Notas de la autora:

Movemos la historia un par de años en el futuro, a un momento significativo en la carrera de Jim.

Desde aquí, la historia estará un poco en paralelo con la película 2009, con algunos cambios importantes, porque pienso que soy más inteligente que Abrams, aunque él consiguió que le pagaran por jugar con estos personajes y a mí no me pagan.

Nota de la traductora:

Si… no estoy muerta, y no… no voy a dejar sin terminar la traducción, necesitaba un descanso de al menos una de mis obligaciones y dado que está estaba tomando mis pocos ratos libres, se llevó las de perder, en fin, lamento la demora, y espero que disfruten el capítulo.

A ver si saben de qué momento importante se trata.


Finding T'hy'la de CMM

(Traducción autorizada)

Capítulo treinta y tres: Cadete Senior

-"Enhorabuena, Teniente Spock" –le felicitó la profesora L'Lyln, una Andoriana esbelta- "Es el primer cadete en recibir una puntuación de 100% en mi clase"- ella le regreso a Spock su trabajo final sobre la teoría de secuencia y evitó sacudir su mano, aunque era obvio que ella se estaba conteniendo- "espero que considere mi sugerencia y someta esta tesis a consideración del diario de física teórica".

Spock inclinó su cabeza- "Ciertamente tomaré en cuenta su recomendación"- contestó serio, sin ver ninguna razón para decirle que el papel ya había sido sometido a la consideración del diario y aceptado. La jactancia era ilógica; la profesora L'Lyln vería el papel cuando recibiera su copia del diario en dos meses.

-"Le deseo gran éxito en su carrera dentro de la Starfleet"-L'Lyln añadió -"Serás un activo muy valioso para cualquier nave."

-"Gracias"- dar las gracias era algo ilógico, pero Spock había aprendido hace tiempo que muchas especies sensibles esperaban tales cortesías sociales, contaban con tales cumplidos, y la concesión de ellos hacia que las conversaciones fluyeran de manera satisfactoria y terminan rápidamente. Ésta era la última clase de Spock, no sólo del día, también de su carrera en la academia. Y estaba impaciente por llegar a su hogar, y su hogar era Jim.

Caminando a través del campus en esta hermosa tarde de mayo, Spock se sentía feliz. Sabía que la felicidad era una emoción abstracta y transitoria, poco fiable en el mejor de los casos y en el peor de los casos peligrosamente adictiva. Sin embargo, si su relación con Jim le había enseñado algo era que no había lógica en negar sus sentimientos. Spock estaba feliz, muy feliz. Su carrera en la academia había terminado, y pronto él y Jim serían asignados a su primera misión en la Flota Estelar, ya sea en una nave o en una Base Estelar. Gracias a las regulaciones de la Starfleet, tenían la garantía de que él y Jim estarían juntos, y eso era todo lo que importaba, aunque Spock sabía que Jim tenía la esperanza de ser asignado a una starship. Lo mejor de todo, es que antes de recibir sus asignaciones tendrían seis semanas libres, y ellos irían a visitar a los padres de Spock a Vulcano. En los dos años en los cuales Sarek y Amanda habrían dejado la tierra, ellos habían estado en contacto frecuente con "nuestros chicos" como Amanda siempre insistía en referirse a Jim y a Spock. Sin embargo, no habían estado de regreso en la tierra, y los horarios de Jim y de Spock habían impedido que ellos viajaran a Vulcano. Era gratificante pensar en ver a sus padres otra vez en persona, y Spock sabía que Jim también estaba ansioso por viajar.

-"Quizás podamos perseguir a T'Pring, y finalmente yo pueda afeitar sus cejas"- le había dicho sólo unos días antes, con esa sonrisa traviesa que Spock tanto amaba. Spock se había visto obligado a dejar de estudiar para su final de geología y besar a Jim para someterlo o al menos intentarlo. Jim era muy difícil de doblegar. Sin embargo, al final el esfuerzo siempre era recompensado.

Los últimos dos años habían sido muy atareados pero satisfactorios. Tanto a Jim como a Spock les había ido muy bien en la Academia. Jim había sido electo presidente de la clase al finalizar su segundo año, y Spock no sólo se había convertido en alférez, de hecho había ganado las franjas de teniente también. Sin embargo, Jim no se quedaba atrás, él probablemente sería promovido después de pasar 90 días de servicio activo. Incluso los arreglos realizados a su vivienda habían demostrado ser un éxito. El primer día en que se habían mudado, Spock sintió ciertos reparos en tener a McCoy viviendo en la otra mitad del dúplex. A excepción de su madre y de Jim, Spock nunca había vivido tan cerca de otro ser humano. Pero Jim se había sentido confiado en que "Huesos" como insistía en llamar al médico, sería un buen inquilino y vecino.

-"Él es lo suficientemente viejo para que nosotros tengamos que preocuparnos por fiestas salvajes, y es un médico cadete, así que nosotros apenas lo veremos a partir de la próxima semana"- Jim había dicho con firmeza- "Además me agrada, y será práctico tener a un médico en la puerta más cercana, en caso de que tenga una reacción alérgica o si Uhura intenta ahogarte otra vez"- Jim no había estado listo para perdonar a la Cadete por su error; Spock dudaba que lograra perdonarla en algún momento. En realidad, Spock entendía los sentimientos de Jim. Si alguien hubiera colocado al ser humano en peligro, Spock habría regresado rápidamente a los instintos guerreros de sus antepasados.

-"Muy bien t'hy'la"-Spock había aceptado -"Si sientes que el Dr. McCoy será un inquilino aceptable, entonces vamos a ofrecerle el espacio."

Y por eso lo aceptaron, por un alquiler que Spock sabía estaba por debajo de la tarifa habitual, pero el corazón blando de Jim había sido tocado por la difícil situación de McCoy, su estado financiero era tal que no necesitaban exprimir cada centavo de un inquilino. Y como de costumbre, los instintos de Jim habían estado en lo correcto. McCoy estaba agradecido por el alojamiento a un precio que su bolsillo podría manejar, por lo que era poco exigente (una vez que el tema de la insonorización adicional a las paredes entre las dos unidades había sido resuelto. Al parecer Jim era muy ruidoso durante el coito; Spock nunca lo había notado, puesto que sus sentidos estaban ocupados de otra manera en esos momentos, pero McCoy les había informado rápidamente que "¡no puedo conciliar el sueño si ustedes dos van a estar cogiendo como conejos con síndrome de Tourette!*" Así, un mortificado Spock había pagado para tener instado al día siguiente el aislamiento acústico adicional).

Jim se había convertido en un firme amigo para el médico; McCoy y Spock también se habían acostumbrado el uno al otro, aunque cada uno de ellos negara cualquier tipo de afecto. McCoy pensaba que "el duende" era francamente hilarante con su lógica, sus rituales y la negación de las emociones, y Spock pensaba que el médico era espantosamente ilógico para un científico. Sin embargo, ambos estaban muy encariñados con Jim, y cada uno habría acudido inmediatamente en defensa del otro, incluso si ambos lo negaban.

Spock llegó a su casa, notando que el jardín de flores que Jim había plantado el otoño anterior estaba completamente florecido. Nunca dejaba de sorprenderle a Spock todo lo que Jim lograba hacer con unos pocos metros cuadrados de tierra; tenían flores y hierbas desde principios de marzo y casi hasta Navidad. De hecho, Jim hacía más que cualquiera de ellos para hacer de esta casa un hogar verdadero, aun cuando McCoy se reía mientras llamaba a su casero humano "la pequeña suzy Homemaker**". Pero la verdad era que Jim tenía un don para hacer cualquier ambiente cálido y acogedor, un don que Spock apreciaba. Él sabía que a dondequiera que la Flota Estelar los enviara, Jim siempre tendría un hogar para él, porque Jim era su hogar.

Spock llegó a la mitad de su casa y escuchó un momento con sus oídos y mente. Jim no estaba allí. Spock sintió decepción por un momento, pero se recordó que Jim tenía una prueba de programación en la Academia, y obviamente la prueba todavía no había terminado. Jim había insistido en tomar los cursos de la carrera de comando y los de informática, llevando una carga prácticamente más pesada que cualquier otro cadete. Sin embargo, como todo, lo había hecho con tolerancia y gran éxito, a excepción de un desafío en particular. Eso era lo que estaba tratando de hacer hoy por tercera vez. Spock había intentado convencerlo de lo contrario, pero Jim estaba determinado, uno de sus rasgos más admirables y de vez en cuando, uno de los más desafortunados.

Spock decidió que no había lógica en sentarse a esperar dentro de la casa a que Jim regresara. Su t'hy'la volvería tan pronto como pudiera, mientras tanto, Spock tomaría un poco de sol y aire fresco, lo cual sería muy beneficioso, luego de haber pasado las últimas semanas estudiando en casa.

Spock fue a la nevera y la abrió, encontrando dentro jugo de naranja natural y frio, de nuevo cortesía de Jim. No importaba cuantas veces Spock le dijera a su compañero que podía beber tranquilamente jugo procesado, Jim aun iba al barrio Chino por lo menos una vez por semana a comprar fruta fresca y cítrica para Spock. Una rara sonrisa apareció en el rostro de Spock al ver la jarra alta. Él debía de haber sabido que aun con lo ocupado que había estado Jim, se tomaría el tiempo para preparar esto para su compañero. Tomo un vaso del armario y se sirvió un poco de jugo antes de caminar a través de la cocina y de las puertas correderas que llevaban al patio trasero, que ambas viviendas compartían. El patio también había sido diseñado por Jim, con un pequeño estanque con peces koi, una cascada artificial que repiqueteaba suavemente sobre las piedras, un montón de plantas y un patio de losas con sillas, un diván y una mesa redonda. McCoy estaba tumbado en una silla, con un vaso en la mano, levanto la mirada en cuanto Spock salió, agitando su vaso de peltre en un saludo perezoso.

-"Bien ¿estás listo?" –le pregunto con el acento de Georgia un poco más grueso de lo habitual.

Spock asintió mientras camina hasta tomar asiento frente al médico –"Lo estoy"- confirmó, mirando de cerca el vaso que el humano estaba sosteniendo, y que parecía tener hierbas verdes creciendo en la parte superior- "¿Qué tipo de bebida es ésa?"

McCoy sonrió -"Es un julepe de menta*** auténtico"- contestó- "Mi tercer vaso, de hecho. Estoy celebrando el hecho de que esos burócratas en el comando han decidido que pueden confiar en mí, y en que no matare a nadie, y me han liberado para poder aterrorizar a la galaxia con mis hypos rápidas y curativas" –levantó burlonamente el vaso en dirección a Spock, vertiendo un poco del contenido sobre sus dedos.

Spock levantó una ceja- "Así que usted ha recibido su comisión."

-"Sip"- McCoy lamió el borbón de sus dedos y tomó otro trago de su vaso escarchado- "Teniente, Comandante Leonard McCoy, de la Starfleet, a tu servicio, señor."

-"Mis felicitaciones"- Spock respondió serio -"Asumía que su dependencia a la bebida y a las hypos impediría una carrera médica en la Flota Estelar. Al parecer estaba mal informado".

-"Ya quisieras, duende de orejas puntiagudas. Estoy autorizado para tratar con todos los miembros del personal de la Flota Estelar, así que sólo deberé esperar a que obtengas una infección de oído; y ahí estaré con un galón de la agua caliente y una hypo cargada."

-"Usted es un ser humano extraordinariamente extraño" -contestó Spock.

-"Deberías saberlo, estás casado con nuestro rey"- huesos le regreso mordaz - "Hablando de eso, ¿Dónde está nuestro honorable presidente de la clase, el chico maravilla de pelo rubio?"

Spock bebió de su jugo- "Él está… volviendo a tomar el Kobayashi Maru."

-"¿Qué?" -McCoy se sentó de golpe- "¿Por tercera maldita vez?"

Spock cabeceó -"Esta… insatisfecho… con los anteriores resultados del examen."

-"Oh, dulce sufrimiento de Jesús"- McCoy se dejó caer dentro de su silla- "¿Nadie le ha dicho nunca a ese muchacho que el Kobayashi Maru es una prueba imposible de superar? Nadie llegará a encontrar una solución para ella, no en la historia de la academia. ¿Qué demonios le hace pensar a Jim Kirk que puede ser el primero?"

Spock dejó su vaso sobre la mesa, y miro al médico- "Leonard, conociendo a Jim Kirk como lo conoces, ¿puedes preguntarte realmente eso?"

McCoy resopló- "Tienes razón, es como intentar detener una lluvia de meteoritos con un paraguas"- se puso de pie- "creo que necesito otra bebida"- echó un vistazo al jugo de naranja de nuevo en la mano de Spock -"Jim probablemente necesitará algo más fuerte que eso cuando regrese"- observó- "Puede que necesite mi equipo de primeros auxilios, probablemente deba pegarle un hypo detrás de sus oídos" -Entró a la mitad de su vivienda, dejando a Spock bebiendo de su jugo, y repasando mentalmente la discusión que él y Jim habían tenido hace cuatro noches, sobre la determinación de Jim de tomar nuevamente y por tercera vez la insuperable simulación de comandos.

-"Ashaya"- Spock había dicho suavemente, mientras él y Jim se encontraban acurrucados juntos en el sofá -"no hay ninguna razón para pasar por esto otra vez."

Jim había empujado su barbilla hacia adelante, un claro referente a su estado de ánimo, como la cola de un gato que se mueve y se encrespa.

-"Voy a descifrarlo"- insistió.

-"Jim, no tienes que "descifrar" la Kobayashi Maru" -Spock le repitió pacientemente- "Esta diseñado como una prueba de carácter y habilidades para la toma de decisiones bajo presión, no como un rompecabezas que hay que resolver."

-"Bien, es una jodida prueba, aunque intentes justificarla de cualquier forma"- Jim le respondió con vehemencia, Spock se apartó levemente, y la cara de Jim se suavizo- "lo siento t'hy'la" -puso una mano en la muñeca de Spock, acariciando suavemente el dorso de la mano- "No quiere decir que este molesto contigo"

-"Lo sé" -Spock deslizó un brazo alrededor de Jim y lo atrajo hacia si- "Sin embargo, tu simulación anterior fue perfectamente adecuada ashaya, y tus calificaciones son excepcionales. No tienes nada que demostrar" -Pero Spock sabía que la calificación no era el punto, él entendía, como quizás nadie más lo haría, qué llevaba a Jim Kirk a querer superar esta prueba.

-"Tal vez no" -Jim inclinó su cabeza para apoyarla contra el hombro de Spock- "Pero solamente es una jodida prueba, y voy a demostrarlo"- lo miró fijamente pensando en el pasado -"No soy mi padre"-dijo muy suavemente- "No creo en escenarios imposibles."

Spock levanto la mirada para ver a McCoy regresar con otro vaso bien frío- "No te envidio"- anunció el humano- "Jim va a estar bastante enojado cuando regrese a casa después de haber fracasado en esa locura de la Kobayashi Maru otra vez."

-"Voy a hacer frente a Jim."

McCoy sonrió- "Sí, estoy seguro. Lo bueno es que estoy a medio camino de emborracharme; así que dormiré lo suficientemente profundo para no ser capaz de escucharlos a los dos gimiendo, aullando y golpeando el cabecero en la cama. No hay insonorización suficiente que pueda amortiguar todo eso" -resopló al ver las puntas de las orejas de Spock volverse verdes, el Vulcano abrió la boca para replicar, pero luego la cerro cuando la puerta trasera se abrió y Jim Kirk apareció, agitando un trozo de papel sobre su cabeza.

-"¡Lo hice!"- se dirigió hacia Spock y se lanzó a sus brazos cuando el Vulcano se levantó de su silla -"¡Lo hice!" -repitió abrazando firmemente a su compañero, sin importarle un demonio que McCoy los viera.

-"Estás bromeando"- Huesos jadeó y Jim se volvió hacia él, con una sonrisa en su cara que podría ser vista desde el espacio.

-"Nop, no bromeo"-contestó orgulloso- "ustedes caballeros, están viendo al primer cadete en derrotar el Kobayashi Maru!"

La noticia se había expandido por todo el campus antes del ocaso. James T. Kirk, hijo del héroe de la Flota Estelar, hijo adoptivo del embajador de Vulcano y cadete de oro de la Starfleet, había derrotado la última simulación del comando. Mientras comandaba el barco de la Flota Estelar en la simulación, Kirk había conseguido deslizarse más allá de la zona neutral y rescatar a la tripulación varada de la nave Kobayashi Maru, logrando superar las últimas tres naves Klingons y regresando de nuevo al lado de la frontera de la Federación. Nadie podía imaginar cómo Kirk lo había conseguido, se suponía que las naves Klingon harían picadillo cualquier nave de la Federación.

Sin embargo, nadie podía discutir el éxito, y Kirk había tenido éxito. El Kobayashi Maru ya no era imbatible.


-"¿Cómo lo hiciste?" –Spock le preguntó por fin, muy tarde esa noche, después de que todos los invitados que asistieron a la fiesta improvisada en su casa se habían ido, y él y Jim se quedaron finalmente solos. Para sorpresa de Spock, Jim no contestó de inmediato.

-"Hace mucho tiempo, había una vieja tradición, en las fuerzas armadas de la tierra"- dijo finalmente- "Era llamada 'no preguntes, no digas****', no se trata de la misma situación, pero creo que podría aplicarse" –le dio a Spock una mirada, cargada con una mezcla de súplica y travesura- "creo que serías más feliz si tienes una coartada creíble ashaya, pero te prometo, que apenas tenga mi comisión en mis manos, te lo diré."

Y con eso, Spock tuvo que conformarse. Jim podía ser asombrosamente obstinado cuando quería, y nadie sabía eso mejor que Spock.


La tarde siguiente, el primer chisme sobre el Kobayashi Maru había sido remplazado por la impactante noticia de que el alférez Kirk había sido llamado ante el rector con relación a la prueba. Nadie sabía lo que estaba pasando, pero los chismes habían comenzado en ese momento.

Jim se cuadró ante el escritorio del Almirante Bullock. Spock había insistido en acompañar a su compañero, por lo que se situó detrás del hombro derecho de Jim. Bullock miró a ambos con el rostro sombrío.

-"Kirk"-dijo por fin- "Sus resultados en el Kobayashi Maru han sido impugnados."

-"Ya veo"- respondió Jim, totalmente tranquilo- "¿Bajo qué argumentos, señor?"

-"El cadete en cuestión, la Cadete Uhura, ha presentado una denuncia"- respondió Bullock- "Ella sostiene que es claramente imposible que hayas superado legítimamente la simulación, y bajo las reglas de la academia, exige transparencia y que pruebes cómo completaste con éxito el ejercicio."

Por supuesto, dejen que Uhura joda mi logro, habían pasado dos años y ella todavía seguía guardándole rencor. Jim dio a Bullock una sonrisa fría -"Estaré encantado de explicarle, señor. Arreglé el ordenador" –respondió todavía calmado- "Cambié el escenario, por lo que la nave pudo evadir las naves Klingons."

-"Tu… Cambiaste el escenario" -Por primera vez en su carrera, Bullock parecía haber perdido por completo el habla.

-"Sí"- contestó Jim -"No me gusta perder."


Nota de la Traductora:

En este capítulo hay varias cosas interesantes que creo pueden resultar intrigantes, así que hago algunas aclaraciones:

*Síndrome de Tourette es un trastorno, caracterizado por múltiples tics físicos y/o vocales. A menudo está asociado con la pronunciación de palabras obscenas o comentarios socialmente inapropiados y despectivos. (vaya nochecita paso McCoy)

**"Suzy Homemaker" son accesorios del hogar vendidos para una muñeca tipo Barbie, de los años 60 llamada Suzy, que era el modelo de ama de casa perfecta para la época.

***Jelupe de menta: es un cóctel alcohólico típico del sur de Estados Unidos (como un mojito), tradicionalmente se emplea menta verde (hierbabuena), bourbon, azúcar y agua, se usa un ramillete de menta fresca principalmente como adorno, para introducir el sabor y el aroma por la nariz. Tradicionalmente los julepes de menta se suelen servir en copas de plata o peltre, que se sostienen solo por la base y los bordes superiores. Esto permite que se forme escarcha fuera de la copa.

****No preguntes, no digas o Prohibido preguntar, prohibido decir (en inglés Don't ask, don't tell) es la expresión con la que se conoce popularmente la política sobre homosexualidad en las fuerzas armadas de los Estados Unidos desde 1993 hasta diciembre de 2010. La ley prohibía a cualquier homosexual o bisexual revelar su orientación sexual o hablar de cualquier relación homosexual, incluyendo matrimonios o lazos familiares. Por otra parte "no preguntar" implica la prohibición que se establece para los superiores de iniciar cualquier indagación o investigación sobre la orientación sexual de los miembros del servicio si no se exhibe el comportamiento prohibido.

En el próximo capítulo, la cosa se pondrá un tanto desagradable para Jim, no les prometeré una fecha de publicación para no quedarles mal.

Besos y gracias a quienes han comentado en este tiempo.