Notas de la autora:

Jim debe hacer frente a la música; Spock debe tomar una decisión, y Uhura debe actuar como… bien, ya saben.


Finding T'hy'la de CMM

(Traducción autorizada)

Capítulo treinta y cuatro: Una Crisis (o quizás dos)

En los dieciséis años que Jim había conocido a Spock, nunca lo había visto verdaderamente enojado. Claro, habían discrepado de vez en cuando, a veces en voz muy alta, por lo menos por parte de Jim. Spock casi siempre recurría a una declaración fría de los hechos seguido por un período prolongado de silencio, roto generalmente cuando uno de ellos iniciaba una sesión de sexo de reconciliación. Spock simplemente nunca se había enojado verdaderamente.

Hasta ahora. Y Jim estaba sorprendido por ello.

-"¿Por lo menos hablarías conmigo?" –le pidió tan pronto como llegaron a la seguridad de su hogar y cerraron la puerta.

Spock se giró como una pantera –"No hay nada que pueda decirte, más allá de expresar mi completa repugnancia por tus acciones"- le gruño- "¡Hiciste trampa en un examen de la Academia de la Flota Estelar!"

-"¡No hice trampa!"- Jim replicó poniéndose rojo- "No hay nada en las malditas reglas que diga que los parámetros de la prueba no pueden ser cambiados."

-"Porque nadie en la facultad podría creer que un cadete se rebajaría a hackear el ordenador de la Academia"- Spock respondió de nuevo- "tus acciones fueron deshonrosas. Decidiste romper las reglas sólo para poder ganar, ¿Cómo llamas tu a eso…?"

-¡"No hay nada en las reglas que diga que un cadete no puede hackear las computadoras de mierda! Sólo porque soy el primero en pensarlo no significa que haya hecho trampa! Supere la prueba, y si no te gusta, si a tu novia Uhura no le gusta; o si a la Academia no le gusta, ¡pueden irse todos al infierno!"

-"¿Y crees que esa dramática declaración solucionará el problema? La Academia está en todo su derecho de expulsarte sobre la base de deshonestidad académica"- le dijo Spock- "¿has considerado siquiera como me sentiría al tener que presenciar eso? ¿Cómo se sentirán mis padres, sabiendo que te criaron para ser mejor que esto?"

Los labios de Jim se tornaron blancos -"Pensé que me amabas"- dijo en voz muy baja- "Pensé que entenderías porqué hice lo que lo hice. Esto no se trata de mi ego Spock. Se trata de cómo son realmente las cosas ahí fuera. Hay demasiadas personas que mueren en la Flota Estelar porque hacen aquello para lo cual los han entrenado, todos como pequeños soldaditos de plomo obedientes. No voy a morir ahí fuera, y lo más importante, no voy a dejar que gente bajo mi mando muera porque estoy más preocupado porque mi puta lápida de mierda diga que era un hombre honorable. Y si todo lo que te importa es tu reputación, y cómo mis acciones se reflejen en ti, entonces yo te he juzgado mal. Estaría a tu lado si robaras un banco, si secuestraras una nave o si mataras a alguien. No me importaría Spock, porque sabría, hasta lo más profundo de mi ser, que lo hiciste por la razón correcta"- Jim sacudió la cabeza -"Supongo que estaba equivocado acerca de lo que tenemos"- Se dio la vuelta y se dirigió a las escaleras.

-"No puedes dar por terminada esta conversación de esa forma"- Spock protestó, y Jim se giró nuevamente.

-"Sí puedo" –respondió simplemente- "Tú no lo entiendes, y yo no voy a estar aquí toda la noche gritándote hasta que lo entiendas. Me voy a la cama. No te molestes en unirte a mí. El sofá es bastante cómodo" –con eso se dio la vuelta y subió lentamente las escaleras, después de un momento, Spock escuchó la puerta cerrarse suavemente, por lo que se sentó en el sofá, sus piernas repentinamente carecían de fuerza, ¿Cómo podía Jim volverse en su contra de esa manera? ¿Acaso no entendía la gravedad de todo esto?

Arriba, Jim se apoyó en la puerta, con las piernas temblorosas, ¿cómo podía no entenderlo? Pensó con desesperación ¿Es que no entiende lo importante que es esto?


Por los próximos tres días, el silencio era ensordecedor. Jim y Spock apenas y ponían los ojos en el otro. Hasta que fuese convocado a una audiencia con un comité examinador, la situación de Jim en la academia estaba en el limbo. La mañana siguiente a su pelea, Spock recibió la noticia de que estaba siendo asignado al USS Enterprise, ahora en reinstalación, como Oficial de Ciencias. Un anuncio que Spock tenía la esperanza de que ocurriera, incluso cuando él había reconocido la falta de lógica en tener esperanza. Deseaba servir al mando del capitán Pike, y sabía que Jim también había esperado ser asignado a la Enterprise, ya sea para el Departamento de Ingeniería o el Departamento de Informática. Ahora eso no ocurriría, por lo menos hasta que concluyeran las acciones disciplinarias. Como compañero de enlace de un Vulcano, Jim tenía el derecho de acompañar a Spock a bordo de la Enterprise con o sin una comisión de la Starfleet; ésa había sido una condición de servicio para todos los Vulcanos desde que la Flota Estelar había sido fundada. Ahora, sin embargo, Spock ni siquiera sabía si Jim querría venir con él y tal vez no debería. Tal vez lo que necesitaban era pasar un tiempo separados. Hace algunos días Spock se habría burlado de esa idea, pero ahora… ¿Cómo habían podido llegar a esto? Por primera vez desde que había conocido a Jim, Spock no sabía qué hacer. Las pocas veces que se habían encontrado cara a cara, Jim parecía mirar a través de él y luego salía de la casa. Spock sospechaba que estaba durmiendo al lado en la mitad del dúplex de Leonard McCoy. McCoy había expresado abiertamente su apoyo a las acciones de Jim.

-"Por el amor de Cristo, no enganchas a un pura sangre a un arado y luego te preguntas por qué él no corta un surco recto"- le había dicho con disgusto. Él había estado sentado en el patio, y Spock se le había unido, esperando contra toda esperanza que Jim los viera desde su ventana y bajara también.

-"Jim no es un caballo"- Spock había respondido con frialdad -"Él es un ser que puede emplear el razonamiento."

McCoy había resoplado -"Es bastante obvio que tú nunca has estado cerca de un maldito caballo, ellos tienen sus propia inteligencia"- le había respondido- "Mira, Spock, yo entiendo que tu mente superior, adoradora de la autoridad, y con esa manera rígida de ver la vida no puede concebir lo que Jim hizo, pero yo lo comprendo, y te digo que él tiene razón. Toda esa idea de que los cadetes de comandos deben ser entrenados para lanzarse directamente a la muerte, es estúpida, y algún día volverá a morderle el culo a la Flota Estelar. Sip, Jim no sólo piensa fuera de la caja, él tira la maldita caja al fuego y luego construye una nueva, ¡pero ésa es la clase de Capitán para el cual quiero servir algún día!" y para McCoy ese fue el final de la discusión.


Era muy temprano, ni siquiera eran las 0700. La puerta principal fue abierta y Jim entró, obviamente procedente de la puerta vecina, donde él había pasado otra vez la noche. Spock estaba en el sofá; aún no se atrevía a subir las escaleras y utilizar la cama que él y Jim habían compartido, donde habían hecho amor tantas veces y dormido en los brazos del otro. Spock había estado despierto durante dos horas y catorce minutos, por lo que se sentó inmediatamente cuando Jim entró en la habitación. El ser humano se detuvo en seco, casi como si le hubieran atrapado a escondidas en un lugar donde se supone no debería estar.

-"Lo siento, te desperté"- dijo Jim con rigidez y la mirada fija en el suelo de parquet.

-"No lo hiciste; No estaba dormido."

-"Oh, Okay"- Jim se dio vuelta, claramente dispuesto a subir las escaleras, pero la voz de Spock lo detuvo.

-"Jim, por favor, tenemos que hablar"- Spock se incorporó, empujando la manta a un lado para ponerse de pie. Reacio, Jim se giró hacia su compañero, haciendo que sus ojos se encontraran con los ojos de Spock, notando inmediatamente que el Vulcano se veía demasiado delgado y cansado.

-"No hay nada que hablar"-respondió con el mismo tono plano- "de todos modos, no tengo tiempo, tengo que estar en la academia a las 0900. La audiencia con el comité examinador ha sido convocada para esta mañana. Tengo que responder ante los cargos de trampa" -Los ojos de Jim estaban rodeados por círculos oscuros, Spock se dio cuenta de inmediato que parecía cansado y tenso-"¿Quieres venir y ofrecer tu propio testimonio para la acusación?"- Spock se encogió un poco y Jim lamentó inmediatamente sus palabras, pero no estaba dispuesto a retirarlas.

-"No"- dijo Spock en voz baja -"Jim, mis palabras fueron producto de la cólera, pero debes saber que no quiero verte deshonrado."

-"Lo sé"- contestó Jim en voz igualmente baja- "Pero todavía piensas que lo que hice estuvo mal ¿no es así?"

Spock nunca le había mentido a su t'hy'la; y él no se atrevía a hacerlo ahora -"Sí"- contestó suavemente- "Pienso que estás equivocado"- Lamentó sus palabras, tan pronto como vio la cara de Jim contraerse.

-"Sí" –respondió Jim- "Eso es lo que pensé. Quédate aquí Spock. Tendré todos los acusadores que necesito" –subió las escaleras, dejando a Spock de pie en medio de la sala, preguntándose por qué su mundo se estaba desmoronando


-"¡Eres el hijo puta más estúpido que he conocido nunca!" –le dijo un enfurecido McCoy a Spock- "¿Cómo pudiste dejarlo ir solo a hacerle frente a eso? Eres su maldito compañero de enlace; tienes derecho a estar allí a su lado, cosa que no estás haciendo, ¿lo dejaste caminar a esa guarida de leones sin nadie que cuide su espalda? Si fuera Jim Kirk, volvería aquí y te mataría, ¡y entonces me divorciaría de ti!"

-"Él… él me dijo que me quedara" -Spock dijo desconcertado, McCoy hizo un ruido de disgusto.

-"Jesús, si vas a estar casado con un ser humano, será mejor que aprendas la jerga" -le contestó- "En una situación como ésta, 'no vengas' significa 'no me dejes ir solo a hacer frente al pelotón de fusilamiento'. Pensé que hablabas estándar con fluidez. Vamos" –agarró a Spock por la parte superior del brazo -"Ve a poner tu huesudo culo en un uniforme y ¡ve a la Academia ya! Si llegas tarde, sigue siendo mejor que no aparecer en absoluto. Él te necesita Spock; no le falles."


Jim se paró firme frente al comité examinador compuesto por cinco personas, sintiendo detrás de él el auditorio repleto de cadetes. La audiencia estaba abierta a los actuales cadetes y a los agentes, muchos de los amigos de Jim (y algunos enemigos) estaba ahí, mórbidamente fascinados por el proceso. Jim había tenido derecho a ser representado por un abogado, pero se había negado. No quería que le asignaran un abogado, él quería, bueno no importaba lo que él quisiera. Si le daban la baja, lo harían por su propia responsabilidad. Había expuesto su caso en la audiencia, hablando sobre los terribles defectos de la Kobayashi Maru, y la idea de que los cadetes debían ser entrenados para aceptar el fracaso.

-"Cadete ¿está diciendo que la derrota no es una posibilidad?"-Esa era la comandante L'Lyln, jefe de Estudios de Astrofísica.

-"No, señora" -Jim contestó respetuoso- "Nadie puede garantizar el éxito. Sin embargo, creo firmemente que enviar en misiones a los oficiales que han sido entrenados bajo la mentalidad del fracaso es una tradición peligrosa".

-"La línea de la cual hablas es muy delgada"- ella observó.

-"Sí, pero es real, y está allí"- Jim mantuvo la cabeza en alto- "Por eso hice lo que lo hice. Nunca tuve la intención de hacer trampa según la definición de la Académica de la palabra. Mi intención era probar un punto y lo logré. Estoy orgulloso de eso señores, sea cual sea su veredicto"- oyó un murmullo tenue detrás de él, los cadetes habían reaccionado a sus palabras, algunos favorablemente y otros no tanto, dependiendo, supuso Jim, de si él era de su agrado o no.

El Almirante Bullock miró a los otros miembros del panel de expertos-"Vamos a retirarnos en este momento, y deliberaremos sobre el caso del cadete Kirk"- anunció a la sala en general, y los espectadores se pusieron de pie al mismo tiempo que el comité examinador se levantaba para salir de la habitación. Jim esperó hasta que la puerta fuera cerrada detrás de ellos, entonces dio un paso atrás y se dejó caer en la silla que le habían asignado.

-"Descansa"- La voz en el oído de Jim fue repentina e indeseada, pero él se obligó a no saltar, ni a darse la vuelta para abofetear a la perra que le estaba hablando, que era sin duda lo que realmente quería hacer. Giró la cabeza para ver a la Cadete Uhura sonriéndole- "Serás un civil en una hora"- continuó- "y entonces tu podrás realizar el largo y agradable paseo de la vergüenza por el campus".

Jim le dio la mejor sonrisa sarcástica que pudo colocar- "Dime Nyota, tus padres nunca se dieron cuenta que al nacer cambiaron a su bebé por un demonio del pantano de Denebian*, ¿o ellos simplemente asumieron que no tenías ningún tipo de personalidad?"

-"Sigue riéndote, Kirk"- le dijo entre dientes- "Estás a punto de ser expulsado del servicio, y no puedes dejar de ser un pendejo desagradable."

-"Bueno, tú debes saberlo bien" –le contestó también entre dientes –"después de todo debes pasar una hora poniéndote maquillaje cada día para que nadie sepa que eres una gran idiota caminando".

-"Cadete Uhura" -Una voz fría interrumpió la conversación- "Creo que según las regulaciones no se les permite a los espectadores hablar con el acusado, y ciertamente no está permitido burlarse de ellos. Así que a menos que quiera tener cargos en su contra…"

Jim levantó la vista para ver la cara de Uhura palidecer, sin embargo, se enderezó rápidamente, entrecerrando los ojos mientras miraba a Spock.

-"No hay problema"- dijo ella- "Puedes hacerle compañía mientras esperan que sea removido de su comisión, alejándote de él" -ella giró sobre sus talones y se dirigió de nuevo a su asiento. Jim comenzó a girarse para ponerse en pie, pero se congeló en su lugar al sentir la mano de Spock descansar sobre su hombro, a la vista de más de un centenar de cadetes y oficiales. Toda una exhibición pública de afecto…

-"No tienes que levantarte, ashaya"- la voz de Spock murmuró -"Estoy feliz de estar aquí a tu lado, donde debería haber estado todo este tiempo."

Jim sintió el calor de la mano de Spock a través de todo su cuerpo, inclinó su cabeza y sintió por primera vez desde que esto había comenzado la necesidad de luchar contra las súbitas ganas de llorar. Una vez que estuvo seguro de no comenzar a llorar como una niña pequeña, se giró en su silla y levanto la mirada para observar a su compañero, que se encontraba a su lado en su uniforme de gala, viéndolo con cariño.

-"Gracias" -Jim susurró- "Pase lo que pase, gracias."

-"Sólo lamento haber llegado tarde"- Spock contestó suavemente, las esquinas de su boca se movieron levemente -"El Dr. McCoy insistió en que debía cambiarme de ropa."

-"Bien, gracias a dios y Huesos por eso"- respondió Jim con una sonrisa- "De haber aparecido con la camiseta de 'la máquina del amor' que te regale para el día de San Valentín y con la que estabas durmiendo…"

-"Jim"- Los agudos ojos de Spock vieron la puerta del salón abrirse, Jim levantó la mirada sorprendido. Suponía que L'Lyln sería comprensiva y sospechaba que Bullock realmente no quería expulsar al hijo de George Kirk. Pero si volvían tan pronto, eso sólo podría significar una decisión unánime, y eso probablemente significaba… Jim tragó con fuerza, decidido a no vomitarse encima delante de dios, Nyota, y los miembros de la Starfleet. Lentamente se puso de pie, sintiendo a Spock retirar su mano y pararse a su lado, sus dedos apenas rozando la muñeca de Jim. Jim tomó una respiración profunda. Haría frente a esto como un hombre.

El Almirante Bullock miró hacia la multitud. Su rostro era impasible, pero su piel estaba pálida.

-"Hemos recibido una llamada de auxilio del planeta Vulcano"- dijo- "Están bajo ataque. Actualmente todas las naves en el muelle espacial se están alistando para responder. Todos los oficiales y cadetes de alto rango serán asignados a las listas de tripulación. Estamos en alerta roja, esto no es un simulacro. Eso es todo"- echó un vistazo a Jim –"Cadete Kirk, su caso será suspendido en espera de la resolución de esta crisis. Sin embargo, eso no lo exonera del deber"

Con eso, él y el resto del comité examinador salieron del salón apresuradamente. En el auditorio detrás de Jim y Spock, los cadetes y los oficiales comenzaron a moverse, encendiendo y comprobando sus vínculos, caminando hacia las salidas en pequeños grupos. Jim dio vuelta y miró a Spock, cuyos ojos estaban abiertos por el miedo apenas contenido.

-"Bajo ataque" -Spock susurró- "Jim, Vulcano no tiene ninguna defensa planetaria. Mis padres… mi gente…"

-"Vamos"- Jim tomó la mano de su compañero entre las suyas- "Vayamos a casa y descubramos qué demonios se está sucediendo."


Nota de la Traductora:

*Denebian slime devil, es una criatura carnívora, que vive en los pantanos de Deneb V, que pueden digerir cualquier cosa desde animales marinos hasta humanos. Pueden variar en tamaños de 10 cm a 1 metro, y pesar hasta 26 kg.