Capítulo 3

Un par de semanas después, la relación laboral de Sehrazat y Onur se había afianzado. Dos o tres veces, Onur le había ofrecido quedarse después de hora con ella, acompañándola para que pudiera terminar el proyecto de Dubai, porque tenían urgencia en presentarlo…

Sin embargo, ella se había negado sistemáticamente, se sentía demasiado afectada cuando él estaba cerca y sabía que no podría trabajar bien, al menos hasta terminar ese proyecto, que era el primero…

Ese día, ya bastante tarde, Sehrazat se acercó a la oficina de él para llevarle los últimos arreglos al proyecto, así le dejaría libertad para poder irse a descansar y ella tal vez se quedaría un rato más…

Nurayat ya se había ido y la puerta estaba entreabierta…

Ella se acercó sin hacer ruido, escuchó que él hablaba, seguramente por teléfono y cuando estaba por golpear, se quedó escuchando para no molestarlo…

-… pero no puedo dejar de pensar en ella… todo el tiempo busco excusas para estar cerca…- dijo y Sehrazat sintió que su corazón podría delatarla allí, detrás de la puerta- me da mucha gracia haber sido siempre quien se rebelaba contra las mujeres, quien las creía a todas iguales… ella es distinta...

Sehrazat se quedó allí y pensó en si debía golpear la puerta e interrumpir esa confesión con quien fuera que estaba hablando don Onur, seguir escuchando o irse, para dejarlo en libertad y que pudiese seguir sincerándose…

-… pero lo peor de todo es que cada vez que ella me mira, siento que podría pasarle lo mismo…- dijo y Sehrazat se mordió el labio y optó por irse, era lo más sano, así podría reponerse y pensar…

Como si pensar fuera tan fácil a esa altura. Sehrazat primero tuvo que calmar los latidos de su corazón, tratar de concentrarse en lo que le diría a don Onur cuando se vieran y sobre todo, tratar de disimular la indiscreción de haber escuchado esa conversación de él…


Un rato más tarde, cuando había logrado distraerse con lo que hacía, escuchó un ruido que venía desde la puerta y miró sobresaltada a Onur que se había asomado…

-Lo siento…- dijo al verla inquieta.

-Estaba algo distraída con el…- dijo y recordó las palabras de él- con el trabajo…

-Por eso me disculpo… no quería molestarte… creí que vendrías a mostrarme el proyecto…

-Fui… hace un rato… creí que estaba ocupado y decidí esperar un rato más- dijo y de inmediato se arrepintió, se estaba poniendo en evidencia- me entretuve con lo que estaba haciendo…

-¿Viniste?

-Sí… escuché que hablaba por teléfono y me fui…

-Entiendo…- dijo y sonrió levemente.

-Si quiere ver el proyecto, aquí lo tengo…

-¿Quieres un café?

-¿Usted quiere? Puedo servírselo…

-Me tomaría uno… contigo…

-Está bien…- dijo ella y cuando se levantó, pasó a su lado para dirigirse a la cafetera.

Él le hizo un comentario del proyecto y cuando ella giró para entregarle la taza, él se perdió en sus ojos. Estaba cerca, pero no tanto como para incomodarla…

-Estaba pensando en pedir algo de comida y quedarme a acompañarte…

-No es necesario…- dijo y creyó escuchar sus palabras cuando había dicho que buscaba excusas para estar con ella.

-No tengo nada que hacer… además, disfruto de verte trabajar…

-Me controla…- se defendió ella, tratando de cambiar la dirección de la conversación

-No realmente…- dijo y ella sintió su corazón agitarse cuando él miró sus labios y tomó un sorbo de café.

-No se preocupe… no me quedaré tanto tiempo más…

-Entonces podría invitarte a cenar… ¿qué te parece?

-No hace falta, no se preocupe…

-Sehrazat… ¿acaso te ofendí? Sabes que intento construir una relación laboral positiva contigo…

-La tenemos don Onur… lo sabe…

-Sin embargo, a mí me parece que me pones límites, todo el tiempo y me siento un tonto buscándote para que confíes en mí…

-Lo único que intento es mantener la distancia que corresponde entre nosotros… usted es mi jefe…

-Así es… pero es no quita que podamos tener una buena relación… yo no digo que seamos amigos, eso sí sería mezclar las cosas, pero si te invito a cenar o te ofrezco de acompañarte, por favor no te niegues… porque lo haces sistemáticamente… ¿acaso te caigo mal?

-¿Cómo dice eso? - dijo ella y casi sonrió ante la ocurrencia, ella tampoco podía decirle que se sentía incómoda por las sensaciones que él provocaba en ella y la conversación que había escuchado.

-Bueno, vayamos a cenar entonces…

-¿Tal vez mañana? Hoy no pensaba comer, pensaba solo tomarme un té… fui a almorzar con Bennu y comí demasiado…- inventó.

-Conozco un lindo lugar de camino a tu casa… podríamos ir a tomar un té allí…

Sehrazat lo miró sin poder rehusarse, ya no sabía qué excusa inventar y la realidad era que tampoco era tan grave aceptar una invitación de él…

-Está bien…- dijo y cuando lo vio sonreír, sintió que sus piernas se aflojaban.


Le mostró lo que había avanzado con el proyecto y luego salieron hacia el lugar que Onur le había dicho…

Se sentaron en una mesa apartada, que tenía una hermosa vista de la noche de Estambul y ella volvió a verlo sonreír.

-¿Por qué eres tan desconfiada? - le dijo en tono algo de broma, para ver qué le decía ella.

-Supongo que la vida me hizo un poco así…

-Pero seguramente piensas que algún día, podrás confiar en la persona indicada…

-Algún día, sí…- dijo y sonrió, bajando la vista, se sentía en evidencia.

-Bueno, yo te pido un poco de confianza…- dijo y ella tragó saliva, creyendo que él se animaría a decirle lo que sentía- será mejor para las largas horas de trabajo que deberemos pasar… además están los viajes…

-No he viajado mucho…- dijo ella y él se perdió en sus ojos.

-Conocerás un montón de lugares maravillosos… ya verás…- dijo y ella suspiró.

-Don Onur…

-No digas nada, Sehrazat… - dijo y ella supo que tomaba coraje para decirle lo que sentía- estoy aprendiendo a acostumbrarme a tu forma de ser, a tu belleza, a la forma en que hablas… es difícil para mí no mezclar las cosas, sobre todo sabiendo que no hay nadie en tu vida…

Ella se quedó mirándolo sin saber qué decir, temía una confesión y esa lo había sido. Bajó la vista. De repente tenía ganas de perderse en sus ojos y permitirle todo… incluso animarse y probar esos labios tan tentadores…

Debió humedecer los suyos en forma inconsciente porque lo pescó mirándolos e inspiró hondo…

-Don Onur…

-Se que sería complicado, e inconveniente… pero aprenderé a manejarlo… espero que puedas comprenderlo…

-Lo comprendo…- dijo ella e intentó sonreír con franqueza, más allá de la incomodidad, se sentía agradecida de su sinceridad.

Tomaron el té hablando de cosas de trabajo, para poder volver a la confortable charla que los mantenía a salvo y cuando decidieron irse, él insistió en acercarla a su casa…

Al llegar a la puerta de su edificio, Sehrazat sonrió con cortesía y lo saludó para bajarse. Él apoyó una mano sobre su brazo para llamar su atención y ella giró para mirarlo…

-Perdóname por tanta sinceridad… realmente no sé por que lo hice, pero siento que hice bien…

-No se preocupe… lo entiendo…

-Espero que no me pongas en evidencia con nadie, contándoselo… me daría mucha vergüenza…

-No lo haré… no soy de esas personas…

-Gracias…- dijo y sonrió- hasta mañana…

-Hasta mañana…- dijo ella y se bajó del auto.

Entró a su edificio y cuando giró, lo vio allí, mirándola. No pudo evitar levantar su mano y saludarlo, lo vio sonreír y sacudió la cabeza, sería imposible poder olvidar todo lo que él le había dicho y no hacerse ilusiones… pero debía aguantar estoicamente, necesitaba el trabajo más que una relación amorosa…


Bueno, esto seguirá un poco más, espero que les guste!