Notas de la autora:

Quise trabajar en mis otras historias, pero tuve la visión de una multitud viniendo con palos y antorchas, así que…

Nota de la traductora:

Sin duda fue una semana difícil, sin embargo luego de descansar ayer, pude sentarme a traducir hoy con tranquilidad. Espero que lo disfruten, ya verán que ocurrió obviamente con Spock.


Finding T'hy'la de CMM

(Traducción autorizada)

Capítulo treinta y uno: Los Vulcanos y el agua no se mezclan

Por un momento su corazón se detuvo, y Jim simplemente miró a su madre adoptiva. Entonces atravesó la habitación hasta encontrarse a su lado.

-"Dímelo"- le exigió, la sensación de malestar inundando su alma. Durante los últimos días se había sentido… incomodo, pero lo había atribuido firmemente a su imaginación, al nerviosismo y a sus deseos de anticipar su regreso. Pero ahora Jim sabía que sus instintos habían estado en lo correcto. Algo estaba terriblemente mal.

Amanda lo sostuvo por los brazos, aferrándose a él con fuerza -"Está enfermo, cariño"- dijo con mucha suavidad- "Tenemos que irnos ya."

-"Yo conduciré"


-"¿Por qué mierda estaba en la bahía?" –exigió Jim, mientras maniobraba el coche de aire con precisión e imprudencia. Amanda lo miró severamente, pero se pidió a sí misma no culparlo. Sabía lo ansioso que estaba -"Spock odia el agua"- Jim continuó -"Él ni siquiera me dejó enseñarle a nadar, por amor a dios."

-"Lo sé, querido, pero era una excursión con el club de astronomía de la academia"- le explicó Amanda- "Spock fue con ellos porque él…." –Ella se detuvo al ver la mirada afectada en el rostro de Jim.

-"Porque él se sentía solo"- Jim murmuró.

-"Sí" -ella estuvo de acuerdo suavemente -"pero eso no fue culpa tuya cariño, y si comienzas a culparte, te golpeare en la cabeza, y Spock también lo hará tan pronto como…"- su voz se quebró por un momento- "Tan pronto como él pueda"- terminó con valentía.

-"¿Por qué no me llamaste?" –pregunto Jim, angustiado ante la idea de Spock acostado en una cama de hospital sin él a su lado -"¡Sin duda, la Flota Estelar habría hecho una excepción por esto!"

-"Yo quería llamarte, Jim" -ella contestó- "pero Sarek no quería emplear su peso diplomático en esta situación, y mientras Spock estaba consciente, insistió en que no era necesario molestarte, y Jim, él estaba mejorando, de verdad. Tenían la neumonía bajo control. No fue hasta ayer en la anoche que él cayó inconsciente y… y no quiere despertar"- Amanda luchó contra las lágrimas, Jim quitó una mano de los controles del coche el tiempo suficiente para darle una palmadita en el hombro.

-"Está bien"- dijo suavemente-"Sé lo tercos que pueden ser Spock y Sarek. Ningún ser humano podría hacerle frente a los dos"- Se volvió hacia el patrón de vuelo en la pantalla, con el rostro sombrío -"Pero tan pronto como Spock se mejore, voy a patear sus culos obstinados de aquí a la colonia lunar, tu puedes ver mientras lo hago. Imaginar a Spock cayendo en la maldita bahía. En cualquier caso ¿Cómo diablos Spock se cayó del barco de excursión? Eso no es propio de él"

-"Yo creo que él se cayó al intentar agarrar a su amiga, la cadete Uhura"- dijo Amanda distraídamente, mientras miraba por la ventana intentando juzgar que tan cerca estaban de San Francisco- "Ella ha sido tan encantadora con todo esto, quedándose en el hospital, esperando conmigo…"

-"¡ESA PUTA PSICOPATA DE MIERDA!" -Jim se desvió, evitando por poco un autobús.

-"¡Jim!"-Amanda se sorprendió por su tono de voz y lo miro un poco asustada ante la expresión de sus ojos.

-"Ella no es su amiga, Amanda" -Jim dijo salvajemente, rodeando la pista de aterrizaje del Hospital General de San Francisco- "Ella es una acosadora de mierda."


Sarek se sentó en la pequeña sala de estar asignada a la familia y a los amigos de Spock, esperando que su esposa regresará con Jim. No había ocurrido ningún cambio en la condición de Spock; el Dr. Piper y el Dr. McCoy intentaban tratar la infección por los hongos que aparentemente se habían deslizado hasta los pulmones de Spock con el agua de la Bahía de San Francisco, pero estaban teniendo problemas para encontrar la combinación correcta de antibióticos y de otros medicamentos que pudieran funcionar en el sistema híbrido de Spock. Eso siempre había sido un problema, y Sarek siempre había estado agradecido con el hecho de que Spock rara vez se enfermara. De hecho, la última vez que había estado seriamente enfermo había sido cuando había contraído el sarampión de Jim, y se había recuperado rápidamente bajo los cuidados de Amanda. Pero esto era algo que ninguna cantidad de amor maternal podría curar.

-"¿Embajador?"- La suave voz interrumpió las reflexiones de Sarek, levanto la mirada para ver a la cadete humana, la señorita Uhura, revoloteando a su alrededor. Ella apenas había salido del hospital en los últimos tres días, y mientras que Sarek encontraba su presencia algo inadecuada, había sido muy amable con Amanda y muy insistente en intentar ayudar.

-"Todo esto fue mi culpa" -ella le había dicho- "Spock sólo estaba tratando de salvarme. Por favor, déjenme hacer lo que pueda" -Sarek había reprimido sus objeciones (y su vaga sensación de inquietud) y permitió que se quedara.

-"Voy a ir a buscar algo de comer"- dijo Uhura- "¿Puedo traerle algo, una ensalada, un poco de fruta quizás?"

-"No, gracias"- contestó Sarek obligándose a responder educadamente. No era su culpa que los constantes intentos de amabilidad de la mujer lo pusieran nervioso.

-"¿Está seguro?" -ella insistió, justo cuando la puerta se abrió. Sarek levantó la vista, viendo a Jim y Amanda correr a través de la puerta, en un trote indigno. Por una vez, lo menos que le preocupaba era el decoro. Sólo estaba agradecido porque habían llegado ya.

Uhura también se dio la vuelta, viendo a Jim -"¡Tú! ¿Dónde has estado? El hombre que supuestamente amas se está muriendo y tú…"

Jim patino para detenerse justamente delante de ella- "vete"- le dijo seco- "Ahora, o tendré que sacarte"- con eso entró en la habitación interna, como una paloma mensajera que debía llegar a su destino.

Amanda dio dos pasos al frente y tomó a Uhura del brazo –"tienes cinco minutos para salir del hospital y no volver a menos que seas llamada, si te agarro cerca de cualquiera de mis hijos otra vez, voy a tener que golpearte en el rostro con una orden de alejamiento, tan rápidamente como puedas pintar tus uñas. Ahora sal de aquí tú… desvergonzada!"

Uhura abrió la boca, pero algo en los ojos de Amanda la hizo cerrarla, antes salir corriendo de la habitación, mientras que Sarek se dio vuelta para ver a su esposa.

-"¿Cuál es la razón de esa exhibición?"- preguntó desconcertado.

Agotada y drenada emocionalmente Amanda simplemente se arrojó los brazos al cuello de su esposo y comenzó a llorar. Sabiamente, Sarek evitó realizar más preguntas por el momento, atrayendo a su esposa hasta el sofá y se sentándose junto a ella, agradecido de tener una sala de espera privada.

-"Shuu… querida"- le dijo suavemente- "Todo estará bien, Jim ahora está aquí, él no dejará que Spock nos deje."


Jim se detuvo junto a la puerta de la habitación de Spock, viendo el cuerpo largo sobre la cama, con los ojos cerrados, y la cara tan blanca como las sabanas que lo cubrían. La nariz y la boca de Spock estaban cubiertas con una máscara transparente, nebulizando sus vías respiratorias con una concentración de oxígeno y drogas. Varios monitores zumbaban con sonidos breves y agudos; Jim no les dio ni una sola mirada. Cualquier información que le hubiesen transmitido carecería de sentido. Jim simplemente cruzó la habitación y se sentó en el borde de la cama, tomando entre sus manos la mano fría e inerte de su pareja, antes de inclinarse y colocar un beso en la húmeda frente.

-"He vuelto t'hy'la,"- dijo suavemente- "De verdad estoy aquí, y estaré aquí cuando decidas despertar"- escuchó la puerta abrirse y echó un vistazo hacia ella para ver a una desconcertada enfermera junto a la puerta -"Soy su marido"- dijo Jim ausentemente, con los ojos fijos una vez más en el rostro de Spock- "Voy a necesitar que traigan otra cama en este momento"

-"Um… sí, señor"- la enfermera salió a buscar al Dr. McCoy, quien le dijo que consiguiera esa cama y no lo molestara con tonterías, todos sabían que Jim Kirk no iría a ningún lado.


Spock se sentía como si hubiese estado bajo el agua por siempre. Él todavía sentía claramente la conmoción ante el frío y la humedad, el miedo incontrolable mientras se hundía, su estructura ósea más pesada arrastrándolo bajo las olas, mientras escuchaba a las personas en el barco gritar y a Uhura sacudirse en el agua junto a él, su largo cabello empapado y fluyendo sobre su cara. Spock sintió que se hundía nuevamente, pero Jim sabía nadar; Jim lo salvaría, no, Jim se había ido; él estaba a años luz de distancia, y no podría ayudarlo; Spock estaba solo, solo en el agua fría y oscura, hundiéndose, hundiéndose cada vez más...

Spock jadeó y abrió los ojos al sentir su mano deslizarse por el sedoso cabello de su amado. Spock miró a su alrededor, reconociendo la habitación del hospital. Giró su cabeza para ver a Jim, profundamente dormido en una silla a su lado con la cabeza apoyada en la cama. Justo donde la mano de Spock la había encontrado. Jim estaba dormido, claramente agotado, Spock intentó hablar, pero no podía, aún tenía puesta la mascarilla sobre su boca. Movió su mano nuevamente, frotando ligeramente el cabello de Jim otra vez, cuando sus dedos rozaron los puntos psíquicos de Jim, sus ojos azules y cristalinos finalmente se abrieron.

-"Ashaya" -Jim se incorporó, con alegría iluminando su rostro- "Shhh"- lo tranquilizó cuando Spock intentó hablar una vez más, se sentó al borde de la cama, inclinándose hasta tomar la cara de Spock entre sus manos, para besar la frente de su compañero una vez más, sintiendo la calidez donde días atrás no había sentido nada -"Está bien"- Jim alisó el cabello de Spock, sonriéndole a esos ojos marrones -"No puedes hablar t'hy'la, los médicos te tienen unido a varios aparatos hasta que consigas ponerte mejor. Pero vas a estar bien, yo no iré a ningún lugar, me quedare contigo, donde pertenezco. Necesitas cerrar los ojos y volver a dormir. Siempre que los abras otra vez me verás, te lo prometo. Ahora solamente debes descansar, te vas a poner bien, lo sé"- le dijo Jim suavemente, al ver el mensaje en los ojos de Spock- "También te amo, ahora duerme, ashaya. Vuelve a dormir."

Spock quería quedarse despierto; quería seguir viendo a Jim. Pero bajo el hechizo calmante de la voz y el tacto de Jim, se encontró flotando nuevamente hasta quedarse dormido una vez más.


-"Bien, jovencito, creo que podemos decir con seguridad que estás fuera de peligro"- El Doctor McCoy puso a un lado su tricorder, deslizando la mascarilla fuera del rostro de Spock- "Eres malditamente afortunado, y yo malditamente bueno, pudimos arreglar la infección de los pulmones que habías conseguido por meterte donde no debías"

Spock inclinó la espalda contra sus almohadas. Su cara todavía estaba de un blanco fantasmal, y tenía círculos oscuros bajo de sus ojos, pero él se veía mucho mejor que hace un día o dos- "¿Cuándo podré volver a casa?" –le preguntó en un susurro ronco.

McCoy estaba sorprendido por la pregunta- "Probablemente mañana"- echó un vistazo a Jim que se encontraba cómodamente instalado en la cama ubicada al lado de Spock- "Aunque no veo porqué eso te importa tanto; tienes todo lo que quieres de verdad aquí"- le dio a Jim una sonrisa- "Volveré a realizar una verificación de los pacientes, así que los veré a ambos más tarde" -se fue, y Spock miró a su compañero.

-"El Dr. McCoy tiene razón t'hy'la"- dijo con voz ronca- "Debes ir a casa."

-"No"- Jim contestó alegremente, inclinándose finalmente para besar a Spock en los labios, tal como había deseado hacer los últimos tres días. Mantuvo el beso en un simple roce, no queriendo desencadenar un ataque de tos, pero Spock sintió el calor de los labios de Jim a través de todo su cuerpo- "Me voy a quedar aquí hasta que podamos irnos juntos"- le respondió Jim- "y entonces iremos a pasar el resto del verano en nuestra casa en el desierto. Tendré que mantenerte caliente, seco y engordarte antes de iniciar el siguiente período ashaya"- se sentó nuevamente en el borde de la cama y atrajo suavemente a Spock dentro de sus brazos-"realmente me asustaste amor"- susurró en el cabello de Spock -"No debes hacer eso otra vez ¿de acuerdo?"

Spock se relajó entre los brazos de Jim, sintiéndose de la manera correcta por primera vez en mucho tiempo -"lo intentaré"-murmuró antes de caer dormido una vez más.


Según lo ordenado, la cadete Nyota Uhura se presentó en la oficina del Almirante Bullock. No tenía la más mínima idea sobre las razones por las cuales el director de la academia quería reunirse con ella. Sin embargo lo descubrió cuando su secretaria le permitió ingresar a la oficina, Nyota se encontró de frente con Bullock y el embajador Sarek, el padre de Spock. Ella fijo su atención en el almirante.

-"¿Acaso necesito un representante legal, señor?"- le preguntó en un murmullo.

Él le dirigió una mirada fría- "No lo sé Cadete ¿Hizo algo incorrecto?"

-"Cadete"- Sarek habló -"Le pedí al Almirante que organizará esta reunión porque deseo saber exactamente qué sucedió en esa excursión ¿Cómo mi hijo se cayó por la borda? He escuchado informes contradictorios"- De hecho, al menos dos miembros del club de astronomía afirmaban que Uhura había empujado a Spock al agua, saltando detrás de él. Tres más creían que se había caído y se había agarrado de Spock en el camino. Mientras que uno de los miembros pensaba que ella se había caído y Spock se había lanzado tras ella, un escenario poco probable para Sarek, teniendo en cuenta que Spock no sabía nadar. Las otras personas a bordo, habían oído el chapoteo, pero no habían presenciado realmente el momento en que Spock aterrizó en el agua.

Furiosa y asustada, Uhura miró a Bullock una vez más -"Señor, no veo porqué estoy siendo interrogada"- dijo levantando la barbilla- "¿Por qué el Embajador Sarek tendría ese derecho?"

Bullock frunció el ceño -"Él no lo tiene pero yo sí"-contestó- "Ahora, podemos mantener esto de manera informal, o podría convocar a un comité disciplinario, Cadete. Quiero saber si esto fue una broma que le salió mal, o si realmente quería empujar al cadete Spock fuera del barco."

Uhura miró fijamente sus botas. Ella se había dejado caer deliberadamente, arrastrando a Spock con ella, esperando que él la rescatará para así poder darle las gracias de una manera efusiva y quizás poder congraciarse con él. Pero todo había salido mal. ¿Quién habría pensado que él se hundiría como una maldita roca? Ella había tenido que sacarlo del agua, con la ayuda de otros cadetes. Su intención no había sido que se enfermara, pero maldita sea, ¿Por qué cada vez que intentaba acercarse a Spock algo salía mal?

-"¿y bien, Cadete?"- El tono de Bullock indicaba que estaba preparado para esperar hasta el día del juicio final si se daba el caso.

-"Yo… resbale señor, y en medio del pánico, me agarre del cadete Spock"- termino por decir Uhura, retorciéndose en su interior. Ella odiaba parecer una hembra torpe y tonta, que no podía controlarse, pero mejor eso que ser percibida como una manipuladora. Se obligó a ver a Sarek a los ojos- "No era mi intención lastimar a Spock"-dijo suavemente -"Lo siento mucho, señor ¿Podría decirle eso, por favor?"- intentó hacer que sus ojos se vieran grandes y suplicantes, pero Sarek simplemente la miro con el rostro totalmente inexpresivo.

-"Estoy seguro que Spock sabrá que sus intenciones no eran malvadas"- contestó- "De igual modo, creo que sería apropiado que encontrara a otros individuos con los cuales socializar en la academia. Basándome en lo que mi yerno me ha dicho, sus interacciones con él parecen ser… desafortunadas. Por lo cual le agradecía que se mantuviera a distancia de él."

-"Considere eso como una orden, cadete Uhura" -dijo Bullock en voz baja -"Estoy de acuerdo con el embajador Sarek, otros encuentros con el cadete Spock serían poco recomendables. Su familia ha pedido respetuosamente que retroceda; y ahora yo estoy secundando eso" –Le dio una mirada que había perfeccionado durante años tratando con cadetes- "Estoy seguro que es lo bastante inteligente para tomar la sugerencia que se le ha ofrecido"

Uhura se mordió el labio- "Sí, señor."

-"Bien. Puede retirarse, Cadete."

-"Señor"- Ella giro sobre sus talones y salió de la oficina. Bullock esperó hasta que la puerta se cerrada detrás de ella, para mirar a Sarek.

-"Eso debería cortar el problema de raíz, déjeme saber si hay más problema."

Sarek inclinó la cabeza- "Mi familia está muy agradecida, señor."


-"Jim, no soy una planta en un invernadero."

Jim puso otra manta sobre el regazo de Spock, y puso otro leño al fuego- "Así" –dijo regresando al sofá -"¿Estas lo suficientemente caliente t'hy'la?"

-"Nunca pensé que pronunciaría estas palabras en la tierra, pero estoy demasiado caliente" –Spock se quitó una de las mantas- "Por favor ashaya, ven y relájate, has estado muy preocupado por mi"- mantuvo sus brazos estirados hacia Jim -"Si te preocupa que pueda enfriarme" –murmuró- "podrías mantenerme caliente tú mismo."

Jim no podía oponerse a esa invitación, se hundió en el sofá, envolviendo entre sus brazos a su compañero- "Sigues estando demasiado delgado"-dijo suavemente, mientras frotaba la espalda de Spock.

-"Solamente he estado fuera del hospital por tres días" -Spock contestó conmovido y divertido a partes iguales- "y a juzgar por todos los suministros que has traído, yo estaré obeso al momento de iniciar el siguiente período en la academia"

-"Bien"- Jim enterró su cara en el cuello de Spock- "Te quiero engordar tanto como pueda"

-"¿Así ya no seré atractivo para la cadete Uhura?"- Spock le tomó el pelo suavemente.

-"Esa perra psicópata"-Los brazos de Jim se apretaron en torno a él.

-"Ciertamente"- Spock besó la mejilla de Jim- "pero ella no es ninguna amenaza para ti ashaya."

-"Lo sé" –susurró- "pero creo que es una amenaza para ti."

-"No"- Spock contestó, acurrucándose en el sofá- "Ella no puede tocarnos, t'hy'la. Ella nunca nos tocará."


Nota de la traductora:

Gracias por leer y mucho más por comentar. Saber su opinión alegra mi semana.