8.
Clyde distraído miraba por la ventana del salón mientras Lincoln y sus amigos discutían de un tema al que apenas y les prestaba atención, cuando su mejor amigo le llamó la atención.
—Tierra llamando a Clyde, ¿Qué es lo que te pasa?
—¿He? Ah, no, nada. Solo miraba el juego en el patio.
Lynn estaba como de costumbre frente al equipo rival que no era equiparable para contrarrestar su fuerza en el campo de juego. Rusty comenzó a burlarse del chico.
—Tal parece que a alguien ya no solo le gusta Lori, sino también otra de tus hermanas, Lincoln.
El chico se sonrojó.
—¡Claro que no! Lori es la única chica en mi corazón. —Dijo pensando que en realidad ya tenía algo de tiempo sin pensar en Lori por las cosas que le había hecho a las hermanas de Lincoln, de quienes guardaba gratos recuerdos, si acaso uno amargo con Luna, pero uno mucho más especial y visual con Lola.
En ese momento Lynn buscando lucirse trató de seguir la trayectoria de un balón de fútbol corriendo de espaldas, solo para darse de cabeza contra el tubo de metal de la portería haciendo un terrible sonido por el impacto.
Alarmados todos por lo que le había ocurrido a la chica, el juego se suspendió y rodearon su cuerpo al verlo inmóvil. Pálido por el miedo de la preocupación, Lincoln corrió al campo de juego gritando el nombre de su hermana con sus amigos detrás de él siguiéndolo.
Lincoln llegó pronto y en compañía de los miembros del equipo de su hermana y siguiendo las indicaciones del entrenador, de inmediato la cargaron y la llevaron a la enfermería.
Una vez ahí, la doctora de la secundaria la examinó y les dijo.
—Estará bien, pero se dio un golpe muy fuerte por lo que veo. Le tomará un par de horas recobrar la consciencia. Lo mejor es que se quede a descansar el resto del día.
Lincoln se sintió aliviado. Recibió de la doctora un permiso para que su hermana se ausentara del resto de las clases.
—Voy a avisarles a mis papás de lo que le ocurrió para que vengan por ella. Iré a clases entonces.
Los chicos se fueron retirándose uno a uno y ya solo quedaba Clyde con la doctora, cuando un estudiante de otro grado llegó desesperado buscándola por un accidente que una chica había tenido en la cafetería. La doctora vio a Lynn y Clyde comprendiendo lo que pensaba, el chico le dijo.
—Usted vaya doctora. Yo me quedaré a cuidar a Lynn.
—Esta bien. Procuraré no tardar.
Tras tomar su maletín, se fue y dejó a Clyde solo con la deportista.
Clyde no perdió tiempo al comprender que no tendría otra oportunidad como la que se le acababa de presentar en mucho tiempo. De inmediato cerró la puerta de la enfermería y fue con Lynn. Le dio unos golpecitos ligeros en la cara y ella ni despertaba.
—Si que se golpeó fuerte, tal vez solo tenga el sueño pesado, o quizá ambas.
No se lo pensó mucho antes de meter sus manos bajo la playera deportiva de la chica. Le parecía extraño que a pesar de ser un poco mayor que él, no tuviera pechos y su torso no se sintiera tan distinto al que tocó con Lola, Lana o Lucy. No le importó, en realidad y gracias a aquellas niñas, comenzaba a encontrar excitante los pechos planos tanto como los abundantes. Con sus dedos acarició los senos de la deportista que ciertamente si sentía más grandes que los de las hermanitas de las chicas.
Lynn comenzó a retorcerse y gemir, por lo que Clyde la dejó en paz asustado, pero ella solo continúo desmayada. Sintiéndose más atrevido, Clyde tomó con ambas manos los extremos del short de la chica y tras levantarle las piernas, se lo bajó con todo y calzones hasta las rodillas.
La vagina de Lynn era atractiva y tenía unos cuantos pelitos castaños por encima. Clyde comenzó a recorrerla con sus dedos de arriba abajo e inconscientemente ella comenzó a gemir.
El olor de la chica era algo fuerte por lo que había sudado al estar jugando, pero Clyde no lo sentía desagradable, pero el contrario le estaba gustando.
Los gemidos de Lynn comenzaron a intensificarse cuando con lo que Clyde comenzó a acariciar su intimidad fue con su lengua. Su sabor era un poco amargo y salado, pero al mismo tiempo delicioso.
—N, no te detengas.
Clyde miró a Lynn, seguía inconsciente y con los ojos cerrados, pero estaba disfrutando lo que le hacía hablando entre sueños. El chico no pudo soportarlo más y sacó su pene para rozar con el mismo su vagina como lo había hecho con Lana.
—Si, sí. Sigue así, Fran, Francisco.
Clyde no tenía idea de quién era el tal Francisco y ni le interesaba. Por él, ella podría llamarlo como quisiera si con ello se dejaba hacer y sería mucho mejor si tampoco era virgen para evitar incidentes como el de Leni.
Al haberse detenido con su pene todavía sobre la vagina de Lynn, ella misma comenzó a retorcerse moviendo sus caderas de arriba abajo frotándose contra él de forma intencionada.
—¡Si, sí, no pares!
Clyde como un buen chico obediente, le hizo caso. Entonces entre los movimientos que ambos hacían, de pronto la cabeza del pene de Clyde entró en medio de los ya húmedos, pegajosos y resbalosos labios de la adolescente. Clyde cerró los ojos al mismo tiempo que Lynn gemía.
Para su fastidio sintió la barrera de su himen, comprobando que después de todo seguía siendo virgen y más que estar recordando algo, Lynn sólo fantaseaba, pero el chico completamente hipnotizado y sin pensar en las consecuencias, le dio la estocada definitiva haciendo suya a la deportista, esta estaba a punto de gritar, por lo que Clyde le tapó la boca para evitar que lo hiciera. Apenas comenzaba a moverse dentro de ella cuando escuchó unos pasos aproximándose.
De inmediato y yéndosele la vida en ello, Clyde se la sacó haciendo que Lynn resintiera con dolor el que lo hiciera con cierta brusquedad, luego se levantó, se subió los pantalones y de un tirón le subió a Lynn los calzones y el short también.
Cuando Lincoln entró a la enfermería, lucía todavía preocupado por su hermana.
—Clyde, sigues aquí. ¿Y la doctora?
—Salió por una emergencia.
—¿Cómo sigue mi hermana?
—Sigue inconsciente.
—Ya veo. Ya hablé con mamá y dice que saldrá temprano de su trabajo para recogerla. Gracias por quedarte a cuidar de mi hermana, Clyde. Eres un gran amigo.
—Gracias Lincoln, sabes que para eso estoy.
—Si quieres puedes irte. Yo me quedaré a cuidarla.
Clyde se puso nervioso. Miró a Lynn, pero ella aunque un poco agitada todavía por la forma en que respiraba aceleradamente, comenzaba a recuperar su ritmo normal.
—Bueno, pues entonces ya me voy. Hasta luego Lincoln. Que Lynn se mejore.
—Adiós.
Horas más tarde, Lynn despertó un poco alterada encontrándose acostada con Lincoln sentado en una silla de frente a la cama de la enfermería.
—¿Lincoln?
—¡Lynn! Me alegra que despertaras. Mamá viene en camino a recogerte. Te diste un golpe muy fuerte en la cabeza contra la portería del campo de fútbol.
Lynn se tentó detrás de la cabeza sintiendo un enorme chichón.
—Tuve un sueño muy extraño.
—Espero que haya sido un buen sueño
—Lo fue. —Dijo con una sonrisa.
—Iré a buscar tus cosas para estar listos para irnos.
Cuando Lincoln se fue, Lynn trató de levantarse, sólo para sentir un intenso dolor entre sus piernas. Metió una mano bajo su ropa para tentarse. Se sentía irritada. Cuando sacó la mano y en ella vio un pequeño rastro de sangre se asustó.
¿Realmente eso había sido un sueño? Pero el dolor y la sangre, no podía ser. Francisco ni siquiera había ido a la escuela por haberse enfermado, además se suponía que solo estuvo en la enfermería con Lincoln y… se había quedado a solas con Lincoln supuestamente cuidándola.
No. Debía de haber otra explicación, solo que no podía pensar en otra que no fuera la más obvia.
Cuando su hermano regresó para apurarla sintió una mezcla de rabia, pero sobre todo miedo de él al pensar que en efecto la había violado mientras estuvo inconsciente.
Esto era muy delicado. No diría nada hasta estar segura.
Feliz Jalouin a todos! Muchos días y sustis de estos. Gracias por leer y por no lincharme por lo sucedido en el capítulo anterior. Respondo sus reviews que son muchos. No saben cuanto se los agradezco por hacerme saber que alguien lee este degenere. ;_;
viruzpiratanoobxd: No lo había visto desde ese punto de vista. Supongo que el de Lana si podría ser family friendly. Lynn ya le tocó lo suyo y te puedo garantizar que la perversidad de Clyde se extenderá incluso más allá de la casa de su amigo. Ya lo verás en el próximo.
Guest: Sí, ¿por qué no?
ALSADuo: Y eso que no hemos visto lo peor que hará Clyde. Lo del capítulo anterior es poco para lo que pasara después. Ya veremos donde termina.
Luis Carlos: A saber lo que tiene en la cabeza, pero sé que no es nada bonito. Las edades son las canon de la serie. Gracias por la sugerencia, pero por lo explícito que siento está la historia, no me quiero arriegar a bajarle la clasificación, espero puedas leer el resto de la historia.
Jairo De la Croix: Sí, el Clyde tiene a más personas en la mira, que tenemos más de sus degeneres para rato.
Darkness Rissing: Clyde supo hacer su jugada con Lana y finalmente consiguió desquitarse de Lynn.
354wii: Maybe, is possible.
Jonás Nagera: Este, pues gracias, creo que cumplí mi propósito. Luego te mando otras ideas para que te animes. ¡DI QUE SI!
