Descargo de responsabilidad: Los personajes de Harry Potter pertenecen a JK Rowling y asociados.
3.- La copa
Después de la reunión tan inesperada que tuvo con el señor Malfoy, fue tan inesperada y lo más preocupante es que le dio su primer beso, a lo que había tenido reservado para alguien más. Sentía que traicionaba a sus amigos al no contarles, necesitaba alguien con quien hablar de sus temores y sentimientos, pero no sabía quién podría entenderla sin juzgarla tan feo, pensó en Harry y en Ron, el ultimo era el chico por el que sentía algo y a pesar de todo tenía miedo de contarle ya que él era su interés amoroso, además que existía esa rivalidad entre los Malfoy y los Weasley, por otro lado, Harry de los dos era el más sensato, su Ron era fuego. Al final decidió que sería a él al que le contaría, solo podía esperar. Pero dejaría pasar un poco más de tiempo, ahora él debe dedicarse al torneo.
Había pensado en las emociones y sentimientos que sintió en brazos de Lucius, y no quería que le agradara, pero al final era mejor de esa forma ya que en el mundo mágico no hay divorcios y menos cuando rituales de sangre están involucrados. Pero le hubiera gustado tener tiempo de salir con algunos chicos, enamorarse y llorar por las decepciones amorosas, ya que son parte de la vida, ella se saltó todo eso y se casó de inmediato sin boda, sin anillo, ni compromiso, ni pedida de mano, despedida de soltera, en total se perdió todo eso, no se consideraba como esas chicas con las que compartía habitación, pero si le hubiera gustado un poco de romance ya hora eso ya no era posible. En su estado melancólico decidió en un impulso enviar una carta a Lucius.
Querido Lucius
Había pensado en nuestra última reunión y me doy cuenta que aún no sé nada de ti, me gustaría saber cuáles son tus gustos, que prefieres calor o frio y demás cosas que ayudarían a nuestra situación.
Por cierto, me toco ayudar en la segunda prueba pero todavía no sé de qué forma, te aviso para que lo sepas por mí.
Tuya
Hermione
La envió con una sonrisa que le duro muy poco, porque el miedo, la angustia y ansiedad la atacaron sin piedad. Noto que en la carta no menciono a Narcissa y le dio remordimientos, pero no se sentía atraída por las mujeres y eso le era muy raro.
En su camino a la torre, tuvo la desgracia de encontrarse con Malfoy y pensando que la ignoraría paso a su lado sin voltearlo a ver, le daba pena que la mirara e insultara por manchar su precioso apellido.
"Valla justo la bruja con la que quería hablar" dijo Draco con la voz llena de sarcasmo y desprecio.
"Que quieres Malfoy" respondió imitando el mismo tono.
"Solo dejar una cosa en claro, no importa que seas la puta de mis padres, sigues siendo una sangre sucia" termino de decirle con una sonrisa llena de odio. Sin tomar enserio las advertencias de sus padres.
"¡Crees que yo quería que eso pasara! ¡Fue un accidente! con una estúpida esfera", si por mi fuera me divorciaría" Le empezó a decir con la voz fuerte y segura pero con todas sus inseguridades termino con la voz quebrada mientras rodaban un par de lágrimas por sus ojos.
Draco por su parte, le parecía extraño verla derrumbarse, en un principio creyó que tal vez ella encontró la forma de engañar a sus padres para tener acceso a sus bóvedas, pero al verla recordó que esta chica no era como sus compañeras de slytherin ni como la chica Weasley, ella no era vanidosa, no le importaba su físico, solo sus estudios y la actual situación en la que se encontraba, no ayudo a su educación, claro que su padre no la sacaría de Hogwarts, pero dudaba que le dejara tener un trabajo en el futuro, aunque en cuanto vea la biblioteca de la mansión no querrá salir.
"Mira Granger…" suspiro.
"No es fácil tan poco para mí, imagina cuando nuestros compañeros se enteren, mi padre será visto como el villano por tus amigos, compañeros de casa y el resto de Hogwarts" Le empezó a decir.
"Algunos entenderán la razón que comentará mi padre, no la real, esa tal vez solo quede en familia, así que a los que consideres como tal, te sugiero que les vallas diciendo"
Hermione no sabía cómo responder al cambio de actitud de Malfoy, aún que entendió su punto, no sería fácil para ninguno de los dos.
"Estaba pensando en decirle a Harry y a Ron" le confió. Draco hizo una mueca al escucharla, supondría que ahora tendría que ser un poco cortes con ellos, solo hasta que sepan la verdad.
"Te sugiero que solo le cuentes a Potter, recuerda cómo se portó el Weasley antes de la primera prueba, hasta yo me entere de su trato" Hermione suspiro era verdad Ron no tomo bien que Harry fuera seleccionado para participar en el torneo y lo acusó de querer la gloria eterna. Lo peor fue, que no lo hizo en privado si no que lo ignoraba cada vez que podía.
"Tienes razón, por ahora tal vez solo le diga a Harry" acepto su razonamiento, pero fue como tragar un limón muy acido tener que admitirlo.
"Entonces ya no tienes que llamarme Malfoy ya que también eres una, dime Draco" dijo con una sonrisa de aceptación, aún que no sabía por qué lo aceptaba tan rápido, pero creyó que era un pérdida de tiempo pelear por algo que no cambiaría, al contrario solo se haría más incómodo para los dos.
"Pero que dirán los demás si nos escuchan siendo civiles" le dijo preocupada, pero aliviada por ser aceptada.
"No importa, no les debemos una explicación, los Malfoy nunca la dan y tan poco nos disculpamos para que lo vallas sabiendo y practicando, además pronto te verán del brazo de mi padre" dijo con una sonrisa de lado.
"Pero yo no soy una…bueno tal vez lo sea…pero nadie lo sabe" divago.
"No importa, trabaja en eso y también en tus emociones, eres un libro abierto cuando hablas y no es bueno mostrar las emociones a cualquiera, solo lo hacemos con la familia y amigos muy cercanos"
"Sera difícil hacer todo eso Malf…Draco" sonrió al escucharla decir su nombre.
"Si alguien puede hacerlo eres tú, Hermione" solo sonrió al escucharlo decir su nombre, era buena señal.
"Lo intentare" dijo con firmeza.
"Está bien" sonrió y siguió su camino. Ya podía volver a respirar con tranquilidad, fue aceptada por su ex-enemigo. Después de esa charla un tanto extraña, decidió hablar con Harry, tenía la esperanza que pudiera entenderla. Empezó a caminar rumbo a la torre de Gryffindor con una sonrisa con todo el ánimo que tenía.
Al entrar la encontró medio vacía y a su amigo sentando enfrente de la chimenea con un libro en la mano, se acercó a él y se sentó a su lado dándole una sonrisa. Harry la miro feliz pero con una expresión cansada, significaba que todavía no encontraba una solución y recordando las palabras de Lucius, sintió que no había mejor momento que el presente, para decirle las nuevas noticias.
"Harry, hay algo que debo decirte" dijo segura pero temerosa.
"De que se trata" dijo dándole una sonrisa tranquilizadora.
"Paso algo antes de llegar a la casa de los Weasley, la pizza que lleve fue la excusa de mi retraso, te pido que me escuches sin juzgarme de inmediato" dijo rápidamente por los nervios que sentía.
Harry empezó a ponerse serio al escucharla, se enderezo en su asiento y tomo su mano entre las suyas dándole un apretón reconfortante.
"No importa lo que sea, lo superaremos juntos. Pero, ¿no debería estar aquí Ron?"
"Lo que tengo que decirte, puede que Ron no lo tome de la mejor manera" dijo insegura, sabiendo que Ron fue su primer amigo y puede que no tome a bien hacerlo a un lado.
"Tengo que admitirlo, es de carácter explosivo como su cabello" los dos se miraron y se echaron a reír, llamando la atención de los demás estudiantes. Hermione coloco un encantamiento para evitar ser espiados y en voz baja comenzó a redactarle lo ocurrido aquel inesperado día. Al finalizar bajo la mirada para no tener que ver la mirada de su amigo, tenía miedo de su rechazo.
"¡Wow!" dijo Harry sin emitir ningún juicio, Hermione levanto la mirada y al verlo con una sonrisa, se sintió más tranquila.
"¡Ahora eres madrastra del hurón!" dijo con una sonrisita traviesa.
"¡Es todo lo que vas decir!" exclamo.
"Mira Hermione, es complicada la situación en la que te encuentras, pero si lo viste en la oficina del director indica que lo sabe y no es tan malo."
"Además siendo tu esposo o esposos…" termino riendo ante la mirada molesta de su amiga.
"¡Harry no es gracioso!" dijo con el ceño fruncido ante su amigo que encontró todo muy divertido.
"Perdón, pero tienes que admitir que es raro, lo que te decía siendo la nueva esposa, lo más probable es que cambie sus lealtades, por lo que dices la familia es importante para ellos y ahora lo eres" dijo medio serio y divertido.
"Tal vez tienes razón, pero que voy hacer cuando todos se enteren, voy hacer una paria" dijo miserablemente.
"No importa lo que pase siempre estar a tu lado, además con el dinero que tienen los Malfoy, lo más probable es que todos quieran ser tu mejor amigo, ¡pero ese es mi puesto!" le dijo tomando su mano y dándole un apretón en muestra de su apoyo.
"Entonces todo saldrá bien y por cierto Lucius dijo que iba a buscar algo que pueda servir para respirar debajo del agua"
"Excelente, ahora podre relajarme un poco, aún que todavía tiene que disculparse por Dobby"
"Le diré que se disculpe, pero ya sabes cómo son los Malfoy"
"Y tal vez visite al director para pedir su consejo, ¿quieres acompañarme?"
"Por supuesto, vamos mañana en el primer periodo libre" le contesto muy entusiasta.
Teniendo ya las cosas claras entre los dos, eliminaron el hechizo silenciador, notaron que los veían demasiado, no lo tomaron en serio, si algo tenían sus compañeros era lo chismoso que eran, aunque no todos pero si la mayoría.
"No te preocupes, todo estará bien"
"¿Qué pasa?" pregunto Ron sorprendiéndolos.
"Nada, Hermione que está preocupada por la segunda prueba" contesto sonriéndole a su amigo.
"Harry tiene razón, ya encontraremos algo con tus habilidades de investigación" dijo sonriendo al final como dándole ánimos. Hermione solo puso los ojos en blanco, ante la falta de tacto de su amigo.
(…)
Aquel día que llego aquella carta, no pudo dejar de sonreír pensando que todo se estaba acomodando en su lugar, no dudo en enseñársela a Cissa, porque era un comienzo, a pesar que no era algo que hubieran elegido, ella era una buena bruja y una muy inteligente quien sumaria prestigio a su nombre y más si ganaba el grupo de Dumbledore. Lo único que le preocupaba era su participación en el torneo, pero no creía que el director fuera a ponerla en peligro innecesario.
Recordando su promesa, busco en su vasta biblioteca algo para ayudar al joven Potter, no es que le agradara pero lo prometió y eso lo haría ver mejor ante sus ojos. Después de un rato, en un libro de herbolaria y encontró un párrafo acerca de las branquialgas, sonrió y de inmediato llamo a un elfo para que fuera al boticario comprarlas.
Querida Hermione
Te envió la presente misiva con buenas noticias en un libro de herbolaria, encontré un alga que puede ayudar al señor Potter anexo la información que encontré libro, además hay un encantamiento casco-burbuja, solo tiene que señalarse con su varita y decir el encantamiento con voz clara, protege la boca y nariz para respirar en ambientes poco confiables. También me di la libertad de comprar un frasco de branquialgas.
-Las branquialgas son algas que tienen la cualidad de producir en la persona que la toma, unas branquias para poder respirar bajo el agua por una hora, los efectos varían según el tipo de agua, además de manos y pies palmeados-
Contestando a tu carta, me gusta más el frio pero se disfrutar del calor en una paradisiaca playa, me gusta leer un buen libro y tener con quien discutirlo posteriormente. Como te has dado cuanta, me gusta seguir las viejas costumbres y tradiciones, es como que criaron. Muy diferente a Cissa no disfruto asistir a todos los eventos sociales que nos invitan, espero que me hagas compañía en esas ocasiones ya que con Cissa basta para que haga acto de presencia, a menos que realmente sea necesario nuestra presencia.
P.D.: ¿Cuál es tu comida favorita?
Siempre tuyo
Lucius
De forma inmediata envió la carta junto con las algas, su día continuo normalmente, excepto por la parte donde tuvo que hablar con su querida esposa, para recuperar la copa repleta de magia tenebrosa, ambos fueron al banco y juntos podrían recuperarla.
Caminando por la calle del callejón Diagon y al ver todas las tiendas Narcissa decidió hacer un par de compras para consternación de Lucius, que tenía urgencia de tener la copa en su poder posteriormente entregarla y quitarse esa responsabilidad.
Pero conociendo a su esposa solo la siguió por las diferentes tiendas donde consiguió artículos para el cabello, higiene y demás artículos de belleza. También visitaron una tienda de dulces donde compraron los favoritos de Draco y escogieron una variedad de diferentes dulces para Hermione, al final también compraron helado de frutillas con nueces y menta con chocolate, llevaron los mismos sabores para los dos.
Su tiempo en el banco fue productivo, encontraron la copa y se llevaron un brazalete y unos aretes de diamantes para Hermione de la bóveda Malfoy, eran una antigüedad que solo unos pocos podrían llegar a reconocer. Pero hasta el momento no le habían dado ninguna joyería y le parecía injusto ya que Cissa tenía su propia colección. Salieron de inmediato decidieron enviar a la mañana siguiente las golosinas y regalos para su hijo y su esposa.
Lo único que no podía esperar era la copa, de inmediato envió una misiva al director no quería tener ese tipo de objetos en su mansión. Gracias a Merlín no tuvo que esperar mucho el par de aurores llego a su hogar y siendo el anfitrión perfecto los invito a pasar y tomar un bebida en su estudio, donde tenía el horrocrux. Al entregarlo sintió un peso menos y un mundo más seguro para su familia, no tardaron en irse ya que tenían que ponerlo bajo resguardo.
Sin darse cuenta pasaron los días así como la segunda prueba, y Lucius fue invitado como parte del consejo escolar de Hogwarts, pero una vez que se dio cuenta de cuál sería la prueba comenzó a lanzarle miradas asesinas al director quien curiosamente las ignoro y solo sonreía. Así que cuando el chico Krum, la saco del agua, no dudo en acercarse para brindar su ayuda.
"¿Estas bien?" Pregunto quitándose el abrigo que traía y poniéndolo sobre sus hombros después de secarla con un encantamiento.
"Ahora lo estoy" dijo sonriéndole. Se quedó a su lado hasta que finalizo la prueba, le sorprendió cuando Potter lo saludo.
"Hola señor Malfoy, gracias por su ayuda, fue muy apreciada" dijo sonriéndole.
"De nada señor Potter y puede llamarme Lucius" contesto con su voz característica dando su mejor sonrisa, aquella que lo hacía salirse con la suya.
"Solo si me llama Harry" dijo sonriendo, estaba feliz de ver que no sentía pena por estar en público con su amiga. Por seguro salen en el Profeta, pobre de su amiga otra vez pasar por lo mismo, pero no creía que fueran hablar mal ya que involucraba al sr. Malfoy y él no era alguien que aceptara ser burlado. Dándole un beso en la mano a Hermione y un apretón de manos a Harry se despidió de los dos adolescentes, para buscar a su hijo y hablar con él.
"Draco"
"Padre"
"Me sorprendió mucho tu actitud ante toda la situación y por ello estoy orgulloso de ti" dijo dándole una palpada en la espalda y una sonrisa que solo reserva para su familia.
"Era lo correcto. Después de tu actuación de hoy, la gente va hablar"
"Lo sé lo manejare de la mejor manera, los tiempos están cambiando hijo y los Malfoy siempre están en la cima de la cadena alimenticia, no te preocupes por nada" dijo reconfortándolo. Se despidieron y se fue a la mansión ya no tenía ganas de ver al director.
Todavía le enfureció que el director sabiendo de su situación decidiera ponerla en peligro por el bien de la prueba, a pesar de toda la ayuda brindada así como galeones, sin mencionar que brindo su ayuda política para liberar de todos los cargos a Sirius Black y eso le costó muy caro ya que no tenían pruebas sólidas para defenderlo y convencer a los miembros del Wizengamot de utilizar veritaserum, fue muy difícil, por todos los magos que tuvo que sobornar, sintió que el director fue malagradecido al ponerla en riesgo.
Esperaba con ansias tenerla en las vacaciones de verano, para esa fecha la situación política tendría que ser un poco mejor, ya que tendrían la mayoría de los horrocrux incluida la serpiente que parecía tener, como esperaba que todo saliera según lo planeado.
Ahora solo quedaba la cuestión de sus amigos, no quería verlos en perjudicados y pensaba en avisarles pero tendría que pensarlo con mucho cuidado, dos de los que él quería avisarle era a Corban Yaxley y Anthony Dolohov, sabía que ellos eran puristas y su esposa era nacida muggle, pero aún tenía tiempo para deliberar la mejor forma de darles la nueva información que poseía, además de tener a Corban fuera de Azkaban con su posición en el Ministerio, sería bueno para la causa y él siempre estaba del lado ganador y confiaba que esta vez fuera igual.
Como le estresaba toda esta situación, todo era más fácil antes que esa bruja entrara en su camino, pero era creyente que todo pasa por una razón. Lo malo fue ser acosado por el director pidiendo sus opiniones o mandándolo a buscar horrocrux, y allí era donde entraba su buen amigo Anthony, él era bueno creando maldiciones y rompiéndolas y si alguien podría encontrar la forma de crear un encantamiento para poder localizar los horrocrux seria él.
