Hola, fanes y fanseses de Lucky Star. Bueh, ahora les dejo este capítulo mientras me voy a atender mis asuntos. Espero que les guste lo que ven.

Ya era fin de semana, y cierta dibujante de doujins iba caminando tranquilamente con rumbo a la casa de Minami. Era un buen momento para estudiar al lado de Patricia, Yutaka y la susodicha Minami, aunque Hiyori tenía en paralelo el planteamiento de utilizar las circunstancias para así averiguar la identidad de la chica de los rumores.

Sonríe, determinada a encontrar a esa chica para obtener el material para su próximo doujin. Estaba segura de lograr una historia magnífica a raíz de tal hallazgo.

Llegando a casa de Minami, Hiyori empieza a preparar sus cosas: Tenía a mano una libreta en la que pensaba anotar cada indicio que pudiese encontrar. Sabía que posiblemente no encontraría gran cosa, pero nada perdía intentándolo.

Aunque primero debía tener cuidado con Cherry, pues la recibió de una manera poco amistosa. Suerte que la madre de Minami estaba en ese momento cuidando del animal.


─ ¿Así es como hay que resolver la operación, Minami-chan?

─ Exactamente es así. Es cuestión de practicarlo un poco para que así salga más natural ─ dice Minami tranquilamente.

Yutaka asiente y aplica nuevamente la operación de antes, y Patricia miraba la escena bastante divertida, aunque se le hacía raro que Hiyori no pusiese tanta atención a aquello como acostumbra.

─ ¿Ocurre algo?

─ N-no, nada... Simplemente tenía unas cuantas dudas que no me dejaban resolver las operaciones adecuadamente ─ Hiyori se hace la ignorante, pues la verdad era que los problemas los tenía bastante claros y no le supondrían ningún problema ─. Es que me gustaría recolectar pruebas acerca de aquella chica...

─ ¿La que tiene dos waifus en carne y hueso?

─ Me captaste el mensaje rápidamente, Patty-chan ─ Hiyori se ajusta los lentes y mira por un momento a Minami y Yutaka ─. Mmm... Supongo que podría hacer una entrega doble, pero antes quisiera encontrar a aquella chica...

─ ¿Decías algo, Hiyori-chan? ─ dice Yutaka de pronto.

─ Nada importante, Kobayakawa-san. Sólo me preguntaba si escuchaste algo sobre la chica que buscamos.

─ Pues nada, Hiyori-chan. Estuve hablando con onee-chan, pero tampoco ella me pudo decir nada, incluso hoy cuando le volví a preguntar.

─ Es una lástima. Pero se me hace un poco extraño si lo pienso un poco ─ Hiyori se cruza de brazos sin dejar de mirar a Yutaka ─. Supuestamente aquella chica se trata de una senpai. Esperaba que Izumi-senpai tuviera algo más de idea que nosotras, y allí también estaban Takara-senpai, Tsukasa-senpai y Kagami-senpai, y ninguna de ellas parecía saber nada.

─ ¿A dónde pretendes llegar, Tamura-san? ─ dice Minami con curiosidad.

─ Que es raro que cuatro senpais no tengan idea de nada con respecto a los rumores, más allá de lo que ya nosotras sabemos, y recordemos que Takara-senpai y Kagami-senpai, a causa de sus historiales como encargadas de clase, cuentan con buenos contactos para informarse de cualquier cosa que ocurra en la escuela. Eso es lo que me tiene intrigada.

─ ¿Crees que puedan esconder algo? ─ dice Patricia.

─ Ni idea. No puedo sacar conclusiones de manera precipitada, pero esto creo que me servirá como punto de partida para investigar la identidad ¿Ustedes qué piensan?

─ Yo pienso que es un punto bastante interesante, aunque siento que esté mal dudar de las senpais ─ responde Yutaka.

─ La verdad no me importa mucho. Sólo estoy allí si Yutaka necesitase ayuda ─ dice Minami.

─ Lo mío es más que nada el morbo de ver a esa chica tan famosa con sus dos waifus, así que conmigo sí puedes contar ─ dice por su parte Patricia.

─ Bueno, me alegra contar con su colaboración ─ Hiyori sonríe con marcada alegría, pues de ese modo ya había empezado a mover piezas.


─ Bueno, aquí está el té ─ avisa Konata con la bandeja en la mano.

Kagami y Tsukasa asienten en respuesta mientras que Miyuki estaba analizando las respuestas que había anotado el día anterior, por lo que ésta última no se había dado cuenta de la llegada de Konata. Ya con las tazas de té posicionadas, las cuatro chicas estaban listas para hacer una comparación de sus deberes realizados.

─ ¿Qué respondieron en esta pregunta? ─ dice Kagami mientras muestra lo señalado.

─ Yo nada. Simplemente he esperado a reunirnos ─ responde Konata, a lo que Kagami se palmea la frente.

─ A mí se me complicó un poco, por lo que lo hice a medias ─ la respuesta de Tsukasa fue un poco más aceptable.

─ Yo estuve aplicándome desde un principio, por lo que completé mis apuntes ─ dice Miyuki ─. Sólo estaba pendiente de revisarlo, a fin de corregir cualquier fallo que haya pasado por alto.

─ Exactamente lo que se esperaba ─ Kagami suspira y se pone a jugar con una de sus coletas ─. Konata, deberías esforzarte un poco más en esto ¿No te da vergüenza aprovecharte de los apuntes ajenos sin aportar nada de tu parte?

El silencio se apodera por unos segundos de la habitación. Tsukasa, Miyuki, e incluso la propia Kagami, sentían que se le había ido un poco la mano a la chica de coletas. Konata baja un poco la cabeza.

─ Tienes razón, Kagamin. Pero te prometo que será la última vez.

─ ¿De verdad será la última vez que hagas esas cosas tan aprovechadas?

─ No, estoy diciendo que será la última vez que me dé vergüenza.

Kagami se vuelve a palmear la frente mientras Tsukasa se aguanta las ganas de reír. Las cosas empiezan a marchar con relativa normalidad, cuando Tsukasa se junta a Konata para revisar los apuntes de ambas. Kagami se da cuenta de ello e infla los cachetes por los celos que le causaba el verlas así. También ella se acerca, pegándose al otro costado de Konata.

Miyuki también pudo ver aquello, pero la única reacción que tiene es beber un sorbo de té y ajustarse los lentes antes de cerrar sus libros y cuadernos.

─ Bueno, ya pude revisar satisfactoriamente todos mis apuntes, y no hay ningún error ─ dice suspirando con alivio ─ ¿Ustedes están todavía revisando los suyos, Konata-san, Kagami-san, Tsukasa-san?

─ Algo así, pero tengo alguna pequeña duda ─ le responde Konata.

─ Bueno, cuando tengas dudas me dices para que ayude ─ con eso Miyuki mostraba no haber entendido lo que le dijo la otaku.

Konata asiente mecánicamente, pero ya sabía que Miyuki no lo captó como ella pretendía decirlo. Las mellizas estaban muy pegadas a sus brazos. Se les notaba que en ese momento les podía el deseo de estar a su lado, si hasta podía sentir los pechos de ambas en sus brazos. Konata no podía evitar preguntarse si la sensación que tenía era la misma de aquellos chicos de los doujins H que de vez en cuando lee. Era una sensación bastante agradable, a decir verdad, y mientras las hermanas Hiiragi se mantengan en calma, a Konata no le molestaría para nada que se queden un buen rato así.

─ Konata ─ empieza Kagami ─, ¿no te parece que, ya que hemos terminado, salimos a dar una vuelta?

─ Sí, demos una vuelta por ahí, Kona-chan.

Konata mira a sus novias. La verdad es que tenían razón: Habían terminado ya con sus estudios, bien era una buena idea salir y disfrutar del paisaje. No estaban en casa de Konata, sino en la de Miyuki, por lo que no había ningún problema. Las tres chicas se levantan y se disponen a salir, deteniéndose frente a la puerta.

─ Volvemos en un rato, Miyuki ─ dice Kagami.

─ De acuerdo. En ese caso podría ayudar a okaa-san para hacer un chocolate para cuando regresen ─ responde la pelirrosa antes de limpiarse los lentes.

Konata, Kagami y Tsukasa asienten al mismo tiempo, y entonces salen para así pasar el rato. Miyuki ya había terminado de limpiar sus lentes y se levanta, lista para entonces ir a hablar con su madre.


─ Numbers, numbers, one-two-three... Numbers by you and me. Numbers, numbers, one-two-three... One, two, three, four... ─ cantaba Patricia de manera distraída mientras mira al techo.

Yutaka, Hiyori y Minami estaban discutiendo las respuestas que habían anotado en sus cuadernos, a fin de establecer un paralelismo entre las respuestas, razonar los procedimientos, corregir eventuales errores. Patricia por su parte había terminado tiempo atrás y estaba plenamente segura de haber cumplido todos los objetivos, así que no se sumó a las deliberaciones. Pero la rubia estaba bastante aburrida. Quería hacer algo que la mantuviese entretenida mientras esperaba a que sus amigas terminasen.

─ Iwasaki-san, ¿no tienes de casualidad un manga?

─ Ninguno disponible. Todos se los presté a Yutaka ─ le responde Minami sin voltear a ver a Patricia.

─ Ehh... Bueno, tendré que buscar otra cosa... Hiyorin, ¿no has traído alguno de tus doujins?

─ Lo siento mucho, Patty-chan. No les he traído en esta ocasión.

─ Vaya... ¿Yu-chan?

─ No pensé que tuviera que traer alguno, Patty-chan.

Aquello era un verdadero golpe moral para Patricia. No tenía cómo matar el tiempo en esta ocasión, y no parecía que las comparaciones fuesen a terminar muy pronto. Suspira con fastidio. No había traído tampoco nada consigo para pasar el rato mientras esperaba.

Al final lo único que se le ocurre a Patricia fue echar una mirada por la ventana y que le diese el aire. Con algo de suerte, podría ver a Cherry hacer alguna tontería en el jardín para así reírse un rato. Sí, parecía una buena idea.

Patricia se acerca a la ventana y se asoma. Y sí, allí estaba Cherry, pero la perrita estaba simplemente allí tirada. Aquello no era divertido, pues no tendría chiste decirle nada a distancia. Tal vez podría bajar y dedicarse a molestar a la perrita, y estaba por hacer eso cuando llega a ver algo que la deja perpleja.

─ ¿Hmm? ¿Y eso?

En la calle se encontraban Konata, Kagami y Tsukasa, saliendo de la casa vecina de la familia Takara, y las mellizas estaban agarradas a los brazos de Konata. Patricia no tardó nada en conectar hilos y sacar sus propias conclusiones: Konata era la famosa chica de los rumores, y Kagami y Tsukasa tenían que ser las dos novias. Patricia sonríe ampliamente, segura de haber resuelto el misterio, pero obviamente había que capturarlas en cámara. Pero no tenía su teléfono a mano, así que s acerca a la mesa para agarrarlo y volver a la ventana, pero esta vez no estaban las chicas.

─ ¿Ocurre algo, Patty-chan? ─ dice Yutaka.

─ E-es que me pareció encontrar a las chicas que estábamos buscando, pero no las veo.

Hiyori y Yutaka se levantan de inmediato y se asoman por la ventana, y tampoco ellas ven nada. Ambas miran a Patricia con extrañeza.

─ ¿De verdad viste a las chicas que estamos buscando? ─ dice Hiyori, y Patricia asiente ─ ¿No reconociste a las chicas? ¿Quiénes eran?

─ Estaban un poco lejos, pero me parecía que se trataban de nuestras senpais ─ la respuesta de Patricia dejan tiesas a Hiyori y Yutaka ─. Sí, les juro que vi a Konata-senpai, Kagami-senpai y Tsukasa-senpai.

─ ¿Onee-chan estaba ahí abajo? ─ Yutaka se lleva ambas manos a la boca ─ No la veo por ningún lado.

─ Las vi saliendo de la casa que está al lado.

─ Entonces está decidido. Yu-chan, vamos a bajar para confirmar lo que dijo Patty-chan.

Yutaka asiente, y ambas se van rápidamente de la habitación. Minami se las queda mirando, y luego se levanta lentamente.

─ ¿También bajamos nosotras, Iwasaki-san? ─ propone Patricia.

─ No tengo de otra. Voy con Yutaka.

Patricia sonríe divertida y sale finalmente con Minami para así acompañar a Hiyori y Yutaka. A fin de sumarse al morbo de captar a las senpais, Patricia deja preparada la cámara de su teléfono, lista para el momento de encontrarlas otra vez.


─ Kona-chan, ¿será que vamos por un helado? ─ propone Tsukasa risueña.

─ ¿Y dónde será que lo conseguimos? ─ corta Kagami ─ Te recuerdo que no estamos en el parque, así que no hay un puesto de helados cerca para que compremos nada de eso.

─ No creo que haya problema ─ interviene Konata ─. Podemos pasar por el mercado y comprar helado para así disfrutar de una pijamada ¿No les parece? Creo que será divertido intentarlo.

Kagami y Tsukasa se miran mutuamente. De verdad sería un plan interesante para aplicarlo, aunque tendrían que ver cuándo lo harían, puesto que mañana sería lunes. El teléfono de Kagami empieza a sonar, y ésta responde rápidamente.

─ ¿Sí? Okaa-san... Claro. Muy bien. En ese caso tendremos que ir rápido ─ Kagami cuelga y mira a su hermana ─. Tsukasa, parece que tendremos que regresar a casa. Se nos había olvidado que nuestros abuelos llegaban el día de hoy.

─ ¿De verdad? ─ Tsukasa se muestra desilusionada por tener que terminar yendo a casa ─ Es una lástima, pero nos tenemos que ir, Kona-chan.

─ ¿Y sus cosas? Recuerden que lo dejaron todo con Miyuki-san ─ les recuerda Konata.

─ Dile a Miyuki que guarde todo y que nos lo traiga mañana. Prometemos compensárselo ─ dice Kagami antes de irse con su hermana.

Konata se rasca la cabeza y se encoge de hombros. La velada había terminado de una forma apresurada, pero no se podía hacer nada. En ese momento pensó que podría comprar algunas caracolas de chocolate antes de regresar con Miyuki, aunque la tienda estaba un poco alejada y se tardaría bastante para regresar.


─ ¿Y bien? ¿No van a aparecerse otra vez? ─ dice Hiyori con impaciencia.

─ Hiyori-chan, creo que tengo frío ─ dice Yutaka.

─ Yutaka, adentro tengo abrigos para que no tengas más frío ─ le ofrece Minami, y la pelirroja la acompaña de vuelta al interior de la casa.

Hiyori seguía con la mirada fija en la calle, y Patricia estaba parada a su lado, cruzada de brazos.

─ Hmm... No sé... ¿Y si fue producto del aburrimiento?

─ Tal vez, pero quiero esperar un poco más antes de tirar la toalla ─ dice Hiyori sin apartar la mirada de la acera.

─ De acuerdo, aunque te recomiendo que aprovechemos a entrar mientras la perra está dormida para que así no te ladre.

CONTINUARÁ...


¿Alguien por allí todavía? Pues así se acaba el sexto capítulo de esta historia. Regreso muy pronto para el próximo capítulo, y entonces nos volvemos a ver.

Hasta otra