Bienvenidos! Esta será una historia corta, trataré de mostrar la reacción y los sentimientos de Sehrazat al conocer a Onur. No tengo previsto un número específico de capítulos, pero no serán muchos. Espero que les guste!
De aquí en más…
Sehrazat sintió que temblaba levemente cuando Nurayat, la secretaria de presidencia, la hizo pasar a la oficina de don Onur…
Recordó todo lo que Bennu le había contado sobre él y se sentó en la silla en la que la mujer le indicó y dejó su cartera en la de al lado.
La asistente le dijo que, en unos minutos, don Onur estaría allí para entrevistarla y ella asintió y trató de sonreír. Solo le salió una mueca, realmente estaba muy nerviosa.
Se quedó en silencio, observando la oficina bien decorada cuando escuchó que la puerta se cerraba a sus espaldas…
Trató de relajarse, sabía que esa entrevista era tan importante que a ella le resultaba vital que don Onur tuviera una buena impresión…
Se distrajo observando todos los detalles de los objetos sobre su escritorio y entonces escuchó otra vez la puerta.
-Buenos días…- escuchó ella y cuando giró la vista, sintió que un par de ojos claros, los más expresivos que había visto jamás, la atravesaban… su perfume era intoxicante, debía recuperar la calma urgentemente…
-Buenos días, don Onur…- le dijo ella y esbozó una leve sonrisa, más de cortesía que de ánimo.
Le sostuvo la mirada un par de segundos interminables y luego bajó la vista. Permitiéndole a él que siguiera su observación.
Finalmente, él se dirigió a su escritorio y se sentó. Sehrazat se atrevió a volver a mirarlo. Esta vez se sentía más confiada.
-Espero que todo lo que dice aquí y todo lo que me dijo Bennu sea cierto…- dijo y Sehrazat sintió un escalofrío recorriendo su espalda.
-Por supuesto que lo es…- dijo solamente y él se perdió en sus ojos, desafiante.
-Veremos…- le dijo y sonrió.
-Así es…- le contestó.
-¿Por qué Binyapi?
-Porque me gustan los desafíos… porque estudié mucho y me gustaría poder hacer una diferencia en mi profesión…- su voz parecía más calmada de lo que ella estaba.
-¿Se siente a la altura?
-Mucho…
-Me gusta que sea confiada… señorita Sehrazat…- dijo y otra vez se perdió en sus ojos.
-Me alegra… lo soy… sobre todo en mi profesión…
-¿Tiene impedimentos para dedicarse por completo a este trabajo?
-No los tengo, señor…- dijo ella sin pensar demasiado, sabía que ese era un requisito excluyente.
-Dedicación full time…- dijo él.
-Así es… soy casi obsesiva con mi trabajo…- dijo y él sonrió otra vez.
-Entonces tiene lo necesario…- le dijo él asintiendo y extendió su mano- bienvenida…- agregó y cuando Sehrazat le dio la mano, sintió una electricidad que la hizo estremecerse.
-Muchas gracias…- logró decir.
-Por supuesto que estará a prueba un tiempo, son las reglas…
-Está bien…-dijo y se mordió el labio, concentrada en lo que él decía.
-¿Está al tanto de las normas de trabajo?
-¿Se refiere al horario, las presentaciones, los viajes?
-Me refiero a que solemos formar equipos de trabajo, parejas…
-Me temo que no… pero me adapto…
-Pues bien, porque yo la estoy entrevistando porque trabajará conmigo… hace meses estoy buscando a una arquitecta que se ajuste a mis expectativas…
-Confío en que podré ajustarme…-dijo ella y él asintió.
-Me reportará directamente a mí… y comenzará a trabajar ahora mismo…
-Muy bien…- Sehrazat se sentía temblar por dentro ante cada palabra de él.
-Aquí tiene…- dijo él entregándole una carpeta- necesito que se familiarice con este proyecto… mi secretaria le indicará donde instalarse y la llamaré al final del día para que me explique sus ideas sobre el tema…
-Está bien…- dijo Sehrazat y cuando se puso de pie, él no pudo evitar mirarla.
Él tomó el teléfono y habló con su secretaria…
-Se trata de un proyecto muy importante…- le dijo mientras sus ojos paseaban descaradamente por ella.
-Muchas gracias…- le dijo ella y él giró la cabeza, mirándola de costado, sin comprender-por darme esta oportunidad…- dijo y giró para irse.
Sintió la mirada de él en ella y caminó hacia la puerta.
-Sehrazat…- lo escuchó decir y giró para mirarlo.
-Dígame…
-No me defraude…- le dijo y ella sonrió.
-No lo haré…- dijo sintiéndose más confiada- confíe en mí…
-Espero que entienda que lo estoy haciendo…- le dijo y ella asintió y volvió a sentir su mirada intensa en su cuerpo antes de irse.
Sehrazat sintió que sus piernas temblaban un poco cuando logró salir de la oficina de presidencia. Nurayat la acompañó hasta la oficina en donde Bennu la recibió con un abrazo tierno.
-Aún estás temblando amiga…
-Lo sé… pero ya está…- le dijo y sonrió.
-Me hace muy feliz por ti… y estoy segura de que don Onur estará complacido contigo… hace meses que busca una arquitecta a su medida y tú lo eres, estoy segura…
-Sí… me lo dijo…- dijo ella y se mordió el labio.
-¿Qué te pareció?
-Es… un poco intimidante…- dijo y Bennu sonrió.
-Lo domarás, amiga… con tu sencillez y buen gusto… don Onur caerá a tus pies…
-No necesito otra cosa más que trabajar...- le aclaró Sehrazat.
-Pues… no me refería a otra cosa… ¿por qué creíste que sí?
-Pues… no lo sé…- dijo y se sonrojó.
-Hay que reconocer que el hombre tiene unos ojos increíbles…
-Los tiene… y además está su perfume…
-Mmm si… bueno, amiga… trabajar con él será un placer, no puedes pedir más…
-Así es…-dijo y abrió la carpeta y se puso a mirar el proyecto.
Bennu la dejó trabajar en él y con el paso de las horas, Sehrazat pudo tener una idea clara de lo que haría con él y dibujó unos bocetos para poder explicarle mejor…
Golpeó la puerta de presidencia 10 minutos antes de que terminara su horario normal de trabajo y cuando entró, al escuchar la voz de don Onur, lo vio mirándola con expectativa…
-Pensé que no vendría…- le dijo con franqueza.
-Lo siento, me demoré haciendo unos bocetos… quería terminarlos para poder mostrarle…
-Venga aquí…- le dijo y ella se acercó y él se levantó y trasladó una de las sillas para que pudiera sentarse a su lado…
Ella desplegó un par de papeles sobre el escritorio y don Onur abrió los ojos algo sorprendido…
Comenzó a explicarle lo que había pensado y él la observó de cerca. A pesar de que Sehrazat no perdió su concentración, pudo percibir la mirada intensa de él y cuando terminó de hablar, giró la cabeza hacia él y humedeció sus labios inconscientemente…
-¿Qué le parece? - le preguntó y casi se queda sin aire cuando él se quedó mirando sus labios durante unos segundos.
-Increíble… me ha sorprendido…- le dijo él y cuando ella sonrió, satisfecha, podría haber jurado que él se había inclinado hacia ella, deseando besarla.
-Me alegra…- logró decir y él asintió, sonriendo con más confianza.
-Vaya a descansar… la estaré esperando mañana…- le dijo y cuando ella se levantó e intentó acomodar la silla, él se lo impidió, apoyando su mano suavemente sobre la de ella- yo me encargo…
-Bien…- dijo ella algo afectada por el contacto- hasta mañana…
-Hasta mañana…- dijo y salió.
Sehrazat murmuró un "hasta mañana" a Nurayat, que le contestó con cortesía y volvió a su oficina para buscar sus cosas. Por suerte Bennu ya se había ido. Intentó reponerse mientras juntaba sus cosas y se ponía su abrigo.
Cuando salió, sintió en el ambiente el aroma del perfume de don Onur y entrecerró los ojos, miró hacia la escalera y lo vio bajando. Sonrió sin poder evitarlo. Esos ojos serían una tortura cada día de su vida… y ese perfume… una perdición…
Levantó su mano, la que él había rozado apenas hacía unos minutos y se la acercó a la nariz… cerró los ojos y sintió su corazón acelerarse… hacía demasiado tiempo que no se sentía así…
Bueno, espero que la hayan disfrutado. Gracias por leer!
