Disclaimer: Ni Dragon Ball ni sus personajes me pertenecen...

Epico

(Epic)

Un fic de The Prime Minister

Traducción por Apolonia


Capítulo 2

Vegeta deseó poder ver la nave de Zarbon mientras caían en la superficie de Rihon 8, sabiendo que Zarbon probablemente saldría de la nave luchando, necesitando tomar a los Saiyajin con la guardia baja. Frunció el ceño y golpeó el borde de la consola con impaciencia, sólo queriendo terminar con todo el asunto, incluso a pesar de que estaba esperando ansioso la lucha. Zarbon era sin duda un rival más que digno. La superficie se alzaba en la ventana y Vegeta se preparó para el impacto.


"¿Está perfectamente claro el plan?" Radditz dijo por radio a Nappa mientras veían la nave de Vegeta acercarse a la superficie de Rihon 8.

"¿Te aseguraste que la nave fuera reprogramada?" dijo Nappa, suspirando. Que Radditz encuentre una manera de salvar su propio pellejo.

"Sí. Una vez que vuelva a entrar y cierre la puerta no le permitirá acceder a ninguna de las funciones de la nave, a menos que la misma nave funcione mal. Se dirigirá directamente a la Tierra, y al llegar a su arribo una grabación de nuestras voces le dirá sobre Kakarotto y lo que hemos hecho."

"Dejándonos a ti y a mi solos para destruir a Zarbon," dijo Nappa, sonando dubitativo. Radditz mismo sólo tenía un nivel de poder de varios miles, y aunque el mismo Nappa estaba en el rango de 10 a 15000, se rumoreaba que Zarbon tenía un poder muy arriba de los 46000. Los dos juntos no podrían derrotar a Zarbon.

Por supuesto, la voz de Raddiz crepitaba sobre la frecuencia privada. "Meteré a Vegeta en su nave mientras tú distraes a Zarbon. Una vez que Vegeta haya despegado y esté fuera del alcance de Freezer yo crearé la esfera de luna, y luego podremos aplastar a Zarbon fácilmente cuando estemos en nuestra forma de Oozaru."

Nappa sonrió, las puntas de sus bigotes torciéndose. Se había olvidado por completo de transformarse en Oozaru una vez que averiguó que Rihon 8 no tenía luna alguna. Incluso Radditz sería capaz de destruir a Zarbon una vez que fuera un Oozaru. "¿Dime por qué estamos enviando a Vegeta solo para buscar a Kakarotto?" Nappa dijo irritado después de un momento. "Él es tu maldito hermano, después de todo."

Radditz suspiró. "Es la única manera en la que podemos poner a Vegeta fuera del alcance de Freezer. No me gusta la manera en la que ese viscoso alienígena mira al Príncipe. Eso nos dejará a ti y a mí para decirle por radio a Freezer que Vegeta y Zarbon están muertos, e informemos sobre las radicales armas en Rihon 8. Podemos decir que casi nos derrotó, pero nos las arreglamos para limpiar el planeta."

"Un, Radditz, ¿cómo demonios Freezer va a creer que Zarbon y Vegeta fueron asesinados por armas cuando nosotros sobrevivimos?" Nappa dijo enojado.

"Zarbon y Vegeta se mataron mutuamente. Zarbon atacó a Vegeta, cosa que hará de todos modos, y luego podemos decir que Vegeta incrementó tanto su poder para matarlo que ambos fueron destruidos."

"Oh, como el primer Súper Saiyajin," dijo Nappa, masticando su bigote de manera pensativa.

"Exactamente. Tendrá sentido para Freezer, ya que él sabe todo sobre Vegeta siendo el Elegido y todo. Está familiarizado con nuestras leyendas," Radditz aseguró, y Nappa se encontró a sí mismo asintiendo al estar de acuerdo, a pesar de que sabía que el otro Saiyajin no podía verlo.

"Muy bien, Radditz. Haré mi parte si tú haces la tuya. Prepárate para aterrizar," Nappa advirtió, y terminó la señal.


El aterrizaje fue bastante duro, pero al segundo que la puerta de su nave se abrió Zarbon salió, con el poder incrementado y listo para luchar. Vio a Vegeta y a Raddiz salir de sus naves, y se preguntó por un momento dónde el más grande, Nappa, había aterrizado. Sus cejas se juntaron mientras Radditz repentinamente se lanzó hacia Vegeta sin ninguna razón aparente, sus hombros encorvados y su cabeza hacia abajo. Vegeta gritó una maldición y bloqueó los golpes de Raddiz fácilmente, si frenéticamente, mientras el otro hombre intentaba agarrarlo. "¿Qué demonios estaban haciendo los Saiyajin?" Frunció el ceño y decidió que no era asunto suyo. No podía permitir que Radditz matara a Vegeta, y ya que se suponía que Radditz iba a morir de todos modos... apuntó un dedo muy bien cuidado hacia Radditz y disparó.

"¡Radditz!" Vegeta gritó mientras el hombre más grande se precipitó hacia él. Vegeta gruñó con el impacto, esperando algún truco solapado, pero simplemente fue empujado. Miró al rostro de Radditz con sorpresa, sin entender lo que estaba sucediendo, sólo sabiendo que Radditz estaba frustrando sus planes para erradicar a Zarbon. Estaba a punto de golpear a Raddiz cuando vio un haz de luz dispararse justo hacia ellos. Radditz se congeló mientras la luz perforaba su hombro, haciéndolo caer al suelo. "¿Qué demonios estás haciendo?" Vegeta gritó, sin saber realmente si estaba hablándole a Radditz o a Zarbon.

"Tengo que destruirte," Zarbon dijo sin darle importancia, encogiéndose de hombros y apuntando a Vegeta.

"¡No!" Radditz aulló, levantándose del suelo y arrojándose a Zarbon. "¡No lastimarás al Príncipe!" Los ojos de Zarbon se ampliaron mientras Radditz lo golpeaba en la cara con un puño. Gruñó mientras se deslizaba a través del rocoso suelo, con el rostro ardiendo. Se sentó y limpió su rostro con su manga, gruñendo mientras salía con sangre.

"¡Tú maldito Saiyajin!" Zarbon siseó. "¡Vas a arruinar mi tez!" escupió mientras se lanzaba al Saiyajin, que estaba sangrando profusamente en la herida de su hombro. Se arrojó hacia adelante con su puño derecho y sonrió mientras Radditz gruñía con el esfuerzo de bloquear con su brazo herido. Vio a Radditz hundirse un poco en su posición mientras y pie se conectaba con la caja torácica de Zarbon. Zarbon siseó cuando sintió las costillas tensarse, pero nada se rompió. Tomó el pie del Saiyajin y lo torció, sintiendo a los huesos molerse en su agarre. Una sonrisa cruzó su rostro mientras la alegría de la batalla tomaba control sobre él. Este Saiyajin en particular no era desafío alguno, pero tenía que admitir que era algo encantador la manera en la que estaba tratando de proteger a su pequeño príncipe. Escuchó a Radditz caer con un ruido sordo en el suelo y rápidamente revisó la zona por el paradero de Vegeta. Un ruido detrás de él llamó su atención y se giró para enfrentarlo, sorprendido de ver a Nappa intentando, bastante sin éxito, frenar a un enfurecido Vegeta.

"¿Qué demonios está pasando aquí?" escuchó gritar al pequeño príncipe, tratando de hacer un buen agarre en los brazos de Nappa. Zarbon sonrió y giró su atención al Saiyajin a sus pies, sus ojos ampliándose en sorpresa mientras se daba cuenta que no había cuerpo alguno tendido en el suelo frente a él. Se tambaleó hacia adelante cuando la parte de atrás de su cabeza lidió con una sonora patada desde atrás.

"Bastardo," escuchó gruñir a Radditz, y cayó mientras una bola de ki explotaba en su espalda baja. Aterrizó cara contra el polvo y tosió un poco de sangre, sintiendo su estómago llenarse con rabia. Poniéndose de pie lentamente, se lanzó hacia adelante y tomó al sorprendido Saiyajin por la garganta, apretando lentamente. Los ojos de Radditz saltaron un poco antes que los cerrara con fuerza, su rostro se volvía del color de una ciruela.

"¿Cuál es el problema, Radditz?" Zarbon rio. "¿Te sientes un poco ahogado?" Un pie se lanzó a su vientre, pero él lo esquivó con facilidad, enterrando su puño en el estómago de su oponente. Radditz hizo un sonido de borboteo y luchó más duro, sus uñas hundiéndose en la piel de Zarbon. "Estoy cansado de ti," dijo frunciendo el ceño, y le disparó a Radditz en la cara con una bola de ki a quemarropa. Radditz gritó y voló fuera del agarre de Zarbon, aterrizando de manera sólida en la puerta de la nave de Vegeta. Zarbon se acercó y se quedó de pie sobre el Saiyajin caído, que estaba tosiendo sangre sobre todo el vidrio de la ventana. Con el rostro inexpresivo, alzó una mano y golpeó al Saiyajin repetidamente en su quemado rostro y estómago, ignorando desapasionadamente los jadeos y gritos de dolor del Saiyajin. Con una patada final depositó a Radditz en la nave y se preparó para disparar a toda la cosa fuera de la existencia. Repentinamente la puerta de la nave se cerró y escuchó los característicos ruidos de una nave a punto de despegar. Bajó sus manos en sorpresa mientras vio a Radditz golpear sus puños contra el vidrio color rubí de la ventana, su rostro una máscara de alarma a través de las quemaduras y la sangre. Su boca redondeada con un angustiado no y la nave despegó, alzándose en el cielo y lejos de ellos.

"Maldición," escuchó a Nappa escupir detrás de él, y se volteó para ver a Nappa liberando al iracundo Príncipe.

"Nappa, ¿qué demonios está pasando?" Vegeta gritó. "¡Cómo te atreves a mantenerme fuera de la lucha!"

Nappa miró a Vegeta en shock, su expresión la misma que como si estuviera viendo al príncipe por primera vez. "Todo salió mal," Nappa dijo simplemente, y giró sus ojos de nuevo al cielo.

"¿Qué salió mal?" Vegeta gritó, agitando un puño. "¡Lo único que debería preocuparte ahora es cómo voy a matarte lentamente por interrumpir mis planes!"

Zarbon miró en diversión mientras Vegeta incrementaba su poder. Su scouter titiló y continuó ascendiendo mientras un aura azul hielo rodeó al cuerpo del Saiyajin. "¡Vegeta!" gritó, recordando sus órdenes. "¡Detente! ¡Estás usando demasiado poder!" Zarbon escupió una maldición y corrió hacia Vegeta, determinado a no permitir que el Príncipe se auto destruyera.

"¡Vegeta, cálmate!" Nappa dijo, el sudor cayendo por su calva cabeza. "¡Esto era todo por tu propio bien!"

"¡No quiero escucharlo, Nappa!" rugió Vegeta, su aura ardiendo más alto.

Zarbon estaba cerca de los Saiyajin. "¡Vegeta, te auto destruirás!" gritó, arrojándose al hombre más pequeño, cayendo ambos al suelo. Hubo un sonido de silbido sobre sus manos y repentinamente ambos fueron cubiertos en un cálido, pegajoso líquido. Zarbon miró alrededor en shock mientras Vegeta se alejaba de él con rudeza.

"¿Qué demonios fue eso?" Vegeta escupió, mirando a Zarbon.

Zarbon parpadeó. Donde Nappa había estado una vez sólo había parte de una pierna y algunos pedazos de armadura. Giró su cabeza para encarar a Vegeta y parpadeó de nuevo. "Estás cubierto en sangre," dijo vacíamente.

Las cejas de Vegeta se juntaron en un fruncir más profundo y sus ojos negros revisaron la zona. "Te estás enfriando, idiota," Vegeta siseó. "Además, tú también estás cubierto en sangre."

Zarbon bajó la vista y vio que él, de hecho, estaba cubierto con más sangre que Vegeta, ya que él había estado arriba cuando había sucedido. Miró a donde Nappa había estado y se dio cuenta a través de su shock que algo simplemente había hecho volar al Saiyajin fuera de la faz del planeta. Su mirada se volvió hacia Vegeta, y pudo decir por la mirada estupefacta en el rostro del otro hombre que la misma realización se apoderó también de él.

"Nappa," Vegeta dijo, los ojos amplios, mientras otras dos explosiones distintivas sonaron alrededor de ellos. Zarbon azotó su cabeza alrededor y se dio cuenta que las dos naves habían explotado. Tomó a Vegeta del cuello de su armadura y lo levantó para ponerlo de pie mientras la tercera y última nave era volada fuera de la existencia.

"Sal de ella, Vegeta," Zarbon siseó mientras ponía los brazos de Vegeta bajo sus hombros. "Lo ibas a matar de todos modos."

"Nappa," Vegeta respondió, inmóvil en el agarre de Zarbon.

"¡Está muerto, Vegeta!" gritó Zarbon. "Pero no podemos dejar que eso nos ocurra a nosotros." Miró alrededor, pero para su alarma no pudo ver a los agresores. El aire sería su único escape seguro. "Espera," advirtió al atónito Saiyajin, y despegó en el aire. Sólo se había ido una decena de metros cuando vio lo que había estado causando la destrucción. Había cientos de seres apenas discernibles en el suelo, todos aparentemente armados hasta los dientes. Armas que podían, aparentemente, destruir a través de los escudos de ki. Zarbon agarró a Vegeta más firmemente y tocó los botones en su scouter. "Lord Freezer, habla Zarbon, repito, habla Zarbon. Caímos en una armada radical en Rihon 8, la mitad de nuestro grupo ha sido liquidado. Pido refuerzos. Repito, caímos en una armada radical," transmitió, luego esquivó mientras un fino haz de luz zumbó hacia su cabeza. Un calor fuerte pasó por su mejilla y tembló mientras su scouter se desintegraba en millones de pedazos. "Eso estuvo demasiado cerca para estar cómodo," susurró para sí mismo, y movió al Saiyajin increíblemente pesado en su agarre. "Salgamos de aquí, Vegeta," dijo, y aceleró.


Radditz dejó descansar su frente contra el frío vidrio de la nave mientras las estrellas pasaban tras él. Estaba muy quemado, tal vez muriendo, se dio cuenta mientras se relajaba en el asiento de la nave. Escuchó el zumbido de los motores mientras el sistema de éxtasis se encendía, recordando que Vegeta iba a ser puesto en éxtasis para evitar que destruyera la nave accidentalmente. Radditz sintió cálidos dedos del metabolismo más lento deslizarse sobre su cuerpo, y sonrió mientras el dolor de sus heridas decaía lentamente. El éxtasis lo mantendría vivo hasta que llegara a la Tierra, decidió mientras hacía algunas cuentas en su cabeza. Repentinamente su scouter, que estaba en el suelo de la nave, se encendió. "...Freezer... habla... repito, habla Zarbon... armada radical en Rihon... grupo ha sido liquidado... repito... armada radical..." pasó la trasmisión, llena de estática, antes de haber un fuerte sonido y el scouter quedó en silencio. Radditz estaba demasiado entrado en el éxtasis como para ser capaz de aullar de rabia, pero como estaba sólo podía esperar que Vegeta quedara vivo y permaneciera así hasta que Radditz pudiera volver con ayuda.


"¡Lord Freezer! ¡Hay una débil trasmisión viniendo de un scouter remoto!" un saurio púrpura gritó desde uno de los paneles de control.

Freezer abrió un ojo en curiosidad. "¿Eso es todo?" dijo, sonando no interesado. "Conéctalo," ordenó perezosamente, rascando su brazo.

El saurio presionó un par de techas y el sonido salió vertido desde los monitores. "... Zarbon... armada radical... grupo... liquidado... armada radical..." se ejecutó la transmisión antes de que una fuerte explosión se escuchara. El saurio se volvió y miró a Freezer, el rostro pálido.

"¿Qué curso de acciones le gustaría tomar, señor?" preguntó el saurio el sudor juntándose en sus cejas.

Freezer se encogió de hombros y cerró sus ojos. "Zarbon obviamente ha fallado en su misión," siseó. Después de un momento presionó sus finos labios negros juntos y se levantó de su silla, comenzando a caminar a zancadas de la habitación.

"Lord Freezer, ¿se encuentra bien?" Dodoria le preguntó, acercándose.

"Ambos Zarbon y Vegeta han sido destruidos," gruñó Freezer, con angostados ojos rojos.

"Mis disculpas," dijo Dodoria, estupefacto. "¿Le gustaría dar algún tipo de orden?"

Freezer se detuvo y miró al carnoso rostro rosado. "Despacha refuerzos a Rihon 8 de inmediato," dijo, la voz molida. "Todavía hay una oportunidad de que estén vivos," susurró para sí mismo, poniendo un dedo en su mentón y golpeando. "Sí, envíen una misión de rescate de una vez," dijo Freezer en voz alta, y giró para enfrentar la habitación. Se encontró con miradas fijas e incómodas en el puente del personal. "¿Están sordos?" gritó Freezer. "¡Dije que despacharan una misión de una vez!" gritó, juntando sus manos en puños y alzando sus brazos.

"Cancela la orden," una voz dijo desde atrás. Freezer giró para confrontarse con otro par de angostados ojos rojos.

"Esta no es tu jurisdicción," siseó Freezer, los ojos angostándose de nuevo mientras apretaba sus dientes.

"Lo es cuando eres incapaz de ordenar," respondió la voz. "Y tú estás demasiado... molesto... ahora para considerarte capaz."

"Tú no eres el que decide si estoy o no estoy capaz de ordenar," Freezer dijo fríamente, recuperando su compostura y enderezándose.

"Oh, pero Freezer, ¿no es el trabajo de un hermano mayor asegurarse que nada le pase a su hermano menor?" dijo la voz suavemente, el tono bordeando con filos.

Freezer apretó sus dientes. "Cooler, ¡no voy a estar aquí y ser insultado en mi propio puente!"

Cooler miró alrededor a la habitación y resopló. "¿Cancelaste la orden?" preguntó al saurio púrpura. El saurio sólo parpadeó. "Dije que canceles la orden," Cooler dijo de nuevo, la voz baja y peligrosa. El saurio tragó y miró fijamente a Freezer.

Freezer inhaló fuertemente entre sus dientes, mirando a los ojos de su hermano con odio. "Cancela la orden," concordó, y salió de la habitación.

"¿Qué se le ha metido?" Cooler se preguntó vagamente, imitando el gesto de su hermano de golpear su mentón.

Dodoria se puso a su lado. "Su mascota Saiyajin acaba de ser destruida en Rihon 8," ofreció, mirando a la puerta que Freezer había atravesado.

Cooler frunció el ceño. "¿Saiyajin? Pensé que los había exterminado a todos años atrás. Eso era lo que nuestro padre quería, al menos."

Dodoria sacudió su cabeza. "No. Envió deliberadamente a su príncipe, Vegeta, a una misión fuera del planeta cuando destruyó su planeta. Los otros dos sólo tuvieron suerte."

"¿Pero están todos muertos ahora?" Cooler preguntó vagamente, los ojos centrados fuera de la ventana en algún punto muy lejano en el espacio.

Dodoria estudió al otro alienígena por un momento antes de responder. "Sí señor, eso es lo que creemos. Zarbon fue enviado con los tres Saiyajin a Rihon 8, donde él tenía que exterminar a todos menos a Vegeta."

Cooler se volteó hacia él, los ojos fraccionalmente más amplios. "¿De nuevo con este tipo Vegeta?"

Dodoria asintió. "Aparentemente había una armada radical en Rihon 8. La trasmisión final de Zarbon era una de completa derrota."

Cooler hizo un sonido de tarareo y cruzó sus brazos sobre su pecho. "Demasiado mal. Zarbon era un buen soldado," murmuró.

Dodoria frunció el ceño y no respondió por unos momentos. "Señor, ¿le gustaría enviar otra misión a Rihon 8?"

Cooler sonrió y sacudió su cabeza. "No, no lo creo, Dodoria," respondió fríamente.

"Rihon 8 está en el siguiente sistema sobre Rigel 7, que es donde creo que los Saiyajin tuvieron problemas antes. Si tienen la tecnología para matar a Zarbon, este personaje Vegeta, y dos Saiyajin más, vale la pena mantenerlos, por las dudas," dijo, y caminó lentamente hacia la silla de Freezer, apoyando una mano levemente sobre su apoya brazo pulido. "De hecho, esperemos unas semanas hasta que todo se calme, luego extiende una ofrenda de paz a cambio de su tecnología. Uno nunca puede ser demasiado cauteloso," dijo tranquilamente antes de sentarse en la silla.

Dodoria parpadeó una gota de sudor que había hecho su camino a través de sus picos y dentro de su ojo. "Sí, señor," respondió con una reverencia, y salió de la habitación.


Freezer estalló en sus aposentos e hizo volar una silla, su visión nublada por la ira. Si sólo pudiera hacer lo mismo con ese maldito hermano suyo, pensó, gruñendo. Ese maldito Cooler siempre se mete en su camino. Ya era suficiente haber perdido a su mejor soldado y a su favorito, ¡pero entonces Cooler tenía que venir a pavonear y tomar control de su operación! Freezer tomó un adorno de una mesa y lo aplastó en sus manos, sin ni siquiera notar mientras el material cortaba a través de su palma.

"Cooler," siseó, "encontraré una manera de traer de nuevo a Vegeta, y cuando lo haga tú pagarás."