Antes que nada, querría aprovechar esta ocasión para agradecerles a todos su apoyo a esta historia, disculparme por la tardanza y de paso dejar en claro algunos puntos importantes.
En verdad, muchísimas gracias por haber querido apoyar esta historia, la cual desde un principio tuve dudas si subir o no.
Luego, querría ofrecer una disculpa por haber tardado más de un mes en actualizar el fic pero me temo que en estos últimos días he estado bastante ocupado debido a las recuperaciones que he tenido que hacer de los exámenes de la universidad y posteriormente la matricula del año que viene.
Por último, quiero remarcar unos puntos importantes ya que dudo mucho que vuelva a dejar una nota de autor, con la excepción del caso en que se dejen reviews. Antes que nada, esta historia está hecha desde la mera improvisación: por lo que no se alarmen en el caso de que el ritmo llegue a cambiar en un momento determinado. Además, he de advertir que el fic, en sí, no tiene por ahora una extensión determinada por lo que quién sabe cuando terminará. Lo último que cabría por explicar es que los capítulos van a ser bastante variables en cuando a grosor; sin ir más lejos, el anterior a este que solo a constado de la nota de Jane.
Sajonia-Weimar: Gracias por el apoyo, me alegra mucho la tan buena reacción que has tenido ante el fic.
Guest: Bueno, te agradezco tus ánimos y espero que esta actualización te satisfaga.
.
.
.
El vapor de la ducha inundaba toda la sala del baño. No fue hasta unos segundos antes cuando la cortina se descubrió, de modo que se pudiera visualizar la silueta del dios del trueno saliendo y atándose una toalla a la cintura.
Acto seguido, el rubio anduvo hasta el lavabo de modo que tuvo que pasar su mano por el espejo para observar su reflejo y confirmar sus peores sospechas. Una vez que la imagen se disipó y todo estuvo más claro… Lo vio. Estaba hecho un completo desastre.
Su cabello había vuelto a crecer, ahora lo tenía tan largo como cuando se unió con sus compañeros por segunda vez, pero estaba demasiado alborotado y menos cuidado de que le gustaría ya que le tapaba incluso los oídos; la parte de arriba era lo que más le disgustaba, se había formado de manera que parecía que tenía flequillo de niño pequeño. Su barba, la tenía larga claro, aunque parecía que el bello de esa zona había crecido a trozos; tenía un lado de ella más largo que el otro, podía ser aquello o una mala posición de su cara al dormir. Por último, pero no menos importante, su rostro: estaba pálido, como si estuviera enfermo. ¡Un dios enfermo! Pero eso no era lo peor, sino sus legañas. Al menos su físico se encontraba tan escultural como siempre, sin embargo, la postura no parecía tan erguida como siempre; de hecho, el dios del trueno se veían algo encorvado. La última vez que el rubio recordaba haberse visto con esas cosas en los ojos fueron cuando las propias criadas del palacio le enseñaban los principios de la higiene en un hombre.
-(Por Hel… ¿Quién demonios eres tú?)-Se preguntó a si mismo ante aquella revelación. El resto de su cuerpo estaba igual de siempre, pero le asombraba el modo del cual el rostro de una persona podía hacer cambiar como se veía el resto de ella.-(Muy bien, ahora, ¿qué hacemos contigo?)
Esa era la pregunta clave. No pensaba ir a ver a Jane en ese estado. Sí, a lo mejor era algo egoísta, el pensar que podría volver a ella por medio de su aspecto y su físico. El hijo de Odín sabía desde hace tiempo que a la científica siempre le gusto por mucho más que su cuerpo y su atractivo, y viceversa. En cualquier modo, quería hacerlo. ¿Por qué? Podían ser varias cosas: A lo mejor desesperación. Tristeza por la soledad… Reconocer que ya estaba perdido completamente… Lo dicho, podían ser varias cosas.
De cualquier modo, el asunto era meramente ese. Necesitaba un afeitado.
VEINTE MINUTOS DESPUÉS…
Mientras tanto, la morena se encontraba al otro lado de la puerta que separaba al baño con el resto de la casa. A su lado se encontraba un gigante de piedra bastante peculiar acompañado de su amigo larva.
Al ego de Valquiria le costaba bastante reconocerlo, pero en verdad Korg había sido bastante útil durante todo el tiempo en el que se conocían. Llegaba a ser un buen líder hasta cierto sentido, y un guerrero muy valioso a la hora del conflicto. Había ayudado a su pueblo a pesar de no tener ninguna obligación de hacerlo, y había permanecido al lado de ellos durante el momento en que huyeron de Asgard hasta que había llegado a la tierra.
-"Entonces… A ver si lo he entendido bien."-Llamó el rocoso a la morena.-"Thor y esa tal Jane se conocieron cuando su padre, el que le mintió sobre su hermano y su hermana, le desterró a este planeta. Luego se enamoraron pero él tuvo que regresar a a Asgard, aunque un año después tuvo que regresar para luchar contra su hermano de nuevo y su ejército Chitauri. Después paso otro año y se volvieron a reencontrar cuando una especia de gema mágica invadió el cuerpo de Jane, Thor se la llevó a Asgard para que la trataran pero su madre murió y más tarde tuvo que combatir más tarde contra elfos oscuros. Loki murió pero no, Odín fue expulsado de su reino, Thor y Jane al fin estuvieron juntos pero las cosas no salieron bien y terminaron. Y… Y ya está, ¿no?"
-"Pues sí. Basicamente."-Respondió la guerrera, algo impaciente.
-"'Y ahora, ella le ha escrito una carta para decirle que quiere volver a verle. Es una buena noticia, entonces."
-"Eso es discutible…"-Habló la morena con un tono que resonaba a cierta frialdad.
Como consecuencia, Miek emitió un gemido que pareció una resignación en forma de pregunta. O al menos así lo entendió Korg…
-"Tienes toda la razón, Miek. ¿Por qué no quieres que vaya a verla?"-Inquirió Korg.
Vaquiria resopló como primera respuesta. Sabía exactamente qué contestar, pero seguía sin ser fácil tener que admitir la realidad. La realidad de cómo se encontraba en verdad el rubio.
-"Porqu…
La morena fue incapaz de terminar de hablar a causa de como la puerta del baño se abrió de improviso, liberando un poco del vapor que todavía almacenaba la sala. Acto seguido, el dios del trueno apareció con un aspecto más limpio y cuidado.
Su barba había sido bastante recortada, mucho más de lo que estaba cuando todos se conocieron, permitiendo que su rostro estuviera más despejado y haciéndole ver bastante diferente. Por otro lado, su peinado había sido recortado en demasía, al ver como las puntas rubias apenas rozaban su nuca y no se extendía más allá de su cuello.
Sin duda alguna, era como ver la personificación del "antes" y " el después".
-"Wow… En verdad se nota la diferencia."-Afirmó Korg, siendo incapaz de contener su asombro.
-"G-Gracias… He pensado que para un encuentro así, iba a ser mejor una imagen conocida."-Explicó el rubio la razón por la que había optado por ese estilo. Supuso que la apariencia que tuvo en su primer encuentro con Jane podía despertar buenos recuerdos.-"Bien. Supongo que ya es h…
-"Espera."-Sentenció valquiria, deteniendo al rey de Asgard al poner una mano delante de él.-"Mira, Thor… Puedo comprender que estés bastante emocionado ahora mismo, ¿eh? Pero, sinceramente, tal vez deberías pensar en si este es el momento adecuado para reencontrarte con tu… amiga."
El rubio no pudo sino expresar con su rostro toda su confusión. Ella estaba tratando de hacer que no fuese a verla. ¡Ella! ¡Su amiga, quien debería estar apoyándole con todo esto!
-"No me lo puedo creer… ¿En serio? ¿Por qué no va a ser el momento adecuado?"-Respondió con enojo Thor.
-"Mira, no estás en condiciones para presentarte en un encuentro tan emocional. Estás… Estás… ¡No estás bien!"
El dios del trueno se limitó a retroceder y apoyar su mano sobre la pared más cercana.
-"¿Sabes qué es lo que más me duele? No que me sueltes todo esto, sino que seas tú. ¡Tú, Valquiria! ¡La persona menos indicada que menos puede dar consejos sobre como superar el dolor y controlar las emociones!"
En cualquier otra situación, muy posiblemente ella habría respondido ante aquella sentencia con un derechazo directo a la cara del rubio. Lo que en ese instante se lo impedía era que sabía que no era Thor quien hablaba, sino su estado mental.
-"Thor, mírate. Te mueves como si fueses un anciano mortal. Hay noches en las que te las pasas en vela y días en los que duermes casi diecisiete horas. Apenas comes algo o hablas con alguien que no seamos nosotros. No trato de decirte que esto es un error… ¡Trato de decirte que estás hecho una completa mierda y que intento que no vayas a hacer el ridículo!"
-"¿De qué manera voy a hacer el ridículo según tú, a ver?"
-"Muy sencillo. Ha sido recibir esa carta y parece que ya has comenzado a fantasear como un adolescente."-Hablo la morena con un poco más de furia en su voz.
-"No me comporto como un adolescente…"
-¡Claro que sí lo haces! Estas yendo ahí con el pensamiento de que ella quiere volver contigo, pero, ¡¿te has preguntado qué harás si quiere otra cosa?!"
El dios del trueno fue incapaz de responder, ya que se acabó por darse cuenta de que su amiga tenía razón. ¿Y si realmente Jane no quería volver con él? Estaba actuando como su joven yo haría, creyendo que al verla iba a caer rendida a sus brazos.
-"Thor, por favor, hazme caso. Quédate aquí y…
Sin embargo, una vez más, la guerrera fue incapaz de acabar lo que decía. Su rey había empezado correr. Si la puerta de la cabaña no hubiera estado abierta, es muy posible que la hubiese atravesado. En la lejanía, ya podían visualizar como el dios atormentado se iba perdiendo entre las casas del pueblo, seguramente sin importarle la vergüenza que suponía el que sus súbditos le vieran así.
-"Maldito cabezota."
-"¿Deberíamos seguirle?"-Inquirió Korg, quién había optado mantenerse junto con Miek fuera de la anterior conversación.
-"¿De qué serviría? No podemos hacer nada por frenarle. Por lo menos sabemos adónde va a ir, eso es algo."-Respondió Valquiria, agotada por solo pensar en cómo iban a ser las siguientes horas.
-"Oye, ahora que lo pienso… No se ha llevado el Destructor de Tormentas."-Dijo el gigante, observando como la poderosa arma había quedado abandonada. Por lo visto desde hace algún tiempo.
