"¿Estás segura, Azie?" Preguntó Lauren, del otro lado de la línea. Claramente tenía un plan, pero no iba a lograrlo por sí sola. Necesitaba refuerzos (necesitaba un poco de Chloe Decker para esta situación en específico).
"Claro, es mi amiga, la convenceré"
"Prometo que estoy sana" Dijo Lauren. En estos momentos, eso era algo indispensable. Más cuando tienes planeado visitar a tu novia después de un mes entero sin verla.
"Tú encárgate de estarlo y yo me encargaré del resto entonces" Contestó Azie.
"Estamos todas sanas, lo prometo" Dijo Azie, saludando a su amiga.
"Lo sé" Suspiró Katie.
"Que ganas de vernos" Bromeó Andrea, mientras saludaba a su amiga. "De verdad estamos bien, tengo una hija que cuidar, ¿lo recuerdas?"
"Hicimos pruebas y todo. No nos odies" Agregó Nicole.
"No es esto, tontas. Siempre quiero verlas"
"¿Entonces?" Preguntó Azie, preocupada por su amiga.
Katie sonrió levemente, agachando la cabeza tratando de ganar unos cuantos segundos a sus emociones. "No es nada"
"Nada no te tiene deprimida por arte de magia" Dijo Andrea, de forma sarcástica. "¿Qué pasa?" Continuó, esta vez su voz en un tono mucho más serio. Estaba preocupada, pero no lo dijo en voz alta.
"Puedes contarnos lo que sea, lo sabes" Afirmó la menor de las cuatro.
Tomando una gran bocanada de aire, Katie habló. "Extraño demasiado a Lauren" Su mirada de nuevo se dirigió al piso de la habitación, no quería arruinarles la velada a sus amigas, sobretodo cuando era poco probable que se vieran de nuevo pronto. Al menos no sin antes hacerse las pruebas necesarias. "Sabía que esto sería difícil, pero es casi un infierno. Hablamos a diario, pero a veces quisiera más" Andrea rió discretamente ante ese comentario, mientras Azie la reprimía con su mirada. Dicha escena al menos consiguió sacar una sonrisa del rostro de Katie.
"No en ese aspecto" Aseguró Katie, riendo suavemente. "Es sólo que es complicado no verla, no abrazarla"
Azie sonrió levemente. "Estarán juntas pronto, Katie. Te lo prometo"
"Lo dudo" Suspiró Katie. "Es casi imposible viajar ahora, ¿sabes? Mal momento para que el amor de tu vida se vaya a vivir a miles de kilómetros" Habló casi sin darse cuenta, pero sus amigas la escucharon perfectamente.
"¿Qué acabas de decir?" Preguntó Andrea, riendo. ¿Por qué Andrea siempre tenía que ser la más inoportuna de las cuatro? Debería ser imposible ser tan ocurrente.
"¿Sobre qué?" Preguntó Katie, levantando una ceja. "No dije nada, sólo estoy llorando acerca de mi novia. ¿Ya mencioné que vive casi a dos mil kilómetros?"
"Creo que Andrea se refiere a la parte donde dijiste que era el amor de tu vida" Contestó Nicole, divirtiéndose. Katie abrió los ojos como platos, analizando nuevamente lo que dijo.
"Oh" Dijo Katie. "Realmente dije eso, ¿cierto?" Sus tres amigas asintieron, mientras ella empezaba a ponerse roja de sus mejillas.
"Ustedes dos son rápidas, ya lo veo" Bromeó Andrea. Sí, de nuevo.
"Aunque si lo piensas, creo que en realidad fueron lentas" Dijo Azie. Ahora los ojos de las demás estaban sobre ella. "Vamos, Lauren está enamorada de Katie desde 2018"
"Y no olvidemos que mensajeaba con ella más de lo que yo podría haberlo hecho con cualquier persona" Agregó Nicole. "Tienes razón, fueron lentas"
Cuando regresó a casa, todo dolía un poquito menos. Siempre era así con sus amigas. Tenían el poder de transmitir felicidad y tranquilidad en los momentos más difíciles y oscuros, algo por lo que siempre estaría agradecida. Estaba tan sumergida en sus pensamientos que no se había percatado de la pequeña carta que yacía en su puerta. Como si fuera lo más normal del mundo.
"Katie" Decía el sobre que envolvía una hoja pequeña. No podía decir muchas cosas algo tan diminuto, así que probablemente era un mensaje corto. ¿Pero quién dejaría una nota en su casa? No tenía sentido. Empezó a preocuparse por su seguridad, hasta que leyó claramente el contenido de la nota.
"Estoy libre de cualquier enfermedad que pudiera ser contagiada cuando me beses"
Su corazón empezó a latir de manera desenfrenada. No era posible que Lauren estuviera en su casa. ¿Cómo? La única que tenía un juego de llaves extra por cualquier emergencia, era Azie. ¿Sería cierto? ¿Por eso la reunión tan urgente? Tenía sentido. Sus amigas habían ayudado a su novia. La reunión no era más que para darle tiempo de escabullirse. Esperaba que fuera real y que no estuviera imaginando cosas ya. Sería terrible. Temerosa de lo que pudiera encontrar, abrió lentamente la puerta de su apartamento y se adentro en él. Algunas luces estaban apagadas, así que la iluminación era tenue a duras penas. No suficiente para desorientarla, sino relajante.
Otra carta.
"Te extrañé" Decía el sobre por la parte exterior. Por dentro, otra nota igual de pequeña que la anterior. "Estoy en tu habitación. Si me engañas, me daré cuenta" Katie rió ante el último comentario de la mayor. Como si eso fuera posible. Nunca cruzó esa idea por su cabeza. Ni siquiera en los días más difíciles. Todo lo contrario, de hecho. El distanciamiento le ayudó a darse cuenta que, si a alguien le pertenece su corazón, es a Lauren. Sólo a ella.
Entró con cautela a su habitación porque tenía miedo. Más bien, estaba ansiosa. Su corazón latía de manera bastante irregular, como si fuera a salir de su pecho en cualquier segundo si no se calmaba. Ahí fue cuando la vió. Sentada en una esquina de la cama, con una mirada alegre y sus ojos brillando de forma especial. Katie no necesitaba que le dijera algo más para saber que ambas estaban igual de nerviosas.
"Hey" Dijo Lauren, con sus mejillas de color rosa. Se miraba hermosa. Su cabello estaba libre de ataduras, algo que casi nunca pasaba, y su rostro estaba iluminado por la luz de la Luna que se colaba por una de las ventanas. No había ningún ruido que pudiera desconectarla de verla. Simplemente era ella y su divino rostro. Katie no pudo contenerse y antes de decir cualquier cosa, se abalanzó sobre Lauren para darle un beso profundo y apasionado. La necesidad era notoria para ambas, Katie pidiendo entrada y Lauren otorgándola, al inicio desconcertada pero correspondiendo el beso con la misma pasión en cuestión de segundos.
Cuando se separaron por falta de aire, Lauren habló primero. "También te extrañé, amor" Sonrió. Katie imitó esa sonrisa, mientras se sentaba y abrazaba a Lauren con la misma necesidad con la que la había besado. "No sabes cuanta falta me hiciste" Susurró la menor al oído de Lauren, causando que un pequeño escalofrío recorriera su columna. Era normal, eran semanas de estar aparte y ahora, juntas, cualquier contacto bastaba para volverla loca.
"Muéstrame cuanta" Dijo Lauren, su voz mucho más ronca que de costumbre, y sólo ese tono bastaba para que Katie perdiera toda su compostura y esta se reemplazara con deseo. Un enorme deseo de tomar a Lauren y besarla por una eternidad. Katie no dudó en volver a capturar los labios de la mayor, usando un poco de fuerza para que Lauren cayera a la cama y Katie estuviera ahora encima de ella.
"Eres rápida" Rió Lauren sobre los labios de Katie.
"No hables" Dijo Katie, dirigiendo sus labios hacia el cuello de Lauren, esta vez succionando ligeramente sobre su pulso. Lauren soltó un pequeño gemido, mientras sus manos viajaban al cabello de Katie.
"Ese sonido es mejor" Retó la menor. Si Lauren estaba apenada, no dijo nada. Sólo se dejó llevar. Era lo que necesitaba. Lo que ambas necesitaban.
"Para que quede claro, te esperaba en tu habitación porque estaba nerviosa, no porque quería llevarnos a esta situación" Rio la mayor, mientras Katie se acomodaba sobre su pecho.
"Lo sé" Rió Katie. "Eso es responsabilidad mía"
Lauren empezó a acariciar el cabello de Katie, haciendo pequeños círculos y desenredándolo un poco. Dio pequeños besos en su cabeza, aspirando levemente su aroma.
"Hueles bien" Rió Lauren, mientras seguía depositando pequeños besos.
"Me bañó a diario" Contestó Katie. "Y creo que tengo que bañarme de nuevo" Ambas rieron.
"Probablemente yo también" Asintió la mayor, retirando el cabello del rostro de Katie para admirarla en su totalidad.
"Puedes unirte a mi ducha" Dijo Katie, casi como un susurro. Probablemente avergonzada. Lauren también estaba un poco desconcertada por el comentario, pero sin decir nada. Al menos no por unos segundos.
"No puedo rechazar esa propuesta" Contestó la mayor. "Además, es bueno para el medio ambiente"
"Que ecológica" Bromeó Katie, levantándose de la cama. Tomó a Lauren de la mano, llevándola con ella mientras las dos reían como hace algunas semanas no lo hacían. Esto era exactamente lo que necesitaban.
"¿Puedes grabarme?" Preguntó Katie, acomodándose en el sofá.
"Claro, hermosa" Contestó la mayor. "Tus fans van a estar muy contentos cuando vean esto en la convención" Katie sonrió. En estos tiempos, las redes sociales eran una buena forma para estar cerca de ciertas personas, pero era una herramienta con la que ella no contaba, Por decisión propia, pero así era.
"Espero" Rio Katie.
Era un video relativamente corto. Menos de 6 minutos, fue rápido pero completo. Lauren siempre estaría sorprendida de la capacidad de Katie para leer tantas cosas. Era un don.
"Mira" Dijo Lauren, mostrándole una foto en su celular. "No pude evitar guardarme esta foto en mí celular" Sonrió la menor. Katie se sonrojó ligeramente, era una foto de ella justo de lo que acababan de grabar.
"Tengo mejores fotos, amor" Dijo la menor, un poco apenada.
"Siempre estás hermosa" Lauren tomó la mano de Katie. "Pero creo que esta es mi favorita. Todo el mundo debería verla"
"Publícala" Dijo Katie, riendo. Lauren abrió los ojos.
"No bromees con eso" Reprimió Lauren, con una pequeña sonrisa. Katie se quedó callada por unos segundos, analizando sus propias palabras.
"Creo que no estoy bromeando" Rió Katie, nerviosa. Lauren volteo a verla de inmediato, confundida.
"Ya te lo he dicho" Afirmó Lauren. "Nunca violaré tu privacidad, cielo"
"No es eso, amor" Aseguró Katie. "Llevamos casi 6 meses juntas, soy una persona privada pero las personas saben de mis amigas porque ellas no dudan en subir fotos conmigo. Supongo que no debería ser diferente con nosotras"
Lauren guardó silencio. No quería presionar nada. No iba a presionar nada. No comprometería a Katie de esa forma.
"No estoy forzándote a nada, cielo" Aseguró Katie, notando la expresión seria de su novia. "Pero quiero que estés consciente de que no me molestaré si publicas una foto de nosotras, o una foto mía"
"¿Estás segura, Katie?" Preguntó Lauren. "No tenemos que hacerlo. Lo sabes, ya tengo todo con sólo tenerte. No necesito más"
"Lo sé" Aseguró la menor. "Y estoy segura, amor. De cualquier forma, he visto tu Instagram cuando me lo muestras. Ni siquiera tienes los comentarios activados"
"¿Qué significa eso?" Rió Lauren, no entendiendo a lo que se refería su novia.
"Que eres casi tan privada como yo. Si posteas algo, de lo que sea que sea, los demás lo verán pero no cambiará nada para ti. Y eso aplica también para nuestra relación" La mayor asintió con una sonrisa tímida.
Semanas después, Mayo 2020
"Tu video acaba de salir en la Convención" Sonrió Lauren, mientras depositaba un beso en la frente de Katie. "Luces hermosa" La mayor tenía un pequeño color rojo rodeando sus mejillas. Katie levantó una ceja, sabía que algo estaba pasando en la cabeza de Lauren.
"¿Qué pasa, cielo?" Preguntó Katie.
"¿A qué te refieres?" Cuestionó la mayor.
"Estás nerviosa. Te conozco" Sonrió. "Lo sé porque tus mejillas están rojas y no me sostienes la mirada"
Lauren se quedó unos segundos callada. Sacó su teléfono celular y le mostró a Katie el borrador que tenía en Instagram. Katie sonrió cuando vió la foto. Era la misma foto que Lauren había dicho que era su favorita.
"¿Qué te detiene?" Rio Katie. "Ya hablamos de esto, cielo"
Lauren suspiró. "No quiero incomodarte" Era un susurro, y Katie no pudo evitar sentir como su corazón se hacía un poco más pequeño. Eso no era el punto, no quería que Lauren se sintiera de esa forma.
"Lauren, he compartido los últimos 6 meses de mi vida contigo. Si de algo estoy segura, es de nuestra relación, y de que quiero pasar mucho más tiempo contigo" La menor tomó la mano de Lauren entre las suyas, entrelazando sus dedos mientras hablaba. "Sé lo que hacen las redes sociales, por eso mantengo mi vida privada. Pero tú eres casi como yo en ese aspecto, y eso me hace sentir segura"
"¿Por qué?" Preguntó Lauren, levantando su mirada para conectar con los ojos de su novia. Eso era una buena señal, y Katie lo sabía.
"Porque lo que compartes, no es para los demás. Es para ti misma, y para las personas que amas. Incluso si compartes con tus fans, no dejas que eso intervenga en tu vida" Sonrió. "Van a saber que somos pareja, pero entre nosotras nada va a cambiar. Nunca"
Lauren se abstuvo de hablar, simplemente sonrió y besó a Katie de manera dulce.
"Definitivamente es mi foto favorita"
"Hey" Contestó Lauren, del otro lado de la línea.
"¡NO LO PUEDO CREER!" Gritó Aimee eufórica. "¿Estás loca?"
"¿A qué te refieres?" Preguntó Lauren. Katie estaba a lado de ella, riendo. Podía escuchar los gritos a la distancia. Ambas sabían perfectamente a que se refería.
"Subiste una foto de Katie" Dijo su amiga. "No puedo creerlo, estoy muy emocionada"
"La obligue" Gritó Katie, esperando poder ser escuchada del otro lado de la línea.
"Está mintiendo. No la escuches" Dijo Lauren.
"No tienen idea de lo emocionados que están sus fans" Aimee seguía gritando. Ella era la fan.
Lauren sonrió. No sabía que esperar al principio (y tampoco estaba segura de querer descubrirlo), pero escuchar eso, por simple que fuera, era suficiente. Tomo la mano de Katie y recostó su cabeza en uno de sus hombros, mientras uno de los brazos de la menor la rodeaba.
"También yo lo estoy" Rio Lauren.
"Y yo" Agregó Katie. "Sobretodo yo"
