalmente, poco después de las 2 am, Jim se quedó dormido, totalmente agotado. Spock, también se sentía drenado, pero no estaba de humor para perder el tiempo durmiendo, estando más interesado en ese cálido y delicioso cuerpo tan cerca del suyo, así que permaneció despierto el resto de la noche, viendo a Jim dormir, escuchándolo respirar y atesorando todos esos recuerdos para soportar ese largo mes.


El sol se elevaba entre las colinas. Jim se encontraba de pie frente a su casa, vestido con el uniforme de Alférez en servicio activo y no el típico uniforme azul que los cadetes generalmente llevaban. Miró a su compañero, que se encontraba a su lado, los ojos de Spock estaban deleitándose con la visión que tenía de él, guardándola de primera entre las memorias que había almacenado para resistir los siguientes días. Finalmente, Spock se acercó y coloco la palma de su mano en el rostro de Jim.

-"No te abrazaré"- murmuró- "No deseo arrugar tu uniforme."

-"Me importa una mierda si lo haces"- Jim contestó, arrojándose a los brazos de Spock. Durante un largo momento, se aferraron el uno al otro y entonces Jim levantó su cabeza, al encuentro de sus labios.

-"Te amo"-Jim susurró por último contra la mejilla de Spock-"volveré"

-"Lo sé"- Spock murmuró -"Te estaré esperando t'hy'la."

Por un instante más Jim se permitió permanecer entre sus brazos, pero luego aflojó suavemente su abrazo y dio un paso atrás, golpeando el comunicador ubicado en su uniforme.

-"Alférez Kirk a la Enterprise."

-"Aquí la Enterprise."

-"Por favor, fijen estas coordenadas"- Jim dijo tranquilo -"Uno para teletransporte."

-"Reconocido"- hubo un murmullo y la figura de Jim se disolvió en una columna de destellos, los ojos de ambos estuvieron fijos hasta que Jim se desvaneció en el amanecer. Spock se quedó ahí durante mucho tiempo, mirando fijamente ese punto, el sol naciente o algún fenómeno, hicieron que sus ojos se humedecieran, antes de darse vuelta y entrar tranquilamente a la casa ahora vacía.


Su tiempo en la Enterprise no fue ni de cerca tan satisfactorio como Jim había esperado. Fue muchísimo más satisfactorio, más de lo que jamás había soñado. Si Jim Kirk hubiese dudado en algún momento de su vida que ese era su lugar en el universo, sus primeras 24 horas como Alférez temporal en la cubierta de ingeniería de la Enterprise, siendo el esclavo personal del brillante y casi incomprensible tirano Teniente Montgomery Scott, le habrían asegurado totalmente a Jim que ese era justamente el lugar donde él debía estar.

-"¡Os he dicho que no necesito que enganchen esto de otra manera!"-Scott enloqueció, su acento* se profundizó mientras inspeccionaba la primera asignación de Jim, el recableado de un pequeño panel de control.

Jim se puso rígido sin dejar de mirar al frente -"¿Permiso para hablar, señor?"

El escoses lo examinó como si Jim fuese algo con seis piernas que se había caído en su cuenco de avena-"bien, si sientes que es absolutamente necesario, sí."

-"Señor, esta configuración reducirá la tensión en el circuito primario, extendiendo su vida útil por un periodo adicional estimado de 14.6 minutos, señor"-dijo Jim.

Los ojos grises examinaron a Jim otra vez-"¿Y te parece que vale la pena amañarlo de esta manera?"

Jim se permitió mirar al teniente a los ojos -"Esos 14.6 minutos podrían significar la diferencia entre conseguir alejarse de una ave de guerra Romulana y se arruinados por una, señor"- dijo.

Por un momento muy largo, Scott lo miró fijamente, mientras que él y cada tripulante al alcance del oído contenían la respiración de forma colectiva- "Humph"- Scott dijo finalmente- "Continúa"- pero mientras se iba, Jim lo oyó murmurar -"esta cosecha de niños de la academia parecen ser un poco más prometedora que lo usual…"

Al final del día, ese comentario se había filtrado por toda la nave, y el Alférez Jim Kirk se creó una buena reputación.


Amanda echó un vistazo al plato de Spock y reprimió un suspiro. Spock había comido muy poco a pesar de haberle hecho todos sus platos preferidos, sin importar si estos combinaban juntos o no (Sarek le había dado una mirada muy desconcertada cuando vio los rollos de canela con la ensalada de patatas que habían aparecido en la mesa del comedor). Ya habían pasado nueve días desde que Jim se había ido, y ella realmente habría deseado poder colocar toda la ropa de Spock en una maleta y mudarlo a su casa mientras Jim no estaba. Ella intercambió una mirada con Sarek que se levantó.

-"Hijo mío, hay una lluvia de meteoritos particularmente interesante esta tarde"- dijo- "Quizás quisieras ver el cielo conmigo."

-"Por supuesto, padre" -Spock se levantó obedientemente, dejando su plato casi sin tocar en la mesa.


Sarek y Spock se sentaron en el patio a observar el cielo nocturno. Según lo prometido, la lluvia de meteoritos era espectacular, aunque Sarek dudaba que Spock viera algo más que luces destellando sin sentido, y Sarek estaba en lo cierto, Spock quería ver mucho más lejos en el espacio, a 23 años luz de distancia de hecho, en el cuadrante delta donde la Enterprise estaba patrullando.

-"Te encuentras distraído, hijo mío" -le dijo al final, manteniendo la voz baja.

Spock retiró su mirada del cielo y miró a su padre -"Te pido perdón, padre" -le dijo tranquilo- "Debería poder dominarme…"

Sarek sacudió la cabeza- "Las disculpas no son necesarias" respondió suavemente- "Si no puedes ser honesto dentro de tu núcleo familiar, ¿entonces dónde podrías serlo?"- ambos se mantuvieron en silencio por un momento- "hijo mío, ahora sabes que es un mito lo que los niños creen a menudo, el mito sobre que los Vulcanos no tenemos ninguna emoción, es sólo eso. Es el dominio de nuestros sentimientos lo que importa y no el hecho de que existen tales sentimientos. Ésta es tu primera separación de tu pareja. Es un momento difícil, y lo estás manejando como se debe, un momento a la vez."

-"Lo estoy intentando" -Spock reconoció en voz baja- "pero siento que estoy fallando."

-"No"- Sarek contestó- "Spock, cuando tu madre y yo habíamos estado casados durante poco más de tres años, tuve que emprender una misión diplomática a un planeta donde se consideraba a las mujeres una propiedad. Puesto que la federación no tenía ningún tratado con esta cultura, no podía asumir el riesgo de llevar a tu madre conmigo, por miedo a que la secuestrarán e incluso que pudiera ser posiblemente vendida. Estuvimos separados por 26 días"- una esquina de la boca de Sarek se movió levemente- "Cuando volví nos 'retiramos' a nuestras habitaciones privadas por 78 horas. Creo que el personal de la casa, los cuales eran todos Vulcanos, estaban un tanto desconcertados. No nos importaba."- Sarek puso su mano en la muñeca de su hijo- "creo que como yo, cuando amas, amas totalmente, y eso hijo, es un regalo. Pero al igual que todos los regalos, tienen un precio. Está en paz, tú y James pronto volverán a estar juntos"- con eso se levantó -"Ahora, ¿podría sugerir que vayamos a la cocina a comer algunos de esos rolls de canela que tu madre horneo durante toda la tarde?"- Había un destello de humor en los ojos de Sarek- "Cuando James vuelva, dudo que comas mucho, por oh… tal vez 78 horas."

-"Eres muy sabio padre"- Spock se levantó y siguió a su padre a la cocina.


Tomó casi una eternidad para que la Enterprise consiguiera maniobrar sus góndolas en la base espacial de la tierra. Jim tuvo que luchar con todas sus fuerzas contra el impulso de colocarse un traje espacial y volar al exterior por una escotilla, para remolcar la nave a su lugar. Pero se quedó en su puesto y pasó la diabólicamente larga lista de verificación por última vez, luego se puso de pie y esperó para ser despedido.

-"Adiós, muchacho" –el teniente Scott se acercó a él con una mano extendida, que Jim sacudió- "Espero que cuando consigas acabar con los libros, puedas volver y aprender más aquí. Promete que lo harás, chaval, tienes que hacerlo."

-"Gracias, señor"-Jim dijo solemnemente- "Lo tendré en cuenta."

Jim estaba corriendo a través del patio prácticamente antes de haber acabado de materializarse. Spock le había prometido encontrarse con él en su casa, y Jim sabía que su Vulcano nunca se retrasaba para cualquier cosa, y él ciertamente no llegaría tarde esta vez. A pesar de que Jim no había podido llamar, sabía que Spock lo estaría esperando tal como había prometido hace 32 días.

-"¡Ashaya!"- Jim gritó mientras atravesaba la puerta- "Spock, estoy tan alegre…"

Se detuvo, pues Amanda estaba sola sentada en el sofá. Ella se puso de pie, con la cara pálida.

-"Jim"- dijo ella- "Oh, Jim."


Nota de la Traductora:

*Lo siento pero no tengo la menor idea de cómo reproducir el acento escoses de Scotty a su equivalente en español, así que de momento lo deje algo neutro, es lo que se me ocurrió, pero se escuchan sugerencias.

Este capítulo está recién traducido, así que lo tienen caliente, debo admitir que el siguiente está en el top 5 de mis favoritos en esta historia, sin embargo mi semana pinta como la más insoportable de toda mi vida, estoy hundida en trabajo y totalmente agotada para enfrentarla, pero bueno trabajaremos en equipo y veremos cómo sale… intentaré traducir el siguiente capítulo hoy mismo, y tal vez montarlo de una vez, aunque si lo hago de esa manera probablemente la siguiente semana no habrá capítulo, así que ya veremos (también escucho sugerencias al respecto)

Como siempre, gracias a todos por leer y en especial para aquellos que se toman un momento para comentar.

Momento trivia: ¿Qué ocurrió con Spock?