Otoño en primavera
Tokio, Japón año 1969
Invierno, Metro de Tokio,
/En años de roció, hay esperanza /
Con dudas a cuesta tome la maleta y las esperanzas de iniciar en la pequeña prefectura de Oita, con 19 años y un mundo de incertidumbres haber quedado sola después de la muerte de mi tía Kasa. Solo me dejo la opción de mudarme a prefectura de Oita, una amiga me ofreció un lugar donde vivir y trabajar. El tren que tomaría saldría a las 8:00 pm, fue el más económico que encontré.
Al fallecer mi tía, el arrendatario me dio tan solo dos días para salir de aquel viejo apartamento. Y mis opciones se redujeron, tenía miedo y pensé en el suicidio, estaba sola en este mundo. Pero la llamada de Ino una vieja amiga de la infancia y su ofrecimiento cambio mi futuro.
Con aquel viejo abrigo, y un pequeño café fue mi compañía para esperar aquel tren que me llevaría a Oita. Al subir al tren mi corazón se cuestionaba que pasaría, tenia muchos años de no verme con Ino, hablábamos una vez al año durante mi infancia, pero después que mis padres fallecieran yo deje de comunicarme con ella. Y al recibir la llamada me sorprendió pues sus padres dejaron en claro que no deseaban que Ino y yo tuviésemos alguna comunicación después que mi padre le engaño con una mala inversión. Pero no tenia más opciones, ni amigos ni familiares.
La hora y media se volvió tres horas de camino, la nieve había obstaculizado las vías del tren, debimos esperar que personal despejara el camino, la pequeña tormenta había sido más de lo esperado. Detrás de la ventana solo veía caer los copos de nieves y la fiereza del viento soplar sin rumbo aparente. Al bajar a la pequeña estación en Oita, ya todo estaba cerrado y aunque éramos tan solo tres personas que íbamos dos de ellos desaparecieron entre el viento y la nieve. No sabía cómo comunicarme así que converse con el piloto si podía usar el teléfono de la estación para avisarle a mi amiga que iba llegar por la mañana.
Ino, lo siento se que ya es tarde, no te preocupes la tormenta no nos permitió llegar a la estación, pero llegare por la mañana…
Sabía que era muy tarde, solo deje el mensaje, no tenia dinero como para pagar un taxi, así que entre a una pequeña habitación donde había un pequeño fogón. El piloto se abrigaba más y se acurrucaba.
Debes de tener mala suerte, no hay línea por la tormenta, siéntate y caliéntate un poco, en aquella pequeña jarra hay un poco de té, mi nombre es Iruka.
Gracias, lo siento mucho. Había visto el pronóstico, pero jamás mencionaron la tormenta, soy Sakura. Un gusto Iruka.
En mi experiencia tengo el don de pronosticar el clima, con los años he aprendido a saber si lloverá o bien nevará y hoy el viento declaro que habría una tormenta.
Le entregue en sus manos aquel pequeño vaso de té y me acerque al fogón y empecé a sentir aquel cálido calor en mi cuerpo. Las ventanas chirriaban por el viento y fue una noche larga de historias y anécdotas del piloto. Al parecer estaba cansado porque de un momento a otro sus ojos cansados se rindieron. No sabía que pasaría una navidad en una estación con un hombre poco peculiar.
Intente descansar, pero el frio atravesaba mi abrigo viejo, y aunque el calor del fogón estaba cerca aún el frio lo sentía calar en mis pies. Sin saber en que momento, me rendí y me quedé dormida.
¡Por favor no!, ¡lo siento!… no lo volveré hacer
¡Sakura mira lo que has hecho!
¡Sakura!
¡Sakura!
Sakura- San, despierta.
Solo sentí que mi mano involuntariamente choco con algo.
Lo siento, Sakura- San. Solo quería decirte que ya es de día.
Lo siento mucho Iruka – San, yo solo estaba soñando…
Entre al baño e intente calmar mi respiración, mis manos se congelaron al sentir el agua y al lavarme el rostro, mi corazón se calmó. Sali de la estación, agradeciendo a Iruka, tomando mi pequeña maleta y a la estación del bus que me llevaría a la casa de Ino.
Al bajar del bus, saque aquel pequeño papel, viendo la dirección viendo los pequeños negocios, buscando aquel restaurante y cuando a lo lejos escuche…
¡Sakura, cuidado!
Solo sentí la fuerza y el impacto … mi respiración se corto
Sentí mi cuerpo chocar con algo cálido y fuerte, solo pude distinguir el aroma a menta… y a flores… me desmayé.
Continuara….
