Saludos les doy. En esta oportunidad les muestro otro capítulo de KissxTwin. Y como tengo la costumbre de decir, pasen y lean, y yo voy con la expectativa de que les guste.

Konata sentía un extraño escalofrío recorrerle la espalda desde hacía un buen rato. No sabía qué podía ser exactamente, pero había algo que le desagradaba bastante.

Mira a su alrededor, pero no estaba pasando nada en su clase, así que esa sospecha quedaba completamente descartada. Pero igual seguía esa sensación incómoda que no la dejaba en paz. Miyuki y Tsukasa por su parte estaban bastante tranquilas. Nada había alrededor de ellas que les causase el más mínimo malestar, y tampoco los demás estudiantes daban señales de compartir el presentimiento de Konata. Eso no hacía sino confundirla más de lo que ya estaba.

Tsukasa y Miyuki se llegan a dar cuenta de la inquietud de Konata. Se preguntan qué es lo que la tenía así, pero no era el momento para acercarse y preguntarle en persona. Se arriesgaban a meterse todas en problemas. Iban a esperar a que terminase la clase y aprovecharían el breve rato que tendrían antes de que empiece la siguiente.

Sí, aquel parecía un buen plan. Sólo necesitaban un poquito de paciencia.

...

─ ¿Qué es lo que ocurre, Konata-san?

─ ¿Eh? ─ Konata levanta la mirada hacia sus amigas ─ Ehh... Es que hay algo que me causa un desagradable escalofrío, pero no sé qué es.

─ ¿E-es como cuando tienes la sensación de que alguien te está mirando fijamente y te hace tener miedo de que alguien malo te está siguiendo? ─ plantea Tsukasa con nerviosismo.

─ No tanto. Es más bien como si tuviera el presentimiento de que algo va a ocurrir muy pronto, y que ese algo no me dejará tranquila.

Miyuki y Tsukasa se miran mutuamente. Aquello era bastante extraño, pero se abstienen de decir nada si no contaban con un cuadro más completo. Konata por su parte se pone a pensar en lo que sea que la molestaba. Quería saber la razón de aquello, pero no había ninguna señal de ello. Quería pensar que era una simple alucinación.


─ ¿No conseguiste nada?

─ Pues no, tío. Traté de averiguar quién sería aquella chica que supuestamente tiene dos novias, pero no logré encontrar nada.

─ Bueno, todavía empiezas la búsqueda ─ dice Soujiro con tono comprensivo ─. No esperaba que lo consiguieses fácilmente. Existe la posibilidad de que esa chica trate de mantenerse en el anonimato.

─ Podría pensar ─ Yutaka se pone pensativa, cuando se le ocurre algo ─ ¿Y si todo aquello resultara falso? ¿Qué pasaría si no hay ninguna chica con ese número de parejas del mismo sexo?

─ Pues me llevaría una profunda desilusión, Yu-chan. Créeme que la decepción que sentiría sería grande.

Konata llega a su casa y toma asiento en la mesa, justo al lado de su padre y Yutaka. Desde que se había enterado que Soujiro le encomendó a Yutaka la "trascendental" tarea de averiguar aquellos rumores que tratan realmente sobre ella y las mellizas Hiiragi, Konata ya tenía en cuenta que debía estar cerca de ellos para saber qué tramaban. Era divertido jugar al doble espía en ese sentido.

─ Yu-chan me contó que están buscando a la chica mencionada en aquellos rumores ─ dice Konata con interés.

─ Así es, hija ¿Quieres ayudarnos en esa tarea? Sé que a ti te interesaría también conocer la identidad de esa chica ─ le responde Soujiro.

─ Mmmm... Pues la idea suena bastante tentadora esa propuesta. También yo quiero saber de quién se trata ─ mientras decía aquello, Konata empezaba a aguantarse las ganas de reír ─. Esa chica sin duda debe tratarse de una celebridad, y una bastante bien parecida, para robarse el corazón de otras dos chicas.

─ Yo también lo pienso. Es como si estuviera leyendo los primeros capítulos de un manga harem, con la diferencia de que el prota es una chica y no tengo idea de quién es ─ opina Soujiro, y Yutaka le mira confundida.

─ ¿Qué fue lo que dijiste, tío?

─ Concuerdo contigo en ese detalle, otou-san ─ dice Konata con los brazos cruzados ─. Bueno, cuéntenme más detalles al rato, que me debo cambiar la ropa.

Soujiro y Yutaka asienten de acuerdo, y Konata sube las escaleras con cierto apuro, pues no estaba segura de cuánto tiempo más sería capaz de aguantar las ganas de reír. Se sentía como Light Yagami infiltrado en los cuerpos de investigación liderados por L, y al igual que Light, ella veía su victoria en el horizonte.


─ Tsukasa, supongo que este es el momento justo para que hablemos sobre lo que sentimos.

─ Sí, concuerdo contigo, onee-chan.

Kagami y Tsukasa estaban en la habitación de la segunda, ya luego de cambiarse y de asegurarse de no tener deberes pendientes. En ese momento estaban bastante serias, sentadas una frente a la otra (Kagami en la cama de Tsukasa, y Tsukasa en la silla de su escritorio). Era algo que sentían era completamente necesario, después de lo que había ocurrido en la escuela, más especialmente por el ridículo que habían hecho enfrente de Konata.

─ Está claro que ambas la amamos, ¿no? ─ Tsukasa asiente ─ Y también estamos de acuerdo en que ninguna de las dos quiere rendirse en su afán por estar a su lado ─ Tsukasa vuelve a asentir ─. Y también es obvio que Konata no va a decidirse por una. Tantos doujins y videojuegos le han hecho pensar que es una genialidad de su parte quedarse con ambas.

─ Pero Yuki-chan piensa igual que Kona-chan, ¿no te acuerdas?

─ Sí, y muy bien que lo recuerdo. Eso es un punto bastante fuerte en favor de Konata, pues se supone que Miyuki es la mente pensante por excelencia entre nosotras cuatro, así que su opinión a favor de Konata obviamente le va a elevar la moral y su convencimiento.

─ ¿Y entonces? Kona-chan se sentía mal cuando peleábamos. Deberíamos actuar mejor por ella.

─ No queda de otra ─ Kagami se estira un poco y luego mira al techo ─. Compartir a Konata... Jamás me lo he planteado, pero tendremos que asumir una tregua por ella. Pero también tenemos el otro tema, y ahi sí que no nos sirve de nada bajar la guardia.

─ ¿Te refieres al intento del padre de Kona-chan de descubrirnos? ─ Kagami asiente, y Tsukasa se rasca brevemente la cabeza ─ Esto se ve bastante mal ¿Cómo le vamos a hacer para que no se entere de lo nuestro con Kona-chan?

─ Él nos busca por medio de su prima, ¿lo recuerdas? Quiere que nos descubra y nos tome fotos para él ─ a Kagami le da un escalofrío al pensar en aquello ─. Definitivamente no quiero que un viejo verde tenga fotografías nuestras. Él va a ser un problema bastante serio mientras esté obsesionado con el tema.

─ Pero al menos podemos contar con que Yu-chan no se ha dado cuenta todavía. Al menos de ese modo no dirá nada ─ señala Tsukasa.

─ Es cuestión de tiempo para que lo descubra, Tsukasa. Lo que hemos estado haciendo no fue un secreto precisamente ─ Kagami se sonroja mucho al recordar cuando Tsukasa besó a Konata para que luego ella tratara de mejorar aquello, y todo a la vista de los demás estudiantes de la clase 3-B ─. Si por algún milagro no se ha dado cuenta, tendríamos que aprovechar esa oportunidad para tratar que nuestra relación con Konata tenga un perfil más bajo, que de ese modo llamemos menos la atención.

─ B-bueno, si lo planteamos de esa manera, la verdad es que sí que es preocupante la cosa, e incluso si hacemos como dices, es probable que de algún modo Yu-chan se entere.

─ Eso es algo que no podemos permitir ─ Kagami se levanta mientras pone las manos en la cintura ─. Yu-chan seguramente no tiene idea, pero está más claro que el agua que estamos en guerra, y por lo tanto debemos estar listas para lo que sea, para que así el padre de Konata no se llegue a enterar de nada.

Tsukasa suspira largamente y luego se levanta. Al momento en que levanta la mirada, se percibe una gran determinación, comparable únicamente a la que también tenía Kagami en ese momento.

─ En ese caso no podemos confiarnos. También deberíamos hablar de esto con Yuki-chan para que nos ayude, ¿no crees?

─ No tenemos alternativa. Ella mejor que nadie sabría qué hacer.

Ambas suspiran un rato. Mueven los pies distraidamente. Ambas querían volver a hablar sobre Konata, pero les apenaba mucho dar el primer paso frente a la otra, pero alguien tenía que hacerlo.

─ Al final... nada ganaremos si peleamos entre nosotras ─ dice Tsukasa ─. No quiero perder, pero no hay manera de que gane forcejeando contigo, onee-chan.

─ Sí, así es como estamos las dos ─ Kagami se levanta y acerca a Tsukasa ─. Lo que podemos hacer, al menos por lo pronto, es contentar a Konata. Ella lo merece.

Tsukasa sonríe, y Kagami hace lo mismo a los pocos segundos. No habrían más peleas entre ellas. Todo iría a mejor de ahora en adelante.

─ Y una cosa, Tsukasa ─ dice en cuanto se decide a salir de allí ─. Tienes que regresar esas piezas que te pusiste, pero antes tendrás que lavarlas para que no se note que las usaste a espaldas de Inori onee-san.

Tsukasa se petrifica por un momento. Luego de todo lo que había pasado, la verdad es que se le había olvidado ese asunto, pero al menos contaba todavía con tiempo para hacer todo. Sólo tendría que hacer como que se iba a bañar temprano para así poder lavar las prendas de Inori y ponerlas a secar en secreto. Era un planteamiento sencillo. Todo lo que necesitaba era ser rápida y precavida.


─ Matsuri, ¿te llevaste mi ropa interior especial?

─ ¿Te refieres a esa diminuta y provocativa? ─ dice Matsuri desde la puerta, a lo que Inori asiente ─ Yo no la necesito. Tengo mi propio conjunto, así que no tendría sentido que te la robe.

─ Pues esto es extraño a rabiar. No lo encuentro, y esta noche quedé con salir con mi novio.

─ ¿Ya tan pronto tienes y piensas hacer esa jugada? No pierdes el tiempo, ¿eh, picarona?

─ Mejor ve a hacer lo que sea que estabas haciendo.


Miyuki, Konata, Kagami y Tsukasa se habían reunido antes de que empezaran las clases. La propia Konata estaba sorprendida de haber llegado tan temprano, y eso que se había planteado que se tardaría para dormir un rato, pero extrañamente eso no se dio. Tal vez fuera que las gemas vigorizadoras del juego le estaban haciendo efecto en la realidad, una idea que realmente se le hacía interesante.

─ Tal vez deba hacer esas expediciones a los calabozos más seguido...

─ ¿Dijiste algo, Konata-san? ─ dice Miyuki.

─ Ermm... No. Sólo divagaba un poco ¿Y qué era lo que nos ibas a mostrar, Miyuki-san?

─ Verán, es que me encontré con un libro bastante interesante sobre botánica que estuve casi toda la noche leyendo, y aquí lo traje para mostrarles lo interesantes que son las curiosidades que ponen sobre las plantas medicinales del centro de Japón...

─ Buenos días, senpais ─ aparece Hiyori ─ ¿No han visto a Yu-chan el día de hoy?

─ Creo que se quedó un rato más por estar arreglando sus cosas, pero puedes estar segura de que está en camino ─ responde Konata ─ ¿Y tú qué nos cuentas? ¿Cómo vas con tus trabajos?

─ Pues bastante bien, Izumi-senpai. En estos momentos estoy en busca de inspiración para un doujin que quiero hacer ─ Konata alza la ceja con interés ─. Verán, es que también llegó a mí el rumor sobre la chica con dos novias...

─ Cosa nueva. Me extraña que los profesores no se escandalizaran con esos rumores ─ dice Kagami tratando de disimular su fastidio.

─ Eso es un secreto a voces, por lo que también me extraña que ellos no dijeran nada ─ opina Tsukasa.

─ Es verdad, pero en lo que iba, quisiera encontrarme con esas chicas para hablar con ellas un rato.

─ Pues siéntete con suerte, porque ahora mismo estás hab...

─ ¡No interrumpas, tonta! ─ Kagami le tapa la boca a Konata ─ ¿Qué decías, Tamura-san?

─ Lo que estaba diciendo era que Yu-chan me dijo que también las estaba buscando, por lo que me ofrecí a ayudarla con esto, de modo que ambas consigamos nuestros objetivos ─ lo dicho por Hiyori deja de piedra a las senpais.

─ ¿Y qué pasaría si te encuentras con alguna de esas chicas y te dice que aquello quede sólo entre ustedes? ─ tantea Miyuki, haciendo que Kagami y Tsukasa se asusten todavía más.

─ No veo posibilidad alguna de negociación ─ Hiyori se acomoda los lentes y esboza una leve pero aterradora sonrisa ─. Yo soy una dibujante de honor, y le di mi palabra a Yu-chan de que la ayudaría.

─ Esa es la actitud, Hiyori-chan ─ Konata se logra soltar y pone una mano sobre el hombro de Hiyori ─. Hablaste con la entereza y determinación de un guerrero Z. En esta escuela hace falta más gente como tú.

─ Muchas gracias, Izumi-senpai.

En ese momento suena la campana que anunciaba que las clases iban a empezar, a lo que Hiyori se despide y se va rápidamente para llegar a tiempo. Konata, Kagami, Tsukasa y Miyuki por otro lado estaban sin decir nada por unos segundos, hasta que fue la mayor de las mellizas la que se decide a romper el hielo:

─ Esto no hace más que complicarse.

─ Y esta vez no es Yu-chan la que nos habló ─ remarca Konata ─. Hiyori-chan sí tiene mayores probabilidades de descubrirnos y de hacer saber nuestro secreto...

─ ¿Cuál secreto, si más de media escuela lo sabe desde hace rato? ─ Kagami se lleva las manos a la cabeza ─ Con Yu-chan era relativamente fácil esto, pero con Tamura-san la tendremos bastante jodida.

─ ¿Qué vamos a hacer? ─ Tsukasa empezaba a entrar en pánico.

─ Debemos mantener la calma. Eso es lo que haremos ─ responde Miyuki, y las chicas se la quedan mirando ─. Puede que la cosa se vea complicada, pero no por ello vamos a desesperarnos. Todavía Kobayakawa-san y Tamura-san no saben nada, y las tenemos identificadas. Sólo tenemos que mantenerles el ojo puesto cada vez que podamos.

─ Pues tienes razón. Eso fue bastante alentador, Miyuki-san ─ dice Konata mientras se cruza de brazos.

─ Pero por ahora mejor vayamos a nuestras clases. No podemos perder más tiempo, y ya será para luego que les muestre el libro.

No había más que hablar. Las cuatro amigas se precipitan a sus clases, y todas tenían en común la duda sobre cómo exactamente impedirían que Hiyori y Yutaka se enteren. Daba la impresión de que ese no era el mejor día de Konata y las Hiiragi.

CONTINUARÁ...


Me parece un poco increíble que ya con esto estén subidos cinco capítulos. No sé de qué modo hubiese ido la cosa si Tsukumiyomi no hubiese desaparecido, me habría gustado ver cómo es que él desarrollaba esta historia, pero como no sirve de nada llorar por la leche derramada, pues sigo adelante. Un saludo a todo aquel que haya llegado hasta este punto, nos veremos en el sexto capítulo y... bueno, ya esta.

Hasta otra