Muy buenas a todos.

Soy consciente de todo el tiempo que ha pasado desde la última actualización del fic. Y también soy muy consciente de todo lo que ha ocurrido en el mundo desde ese entonces; y seré sincero, sigo sin creérmelo, ha sido un claro momento en el que la realidad ha superado con creces a la ficción. De hecho, este es el primer fic que actualizo desde que ocurrió la pandemia. Espero que a todos vosotros os haya ido muy bien en estos tiempos tan difíciles que nos ha tocado vivir, y desde aquí os mando mis mejores deseos para este 2021.

En lo referente al fic, espero que os guste este capítulo que he realizado a modo de flashback. En serio, voy a intentar que estos periodos de hiatus no se repitan más y que este fic se pueda terminar por lo menos antes de la película de Thor: Love and Thunder, la cual tengo que decir que tengo muchísimas ganas de ver, en especial por todos los temas que se dicen que se van a tratar en la película. Tan solo espero una cosa y es que sepan retratar bien a Lady Thor y no la conviertan en una versión de Capitana Marvel 2.0 (No sé cual sea la postura del fandom sobre este tema, pero la verdad es que yo encuentro bastante odioso al personaje).

Sin nada más que decir, ¡feliz Año Nuevo por adelantado a todos!

Sakura1234567890: Sé que ha pasado tiempo pero gracias por tu comentario. Ojalá las emociones de este capítulo no te hagan sufrir.


(2016)

Incapaz de conciliar el sueño, a Jane no le quedó más remedio que permanecer despierta mientras su amado dormía plácidamente.

La científica no pudo evitar sonreir ante aquella vista. Un hombre como él, siendo tan alto y tan imponente como era, se veía demasiado lindo cuando dormía, casi como si tratara de un niño pequeño.

En verdad el dios del trueno traía el descanso más que merecido. A la física todavía le sorprendía todo el esfuerzo y atención que le había dedicado a aquel día. Desde el inicio de la mañana hasta a aquel momento no había parado de cortejarla: desayuno en la cama, paseo por la ciudad, almuerzo preparado por el mismo, baño de esponjas, cena y película… Había preparado absolutamente hasta el último detalle.

A fin de cuentas, aquella había sido su promesa, tras más de un mes fuera, Thor le juró que aquel día sería más que maravilloso.

Todavía esbozando una sonrisa, la mujer se limitó a acariciar con su mano el rostro de aquel dios.

Ante su incapacidad para dormir, la científica optó por vestirse y acercarse al baño sin hacer mucho ruido para no despertar al rubio. Una vez allí, todo cambió cuando observó el espejo y vio su reflejo en él. Acto seguido el rostro de la castaña cambió repentinamente, lo que hasta el momento había sido una sonrisa llena de felicidad se convirtió rápidamente en expresión que no hacía sino mostrar tristeza y suma melancolía.

Fuera cual fuese el viaje que había tenido en aquellos escasos segundos o aquello que hubiese visto en el espejo, ya no importaba. La decisión estaba tomada.


A LA MAÑANA SIGUIENTE…

El hijo de Odín se levantó de la cama con bastante energía pero al mismo tiempo extrañado de no encontrar a su amante en la cama junto a él. Tras vestirse, emprendió el camino hasta el salón para ver si la encontraba y planificaban qué iban a hacer aquel día.

-"¡Hey! ¿Jane? Había pensado que tal vez hoy podr-"

El rubio fue incapaz de continuar su oración a causa de que aquello que encontró en el salón le dejó sin aliento alguno y en completa estupefacción.

Allí, sobre el sofá que decoraba la habitación, se encontraban dos maletas que habían sido llenadas hasta casi los topes. Y, al lado de estas, a la propia Jane ya vestida para salir. Ante la presencia del dios del trueno, a la científica no le quedó más remedio que incorporarse y dirigirse hacia él con la misma expresión que había mantenido desde que salió del baño en la madrugada.

-"¿Qué… Qué es esto?"-Inquirió el rubio con cierto temor en su voz.

-"Temía que no te fueras a despertar a tiempo. Voy para el aeropuerto, mi avión sale en media hora. Voy a vender el apartamento, pero creo que podrás quedarte aquí durante el próximo mes y medio si lo deseas. Había pensado que…"-La voz de la castaña fue detenida en el momento en el que el hijo de Odín se acercó a ella y la tomó de los brazos.

-"Jane… Por favor, ¿qué ocurre?"

La susodicha no pudo sino seguir mirando al dios mientras las lágrimas comenzaban a acumularse en sus ojos y sentía como su espíritu se rompía.

-"Creo que debemos terminar…"

Tras aquellas cuatro palabras que derribaron al rubio como si de lanzas sagradas se tratase, Thor se sentó en el sillón tratando de negar aquella realidad que le había tocado vivir en aquel momento.

-"Pero… Pero… Yo creí que estábamos bien."

-"Sí, lo sé, yo también lo pensaba. Pero anoche me di cuenta de que no podemos seguir así, bajo la falsa creencia de que el amor a distancia entre nosotros puede funcionar. Lo llevamos tratando años, pero recién ahora soy consciente de que si seguimos así solo nos vamos a hacer daño."

-"Jane… Por favor… ¿Por qué no hacemos un viaje, eh? Vayamos a algún lugar y olvidémonos de todos nuestros problemas."

-"Los problemas no estarían esperando para cuando regresásemos, Thor."

Antes de que el hijo de Odín se dispusiera a decir algo más, la física puso una de sus manos sobre la mejilla del Dios, consiguiendo tranquilizarle por completo.

-"Thor, por favor… Ayer fue un día fantástico, no lo cambiaría por nada del mundo, no cambiaría nada. Hazme este último favor, que el final sea tan agradable como el principio."

Finalmente, el rubio terminó por comprender, y mientras su mente se relajaba y su ánimo se iba viniendo abajo poco a poco, no pudo evitar complacerla con la mejor sonrisa fingida que podía realizar a aquella mujer a la que había amado tanto y quien había significado tanto para él.

-"Sabía que si al final las cosas no funcionaban sería por mi culpa."

-"Por favor… No digas eso."-Replicó con cariño la científica.-"Estas cosas le pueden pasar a cualquier. No ha sido culpa tuya ni mía."

-"Sí… Simplemente no entiendo porque nos ha tenido que tocar a nosotros."

Como respuesta ante aquel lamento, Jane decidió corresponder al dios con un beso que, aunque no fuese tan apasionado como el primero que se dieron, sí sería el reflejo de todo el amor que se habían procesado el uno al otro durante todos aquellos años.

-"Hazme un favor, cuídate…"