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Clyde vio el coche estacionado cerca de la casa de los Loud, desde donde estaba alcanzó a escuchar unas risas, pudiendo identificar la de Luna Loud en las mismas, siendo esto bastante extraño para él.

Esperó por un rato a que algo sucediera, pero después de unos minutos, no solamente nadie salió del auto, sino que este comenzó a moverse de un modo extraño y sospechoso de arriba hacia abajo. Clyde lleno de curiosidad se acercó lentamente y se asomó por la ventanilla quedando sorprendido por lo que miró que sucedía ahí dentro.

En el asiento trasero Luna estaba usando su blusa y sus botas únicamente, del mismo modo en que lo hacía una chica rubia con un flequillo, ninguna llevaba falda o pantalones, tampoco ropa interior. Ambas tenían las piernas cruzadas la una con la otra formando las llamadas "tijeras" frotándose sus vaginas la una con la de la otra. Sus ojos estaban cerrados y reían y gemían por la dulce sensación que estaban sintiendo. Clyde abrió los ojos boquiabierto sintiendo que una vez más se le estaba poniendo duro por lo que veía.

La chica rubia se alzó la blusa revelando que no llevaba brasier, sobre uno de sus pechos desnudos vertió de una bolsita un polvo blanco y le hizo un gesto a la rockera castaña.

—Si quieres un poco, ya sabes que hacer, Lunita.

Ella en respuesta se acercó frente a ella gustosa y sobre su pecho comenzó a inhalar aquello mientras hacía gestos placenteros. Regresó a su lugar y continuó con el frotamiento contra Sam.

—¡Ya me voy a venir! —gimió Luna antes de taparse la boca con la mano para aguantarse de gritar y estremecerse por completo al sentir el orgasmo.

La rubia se relajó y fue la primera en abrir los ojos mirando hacia la ventana por donde Clyde se asomaba.

—¿Y ese quién es?

Luna abrió los ojos y al voltear, vio a Clyde quien asustado se echó a correr adentro de la casa, mientras que Luna también asustada se apresuró a cambiarse lo más rápido que pudo para ir al encuentro del chico, no sin antes despedirse de su novia Sam con un beso. Cuando salió del coche, Sam se vistió y se marchó conduciendo de regreso a su casa pensando en hablarle mañana a Luna para saber lo que ocurrió.

—¡Clyde!

Luna entró en la sala, apenas gritó se tapó la boca con una mano como lo hizo cuando estaba con Sam, pues no quería alertar a nadie de que había llegado, en especial en esas condiciones. Se encontró con el chico sentado al pie de las escaleras mirándola fijamente desconcertado.

—¿Qué onda, chico? Oye, lo que hiciste no es cool. No debes de espiar a las personas y… ok, mira. Supongo que en parte también tuve la culpa con Sam por hacerlo ahí dentro y… bueno, ¿puedes guardarme el secreto?

El chico la miró desafiante.

—¿De qué? ¿De que estabas teniendo sexo con una chica o de que te drogabas con ella?

Luna cerró los puños con miedo.

—Ambas, claro. Mira, por tus papás debes de comprender cómo son esas cosas. Sam me gusta mucho, pero no estoy todavía lista para decirle a la familia que me gustan también las chicas como los chicos. Sobre… lo otro… sólo fue curiosidad, pero si le dices a alguien enloquecerán y no estaría bien para ellos. Entonces, ¿me guardas el secreto? No querría ni que se lo contaras a Lincoln.

—No pensaba decirle nada de eso a Lincoln… sólo a tus papás.

—¡Oye, viejo! Delatar a otros no es cool.

—Tampoco drogarse y tener sexo siendo menor. Te portaste mal y es necesario que tus papás estén enterados y te reprendan.

—¡Clyde! Vamos, chico. Me meterás en problemas. Este no es un asunto que te importe además.

—Pero estoy seguro que a tus papás si les importará.

Luna estaba nerviosa. No quería alzar mucho la voz para no despertar a nadie, pues además de lo que Clyde la descubrió haciendo, ya era de madrugada y se suponía que desde hace horas debió de haber llegado a dormir. El chico se mantuvo sereno, pero comenzó a ponerse nervioso cuando el plan que se le ocurrió en ese momento cuando entró a la casa decidió comenzar a ponerlo en marcha.

—¿De verdad no quieres que se entere nadie de lo que estabas haciendo?

—Así es, viejo.

—¿Y qué es lo que me darías a cambio?

Luna suspiró más tranquila pensando que todo se trataba de dinero. No es que tuviera mucho, pero si con eso mantenía la boca del chico cerrada, entonces podría darle lo que tenía, incluso pedirle prestado a Sam si no ajustaba, o tal vez por el contrario el chico querría entradas gratis para algún concierto o incluso, aunque lo dudaba, que le consiguiera cerveza… o drogas.

—¿Qué es lo que quieres?

Clyde tragó saliva antes de responderle.

—Quiero lo que estabas haciendo con Sam.

Luna se quedó confundida y asustada.

—¿Quieres drogas?

—No, lo otro.

Esto la puso más nerviosa.

—¿Quieres que te ayude a conquistar a una chica para… tener sexo con ella?

—No, quiero tener sexo… contigo.

—¡Estás loco!

Volvió a taparse la boca para contener el grito. Hizo un instante de silencio para escuchar si no había despertado a nadie, luego se dirigió al amigo de su hermano.

—¡No voy a hacer nada contigo! Primero, eres muy chico para que estés pensando en esas cosas. Segundo, nunca haría eso contigo y menos de ese modo.

—Entonces le diré a tus papás todo.

—¡No! ¡Espera! Debe de haber algo más que quieras.

—Lo siento, no es negociable.

—¡Escucha! Si les dices a mis papás algo de lo que hice, yo le diré a los tuyos y a mis hermanas lo que me propusiste, y ya veremos a quien le va peor.

—A mí me castigarían y dejarían de hablarme sólo por un tiempo, a ti te prohibirían volver a ver a Sam o a tus amigos pensando que quizá solo te drogas entre los rockeros por lo que no podrías luego cumplir tu sueño de ser artista. ¿Con esas de verdad crees que a mí me iría peor que a ti?

Luna se mordió los labios furiosa.

—Clyde, eres un maldito enfermo. Tendría que decirle a Lincoln lo que me pediste.

—¿Y se lo dirías antes o después de decirle lo que tu hiciste para que te pidiera eso? Además, vamos. Para mí es algo nuevo que nunca he hecho, para ti estoy seguro que ya has tenido sexo, por lo que no debería ser la gran cosa.

—Aunque me gusten los hombres también, nunca he estado con uno, sólo con chicas.

—¿No te gustaría experimentar aunque sea una sola vez conmigo saber lo que se siente? No tiene que ser para tanto.

Quizá era efecto de la droga, pero la idea por mucho que no le gustara, de cierta manera hacía que se tomara en serio las palabras del Clyde. No tendría que tomárselo tan en serio y lo mejor sería darle lo que le pedía para terminar con ese asunto de una vez.

—Está bien. Pero si me acuesto contigo, debes de prometerme que nunca le dirás a nadie lo que hice.

—Lo juro por lo más sagrado.

Luna resignada suspiró.

—Bueno, vamos a la cochera. No voy hacer eso dentro de la casa.

Entusiasmado por lo que consiguió esta vez y sin necesidad de usar las pastillas para dormir, Clyde siguió silenciosamente a Luna hasta la cochera donde no había nadie salvo por vanzilla.

Ansioso, el chico abrazó a Luna e intentó besarla, pero este la puso la mano en la cara para alejarlo.

—¡Dije que tendré sexo contigo! No dije que te dejaría besarme.

Clyde refunfuñó. Luna esperaba que al mero momento el niño ya más puberto en realidad, se acobardara y se retractara, algo que no le sorprendería viniendo de Clyde, pero se sorprendió cuando el chico se quitó todo su pijama y con cierta vergüenza también se bajó los calzones. Luna desvió la mirada avergonzada y asustada. El chico realmente iba en serio.

—Es tu turno, Luna.

Fastidiada y con nerviosismo, la chica se quitó solamente la falda y los calzones dándole la espalda, dejándose las botas y la blusa. Lo hizo tan rápido que Clyde no alcanzó a verle bien la vagina, aunque estaba teniendo una buena vista de su trasero.

—No voy a quitarme todo, sólo lo necesario.

Ella se apoyó sobre el toldo de vanzilla ocultando su expresión enfadada y alzando su trasero delante del chico que ansioso se acercó a ella tomándole de las nalgas e intentando alcanzar en esa posición su vagina.

—¡Alto!

La roquera se dio la vuelta y casi llorando le dijo.

—Hazlo por atrás. Quiero ser virgen todavía por ese lado.

Debido a la no muy buena experiencia que había tenido momentos atrás con Luan, Clyde dudó.

—¿Y no te dolerá más?

La chica refunfuñando se agachó hasta tener el pene del chico a la altura de su cara sintiendo asco. Clyde se emocionó pensando que recibiría una mamada quizá hasta mejor de la que a Lucy obligó a hacerle. Entonces la chica extendió las palmas de sus manos y se puso a darles escupitajos dejando confundido a Clyde, quien le tocó hacer expresión de asco cuando con las manos ensalivadas, Luna comenzó a masturbarlo embarrando cada lado de su miembro de baba.

Una vez que terminó, de nuevo Luna se apoyó sobre Vanzilla y le mostró el trasero.

—¡Sólo por atrás, infeliz!

Ella con sus manos se abrió las nalgas para ayudarlo. Clyde entre nervioso y asustado por la actitud de Luna, comenzó a meterle lentamente el pene por el agujero de en medio, sintiendo una sensación muy distinta a cuando se lo hizo a Luan y Leni por delante. Era más apretado y menos húmedo si no contaba que Luna le dejó el pene ensalivado. Tenía algunas dificultades, pero Luna con su misma mano le estaba ayudando a entrar poco a poco haciendo gestos de dolor.

Finalmente Clyde quedó adentro de ella por el culo, se quedó unos instantes experimentando la sensación, antes de abrazarla por la espalda y decidirse comenzar a moverse de adentro y afuera cada vez más rápido, gimiendo de placer, mientras Luna sólo gemía de dolor con los dientes apretados a la vez que se agachaba un poco para que Clyde pudiera alcanzarla.

Clyde disfrutaba la sensación mientras se sujetaba de las nalgas de Luna, que tenía las manos contra el toldo de Vanzilla, al ver hacia adelante, vio por el reflejo del vidrio la expresión molesta y enojada que Luna tenía mientras por sus ojos parecía derramar lágrimas que pensó podrían ser de dolor, pero más que de dolor, lo que Luna también estaba sintiendo era mucha humillación por lo que un puberto cuatro años menor que ella la obligó a aceptar.

Clyde ignoró esto, de cierta manera le excitó más el saber que tenía sometida a Luna a sus órdenes. Continuó bombeando cada vez más rápido mientras Luna entre dientes decía cosas como.

—¡Apúrate! ¡Ya termina de una vez!

Entonces Clyde se detuvo sintiendo como liberaba por tercera vez la última carga que tenía almacenada. Luna cerró los ojos adolorida por la intensidad en que Clyde la penetró por completo, así como por la sensación de la cálida sustancia salir disparada hasta quizás su intestino.

Clyde terminó y se quedó abrazando por la espalda a Luna unos momentos. Intentó alzar una de sus manos para meterla debajo de su blusa, cuando de pronto esta se incorporó y se zafó de él resintiendo el momento en que lo obligó a que se la sacara haciendo un ruido como: ¡PLOP!.

—¡Basta!

La chica se paseó sin nada debajo hasta el lugar donde dejó su ropa y su bolso, de donde sacó unos pañuelos y si como si se estuviese limpiando después de hacer del dos, trató de limpiarse el trasero quejándose un poco por el dolor que sentía.

Clyde volvió a ponerse nervioso sin saber qué decir o hacer. Se puso su ropa de nuevo sintiéndose ridículo por haberse quitado todo y sólo un poco decepcionado porque Luna no lo hiciera. No podía apartar la vista del trasero de Luna.

—Entonces… ¿te gustó?

Luna se dio la vuelta y por un breve momento Clyde apreció la vagina depilada de Luna antes que esta le diera una cachetada tan fuerte que lo tiró al piso.

—Te di lo que querías. ¡Dile a quien sea una sola palabra de todo lo que viste o hiciste conmigo y juro que te lo corto con todo y huevos!

La chica se apresuró a ponerse los calzones y la falda, después apurada se marchó a su cuarto sin regresarle la mirada a Clyde.

El chico aunque por un lado se sentía ofendido, por el otro resintió la culpa al saber que a partir de ahora Luna lo odiaría por siempre, al mismo tiempo que emocionado revivía en su mente la sesión de sexo anal que tuvo con Luna, principalmente gozando de la sensación de poder que tuvo sobre ella estando consciente.

Se vistió y regresó al cuarto de Lincoln a dormirse.

Y hasta aquí llegamos por hoy. Gracias por leer esto. Respondo los reviews.

Arrieta Mozalvo: 1. Sí, Clyde no sabe eso. 2. Ya veremos.

viruzpiratanoobxd: Capaz y Clyde al final se sale con la suya y en su cuarto se sorprenda y diga: ¿Y esta rosa?. Luna le ganó a Luan, que ella pudo más que con la mitad. No se me ocurrió lo de la crema de plátano con Luan hasta ahora.

Darkness Rissing: F por Benny en el caso que haya un bebé y se parezca solo a Luan. A que no te esperabas a que Clyde no usara ni cloroformo o pastillas para con Luna. Ya tengo planeado cómo será con las gemelas, pero igual gracias por la idea, es muy buena.

andres888: Podría ser.

Jonas Nagera: Tal vez Luan siga haciendo eso, ya veremos. Con Luna Clyde se ahorró hasta las pastillas. Ya veré que hago con Lily. Oye te quiero hablar si me dejas en privado, que quiero proponerte algo indecoroso, ok, no, ¿pero si puedo?

364wii: Good, hope you like them