6
Ya en la mañana la familia como de costumbre bajó a desayunar. Como Clyde se quedó a dormir con ellos, lo invitaron a desayunar en lo que sus papás llegaban para recogerlo. Lincoln estaba molesto por haberse quedado dormido sin poder hacer nada con su mejor amigo para divertirse anoche, quien quizá sí había visto la maratón de películas por lo cansado que se veía.
Cuando Luna bajó a comer, esta estaba de malas. Sus papás no cacharon que llegó tan tarde, por lo que no la castigaron. Ella al momento de sentarse hizo una mueca de dolor que Luan notó.
—¿Y a ti que te pasa?
Luna miró a Clyde con enojo y este evitó su mirada viendo el desayuno sintiéndose muy nervioso porque lo delatara.
—Nada, creo que me salió una hemorroide.
Todos hicieron un gesto de asco, Luan también, aunque de pronto se le ocurrió algo.
—¿Será contagioso? También me duele el trasero cuando me siento, aunque no mucho.
Clyde comprendió que él también era el culpable de eso, pues aunque fue más brusco con Luna, también lo había intentado un poco con Luan. La rockera pensó que a diferencia de ella, quizá lo de Luan sólo era de verdad una hemorroide.
—¿Y dónde está Lucy? —. Dijo Lincoln.
—Está enferma. —. Dijo Lynn. —Me dijo que se quedaría en cama porque le dolía mucho el estómago y tenía ascos, por lo que no desayunaría. Debió de ser algo que comió ayer.
La mamá preocupada mencionó algo de hacerle un te y subírselo más tarde. Clyde se preguntó si el semen podría enfermar a alguien. Se sentía culpable y con miedo, pero también sentía esa extraña emoción por lo que hizo y al mismo tiempo estar sentado a la mesa con las chicas con quienes se metió. Leni, Luna, Luan y aunque Lucy no estaba presente, también la contaba. Lori se había ido temprano a la escuela y ni siquiera la extrañó pensando en las chicas que estaban junto a él.
—Mamá, ¿si vas a poder acompañarme al certamen de belleza? —. Dijo Lola.
—Hija, no me dieron permiso en el trabajo y tu papá va estar muy ocupado. ¿Nadie de ustedes puede llevarla?
La mamá miró a sus hijos, pero estos comenzaron a poner excusas de cosas que tendrían que hacer por lo que no podrían llevarla. Como de costumbre se lo pidió a Lincoln, pero su hijo dijo que no.
—No puedo. Le prometí a Ronnie Anne llevarla a pasear ahora que está de visita en el pueblo.
Clyde veía triste a Lola. La niña era ruda, pero también muy bonita a pesar de estar tan chica.
—¡Yo la llevo! No voy a hacer nada en la tarde después de la escuela y siempre me ha dado curiosidad ver como son esos concursos. Bueno, si ustedes quieren.
Luna miró al chico con sospecha. Pensó que era su forma de aliviar su culpa por lo que le hizo con la familia. A Lola le daba lo mismo que fuera con Clyde con tal de ir. Los papás confiaban en el mejor amigo de su hijo tanto como si fuera parte de la familia.
—Esta bien. Muchas gracias Clyde. Eres un buen niño.
Más tarde y a la salida de la escuela, tras despedirse de Lincoln y que este le agradeciera por cubrirlo con su hermanita y se fuera, Clyde esperó a que las gemelas salieran. Al hacerlo, Lana fue hacia vanzilla donde las demás la esperaban, mientras que Lola fue con Clyde.
—Bueno, vámonos y, pues gracias por acompañarme.
Realmente Lola no parecía del todo feliz de ir con Clyde, pero mejor es nada. El chico ni se ofendió y le dio la mano. Lo que impresionó a Lola.
—¿Qué es lo que haces?
—Te quiero llevar de la mano, ¿no es lo que se hace con las niñas pequeñas?
—No soy tan pequeña para esas cosas.
Clyde suspiró molesto. Más tarde llegaron a donde se haría el concurso. Era un lugar grande y el chico quedó impresionado por lo que miraba, el escenario era grande y ya había muchas personas. Lola se fue al vestidor a cambiarse y a Clyde le dijeron que esperara en uno de los asientos del público, pero el chico diciendo que necesitaba ir al baño se acercó al vestidor esperando la oportunidad de quizá espiar a las niñas mientras se cambiaban, algo que resultó ser un mal plan por estar las mamás presentes y al ser todas las niñas blancas, no se veía bien que un chico de raza oscura estuviese merodeando por ahí sin levantar sospechas.
Molesto, estaba por irse cuando vio a uno de los jueces acercarse al vestidor preguntando por Lola. La niña salió y llevada de la mano del sujeto de mediana edad, discretamente se marchó con él detrás del escenario sin que nadie los viera. Intrigado, Clyde los siguió.
Oculto detrás de unos cajones en una parte solitaria del evento, impresionado el chico miró cómo el tipo todo ansioso y emocionado se bajaba el cierre del pantalón con Lola delante de él, cuando la niña le dijo.
—¡Espera! Sabes que no me gusta mirar tu cosa o me dará asco. ¿No tienes una venda?
—Vamos, me gustaría verte a los ojos mientras lo haces. ¿Quieres ese premio?
Lola asintió y molesta tuvo que ver al tipo sacándose el pene delante de ella diciéndole.
—Bueno, ya empieza.
Clyde no dio crédito a lo que miraba. La niña comenzó a chuparle el pene al tipo con un ritmo bastante bueno, dándole de vez en cuando de lametazos y en otros casos metiéndoselo en la boca tanto como él había hecho que Lucy se lo tragara la noche anterior. El hombre comenzó a gemir, tomó la cabeza de Lola y por los movimientos que él hacía tensándose y la niña atragantándose, Clyde comprendió que se vino dentro de ella todo excitado viendo a Lola a los ojos.
La niña se lo sacó rápidamente y en un pañuelo vomitó todo el semen que le aventaron a la boca.
Clyde estaba sorprendido. El tipo se volvió a meter su miembro en los pantalones y le dijo a la niña.
—Eres la mejor. Tienes asegurado el primer lugar.
—¿De verdad podrás convencer a los otros jueces de dármelo?
—Confía en mí. Puedo convencerlos a todos.
Lola se regresó al vestidor, pero cuando el juez ya estaba solo e iba a regresar a su puesto, Clyde apareció delante de él.
—¡Oiga usted! Vi lo que le hizo a esa niña.
Asustado el tipo trató de negarlo todo.
—No sé de qué hablas niño. Este lugar no es para los espectadores, así que vete o…
—Lo grabé y subí el video a la nube.
Le dijo Clyde mostrándole su teléfono, aunque en realidad no se le había ocurrido grabarlo hasta ahora, sólo esperaba que el tipo no se diera cuenta. Asustado, el juez le dijo.
—¡Espera! ¡Te daré lo que quieras pero no le muestres ese video a nadie! ¡podría ir a la cárcel!
—¿Lo que quiera?
—Lo que quieras. Tengo mucho dinero y…
—Tenía pensado algo distinto.
Clyde le dijo lo que quería asombrando al tipo, junto con el modo en que podría conseguirlo.
—Eres un degenerado, niño.
—Mire quien lo dice. ¿Entonces puede?
—Está bien. Lo intentaré.
El juez fue a buscar a Lola de nuevo. La niña ya casi terminaba por arreglarse. Dado que el siguiente evento era de trajes de baño, se había puesto uno.
—¿Qué es lo que quiere ahora?
—Lola, hubo un problema. Los papás de otra de las concursantes ya había sobornado a otro de los jueces y va a tratar de convencer a la mayoría de que voten por ella.
—¡Qué! ¿Quién? ¡Le daré su merecido!
—Tranquila, ya he hablado con él y creo que conseguí la forma de convencerlo a que vote por ti. Pero, bueno, ya sabes, tendrás que hacer por él pues, lo tuyo, lo que me hiciste a mí.
La niña gimió irritada, preguntándose por qué les gustaba a los hombres tanto esas cosas.
—¿Y sí me dará el premio si lo hago con todo y que le dieron el dinero?
—Sin duda y hasta les regresará el dinero diciéndoles que no convenció a nadie.
—Bueno, ¿también quiere que lo vea a la cara mientras lo hago?
—No, de hecho hasta te pondré una venda porque le incomodaría que lo vieras, porque, ya sabes, quiere mantener también su identidad por miedo a que lo denuncies y eso.
La niña encontró lógico aquello. Se fue con el juez detrás de los escenarios, donde él sacó una venda y comenzó a ponérsela en los ojos.
—¿Quién dices que es?
—Ya te dije que prefiere mantener su anonimato, tampoco esperes que te dirija la palabra. Sólo has lo tuyo unos minutos y será todo.
Aunque no le gustaba a dónde iba esto, con tal de asegurar su victoria, Lola no puso objeciones. Todo nervioso y asustado, el juez se alejó de Lola hacia Clyde que se había ocultado hasta comprobar que Lola no podía verlo. Él se acercó y Lola lo escuchó hacerlo, como también el sonido de su bragueta abrirse. De pronto sintió pegándole en la cara la cabeza del pene del supuesto juez.
—Sólo se la voy a chupar, no espere otra cosa y más le vale que gane el concurso. Que los gane todos.
Nervioso, Clyde no respondió, sólo sintió la tibieza de la manita de Lola tomar su miembro para acercarlo a su boca donde sacó su lengua y comenzó a masajearle toda la cabecita haciendo al chico suspirar por la maravillosa sensación tan rica que sentía. Otra cosa que Lola no podía ver, era que Clyde inspirado por su idea de chantaje, había sacado su celular y estaba grabando la mamada que le estaba dando.
Lola dejó de jugar con la cabeza del chico recorriendo con su lengua todo el tronco de Clyde y jugando también con sus bolas, cuando de pronto comenzó a meterse y en su totalidad todo el miembro del chico, que junto con los juegos que todavía le estaba haciendo con la lengua, la sensación de placer y humedad que el chico estaba sintiendo no se comparaba ni siquiera a lo que sintió cuando la experimentó con Lucy. Se preguntó desde cuándo y cuántas veces Lola había hecho algo así, pues más que novata, parecía toda una profesional experimentada en dar mamadas.
Aunque la primera vez las niñas pequeñas no le habían interesado mucho, ahora veía a Lola y se sintió tentado a acariciar esas pequeñas nalgas carnosas que se asomaba sobre su traje de baño, pero temió que no se dejara acariciar, no se arriesgaría, aunque las ganas que tenía de pasar su mano sobre esa suave y piel clara eran muchas.
No pudo resistirlo mucho, de pronto Lola había comenzado a apretar sus labios y a hacer más rápido el movimiento, por lo que resistiendo el impulso de tomarla de la cabeza por estar cargando el celular, sintió como se venía dentro de la boca de la niña.
Apenas se sacó el pensé del chico, Lola de nuevo sacó un pañuelo para vomitar con disgusto el semen del supuesto juez, el cuál aunque no tan asqueroso como el del anterior, había sido mucho más abundante. Clyde no perdió tiempo y se fue corriendo tras guardarse el miembro en sus pantalones.
Lola se quitó la venda y no vio a nadie, pero igual gritó al aire.
—¡Quiero mi premio, entendió!
Clyde fue al baño donde tras comprobar la grabación, guardó su celular y fue a tomar asiento a disfrutar del concurso, y vaya que lo disfrutó viendo el desfile de todas esas niñas donde Lola sobresalía al ser la más bonita, además del dulce recuerdo que guardaba de lo que consiguió hacerle, pero las ganas de tocar su cuerpo no desaparecieron, ¿pero cómo podría saciar sus ganas de acariciar un cuerpo igual al de Lola?
—Lana.
Dijo en voz alta teniendo en mente quién sería su próxima víctima.
Gracias por leer. Todavía no me puedo creer que alguien lea esto. Me pone muy feliz leer sus comentarios y ver que no son de odio, sigan escribiéndome y les prometo que no tardaré mucho en sacar el siguiente capítulo. Pasemos a los reviews.
Arrieta Monzalvo: No he visto Mind Break. Ya veremos qué le ocurrirá al moreno al final.
Jairo De la Croix: Llegarán más lejos de lo que estoy seguro nadie se imagina. Volverá a usar las pastillas, no tan pronto, no siempre dependerá de ellas. Luna de veras nunca volverá a ver igual a Clyde y quizá no sea la única.
JOnas Nagera: Sam y Luna se estaban aventando unas buenas tijeras. Voy a variar los métodos del chico. Acá ya le tocó a una gemela, en el próximo le toca a la otra. Oye, no me dijiste si podía contactarme contigo, la neta que quiero proponerte algo no homo.
Viruspiratanoobxd: Pues muchas gracias por retroalimentarme, se siente bastante bien. No creo que sea un gran escritor, pero creo que mi historia es mejor que las 50 sombras gay, bueno, en realidad cualquier fanfiction en esta página creo que es mejor que esa cosa. Luna fue discreta en el desayuno, aunque nunca olvidará lo que Clyde le hizo, el que ya como un perro que prueba la sangre por primera vez y le coge el gusto, este le dará por coger otras cosas. XD
Darkness Rising: Los chantajes son un clásico (niños, no hagan eso que es muy malo) Espero que te haya gustado la historia, aunque mi objetivo era asustar a la gente, me siento por cortesía en el deber de informarte que el próximo capítulo quizá no te guste nada por lo que me comentaste de quién es tu hermana Loud favorita.
