A la mañana siguiente, Marinette llegaba a la escuela con unas casi indetectables ojeras, se notaba realmente cansada pero de igual forma, una sonrisa adornaba sus labios.

-Waw, chica. Te vez pésima – comento la morena a su lado tras verla soltar un profundo bostezo - ¿no dormiste bien anoche? – pregunto ligeramente preocupada.

-No es eso Alya – negó estirándose un poco – es solo que me quede hasta tarde estudiando para la evaluación de hoy – le explico.

-¿Y qué tal? ¿Entendiste?

-Sí, perfectamente – esa respuesta descoloco a la bloguera, que le miro con grandes ojos.

-Déjame ver si entendí. ¿El día de ayer te quemabas el cerebro por ello y hoy mágicamente entiendes bien el tema?

-Un amigo paso ayer por la panadería y me ayudo, resulta que es muy bueno en física y también es bueno explicando – conto con una enorme sonrisa, algo que no paso por alto la morena.

-¿de qué amigo estamos hablando? ¡Habla ya, Dupain-Cheng! – la azabache soltó una carcajada, solo restándole importancia diciendo que era un cliente frecuente del lugar, ninguna sospechando que su plática era monitoreada por el rubio sentado frente a ellas, quien sonrió ante el mérito que le daba la aspirante a diseñadora.

.

.

Mientras, en el Lycéé, las cosas no eran tan llevaderas, y un castaño escuchaba sumiso y cabizbajo el enorme regaño de su mejor amigo.

-¡No puedo creer que seas tan insensible! Juliet nunca te ha hecho daño, ella nunca dañaría una mosca ¿y que gana? Que idiotas como tú la traten de manera tan desconsiderada – Luka bufo fuerte, aun molesto con el chico frente a el - ¿no dirás nada? "Oh, Luka. Es que ella es tan… rara" – le remedo sin una pisca de burla, solo quería enfatizar su punto.

En cambio, Claude solo sintió otro puntazo en la boca del estómago, el sabia claramente que había hecho mal, y que se merecía cada una de las palabras del mechi-azul. Suspiro, para rascarse detrás de la cabeza y mirar a su amigo.

-No tengo excusas, sé que no me comporte de la mejor manera, y fui un completo tonto – reconoció, logrando que el guitarrista suavizara su expresión – Pero te juro que no era mi intención lastimarla… simplemente no pensé bien lo que dije.

-¿Qué fue lo que le dijiste? – el oji-celeste resoplo molesto consigo mismo, al recordar de nueva cuenta la tarde anterior.

-Yo… le sugería que... si quería tener más amigos… tal vez debería, comportarse… diferente – el peligro le miro incrédulo.

-define: diferente.

-No ser tan… ¿ella? – Luka se golpeó la frente, no creyendo que hubiera cometido tal estupidez - ¡Sé que estuvo mal! Y real, realmente me arrepiento de ello.

-Pues no es a mí a quien debes de decírselo – El castaño desvió la mirada, sabiendo perfectamente lo que trataba de decir – Juliet es una chica muy noble, estoy seguro que si te disculpas apropiadamente con ella, todo quedara en el olvido – aconsejo, dedicándole una sonrisa tranquilizadora.

-¿tú crees?

-Estoy seguro, pero ven, volvamos a clase. Después arreglaremos este embrollo – le palmeo un par de veces el hombro para comenzar a dirigirse al aula, lo que el castaño no tardo en imitar.

Claude estaba un poco menos presionado por las palabras del mechi-azul, pero cuando vio a Juliet entrar al colegio, no sin antes matarle con la mirada para luego ignorarle olímpicamente, supo que no todo sería tan sencillo como se pintaba.

.

.

El resto del día transcurrió con "tranquilidad" para los jóvenes héroes, pero durante la noche, el portador del miraculous de la serpiente suspiraba con pesadez, antes de parar su melodía y mirar la hora, dándose cuenta que ya debería comenzar su patrulla.

-vera que le ira bien, joven portador – intento relajarle su Kwami, asomándose desde su chaqueta – además, terminaremos antes de que se dé cuenta – el chico solo suspiro nuevamente como respuesta para dejar su guitarra a un lado.

-Sass, transformarme.

.

.

Tenía que admitir no era tan trabajoso y/o complicado como lo hubiera pensado, de hecho, de cierta forma era divertido y relajante saltar por los tejados, se sentía como uno de los personajes de comics que tanto le gustaba leer de niño.

La noche en la ciudad de las luces era totalmente tranquila, pareciera que todos se hubieran puesto de acuerdo para no causar problemas, y un par de horas después, cuando estaba preparado para irse a casa, fue cuando la vio.

Se encontraba en su terraza, sumergida en su libreta con un brillo en sus hermosos ojos azul zafiro y seriedad en su tés; No pudo evitar acercarse, guiado por el impulso más que ninguna otra cosa.

.

Mientras, Marinette estaba enfrascada terminando un vestido que hace tiempo le rondaba por la cabeza, por lo que no sintió la penetrante mirada sobre ella, ni lo cerca que estaba aquel individuo de su lugar. Se estiro para desperezarse un poco, volteando a un costado, ya casi por costumbre, para ver a su kwami dormir plácidamente sobre un cojín que ella misma le había hecho, pero se sorprendió al notar que este se encontrara vacío. Estuvo a punto de llamarla, cuando al levantar la mirada, se encontró con unos hipnóticos ojos ambarinos.

Pego un grito de sorpresa, comenzando a manotear y terminando con caer de espaldas a suelo.

-¡Lo lamento! ¿Te encuentras bien? – La azabache noto por el rabillo del ojo que alguien se posaba a su lado, y sobándose la parte de atrás de la cabeza, abrió los ojos para toparse con la expresión preocupada de su más reciente compañero.

-¿pero qué…? – olvido ligeramente su dolor, para mirarlo de arriba abajo un par de veces sorprendía.

"¿acaso tengo un cartel que diga: súper héroes, bienvenidos?"

Pensó dramáticamente mientras buscaba el inexistente cartel en alguna parte de su terraza.

-De verdad no era mi intención asustarte, lo siento – hablo nuevamente el mechi-azul ante su falta de respuesta.

-No… no hay problema – resto al fin ella con voz queda – ¿Qué lo trae por aquí? – Pregunto mientras volvía a colocarse de pie, siendo ayudada por el chico - ¿Hay algún akuma?

Luka, en cambio, se sonrojo de la vergüenza ¿ahora que excusa podría darle? Intento pensar rápidamente en una respuesta coherente, también temeroso de no saber expresarse, cuando al final, recordó lo sucedió con la reportera, por lo que solo soltó un suspiro para calmarse.

-Acabo de terminar mi patrulla, y pensé que quizá podría acompañar a esta hermosa señorita – le guiño un ojo para dedicarle una sonrisa pícara.

"Genial, otro conquistador"

La azabache rodo los ojos con fastidio, tachando el buen criterio que tenía sobre el chico frente a ella.

-Valla, es un honor que el gran Viperion se fije en alguien como yo – expreso con falsa admiración, en la cual el pelinegro estuvo a punto creer, pero sin saber porque, algo en su mirada no lo convenció.

-¿tanto te sorprende, linda? – pregunto siguiéndole el juego.

-¡Por supuesto! ¿Podrías imaginarlo? Uno de los héroes de parís en MI terraza – nuevamente no creyó en su exagerada actuación, a lo que solo rio ligeramente y negó con resignación.

-Eres una pésima mentirosa… - Marinette en cambio, sudo frio al escuchar esas palabras.

-N-no se d-de que hablas.

-tranquila, no me molesta, tampoco es como que esperara que te volviera loca por mí – la chica suspiro, antes de reír ligeramente.

-¿De verdad soy tan obvia?

-Un poco, si – afirmo mientras, sin que se dieran cuenta, tomaban asiento cómodamente.

-Creí que era una buena mentirosa –comento recordando las veces que había logrado salirse con la suya.

-Suerte de principiante – ambos rieron ante esto, relajando un poco el ambiente.

El joven levanto la mirada, encontrándose con su angelical expresión y fascinándose con el sonido de su risa; Una voz en su cabeza, le decía que lo que hacía no era correcto, que sus poderes no eran para visitar a la chica que le gusta, pero otra, le rogaba a gritos que no desperdiciara aquella oportunidad.

-Valla, no creí que fueras tan difícil de impresionar, ¿ah…?

-Marinette – respondió ante la pregunta indirecta – Marinette Dupain-Cheng, y no es lo que piensas.

-¿Ah, no? ¿Y qué se necesita para impresionar a esta hermosa damisela? – pregunto con coquetería.

-No un súper héroe, eso te lo aseguro – respondió con tranquilidad, para sorpresa del chico.

-cualquiera pensaría que las chicas hasta lanzarían sus bragas por alguno – Marinette se sonrojo furiosamente por el comentario, no sabiendo cómo podía decirlo de manera tan abierta y relajada.

-¡Po-Por supuesto que No! y-y no seas tan vulgar, po-por favor – se sintió torpe por su tartamudeo, de todas formas eran adolescentes, se suponía que no era la gran cosa.

-¿Por qué? ¿Te incomoda? – pregunto sonriendo divertido, la chica frunció el ceño.

-Claro que no, solo no me parecen de muy buen gusto – renegó cruzándose de brazos. Viperion se encogió de hombros.

-Puede que tengas razón, una chica como tú no debería usar esas palabrotas.

-¿una chica como yo?

-oh, ya sabes… una niña buena – la azabache sintió un tic en el ojo, recordando a cierto gato que hacía ya tiempo le llamaba así.

-No me digas así, de todas formas, tu tampoco debería hablar de esa manera, eres un "súper héroe" tienes que dar el ejemplo.

-Mmm… no lo había pensado.

-se nota… - El chico rio ante lo último, confundiendo a la azabache – se puede saber ahora ¿de qué te ríes? – pregunto exasperada.

-lo siento, es que nunca creí que tuvieras ese carácter.

-Pues ahí tienes, no debes juzgar por las apariencias, y si me disculpas, mañana tengo escuela y es un poco tarde – dijo mientras se colocaba de pie, lo que el oji-ambar imito.

-Vale, vale, ya me voy – aviso captando su mensaje – entiendo cuando no me quieren, buenas noche señorita Dupain, disculpe las molestias – Se subió a la baranda, y estuvo a punto de deshacerse de él, pero Marinette sabía que no lo había tratado bien, que en realidad él no había hecho nada malo y que ella exagero un poco.

-¡Espera! – detuvo justo a tiempo, el chico la miro sorprendido. Ella tenía la mirada en el suelo, y apretaba los puños, algo frustrada consigo misma – lamento comportarme así contigo, fue una grosería, yo… de verdad lo siento – Luka sonrió enternecido "de verdad eres incomprensible, primero me hechas y luego te disculpas. ¿Cuánto me falta descubrir de ti, Marinette?

-No te preocupes, de todas formas tienes razón – hablo para calmarle - Seguro has de estar cansada.

-Podrías venir otro día… ¡D-digo! S-si puedes, claro está, podríamos comer unos bocadillos – le sonrió nerviosa, las palabras brotaron antes de que le diera siquiera tiempo de pensar "¡Eres una tonta, Marinette! ¿¡En que rayos estabas pensado!?" Se auto-regaño mentalmente. En cambio el mechi-azul sonrió ampliamente.

-Me encantaría. Entonces no vemos, señori…

-Marinette – corrigió la oji-azul rodando los ojos – solo dime Marinette.

-Bien, hasta la próxima, Marinette – le guiño un ojo antes de saltar y comenzar a correr por las azoteas.

La diseñadora le miro con una sonrisa uno momentos antes de que poco a poco esta comenzó a convertirse en una mueca.

-¡AAAHHH! ¿¡QUE HE HECHO!? – grito desesperada.

-acabas de invitar a Viperion a tu casa a comer – contesto la pequeña Kwami, quien salió de su escondite apenas vio luz verde.

-¿¡Es posible tener tan mala suerte!? Primero: Chat Noir. Y ahora: Viperion, ¡Esto es una broma de mal gusto! ¿Acaso mi vida está destinada a relacionarse con súper héroes? – Tikky se encogió de hombros, e internamente estaba de acuerdo con su portadora, porque aquello o era el destino… o mala suerte, por irónico que suene.

-Mejor ve a descansar, Marinette. Mañana será otro día – sugirió la divinidad con dulzura.

-tienes razón, Tikky – solto un profundo bostezo, para luego restregarse el ojo de forma tierna – estoy muerta y mañana tengo escuela… vamos adentro.

.

Conversaciones pendientes, rencores profundos, nuevas experiencias y una amistad inusual que podrá tener impedimentos más adelante.

OooooO

¡Hola! lamento la tardanza y espero que les allá gustado, agradezco mucho su apoyo.

¿merece comentarios? Les mando un abrazo de Oso y un Beso empalagoso.

¡HASTA LA PROXIMA!

RESPONDIENDO COMENTARIOS:

-Sonrais777: y te confundirás aun mas jajaja, hasta la prox. Gracias por tu apoyo.

-Manu: No te preocupes, cada vez que pueda lo haré, y aunque no me gusta el Adrigami, me alegra que el Lukanette sea canon, ¿sera egoísta de mi parte? y haré lo que pueda para leer la historia, y Siete Vidas hace tiempo la tengo descargada en mi ordenador, pero no me he incitado a leerla, pero lo intentare. Con respecto a lo demás, te responderé después, lo lamento, estoy algo atareada. ¡Nos leemos luego!