Tercer capítulo de KissxTwin, y aquí sí pretendo dar un poquito más de similitud con Kissxsis ¿Cómo? Pasen y lean.

Tsukasa se encierra en su habitación y se pone patalear de la frstración en su cama. Kagami había obtenido un importantísimo al cocinar algo delicioso para Konata. Se agarra los cabellos y hunde su rostro entre sus piernas, tratando de alguna forma de asimilar lo que acababa de ocurrir.

─ Onee-chan ma acaba de ganar terreno. Esto es muy grave, pues a este paso se podría llevar a Kona-chan para ella sola... No, no puedo permitir eso ─ Tsukasa se acerca al cajó donde guardaba su ropa interior, pensando en una movida un tanto desesperada ─. No puedo seguir yendo a la escuela con ropa interior de animalitos. No podré hacer que Kona-chan se fije verdaderamente en mí de esa manera. Necesito cambiar a algo más atrevido, que convenza a Kona-chan que está mejor conmigo, que yo soy más atractiva si me lo propongo...

Se pone a revisar entre todo lo que tenía. Quería dar con algún conjunto que resultase sexy, un arma de seducción masiva que enfocaría específicamente en Konata para que así no fuera posible que escapase del encanto que tenía. Tsukasa ríe un poco al imaginarse a Konata babeando al ver bajo la falda en un instante en que sopla un aire travieso. Sí, sería lo que necesita para lograrlo. Ni Kagami ni nadie podría superarla si jugaba bien sus cartas.

Pero había un pequeño y curioso detalle que termina notando al cabo de un rato, y al darse cuenta se lleva nuevamente las manos a la cabeza, desesperada.

─ ¡No tengo ninguna prenda de esas caracterísitcas!


Kagami por su parte se sentía triunfante. El avance que había logrado aquel día había resultado sumamente importante, y no era para menos. Hacer sus deberes nunca le había parecido tan excelente como en ese momento.

─ Pobre Tsukasa. En este momento debe estarse preguntando cómo fue que se quedó tan atrás ─ Kagami ensancha un poco su sonrisa, aunque luego adopta un gesto más serio ─. Pero no puedo cantar victoria antes de tiempo. Mientras no consiga de manera irreversible la atención de Konata, no puedo pensar que esto se ha acabado. En algún momento Tsukasa tratará de aprovecharse de la situación para intentar vencerme, y eso no lo puedo permitir...

Realiza sus últimos apuntes antes de dar por finalizada toda la tarea. Estaba segura de que lograría ser una excelente esposa para Konata por ser diligente, inteligente y con visión de futuro. Iba a mostrarle que ella era la mejor opción para aquella otaku.

En ese momento a Kagami se le enciende el foco. Nuevamente sonríe, pues la idea que tiene resulta espectacular. Se levanta de su escritorio y mira el cajó de ropa interior. En sus ojos un brillo nada ordinario se manifestaba.

─ Supongo que no estaría de más usar un sostén con relleno. Después de todo, ese lado pervertido de Konata podría ser explotado...

De pronto cae en la cuenta de que no tenía un sujetador así, pero eso era algo que perfectamente tenía solución. Ningún problema había al respecto. Si no lo tenía, pues lo inventaba. Nadie le podía decir que no.


Soujiro estaba sentando, viendo pensativo las cámaras que tenía frente a él, como si tratara de tomar una decisión trascendental acerca de ellas.

─ ¿Pasa algo tío? ─ aparece Yutaka.

─ A mí nada ¿Por qué lo preguntas?

─ Es que te veo con cara de perturbado, como le dijo Patty-chan a un sujeto de un manga que estaba leyendo a la hora del almuerzo.

─ Erm... Te insisto en que no pasa nada ─ Soujiro se aclara la garganta antes de continuar ─. Pero más importante ¿qué has averiguado sobre aquel chico que se echó dos novias a lla vez?

─ No mucho, la verdad ─ responde Yutaka ─. Sólo escuché de Hiyori-chan que al parecer se trataba una chica la que hizo eso.

─ ¿Una chica con dos novias? ─ Soujiro tenía los ojos muy abiertos, y por un momento daba la impresión de que se le había olvidado respirar ─ ¿Una chica... y con dos novias?

─ Eso fue lo que escuché, tío.

─ Entonces creo que tengo que encomendarte una misión en extremo importante, Yuu-chan ─ Soujiro toma una de sus cámaras y dándosela a su sobrina ─. Aquí tienes. Debes encontrar a la chica de los rumores, si es de verdad una chica, y debes tomarle una foto junto a las dos novias que posee.

─ ¿De verdad? ¿Tengo que hacerlo yo?

─ Así es ─ responde el hombre con un tono de voz estoico, como heroico ─. El destino de la humanidad y de todo el Universo 7 está en tus manos, y su suerte depende de tu éxito en la misión. Confío en ti.

─ Ahora empiezo a sentirme nerviosa. Es mucha responsabilidad para mí, tío ¿Qué pasa si llego a fallar? ─ dice Yutaka mientras le tiemblan las piernas.

─ Llegué a casa ─ llega Konata junto con las cosas que emplearía para hacer la cena ─ ¿Ha pasado algo interesante mientras estaba fuera?

─ No gran cosa ─ responde Soujiro ─. Anunciaron que el anime de las ocho se postergaría por la transmisión de una cumbre diplomática o algo así.

─ Vaya lata ─ Konata se dirige hasta la cocina para dejar todo lo que compró ─. Bueno, al menos tengo una noche especial de cacería de orcos, así que no es como si tuviese la noche perdida.

Soujiro y Yutaka asienten mecánicamente, y Konata se dirige a su habitación para cambiarse y tratar (sólo tratar) de hacer su tarea. El resto del día parecía que iría completamente normal. Nada había en ese momento que fuese a anunciar lo que el dia siguiente le deparaba a Konata.


Tsukasa reía cual desquiciada. Tal parecía que había logrado una excelente solución al pequeño obstáculo que se había encontrado para seducir a Konata.

─ Onee-chan, no hay manera de que superes esto. Con esto te voy a ganar mañana, y de manera holgada. Kona-chan es mía.

Tsukasa mira su carta de la victoria, la cual estaba justo en su mano. Con ello, Kagami no tendría ninguna oportunidad. Tsukasa venía con todo para que el siguiente asalto sea suyo.


Un nuevo dia de escuela. Todos los estudiantes se habían dirigido a sus respectivos lugares para recibir, mayoritariamente con desdén, las sagradas clases del día. Kuroi-sensei había dado comienzo con su asignatura, cuando a los cinco minutos ya veía a Konata roncando en su pupitre.

─ Esta enana no aprende la lección sin importar qué ─ se dice Nanako con una vena en su sien ─. Izumi, despierta de una vez ─ le da a Konata un golpe con el libro, logrando que la peliazul levantara su rostro.

─ ¿Ocurre algo, Kuroi-sensei?

─ Sí, que te me duermes en clases. Deberías dormir más temprano y no trasnocharte en el MMORPG, que no te hace ningún bien.

─ Lo intento, pero es que la carne es débil, sensei...

─ ¡No me vengas con esas excusas, Izumi! ─ algunos se ríen luego de la exclamación de Nanako ─ Mira las ojeras tan grandes y oscuras que tienes, que pareces un mapache.

─ Por cierto, sensei ─ interrumpe Konata ─, debería distribuír un poco mejor la base, que no cubre bien la ojera que tiene bajo el ojo derecho.

Nanako se sonroja bastante y le da la espalda a Konata mientras reanuda la lección, y Konata se ríe. Fue un contrataque bastante certero, aunque difícilmente tendría oportunidad para dormirse nuevamente. Nanako no le iba a quitar el ojo de encima. Ni modo, pues tendría que hacer algo más como por ejemplo fingir que anota los apuntes de la clase mientras en realidad lee un manga.

La cosa no daba la impresión de dar para nada más interesante por el resto del día. Nanako va dictando sus clases, Miyuki anota de forma diligente, Tsukasa se pierde cada dos líneas, y Konata ni prestaba atención. Era un día normal, después de todo.


Kagami sostenía de manera irregular e inconsistente su lápiz. No podía evitarlo, cuando no era capaz de quitarse de la cabeza la imagen de Tsukasa haciendo hasta lo imposible para recortar distancia para ganarse a Konata. Aquello le genera una terrible dificultad para siquiera prestar atención a las clases.

No muy lejos de ella estaban Misao y Ayano se habían percatado que Kagami estaba actuando raro, lo cual las extrañaba muchísimo. Pensaron que quizás a Kagami le doliera el estómago, o que tuviera alguna preocupación familiar que la saque de foco durante todo el día. Sólo para cuando las clases de la primera hora terminan es que ven la oportunidad para hablar con ella.

─ Oye, Hiiragi ─ dice Misao ─ ¿Te está pasando algo?

─ ¿Qué? ¿De qué demonios hablas? A mí no me pasa nada ─ responde Kagami frunciendo el entrecejo.

─ Sé que somos un poco groseras al invadir tu espacio personal, pero es que te hemos notado fuera de enfoque el día de hoy ─ dice Ayano ─. Es por eso que nos habíamos preocupado.

─ Les insisto que estoy bien. No me pasa nada grave.

─ Hay una cosa muy rara en ti, Hiiragi ─ Misao se cruza de brazos, poniendo cara pensativa ─. Eh, ya veo... Hiiragi, ¿estás preocupada porque te han crecido más las tetas?


Miyuki, Tsukasa y Konata estaban hablando tranquilamente, aprovechando la tregua que había de clase en clase, cuando escuchan un fuerte golpe que estremece a toda la clase. Incluso Minoru, que estaba trayendo unos papeles para la próxima clase, casi deja caer todo por la sorpresa.

─ ¿Qué fue eso? ¿Acaso se ha caído un edificio? ─ dice Tsukasa asustada.

─ Algo me dice que se trata de se trata algo mucho peor que un edificio viniéndose abajo, Tsukasa ─ dice Konata.


Ayano usaba su cuaderno para darle aire a Misao, la cual estaba casi inconsciente y con un ojo morado, mientras que Kagami se había ido al baño para aliviar el ardor que sentía en el puño.

─ Creo que se te fue la mano, Misa-chan. Hiiragi-san es un poco delicada con esos temas ─ le dice Ayano luego de comprobar que Misao podía oírla ─ Quieres algo de agua?

─ Creo que lo que necesito es un ojo nuevo ¿Dónde consigo eso?

─ Veo que estás todavía aturdida, hablas muchas incoherencias.


Kagami se lavaba la mano. Se había pasado con el golpe que le había dado a Misao, si a ella misma le había dolido el golpe que le dio.

Realmente había sido una jugada bastante arriesgada rellenar por ella misma su sujetador, era algo completamente previsible, pero Kagami pensaba que el riesgo bien lo valía, pues tenía bastante clara la razón por la que lo usaba.

─ Konata es quien realmente importa que lo note. No puedo esperar a que llegue la hora del almuerzo ─ dice para sí misma mientras se acomoda un poco la prenda, pues no quería que se le cayera el relleno que había puesto ─. Esta será mi carta del triunfo. Tsukasa no podrá conmigo una vez que lance mi golpe.


Tsukasa por su parte esperaba a que la hora del almuerzo comenzara. Faltaban varias horas todavía, pero confiaba en que la ropa interior especial que llevaba fuera lo bastante buena para hacer babear a Konata.

─ Puede que tuviera que quitarle esto a Inori onee-chan, pero con esto venceré...

─ ¿Acabas de decir algo? ─ dice Miyuki, asustando a Tsukasa.

─ N-no... No ha sido nada, Yuki-chan. Sólo pensaba en alguna manera para mejorar en mis estudios.

─ Pues eso está muy bien. Si necesitas un consejo al respecto me lo puedes pedir.

─ Lo tomaré en cuenta.

Konata por su parte se vuelve a hundir en su manga. Tenía que ir por una parte buena, pues hasta soltaba unas cuantas risas mientras lo leía.

"Han pasado dos días que Kagamin y Tsukasa ha tratado de vencerse entre ellas ¿Qué será lo siguiente que hagan ellas a continuación?"

CONTINUARÁ...


Lo que sigue representará una continuación directa de este capítulo, así que no piensen que realizaré otro salto como en este capítulo y en el anterior ¿Cómo será que venga? Sólo lo sabrán para cuando lo traiga, así que se esperan.

Hasta otra