Notas de la autora:
El Capitán Kirk sube al escenario de la historia.
Nota de la traductora:
¡Genial! Cada vez falta menos, estamos a punto de terminar la historia, ¡bienvenidos al penúltimo capítulo!
Finding T'hy'la de CMM
(Traducción autorizada)
Capítulo cuarenta: El surgimiento de James T. Kirk
Jim abrió los ojos y parpadeo ante la brillante luz blanca proveniente de las luces del techo. Su cuerpo entero estaba adolorido como si hubiese jugado cuatro cuartos de fútbol americano, parpadeo otra vez, tratando de hacer que su mente arrancara de nuevo. Había sucedido algo importante, algo realmente importante…
-"¡NERO!"- Jim se sentó de golpe en la cama, maldiciendo cuando varias lesiones musculares se manifestaron en su cuerpo.
-"Maldición Jim, recuéstate"-Huesos estaba a su lado, con una mano sobre su hombro- "Se acabó; Nero se fue."
-"¿Se fue? ¿A dónde? ¿Al infierno?"
-"Lo dudo"- dijo McCoy- "Su nave salió a velocidad warp hace aproximadamente cuarenta y cinco minutos. Según el último informe que escuche del puente, él… al parecer se está dirigiendo a la tierra.
-"¿Y nosotros iremos tras él?"- Jim hizo a un lado las sabanas. Huesos trato de empujarlo nuevamente hacia la camilla.
-"No irás a ningún lado hasta que te revise."
-"Oh, por el amor de Dios, he tenido contusiones más grandes en peleas de bar"- Jim se quitó la mano de encima y se inclinó, rebuscando debajo de camilla sus botas –Ahora, ¿Dónde diablos esta mi uniforme? ¿o vas a hacerme ir hasta allá con mi torpedo de fotón colgando? Porque sabes que lo haré."
McCoy suspiró y rodó los ojos, sabía que cuando Jim colocaba esa mirada terca en su cara, necesitaba un mejor domador que McCoy para detenerlo y el duende ya estaba en el puente –"Iré a conseguirte algo de ropa. Tus suegros están en el puente y ya han tenido un mal día, no hay ninguna razón para también provocarles náuseas."
Spock había ordenado habitaciones para los vulcanos que habían sido rescatados junto con sus padres, pero Sarek había insistido en ir al puente a supervisar las comunicaciones entre el comando, el gobierno de Vulcano, y las naves de refugiados, y francamente con regulaciones o sin ellas, Spock realmente no quería perder de vista a sus padres, no ahora. Había estado muy cerca de perderlos, especialmente a su madre. Ya era bastante malo para Spock tener que dejar solo a Jim, pero sabía que McCoy lo vigilaría de cerca.
Spock pocas veces olvidaba algo, pero este no era un día ordinario. Por lo tanto, cuando ingreso al puente con sus padres a sus costados, se olvidó de la persona que ellos estaban a punto de conocer, el viejo caballero Vulcano se levantó de la silla del Capitán para saludarlos.
Amanda se detuvo en seco, mirando fijamente al hombre que era obviamente más viejo que su marido -"¿Spock?" -su voz fue apenas un susurro, pero esa persona lo escuchó, y sus ojos brillaron con una humedad sospechosa mientras miraba un rostro que no había visto en casi un siglo.
-"Lady Amanda"- Selik se le acerco, tendiéndole una mano- "Entiendo que esto es una… situación inusual"- dijo tranquilo- "pero sus instintos de madre no la han engañado, soy exactamente quién cree que soy… y es un honor extraordinario verla de nuevo."
Ella estiró su mano y apretó la de él- "Spock, hijo mío."
Sarek miró a su esposa y al solemne anciano Vulcano- "¿Spock?"
-"Efectivamente, padre"- el joven vulcano replicó- "Es una historia muy larga."
-"No lo dudo"- Sarek miró a su hijo y al hombre mayor que aún sostenía la mano de su esposa- "Si"- dijo pensativo, mientras arqueaba una ceja –"puedo ver las similitudes. Fascinante."
"Ésa no es la palabra que yo usaría"- pensó Spock, resistiendo la tentación de fulminar con la mirada a Selik, quién aparentemente estaba decidido a hacerse sentir en casa por todas las personas que Spock amaba. El viejo vulcano le dio un último apretón a la mano de Amanda antes de dirigir su atención a su yo más joven.
-"Le estoy devolviendo el comando, señor"-le dijo formalmente, antes de acercarse y agregar en un murmullo bajo- "No pongas mala cara jovencito, eso crea líneas de expresión."
Jim ingresó al puente, para encontrarse con que no estaba sucediendo nada. La nave aún estaba alrededor de la órbita del planeta Vulcano, que aparentemente se encontraba intacto, gracias a todos los dioses por eso. Había un montón de zumbidos de comunicaciones en el aire, y Sarek estaba inclinado sobre la consola de Uhura, sin duda tratando de poner en orden quinientos mensajes de vulcanos aterrados en el planeta, naves de rescate, autoridades de la federación, y refugiados.
Jim vio a Amanda, sentada a un lado con Selik junto a ella. Apostaría que eso fue tan sorprendente que pondría fin a cualquier sorpresa en el futuro, pensó. Le dio una sonrisa rápida y tranquilizadora, pero en ese momento no tenían tiempo para una reunión familiar. Su objetivo estaba en la silla central.
-"Comandante Spock"- Jim exigió- "¿Podría conocer el estatus de la misión?"
Los ojos de Spock reflejaban todo su amor, su preocupación y su alivio, pero su voz se mantuvo calmada y sus palabras se centraron en los hechos- "El planeta ha resultado gravemente perjudicado, sin embargo, parece que debido a la destrucción del taladro, las perturbaciones sísmicas han disminuido. No obstante, aún hay terremotos y erupciones volcánicas en todo el planeta"- por un momento Spock lució afectado- "La estimación del número de víctimas mortales es alrededor de 1 millón de ciudadanos"- dijo en voz muy baja.
-"Lo siento t'h'yla"- La voz de Jim fue igualmente suave.
-"De no haber sido por tus acciones, habría sido mucho peor. Gracias, Jim."
-"Ellos también son mi gente"- contestó Jim- "me complace que nosotros pudiéramos llegar a tiempo"-notó que Uhura los fulminaba a ambos con la mirada y levantó la voz levemente –"¿La nave de Nero?"
-"Ha dejado la órbita"-respondió Spock- "En base a los datos que pudimos recolectar, mi hipótesis es que está de camino a la Tierra. Las defensas de la Federación ya han sido notificadas."
-"¿Qué?" -Jim no podía creer lo que estaba oyendo, había estado seguro que Huesos estaba equivocado; ellos no podían quedarse sentados aquí ¡mientras ese jodido psicópata se acercaba a la tierra!
Spock lo miró, identificando fácilmente la indignación de Jim- "Es la línea de conducta lógica"-le contestó.
-"¡Lógico mi culo! ¡Spock, se dirigen a la tierra! ¡Ya han convertido media docena de naves de primera en chatarra, y puedes apostar tú trasero a que Nero está cabreado porque Vulcano todavía está en órbita! ¿Por qué nosotros no estamos persiguiéndolo?"
Spock arqueó una ceja -"Esto no es un vídeo de la policía, Teniente Kirk"-le dijo rígidamente -"Estoy siguiendo las regulaciones. Además, una sola nave no puede…"
-"Una sola nave salvo Vulcano"- Selik se había levantado y estaba de pie junto al hombro de Jim. El humano le dio una mirada de agradecimiento y luego se volvió hacia su compañero de enlace.
-"Spock, tenemos que ir tras él"- dijo con urgencia- "Tiene a Pike y todavía tiene la materia roja, si llega a explotar esa cosa en la atmósfera de la Tierra..."
-"Teniente Kirk, valoro su consejo, pero no se lo he pedido"- Spock lo corto- "Las autoridades correspondientes han sido notificadas, y nosotros tenemos trabajo que hacer; debemos llevar a cabo las operaciones de rescate, nuestros sensores están monitoreando Vulcano. La Enterprise se quedará aquí. Este es el final de la misión"- Spock se dio vuelta, pero no antes de que Jim lo agarrara por la muñeca, jadeando al sentirse inundado por el miedo, la preocupación y el enorme amor proveniente de él. Jim no siempre podía leer a Spock y menos si su compañero no se lo transmitía directamente, pero ahora había conseguido captar esos desesperados pensamientos."
"No los arriesgaré. No te arriesgaré. No te perderé, no después de que casi lo hice."
En ese instante, Jim se dio cuenta de lo que Nero le había hecho a Spock; le había dado un terrible regalo, el terror. Los padres de Spock casi habían muerto, su compañero casi había muerto y Spock no iba a arriesgar sus vidas, incluso si eso significa la destrucción de la Tierra. Y si la Tierra resultaba destruida por la vacilación de Spock, por haber decidido quedarse atrás ante el temor de perder a su familia, Jim lo conocía lo suficiente para saber que eso lo destruiría, que los destruiría a ambos. Sólo había una cosa que Jim podía hacer y lo hizo.
Jim se irguió en toda su estatura, mientras su mano apretaba la muñeca de Spock.
-"Así que la tierra no importa ¿Verdad?"-le preguntó- "Mientras todo este bien en Vulcano, nueve mil millones de seres humanos pueden simplemente morir, ¿Es eso lo que estás diciendo? Maldita manera de terminar tu primer comando Spock, escondido detrás de vulcano ¡mientras mi gente es sacrificada!"- subió deliberadamente el tono de voz, y todas las personas que se encontraban de guardia en el puente dirigieron su atención a la silla central.
Spock se apartó viendo simplemente al frente, su cara no mostraba ninguna emoción, aunque una débil coloración verde sombreo los huesos de sus mejillas y su respiración se tornó levemente rápida- "Está fuera de lugar, Sr. Kirk"- dijo fríamente- "Estoy al mando, y…"
-"Oh, sí… la raza superior está al mando ¡Ja!"-Jim se movió por delante de Spock y agarró los bazos de la silla, haciendo girar la misma hasta que Spock se enfrentó a su madre- "Mírala, Spock" –le dijo entre dientes- "Mira en sus ojos si es que no quieres mirar en los míos, y dile que vas a dejar que su gente muera. Díselo a ella ¡maldita sea! ¡Eres un miserable de sangre fría! ¡Un monstro de orejas puntiagudas! Nunca te has interesado ni por ella, ni por mí, ni por ningún ser humano ¿lo has hecho?¿¡Lo has hecho!?" -casi le gritó las palabras- "nosotros sólo somos mascotas para ti, ¿no lo somos? ¡Spock, tu nunca has amado a cualquiera de nosotros! ¡No tienes el valor para amar! Sólo eres un cobarde, un desalmado..."
Jim no consiguió llegar más lejos. Una mano salió de la nada e hizo que Jim perdiera el equilibrio y cayera sobre la consola de navegación. Su cabeza daba vueltas y probó la sangre proveniente de su nariz rota, la cual inmediatamente comenzó a inflamarse, sintió los dedos duros como hierros alrededor de su cuello, mientras que la cara de Spock distorsionada por la furia estaba muy cerca de él, estrangulándolo…
-"¡Spock!" -el llamado de Amanda fue sorprendentemente potente, por encima del resto de voces. Jim sintió las manos de Spock soltarlo, así que se dejó caer contra la consola central luchando por respirar, no muy seguro de que le dolía más, si la tráquea lastimada o la nariz rota. Por un momento interminable, él y Spock se vieron el uno al otro, aunque ninguno de los dos veía algo más allá de la mirada triste en los ojos de su pareja. Luego los hombros de Spock se encogieron y dio un paso atrás.
-"Alférez Sulu"- dijo con voz irregular- "Como oficial de guardia, por favor registre que de acuerdo a las regulaciones procederé a relevarme del comando debido a que me encuentro comprometido emocionalmente" –Sin esperar una respuesta, Spock se giró y salió caminando del puente, lejos de su familia y su tripulación, lejos de la vergüenza.
-"Jim"- Selik estaba a su lado, ayudándolo a estabilizarse con una mano por debajo del codo -"Alférez Uhura, llame al Dr. McCoy al puente"- sostuvo a Jim hasta que el humano llego tambaleante a la silla del capitán para sentarse en ella, todavía sin aliento y con el corazón lastimado por lo que había tenido que hacer. Parpadeo, obligándose a enfocarse en Sarek y Amanda.
-"Ve tras él, por favor" -Jim susurró. Amanda asintió y acarició sus dedos contra los de Sarek antes de entrar apresuradamente en el ascensor, que acababa de abrirse para dejar al Dr. McCoy en el puente.
-"Maldita sea Jim; ¿no puedes estar cinco minutos sin que tenga que remendarte?"– Sin embargo, sus manos eran suaves mientras revisaba el rostro de Jim- "Bueno, tienes el hocico roto, eso es seguro. Toma" -abrió su botiquín médico y trabajó rápidamente- "¿Qué demonios sucedió?¿Spock finalmente te puso sobre sus rodillas?"
A pesar del dolor, Jim se rio -"Más o menos"- se sentó cómodamente y dejó que McCoy hiciera lo suyo.
-"Listo"-le dijo Bones al terminar-"Vas a parecer un mapache, pero no tengo tiempo para hacer trabajo cosmético en ojos morados. Al menos ahora puedes respirar."
Jim se sentó erguido y tomó una respiración profunda para evaluar el trabajo de Huesos -"Genial; gracias Huesos."
McCoy miró alrededor del puente y luego habló en voz baja -"Bien, has hecho un maldito buen trabajo"-le dijo- "Ahora es probable que Spock esté en algún lugar chupándose el pulgar y lloriqueando porque te golpeo, y nosotros no tenemos Capitán."
Jim se enderezó en la silla -"Oh, sí lo tenemos"- contestó con voz decidida, y se giró en su silla -"Señor Sulu"- le dijo -"de acuerdo con la promoción de campo del Capitán Pike, soy según los libros de registro el Primer Oficial de la USS Enterprise. Por lo tanto, debido a la indisposición del Comandante Spock, tomo el mando de esta a partir de las 0848 horas. Por favor regístrelo en la bitácora de servicio."
-"Sí, señor"-respondió Sulu. Jim escucho un ligero ruido producido por alguien ahogándose en alguna parte tras él, pero no se molestó en girar la silla para ver cómo Uhura se ponía morada. Ese placer tendría que ser diferido.
-"Muy bien"- Jim se instaló en la silla, la cual se sentía como si hubiese sido hecha para él –"Abróchense los cinturones, vamos a buscar a ese bastardo desquiciado."
Nero se paseaba por el puente de la Narada, observando las lecturas de los indicadores, esperando el momento en que pudieran salir de velocidad warp en el Sistema Solar. Había asentado un duro golpe a Vulcano, tal vez no un golpe mortal, o quizás sí. De cualquier forma, tenía que seguir adelante con su plan de ataque a la tierra. Los seres humanos pagarían, todos ellos debían pagar y pagar, y seguir pagando, hasta que la sangre de la familia de Nero asesinada dejara de clamar por ella. Y si ese clamor nunca se detenía, él seguiría con la matanza, este era un gran universo, repleto de enormes planetas complacientes, tales como– ¿Cuáles eran esas criaturas de la tierra? ¡ah… sí! ovejas. Había planetas repletos de ovejas al matadero y Nero disfrutaría viendo todos y cada uno de esos espasmos mortales. Nunca habría demasiadas muertes, ninguna cantidad de sangre sería suficiente para equilibrar la balanza.
Tocaron la puerta de nuevo, así que con el ceño fruncido, Amanda se levantó del sofá ubicado en la habitación de Spock, donde había estado sentada con su devastado hijo, y se dirigió a la puerta, pulsando el sistema de desbloqueo para que la misma se abriera.
Selik estaba de pie en el umbral- "Lady Amanda"-se inclinó ligeramente- "Perdone la intromisión, pero necesito hablar con mi joven contraparte."
-"Adelante"- Ella entró y cabeceó hacia la sala de estar separada- "Está ahí, pero no sé si puedas conseguir algo de él."
-"Si yo no puedo entenderlo, ¿entonces quién podría?"- le preguntó con una mirada astuta, para luego acariciarle el hombro –"tal vez debería ir y buscar algo de comer, este ha sido un día agotador."
-"Gracias hijo mío"-ella sonrió y le acarició la mejilla suavemente -"Es agradable saber que incluso a tu edad, te preocupas por tu madre"-cuando ella se fue, Selik entró a la habitación de al lado, donde Spock estaba sentado en el sofá mirando fijamente a la nada.
-"Él te provocó deliberadamente"- dijo Selik calmadamente- "Tienes que saber eso, ninguna de esas terribles palabras que dijo son ciertas."
Lentamente, la cabeza se giró hacia él y unos ojos ónix idénticos a los suyos enfocaron a Selik- "Eso carece de importancia"-la voz tranquila de Spock estaba cargada de desesperación- "Levanté la mano en contra de mi t'hy'la, contra el centro de mi corazón ¿Qué justificación posible puedo ofrecer?
-"¿Quizás la justificación es que Jim Kirk es un ser humano terriblemente inteligente que sabe exactamente que botones puede tocar en su compañero?"- Selik sugirió suavemente.
-"Esa no es ninguna excusa"- Spock bajo la cabeza, luciendo mucho más joven de lo que era. Selik se preguntó si alguna vez había sido así de joven.
-"En realidad, lo es"- Selik se sentó junto a Spock en el sofá- "Por otra parte"- continuó con calma- "Creo que te estas aferrando a una idea inexacta. No has roto su enlace por haberle roto la nariz a Jim"
Spock levantó la cabeza, para mirar fijamente al viejo Vulcano- "Lo golpeé"
-"Sí, lo vi"- respondió Selik, mirando a su yo más joven amablemente -"Jovencito, no puedo contarte toda mi vida, no es mi deseo que el universo implosione. Sin embargo, te diré esto. Golpeé a James Kirk, en por lo menos dos ocasiones separadas. De hecho, intenté estrangularlo y me amotiné bajo su comando, robé su nave y a su tripulación en una aventura salvaje hacia un mundo prohibido. Increíblemente, él todavía me amaba cuando la aventura hubo terminado."
Spock miró fijamente a su entrometido doble- "Estás bromeando"
Una ceja gris oscura se arqueó- "Soy un Vulcano"- le dijo Selik sereno- "Nunca bromeo"
-"Pero Jim… mi Jim…"
-"Te quiere muchísimo, vi algunas lágrimas en sus ojos cuando dejaste el puente. Vamos"- Selik se puso de pie e hizo un gesto –"Él necesita tu ayuda. Más que eso, necesita tu amor y tu fe. Vamos."
-"Muy bien"- Spock se levantó de su asiento, aún dudoso- "Creo que probablemente me mandará a un calabozo, pero eso sería lo justo."
El ascensor del puente se abrió y Spock y Selik salieron. Jim se volvió en la silla del capitán para quedar frente a ellos, y el corazón de Spock dolió cuando vio las contusiones, los ojos morados y las marcas alrededor de la garganta de Jim. Pero todo eso desapareció cuando Jim lo miró y sonrío -"Comandante Spock"- dijo tranquilo- "¿Regresando a sus obligaciones?"
Spock dio dos pasos más hacía la silla de Jim- "Sí, señor"-respondió con calma-"Con su permiso, Capitán."
"Sí"- Jim le dirigió una sonrisa- "Vamos a frustrar los planes de algunos criminales."
Nota de la traductora:
En lo personal me gusta que la autora dejara la parte en que Jim provoca a Spock, creo que es una parte esencial de la película y que marca sin duda el surgimiento de Jim como Capitán, también me parece que la intervención de Selik ayuda a que la pareja (sobretodo Spock) resuelva rápidamente esta posible crisis y puedan enfocarse en seguir a Nero. Y a ustedes ¿Qué les pareció?
El próximo capítulo es el último así que gracias por seguir la historia.
