Hola nuevamente. Otro capítulo más de esta historia que dejó Tsukumiyomi... pero no como legado, sino como tarea pendiente. Bueno, igual hay que seguir, que realmente creo que esto lo merece.

─ Rayos, esto es demasiado para mí ¡Mi vida se escapa ante mis ojos! ─ Konata se lanza al suelo y se pone a lloriquear.

─ Konata, no formes tanto alboroto cuando no nos hemos perdido ni nada ─ le dice Kagami mientras le coge un brazo para levantarla.

─ Pero es que se le acabaron las pilas a mi consola, y no me traje ningún manga para dar este paseo ─ a las demás chicas les sale una gota.

Apenas se habían distanciado treinta o cuarenta metros de la posada en su primer paseo a dos horas de haber llegado, y ya los dramas típicos de las películas se estaban haciendo presentes en el camino de las cuatro amigas. Kagami y Tsukasa ayudan a Konata a levantarse y le acompañan de regreso al hotel, pues estaba claro que así no iban a ninguna parte. Miyuki por su parte se limita a seguirlas, a falta de otra alternativa de acción.


Y mientras tanto, Yutaka estaba en casa de sus padres, y debido a ello no tenia muchas oportunidades para comunicarse con sus amigas de forma directa. Ni modo, tenía que intentarlo por internet, a falta de otras alternativas.

─ A ver... Supongo que Hiyori-chan vendrá con alguna nueva idea de lo que podríamos hacer para buscar a esa chica de los rumores. Va a estar interesante lo que tenga que decir ─ y una vez que deja de hablar con ella misma, la pelirroja empieza a teclear.

Yu-chan: Hola, chicas

Yu-chan: ¿Cómo les va este fin de semana?

Yutaka espera casi un minuto en recibir respuesta. Estuvo a punto de dejar el aparato para ir a ver la tele junto a su madre, cuando en eso recibe una respuesta de parte de Hiyori.

Shipera a tope de power: Hola, Yu-chan. Yo estoy bien. Casualmente he querido avanzar con algunos proyectos que me han pedido recientemente, pero sin agobio ninguno.

Shipera a tope de power: Ha sido un día algo aburrido, pero también relajante.

Yutaka casi se ríe al leer esa respuesta de parte de su amiga de lentes. Ahora tendría que ver qué tal les iba a las demás, y esta vez las respuestas no se hacen esperar.

La rubia sexy: Yo sí estoy trabajando en el café cosplay. Konata-senpai me ha dejado todo el trabajo, por lo que ahora sus clientes los atiendo yo.

La rubia sexy: Fuck yeah! More cash to me.

Yu-chan: ¿Qué fue lo que dijiste, Patty-chan?

Iwasaki Minami: Parece que le place la idea de obtener el sueldo de Izumi-senpai mientras ella no está.

Yu-chan: Ah, ya veo.

Shipera a tope de power: Se siente un poco raro que no podamos comunicarnos de otra manera por el día de hoy.

Iwasaki Minami: Pienso lo mismo.

Iwasaki Minami: Pero todas tenemos cosas que hacer durante estos dos días.

La rubia sexy: Siempre dando en el clavo, como se podría esperar.

Yu-chan: ¿Alguien tiene una idea de qué hacer con el caso de la chica con dos novias?

Yu-chan: Ahora que entraremos en época de exámenes, pues no tendremos tiempo casi para otra cosa.

Shipera a tope de power: Eso es un verdadero problema.

Shipera a tope de power: Debimos haber hecho esto desde antes, porque ahora va a ser muchísimo más complicado y nos quedaremos con el suspenso de querer saber.

Iwasaki Minami: A mí en realidad no me quita para nada el sueño saber aquello.

Yu-chan: No seas así, Minami-chan. Podemos lograr esta tarea sólo si unimos nuestras fuerzas en esta empresa.

La rubia sexy: Aquí es donde empieza a trabajar el efecto Yu-chan.

Iwasaki Minami: Ok, lo siento por responder así, Yutaka.

Shipera a tope de power: Cómo me gustaría que pudiera verlas en una escena real. Nada se compara a esa sensación.

Yu-chan: ¿Qué quieres decir, Hiyori-chan?

Shipera a tope de power: No es nada. No me lo tomes en cuenta.

Shipera a tope de power: Y ahora volviendo al tema, tenemos que sacar provecho de cada segundo libre con el que podamos contar para pensar en cómo dar con esa escurridiza chica.

Shipera a tope de power: Por ahora vengo repasando todas nuestras posibilidades, y ya será para el lunes que tengamos la posibilidad de poner a prueba las estratagemas que diseñemos por ahora.

Iwasaki Minami: Me parece bien, que ahora mismo okaa-san me llama.

La rubia sexy: Mis deberes están todos hechos, y único que me interesa de la escuela es estar a tono con los exámenes.

La rubia sexy: Por lo demás estoy bien, así que cuenten con que se me ocurra algo.

Yu-chan: Yo también aprovecharé lo mejor que pueda.

Yu-chan: Nos vemos el lunes, chicas.

Shipera a tope de power: Muy bien, así quedamos.

Yutaka se queda mirando el teléfono mientras nota cómo las demás se desconectan. Ya cuando siente que es la última con el aparato en la mano, Yutaka lo guarda y se decide a ir con su madre. Estaba segura que había algo en lo que tenía que ayudar, pero el tema de encontrar a esa chica con dos novias no se va de su cabeza.


Otra vez Kagami, Tsukasa, Konata y Miyuki salen de excursión, y esta vez no se admitían excusas de parte de Konata para estarse quejando, puesto que igual no encontraron baterías para la consola de Konata ni se le dio tiempo para que saque algún manga. Como no tenía entonces ninguna opción, sólo podía sacar a relucir sus temas de costumbres para hacer conversación durante el paseo.

─ ¿Y ese capítulo no lo van a transmitir este lunes? ─ dice Tsukasa.

─ Pues no. Esta semana casi todos los animes de transmisión abierta van a descansar. Es un fastidio, pero no hay alternativa ─ Konata suspira pesadamente.

─ Me sorprende la soltura y despreocupación de ustedes dos para hablar de temas inútiles, incluso aquí ─ dice Kagami.

─ A mí no me preocupa tanto oír de esos temas. Pienso que es interesante oír temas diferentes de vez en cuando, especialmente cuando dichos temas no los conoces pero parecen interesantes ─ opina Miyuki con una pequeña sonrisa.

─ Esa respuesta es típica de ti, aunque el contexto no está bien ubicado, Miyuki ─ Kagami se pone a jugar con una de sus coletas.

Las cuatro amigas van avanzando por el bosque que rodeaba la posada en que dejaron sus cosas. Era bastante interesante el paisaje que ante ellas se erigía, aparte que el clima era maravilloso, haciendo un día ideal para lo que hacían. Pero es cosa de sentido común saber que en parajes como ese el clima tienda a ser inestable y sufra cambios bastante bruscos de un momento, por lo que cada una cargaba con una brújula, una botella con agua, algo de comida pre-elaborada, guantes, botas y una bufanda. No podían permitir que nada les aguara el paseo.

─ Ni una nube medianamente oscura a la vista. No parece que vaya a llover ni a nevar hoy ─ dice Tsukasa mirando el cielo.

─ En todo caso es muy improbable que nieva. Esta no es una buena época para las nevadas ─ le dice Konata alzando ligeramente las cejas.

Kagami, Miyuki y Tsukasa se ríen ante ese comentario, especialmente porque era bastante cierto. De verdad hacía un maravilloso día, y las cuatro iban con todo el ánimo de disfrutar el rato.

El avance de las cuatro es lento, queriendo revisar con detenimiento cada uno de los elementos que rodean el sendero que atraviesan, pero en eso escuchan un aullido lejano. Parecía un aullido de lobo, lo cual asusta un poco a Tsukasa. La melliza menor tiembla de miedo. No le agradaba la sensación que le causa la perspectiva de un lobo rondando cerca de ellas. Miyuki por su parte no se muestra tan alarmada.

─ Los lobos muy difícilmente se atreverían a atacar a un humano, y sólo lo harían si padecen mucha hambre o nos ve como una amenaza invadiendo su territorio. Realmente es poco factible lo del hambre, pues ellos definen muy bien a los animales que prefieren cazar a través del contacto con otras especies de su entorno y la enseñanza de sus padres, y el contacto raro con humanos hace que no nos suelan ver como potenciales presas. En realidad es más probable que un perro común y corriente tratara de atacarnos, e incluso eso no es común de ver.

─ Ese es un grandioso dato, Miyuki-san ¿Dónde aprendiste eso? ─ se interesa Konata.

─ La casa de Iwasaki-san. El tener una perra le ha hecho saber muchas cosas para la crianza de perros y varias curiosidades relacionadas.

─ Es verdad. Ustedes son vecinas ─ dice Kagami asintiendo por el dato.

─ Sí. Y aún si un lobo se nos mostrara amenazante, la verdad es que no es demasiado complicado protegernos de un eventual ataque: La comida fácil les enloquece, igual que con los perros, por lo que tirar a un lado algo comestible, especialmente carne asada, les resulta irresistible. También podemos probar a subir a un árbol, puesto que los lobos no son hábiles escaladores debido a que sus garras se desgastan con gran facilidad, son muy romos y no les sirve para aferrar. E incluso si tenemos que defendernos de posibles ataques, apuntar el hocico es efectivo, y más si nos coordinamos, pues sus mandíbulas son sus mejores armas, por lo que desisten pronto si ven que tratamos de golpearles allí y piensan que somos lo bastante fuertes y hábiles para lograrlo. Es lo mejor que tendríamos a mano en caso de que nos ataquen en jauría.

─ Igual es un poco aterrador aquello, Yuki-chan ─ insiste Tsukasa.

Otro aullido suena a lo lejos. Puede que no estuvieran muy lejos todavía de la posada, y que esté todavía a plenitud del día y en una zona bastante clara en el bosque y con excelentes alternativas de escape en caso de que algo salga mal, pero de verdad Tsukasa se preocupa de que puedan aparecer repentinamente animales peligrosos. No era normal que hubiesen lobos, pues se supone que no hay animales de esos en aquella zona. Tal vez se trate de algún lobo importado que consiguió hacerse un hogar en las cercanías. No podía ser tan peligroso un lobo solo.

─ Supongo que en este bosque habrán ciervos, conejos y comadreja, ¿no es así? ─ sugiere Konata.

─ Así es. Esos animales son muy comunes por estos lados, y con dichas especies cerca, es ilógico pensar que un lobo que esté cerca prefiera atacarnos a nosotras y no a un conejo, incluso si el lobo es joven e inexperto.

─ ¿Un conejo? Eso es peor. Pensar en un lobo atacando a un conejo me parece horroroso ─ a todas les sale una gota por las palabras de Tsukasa.

─ ¿Y si es simplemente un perro aullando? ─ sugiere Kagami, queriendo dar por terminado el tema lo antes posible.

─ Es una posibilidad. De hecho, es mucho más lógico que se trate de un perro grande haciendo de guardián o en una labor de búsqueda ─ la respuesta de Miyuki resulta más satisfactoria para las demás.

Era algo preferible la idea de un perro llamando o marcando territorio con su aullido. Eso ayudaría a que el paseo sea considerablemente menos tenso, aunque Tsukasa necesitaba un rato para digerir la idea lo necesario para relajarse. Pero la experiencia seguía siendo innegable. Kagami pensaba que el sitio se prestaba para una situación especialmente romántica. Sonríe al imaginarse una situación en ese lugar, siendo solamente Konata y ella. Era una ensoñación con un efecto bastante excitante.

Tsukasa en cambio se quedaba mirando los alrededores por un rato, atraída por las cosas que el camino ofrecía a la vista. Ya sin la idea de algún lobo rondando en las cercanías, termina sintiéndose embelesada por el escenario ante ella. También ella sonríe al pensar que, en otra circunstancia, Konata y ella tengan un momento más íntimo, admirando los bellos arbustos, las flores y los animalillos que iban caminando por las ramas de los árboles más cercanos.

Sí, ambas hermanas Hiiragi estaban tan ensimismadas en sus ideas que casi se babeaban al pensar en cómo les iría a solas con Konata en ese sitio. No sabían cuánto tiempo llevaron así, pero la cosa es que, al cabo de cierto trayecto, Tsukasa se resbala y empuja a Kagami en su caída. Ambas se dan de cara contra el blando y flojo suelo, por lo que ninguna de las dos se hace daño. Al intentar levantarse (y mientras Tsukasa se deshacía en disculpas), ambas se terminan dando cuenta de algo que las había alarmado bastante.

─ ¿Dónde están Kona-chan y Yuki-chan?

─ Esto no me gusta nada ─ Kagami saca su brújula, y encuentra que estaba rota ─. Mierda ¿Cómo está tu brújula, Tsukasa?

─ Déjame ver... ─ Tsukasa saca el artefacto y ve que se partió a la mitad ─ ¿Ehh? ¿Cómo es que las brújulas de ambas se rompieran al mismo tiempo y con tanta facilidad?

─ No lo sé. Parece que no son de tan buena calidad, pero el hecho es que estamos en problemas.

─ La próxima vez compraremos brújulas en otra tienda, una donde haya mejor calidad ─ Kagami se tapa ambos ojos con una mano.


─ ...y de ese modo es como transcurre el ciclo de vida de estos insectos ─termina de explicar Miyuki ─. Es algo bastante fascinante en mi opinión, y todavía ahora está lleno de misterios.

─ Por eso mismo es que puede fascinar. Los misterios siempre llaman la atención cuando se dejan ver ─ Konata asiente y luego mira a su alrededor ─ ¿Y dónde están Kagami y Tsukasa?

─ Buena pregunta.

CONTINUARÁ...


Fin de una nueva parte de esta historia, y nuevamente me despido de ustedes hasta un nuevo capítulo. Y Tsukumiyomi, si de casualidad estás leyendo esto (en realidad lo dudo, pero por si acaso), aquí se te recuerda, igual que a Minokomicweb.

Pero antes de retirarme, seguro que han notado el chat establecido entre las cuatro kouhais. Pese a que el manga de Lucky es de 2004 y el anime de 2007, la verdad es que, siendo un anime slice of life, lo normal es que su desarrollo, a fin de hacerlo fácil de digerir al público y hacerle identificarse con él, pues pueden llegar a actualizar ciertos detalles, especialmente en el apartado de las telecomunicaciones y las redes sociales. Eso es patente en otros animes/mangas, como por ejemplo Yuruyuri, donde a partir de las OVAs se hace evidente la inclusión de los smartphones y las consolas (muy pegaditas a las 3DS), y también pasa con Kenichi el discípulo más fuerte (aunque este caso no es slice of life), donde en un principio la mención de las telecomunicaciones era la básica de principios y mediados de la década del 2000, para después venir con el Facebook y esas cosas. Ya sabrán ustedes que este recurso, si bien a veces choca si pretendemos ponerlo en un contexto único y estrictamente lineal, la verdad ayuda a llevar mejor las historias. Si algún día Lucky Star vuelve a la vida, se acordarán de mí si ven que aparecen smartphones y Twitter y todo eso xD.

Hasta otra