Épico
(Epic)
Un fic de The Prime Minister
Traducción por Apolonia
"Nos encontramos al final," Zarbon murmuró, su voz tan débil que Vegeta apenas pudo escucharla, luego sus ojos se pusieron vidriosos y el cuerpo en sus brazos quedó inerte. Las palabras que habían sido dichas eran antiguas y Saiyajin, y escucharlas venir de la boca de su amigo lo golpeó hasta la médula. De repente no importó que hubiera perdido su cola, o de que ciertamente iban a ser asesinados. Todo lo que era importante era que Zarbon, el único hombre en el universo que consideraba un amigo, había muerto.
"¡Zarbon!" gritó, su voz cruda, agarrando el inerte cuerpo en sus brazos con todas sus fuerzas. No le importaba estar manchándose con sangre sobre todo su cuerpo y sólo estaba vagamente consciente del movimiento a su alrededor.
"¿Senzu?" Kakarotto dijo rápidamente, agachándose junto a él.
"Es demasiado tarde," Radditz respondió, las palabras rompiéndose mientras las pronunciaba.
Vegeta sintió una mano en su hombro y la alejó con furia, mirando al ahora pacífico rostro del hombre en sus brazos. "¡Zarbon!" gritó de nuevo, su voz ronca, sintiendo como si el sonido fuera sacado de su interior. No se había dado cuenta lo mucho que su amigo había significado para él hasta que se había ido. Zarbon fue una de las pocas personas que se había enfrentado a él y siempre había sido completamente honesto. Necesitaba a Zarbon, ¿cómo más iba dirigir su Imperio? El alto hombre de cabello verde siempre había estado allí, parecía, sus dorados ojos sopesándolo tranquilamente. ¿Por qué, oh por qué esos ojos no lo mirarían de nuevo?
"Parece que no era lo suficientemente bueno, después de todo, Freezer rió, de pie frente a ellos, sus manos en las caderas. "Mejor echarlo a la basura."
"Pagarás por esto," Radditz siseó, bajando a una posición de combate.
Vegeta sintió rabia burbujear en él, el sentimiento incluso más poderoso que el desgarrador dolor de su alma que sintió por la muerte de Zarbon. Nunca había experimentado tal furia antes, nunca sintió tal fuego correr por sus venas. Suavemente apoyó a Zarbon de nuevo en la hierba, tiernamente cerró los ojos del hombre y arregló la espesa y verde trenza, limpiando la sangre de su rostro. "Adiós, hermano," murmuró, y fijó su mirada ardiente en Freezer. Los ojos de Freezer se angostaron mientras una sonrisa se dibujaba en su pálido rostro como una mancha, sus facciones arrugándose, y Vegeta nunca había sentido la necesidad de terminar una sonrisa tan rápidamente en toda su vida. Dando un paso adelante, sólo miró al pequeño guerrero a unos pasos de distancia, dejando que la sensación de ardor lo consumiera. "Me lo quitaste," Vegeta gruñó entre dientes apretados.
"Me quitaste mi orgullo y me humillaste."
"Tengo una idea," escuchó a Kakarotto susurrar a Radditz, cada sentido suyo extrañamente elevado. "Lleva al cuerpo de Zarbon, reúne a Piccolo y Gohan, y váyanse de aquí."
"¿Qué? ¿Estás loco? ¿Y tú?" Radditz siseó.
"Vuelve a Arlia y habla con Bulma. Ella sabrá qué hacer con las esferas del dragón. Nosotros escaparemos de alguna manera," Kakarotto murmuró.
Vegeta no tenía idea de lo que el Saiyajin de la Tierra estaba hablando, pero pensó que era mejor. Radditz le había servido bien, y confiaba que su compañera le diera a Zarbon el entierro respetuoso que se merecía. "Hazlo," espetó, sin volverse. Sólo estuvo satisfecho cuando escuchó el peso de Zarbon ser levantado de la hierba y sintió el ki de Radditz retroceder en la distancia.
"Qué aguafiestas," Freezer se burló. "Sólo estaba calentando."
"Has quitado todo de todos, ¡y nunca has sido castigado!" Vegeta entonó, su ira creciendo cada vez más constante. Miles de escenas se desarrollaron en su mente, de la risa de Zarbon, la sonrisa de Bulma, de su planeta natal siendo volado en pedazos, de su padre muriendo a manos de Freezer. El diminuto ser frente a él era la causa de todo el dolor y sufrimiento que hubiera sentido alguna vez en su vida y no había manera en el infierno que iba a dejarlo hacerle lo mismo a alguien más. Mientras pensaba en ello era como si una compuerta se hubiera abierto y sintió un blanco calor dorar sus entrañas. "¡Te detendré ahora!" gritó, liberando la ira y el dolor que se había estado acumulando dentro de él. Toda una vida de frustración y rabia se vertió de su cuerpo, llenando sus pulmones y cabeza, y sus negros ojos parpadearon en turquesa.
"¿Qué es esto?" Freezer preguntó, y el corazón de Vegeta se disparó, porque en esos ojos había una pista, sólo una diminuta indicación, de miedo.
Vegeta rió, emocionado por la terrible certeza que lo llenaba. No, él no moriría, no hasta que la monstruosidad ante él hubiera sido rasgada en pedazos por sus propias manos. "¿Esto, Freezer? Vegeta rugió. "¡Esta es su destrucción!"
"¡Vegeta!" escuchó a Kakarotto jadear detrás de él, pero ya era demasiado tarde. Sintió su poder crecer contra el interior de sus vasos sanguíneos, el poder que Zarbon siempre le había advertido que lo enterraría y lo dejaría hecho una cáscara sin sentido. En cambio acogió a ese poder al parecer interminable, le permitió reinar sobre su cuerpo y alma. Rezó para que lo tomara, para que le diera el poder para destruir a Freezer, porque no estaría satisfecho con nada menos.
"¡No!" Freezer jadeó, sus ojos amplios y la postura defensiva mientras daba un paso atrás.
Vegeta curvó sus puños y se dejó consumir con poder, peor en lugar de ser destruido, se sintió extrañamente liviano. Se miró a sí mismo y notó que su aura se había vuelto dorada, que su cuerpo realmente parecía estar emanando un resplandor de color miel. Una risa de alegría maniática escapó de él e incrementó su poder, complacido mientras Freezer era empujado hacia atrás a varias docenas de metros sólo por su aura. "¡Sí, Freezer!" proclamó. "¡He cumplido mi destino! ¡Soy un Super Saiyajin!"
"¡Imposible!" Freezer gritó, arrojando sus antebrazos frente a su rostro y luchando su camino a través de la tormenta creada por la transformación de Vegeta. "¡Ellos no existen!"
"Yo le creo," Kakarotto gritó. "Vegeta, ¡realmente tienes una oportunidad! ¡Dale todo lo que tienes!"
"Tengo la intención," Vegeta gruñó. "Tienes mucho por qué ser castigado, Freezer."
La respuesta de Freezer fue un grito inarticulado, arrojando todo su peso en la fuerza del viento. Sus pies de tres dedos clavados en el suelo, arañando para agarrarse mejor, y comenzó a levantar su propio escudo de ki. "¡Nunca!" gritó. "¡Yo soy el más fuerte en el universo!"
"Lo veremos," Vegeta escupió, y atacó.
Vegeta disfrutó el espectáculo de ver el terror escrito sobre las pálidas facciones de Freezer mientras se acercaba sobre él, de inmediato apuntando sus golpes hacia la cabeza de su oponente. Freezer apretó sus dientes y frunció el ceño, esquivando rápidamente y levantando sus propios puños para bloquear la furiosa ofensiva de Vegeta. Vegeta esperó hasta que Freezer lanzara un ataque suyo, luego agarró el blanco puño en el suyo, empujando a Freezer hacia él y metiendo su codo en el pálido rostro. Freezer no retrocedió, en cambio hundiéndose e intentando tomar los tobillos de Vegeta con sus pies, pero el Saiyajin ágilmente evitó la captura y le dio un rodillazo en el estómago. Una sonrisa se estiró en el rostro de Vegeta mientras la sangre se salpicaba de la boca de Freezer en su pectoral, el deseo de ver más de la sangre de Freezer en sus manos creciendo más dentro de él. Finalmente, después de tantos largos, largos años, la oportunidad de castigar al tirano estaba a su alcance.
"Maldito," Freezer gruñó, liberándose con un poderoso movimiento de torsión de su cuerpo. Vegeta sonrió y avanzó en respuesta cuando de repente Freezer se dio media vuelta y despegó. Ignorando los gritos de sorpresa de Kakarotto, endureció su decisión y comenzó su persecución, siguiendo el ardiente rastro de ki que Freezer había dejado en su prisa. Voló por varios minutos cuando el rastro de repente se volvió muerto, y por cualquiera sea la razón no pudo sentir ninguna clase de ki sobre el suyo. Maldición, estaba en un nivel tan alto que no podía sentir nada sino su propio poder. No había nada que pudiera hacer al respecto, sin embargo, y por eso comenzó una búsqueda manual, volando bajo entre las rocas.
"¡Cobarde!" Vegeta gritó, esperando incitar a su enemigo fuera del escondite. "¡Muéstrate!" Sólo el silencio llegó a sus ojos, y Vegeta decidió que tal vez no había volado lo lejos suficiente. Freezer era increíblemente rápido, después de todo, y posiblemente podría haber ido más lejos. Con un gruñido comenzó a avanzar de nuevo, sólo para caer en un lago mientras era golpeado fuertemente por detrás.
"Ustedes los monos fueron siempre fáciles de engañar," Freezer siseó, y luego Vegeta cayó al agua. Chocó contra el fondo rocoso del cuerpo del agua, aturdido al principio y luego relajándose contra la parte inferior. Realmente no podía ver a Freezer desde tan abajo de la superficie, pero podía suponer su posición. Yaciendo perfectamente inmóvil y con cuidado de no crear ninguna burbuja, lentamente comenzó a juntar energía y esperó. Supuso que con su incremento de poder recientemente descubierto estaba a la altura de Freezer, y necesitaba toda la ventaja que podía tener para inclinar la balanza a su favor.
Cuando sintió que tenía suficiente energía, lentamente se movió sobre el fondo del lago, haciendo su camino alrededor de la parte trasera de Freezer sin generar ni una sola burbuja. Cuando supuso que se había alejado lo suficiente se disparó hacia arriba, rompiendo en la superficie con un jadeo justo a tiempo para ver a Kakarotto luchar contra Freezer. Una risa se escapó de él mientras se daba cuenta que el tonto realmente estaba tratando de derrotar a Freezer por sí mismo, pero estaba siendo útil, no obstante. "¡Toma esto!" Vegeta gritó, lanzando la bola de ki. La energía navegó al tirano, que estaba ocupado luchando contra el otro Saiyajin y lo golpeó directo en la espalda. Ambos guerreros gritaron mientras la luz los envolvía, pero Kakarotto, que no había sido objeto del ataque, de inmediato reapareció y se alejó. Freezer, sin embargo, fue lanzado hacia adelante, su furioso grito audible incluso mientras se desvanecía en la distancia.
"Tenemos que rastrearlo, ahora," Kakarotto murmuró.
"Déjamelo a mí. Lo destruiré por matar a Zarbon o moriré en el intento."
"No mueras. Eso no es lo Zarbon quería." Hubo silencio por varios momentos, luego Kakarotto aclaró su garganta y habló de nuevo. "Tengo una idea que debería darte la ventaja, pero va a tomar un tiempo. "¿Puedes mantenerlo distraído?"
Vegeta frunció el ceño, sin gustarle que Kakarotto estuviera presumiendo darle órdenes, pero no iba a tomar a Freezer a la ligera. Estaba escuchando el consejo de Zarbon ahora, justo como siempre debió haber hecho, y no iba a dejar que su arrogancia le robara una victoria. No importaba si tenía ayuda, siempre y cuando Freezer muriera. El fin era más importante que los medios. "Por supuesto que puedo, idiota," espetó.
Kakarotto sonrió con su sonrisa de idiota, asintiendo vigorosamente. "Sólo necesito que mantengas cerca para que pueda dispararle directo cuando esté listo. No sé si este planeta puede darme lo suficiente como para matarlo, pero incluso si no lo hace tú serás más que capaz de manejarlo."
Vegeta estudió su reflejo en los oscuros ojos del otro guerrero, gustándole la forma en que su cabello brillaba dorado casi tanto como le gustaba el crudo poder pulsando a través de su cuerpo. "Muy bien," gruñó. "Busquemos a Freezer."
No les tomó mucho tiempo encontrarlo, porque Freezer aparentemente estaba tras ellos tanto como ellos estaban tras él. Lo vieron a cierta distancia, su aura destellando con furia, y aceleró directo hacia ellos. Con un grito se arrojó sobre Vegeta, y fue todo lo que el Saiyajin pudo hacer para bloquear el golpe. Sintió su cuerpo sacudirse con el impacto, enviando choques de dolor a sus hombros. "¡Maldito mono!" Freezer gritó rociando saliva. Vegeta gruñó y esquivó el siguiente golpe, luchando con el suyo. Su puño navegó pasando la cabeza de Freezer mientras él lo esquivaba y sintió algo romperse en su pecho cuando Freezer levantó una rodilla.
"Kakarotto," Vegeta siseó, y vio que el otro Saiyajin asintió, bajándose al suelo y alzando sus manos en el aire.
"¡Cuanto más tiempo, mejor!" escuchó a su tonto aliado gritar, y él asintió con gravedad.
"No me derrotarás," Vegeta le gruñó a Freezer, cuyo rostro como muñeca se contrajo con rabia oscura. Con un grito se acercó a Freezer de nuevo, sus piernas rebotando mientras entregaba sus más poderosas patadas. Las primeras varias fueron bloqueadas, pero podía sentir que el cuerpo de Freezer estaba temblando con el impacto, y finalmente logró aterrizar un talón justo en el centro del abdomen de Freezer. Freezer gruñó, apretando sus dientes, y sujetó ambas manos sobre el tobillo de Vegeta. Los ojos de Vegeta se ampliaron cuando Freezer lo agarró y comenzó a girarlo en amplios arcos en el aire, pero antes de que fuera liberado logró preparar un disparo de ki y dispararlo a su lado para que fuera justo hacia el rostro de Freezer. Las manos que sostenían su tobillo se abrieron y salió volando por el aire, pero pronto fue capaz de rebotar en una colina y dispararse de nuevo directo hacia su oponente. La luz y humo de su disparo estaba comenzando a desaparecer, así que dio por comenzada una segunda ronda. Freezer gritó y alzó sus manos, liberando una andanada suya. Vegeta esquivó la mayoría de ellas, unas pocas rozando dolorosamente su espalda, y metió su puño frente a él como un ariete, golpeando a Freezer con todo lo que tenía. Freezer, sin embargo, logró girar bajo el golpe para que sólo le golpeara el hombro, encontrándose con su otra mano y golpeando a Vegeta detrás de la cabeza con su puño. Estrellas explotaron en su visión y Vegeta se tambaleó, cayendo a la deriva hacia el suelo. Freezer no perdió el tiempo, agarrando a Vegeta por su cabello y acelerando hacia el suelo, golpeando al rostro del Saiyajin en la tierra. Vegeta escuchó huesos quebrarse y parpadeó a través de la tierra aflojada por el impacto de su cabeza, luchando por liberarse. Azotando ciegamente un pie, golpeó algo y rodó lejos, limpiando la sangre de su nariz con el dorso de un guante. Freezer se tambaleó unos pasos hacia atrás, agarrando su estómago, su rostro desencajado de ira.
Vegeta sintió el dolor bañarlo por completo, y supo que estaba peor por el desgaste. Su armadura estaba rota en varios lugares y su traje estaba rasgado. La extraña calma que lo había dominado desde que se transformó había empezado a flaquear, reemplazada por una irracional furia y la necesidad de golpear el cráneo de Freezer. Ignorando su condición, rugió un grito de batalla y aceleró hacia adelante, aterrizando un buen y sólido golpe en el rostro de Freezer. Se precipitó rápidamente, disparando una ráfaga de ki desde la distancia. Freezer contraatacó con su propio disparo, la luz encegueciendo a Vegeta. Arrojó sus brazos sobre su rostro para protegerse de la luz, pero al hacerlo se dejó abierto. Un gruñido salió de él mientras fue golpeado sólidamente en el estómago, la sangre alzándose en la parte de atrás de su garganta mientras volaba hacia atrás por el aire. Apenas podía ver a Freezer mientras el blanco alienígena alzaba sus manos y liberaba una gigantesca cantidad de ki directo hacia él. Girando fuera del camino como mejor pudo, aún así lo recibió en el hombro, el impacto haciendo a su cuerpo girar fuera de control y aterrizó pesadamente, creando un surco en la tierra de varios metros de largo. Jadeando por aire, trató de sentarse, pero fue presionado de nuevo en la tierra por el pie de Freezer en su frente. "Nunca seré derrotado por una escoria como tú," Freezer siseó, su rostro oscuro con ira. "Ni siquiera tiene que ser así. Si simplemente hubieras cooperado conmigo desde el principio, nada de estas cosas desagradables hubieran ocurrido. Podrías haber llegado a la cima de los rangos, como Zarbon, sin valor como era él."
"Zarbon era cien veces la persona que eres tú," Vegeta escupió, agarrando el tobillo de Freezer y tratando de forzarlo fuera de su cráneo.
"Y aún así está muerto como un animal," Freezer dijo, sacudiendo su cabeza. "Es casi una pena que tu muerte será tan insignificante como la suya."
"Él murió para salvarme," Vegeta gruñó, alcanzando la pierna de Freezer y golpeándolo sólidamente en la pelvis. Freezer dio un paso hacia atrás y Vegeta comenzó a levantarse, pero su oponente se recuperó más rápido y se lanzó hacia adelante, agarrándolo del cuello. Freezer sacudió su cabeza y mostró sus dientes, aplastando la tráquea de Vegeta con su mano. Un gorgoteo escapó de la garganta del Saiyajin y arañó la muñeca de Freezer, azotando sus piernas en un intento por escapar. Una cruel sonrisa deformó los gruesos y oscuros labios del tirano, luego la expresión en su rostro se aflojó.
"¿Qué?" susurró, con los ojos muy abiertos.
Vegeta sonrió mientras el agarre en su cuello se soltaba. "Tenías razón por tener miedo de los Saiyajin," jadeó, aterrizando sobre sus rodillas en la tierra. "Cuando nos unimos somos una fuerza a tener en cuenta."
En verdad, no tenía ni idea de lo que estaba pasando. Todo lo que sabía era que había una increíble esfera de energía flotando en el cielo ante ellos, muy por encima de la cabeza de Kakarotto. El otro Saiyajin estaba de pie perfectamente inmóvil, sus ojos cerrados mientras sudaba profusamente. "¿Cuándo tuvo tiempo para juntar eso?" Freezer gritó, el horror escrito sobre su rostro pálido.
Los ojos de Kakarotto se abrieron de golpe y gritó, la esfera de energía sobre su cabeza de inmediato triplicando su tamaño. Vegeta apenas podía ver las pequeñas partículas del ki del planeta goteando para unirse a la energía de la esfera. "¡Genki Dama!" Kakarotto gritó, liberando la energía. Vegeta y Freezer se quedaron de pie, aturdidos, mientras el ataque se acercaba. El diámetro de la cosa era enorme. Vegeta estimaba que tendría una buena media milla de ancho, y venía directamente hacia ellos.
"¡No!" Freezer gritó, arrojando sus manos frente a él y disparando su propio ataque, un sólido haz de ki. Vegeta miró como el haz de Freezer fue absorbido por la esfera mientras su fuerza se drenaba de él. Sería destruido por la cosa también, y no parecía como si Kakarotto estuviera en condición alguna de ayudarlo. El otro Saiyajin había colapsado sobre sus manos y rodillas tan pronto como liberó la cosa, su cabeza colgando y obviamente exhausto. De repente azules ojos aparecieron en los ojos de su mente, ojos que había mirado millones de veces antes de verlos en la vida real. Recordarlos le dio fuerza, y golpeó la tierra, girando a un costado tan rápido como pudo. Obligó a su cuerpo a seguir moviéndose, sin hacer caso al dolor que gritaba por sus miembros y amenazaba quitar su consciencia, y finalmente ya no pudo soportarlo, llegando a descansar boca abajo en la hierba. Su fuerza estaba tan drenada que apenas podía encontrar la voluntad para respirar, pero sí logró girar su cabeza a un costado justo a tiempo para ver la figura de Freezer que gritaba por la enorme esfera de energía azul. Tan pronto como fue envuelto la esfera despegó por la tierra, todo el planeta sacudiéndose con el movimiento de la energía, y no pasó mucho antes que hubiera una gigantesca explosión en la distancia. Vegeta cerró sus ojos mientras el suelo bajo él se movía y rompía, un ensordecedor crujido haciendo eco sobre la tierra. Grandes grietas se abrieron en la tierra a su alrededor, el agua silbando con vapor mientras se vertía en las grietas y era evaporada por la lava haciendo su camino a la superficie.
"Aquí," escuchó a alguien decir, y sintió algo empujarse en su boca. "Senzu."
Vegeta lentamente masticó la semilla y tragó, toda su energía anterior volviendo a él y algo más. Se puso de pie, flexionando sus músculos y dando un profundo respiro de aire, luego bajó la vista a Kakarotto, que estaba sentado en la hierba con una estúpida sonrisa en su rostro.
"¿Mejor?" preguntó el joven Saiyajin.
"Mucho," Vegeta dijo con una sonrisa maliciosa.
"No fue suficiente para matarlo," Kakarotto dijo tristemente, "Pero me temo que era toda la energía que el planeta podía reunir. Este mundo está condenado, me temo."
"Su destino fue sellando en el momento en que Freezer puso sus ojos en él," Vegeta respondió con calma. "No tenía ninguna posibilidad."
"Bueno, no tiene mucho más tiempo. Tenemos que matarlo rápido y salir de aquí o estaremos muertos también."
Vegeta miró a su alrededor, observando los penachos de lava dispararse en el aire mientras el mundo se volvía cada vez más inestable. "Entendido. Voy por él. Asegúrate que no trate de huir de nuevo. No tenemos tiempo para seguirle la pista."
"Sí, señor," Kakarotto respondió, saludando una torpe imitación de su hermano mayor.
Vegeta sonrió y sacudió su cabeza, luego despegó tras Freezer.
No pasó mucho tiempo para encontrarlo, erizado como estaba con la energía. Todavía estaba muy vivo, y dos veces tan enojado como estaba antes. Cuando lo encontraron ni siquiera podía hablar, sólo chisporroteaba y gruñía como un animal salvaje. Antes que supieran lo que estaba ocurriendo golpeó a Vegeta, tomando al Saiyajin por los hombros y dándole un cabezazo tan fuerte como pudo. Vegeta gruñó con el impacto y trató de parpadear la sangre fuera de sus ojos, pero finalmente tuvo que quitar sus manos de Freezer el tiempo suficiente para limpiar lo que pudo. Freezer aprovechó la oportunidad para aterrizar un golpe en el punto de presión del hombro de Vegeta, enviándolo a volar a un acantilado creándose en la destrucción del planeta. Kakarotto de inmediato intervino, liberando una andanada, pero Freezer apenas le dio un manotazo a un lado y se abalanzó sobre Vegeta con ambos pies, golpeándolo en la cabeza y hombros. La mano de Vegeta se disparó fuera de la roca y agarró la parte de atrás del cráneo de Freezer, sosteniéndolo estable mientras golpeaba el rostro de Freezer con su puño, alejando el dolor que se alzó por su cuerpo con cada impacto. Le estaba doliendo, cierto, pero le estaba doliendo a Freezer también.
Con un gruñido Freezer tiró a Vegeta fuera de la roca, espumosa saliva goteando por la comisura de su boca. Sus ojos estaban amplios y con sangre, y Vegeta pudo decir que estaba tambaleándose al borde de la locura. "¡No seré derrotado por un Saiyajin! ¡Nunca!" Freezer rió rápidamente, la esquina de su ojo contrayéndose. Freezer llevó hacia atrás un puño y se preparó para entregar un golpe, pero Kakarotto apareció de la nada, agarrando el brazo de Freezer y torciendo con toda su fuerza. Freezer gruñó y trató de sacudirlo fuera, quitando su atención de Vegeta, que usó el tiempo para soltarse y juntar energía. Esperó hasta que vio el ojo de Kakarotto, el otro Saiyajin empujándose lejos de Freezer con todo su poder, y luego lanzó su ataque. Freezer gritó y una batalla de ki se produjo, cada hombre empujando al otro hacia atrás con las fuerzas de su energía.
"¡Kamehameha!" Kakarotto gritó, agarrando a Freezer de un costado.
Vegeta arrugó su nariz por el olor de carne chamuscada pero no perdió tiempo, hundiéndose hacia Freezer y pateándolo tan fuerte como pudo bajo la barbilla. La cabeza de Freezer se quebró hacia atrás y se volcó, cayendo de espaldas en el suelo. Vegeta se movió para seguir, pero en cambio fue detenido por una corriente de lava sorpresiva disparándose del suelo bajo él. El calor se estaba volviendo insoportable mientras la superficie del planeta se rompía en estantes de roca. El cielo se había vuelto de un ominoso color negro y todo a su alrededor olía a quemado. Agarrando su hombro, Vegeta flotó a un lado a tiempo para ver a Freezer atacar a Kakarotto, golpeando al otro hombre en la tierra. Hubo un crujido y un par de clics, Freezer empujando y cerniéndose a una distancia segura mientras Kakarotto parpadeaba alrededor a través de un ojo hinchado, aturdido. Vegeta escupió una maldición y se acercó, agarrando a Kakarotto de su gi y levantándolo libre justo cuando la roca en la que estaba se rompía y desaparecía bajo la lava. "¡Cuídate!" Vegeta espetó, resistiendo el impulso de golpear al otro guerrero por su descuido.
"Lo siento," Kakarotto murmuró, frotándose su cabeza y limpiando la sangre de sus ojos.
"No tenemos mucho tiempo," gruñó, mirando a su alrededor por Freezer. Liberando a Kakarotto, aceleró hacia el ser que odiaba con toda su alma, golpeándolo y obligándolo al suelo. "Tú mueres aquí, Freezer," escupió, golpeando el rostro de Freezer.
Freezer rió y hundió sus uñas en el hombro de Vegeta, rojos senderos de sangre del Saiyajin haciendo su camino por la pálida carne del brazo de Freezer. El Príncipe gritó en voz alta, sintiendo la fuerza en ese brazo irse mientras las negras uñas de Freezer desgarraban el músculo. Su visión nadó mientras sentía sus huesos sonar con un nuevo impacto, y mientras estaba aturdido Freezer lo golpeó en la espalda. "¿Quién muere?" Freezer siseó, golpeando a Vegeta en el pecho y rompiendo su esternón. Vegeta de inmediato pensó que sus pulmones habían sido perforados, pero no tuvo el lujo de pensar en ello. Rodó fuera del camino mientras Freezer bajaba su pie, el apéndice hundiéndose a varias pulgadas en la roca en el punto que apenas había quedado vacío. No importaba si sus pulmones eran perforados si él estaba muerto, después de todo. "¡Quédate quieto!" Freezer gruñó, preparando otro ataque, cuando fue abordado por Kakarotto.
Vegeta parpadeó mientras los dos giraban lejos, Kakarotto poniendo su pie contra la cadera de Freezer y saltando sobre su cabeza y hacia la lava. Freezer extendió su ki y se detuvo a meras pulgadas de la superficie de la roca fundida, girando sobre los Saiyajin hecho una furia. "¡Detendré esto ahora mismo!" rió. "¡Destruiré el planeta!"
"¿Qué?" Kakarotto gritó, saltando fuera del camino mientras otra corriente de lava se abría a su lado. "¡Eso te matará, también!"
Freezer rió maniáticamente, el sonido audible incluso sobre el estruendo del planeta en destrucción. "¡Idiota!" se rió entre dientes, sus ojos amplios y alineados con locura. "¡Yo puedo vivir en el vacío del espacio!"
Kakarotto se volteó hacia Vegeta, la sorpresa escrita sobre todo su rostro, y Vegeta asintió lentamente. Era cierto. Si no mataban a Freezer antes de que el planeta fuera destruido, él se escaparía. "Tenemos que apresurarnos," le gritó al joven Saiyajin.
Kakarotto asintió y atacó mientras que Vegeta intentaba encontrar la fuerza para moverse. Sus huesos ya estaban tratando de sanarse a sí mismos, pero cada respiro y latido de su corazón enviaba agonía por todo su ser. Aún así, tenía que encontrar una manera. "Zarbon," susurró, cerrando sus ojos y encontrando su centro de equilibrio. Recordó los fríos ojos de su amigo y la suave voz, dándole instrucciones de cómo concentrarse y moverse más allá de lo físico.
"Concéntrate," podría haber jurado que escuchó a la voz de Zarbon decir, y algo hizo clic en su cabeza. Quedó perfectamente tranquilo, su visión clara, y sintió su aura dorada flamear todo a su alrededor. Él era un Super Saiyajin, y no iba a dejar que Freezer se saliera con la muerte de su amigo y de su pueblo, ni por las torturas que Vegeta había sido obligado a soportar en su infancia. Tomando un profundo respiro, se unió a Kakarotto en el ataque, ambos de ellos yendo hacia Freezer rápidos y furiosos.
"Están comenzando a molestarme," Freezer siseó. "¡Veamos cuánto les gusta este juego!"
Vegeta jadeó y se movió fuera del camino, el borde del rojo disco de ki justo rozando su mejilla. Cálida sangre corrió por su rostro y sobre su cuello, y se dio cuenta que si la cosa lo tocaba de nuevo, se expandiría y lo cortaría por completo. Kakarotto también logró esquivarlo, mirando a los discos en confusión. "¡No dejes que te toquen!" Vegeta gritó. "¡Si lo hacen, mueres!"
"¡Sí, sí, corran!" Freezer rió, estirando sus manos a lo ancho. Los discos siguieron los movimientos de sus manos, y de repente estaban persiguiendo a los Saiyajin.
"¡Muévete!" Vegeta gritó a Kakarotto, y tan pronto como los dos estuvieron acelerando por el aire, a pocos pies frente a la giratoria muerte que los perseguía. Kakarotto esquivó detrás de un pilar de roca, pero el disco sólo se expandió y cortó justo a través de él sin perder velocidad.
"¡Estamos en problemas!" Kakarotto gritó.
Vegeta sintió un gruñido curvar su labio. Por supuesto que estaban en problemas. Se movió de un lado a otro, esperando sacudir el disco fuera de su camino, pero no lo consiguió. No importaba en qué dirección iba, lo seguía, y con sus heridas no era lo suficiente fuerte para soportar una explosión de velocidad. Aún así, siendo un Super Saiyajin, lo estaba haciendo mucho mejor que Kakarotto, que todavía estaba teniendo dificultad en mantenerse frente a su disco en absoluto. Vegeta apretó sus dientes y se dio la vuelta, volando directamente hacia Freezer y esperando que el tonto de Kakarotto viera lo que estaba haciendo. Juntando toda su energía, aceleró hacia Freezer. Cuando estuvo lo cerca suficiente como para ver las venas en los ojos de Freezer crecer, el disco continuó su camino por sólo una fracción de segundo más.
"¡Idiota!" Freezer rió, arrojando un brazo hacia arriba y desviando el disco, simultáneamente alcanzando y agarrando a Vegeta. El tirano cambió su agarre al cuello de Vegeta y comenzó a golpearlo salvajemente, rearreglando los huesos ya rotos dentro del cuerpo del Saiyajin. Vegeta gritó de dolor, apenas capaz de mantenerse consciente, cuando vio a Kakarotto acelerando detrás de Freezer, ambos discos en su camino. Freezer debió haber notado la mirada en su rostro, porque se dio vuelta y miró justo cuando Kakarotto se acercaba. "Eres tan estúpido como tu Príncipe," Freezer gruñó, arrojando una mano hacia arriba y desviando el camino de vuelo de Kakarotto con su aura. Vegeta levantó una mano y Kakarotto lo agarró, sacándolo del sorprendido agarre de Freezer. Freezer gruñó y se acercó, tratando de agarrarlo de nuevo, pero el segundo disco persiguiendo a Kakarotto cortó a Freezer en dos de seco, su torso llegando a descansar a varios pies de sus piernas. El primer disco se acercó hacia ellos, obviamente fuera de control, y Kakarotto metió su vuelo para evitarlo, perdiendo control y enviándolos a ambos caer al suelo. Escuchó un hueco ruido sordo y vio a Kakarotto metido de cabeza en el planeta, un bajo gruñido saliendo de su amoratado y magullado cuerpo. Vegeta, por su parte, ni siquiera pensó que podría moverse, pero se quedó de pie y caminó lentamente hacia la parte superior del cuerpo de Freezer, una mano en su hombro sangrante y tomando cortos respiros en un intento de aliviar la agonía en sus pulmones.
Freezer, sin embargo, estaba riendo. "Idiota," Freezer rió. "¡Como si esto fuera suficiente para matarme! Este planeta morirá, y ustedes con él, ¡mientras que yo viviré en las profundidades del espacio!"
"Cállate," Vegeta gruñó, mirando al mutilado torso de Freezer.
"¡Luego iré a esa Tierra tuya y haré volar toda la cosa! Si tu esposa no está muerta ya, eso es. ¡De esa manera tendré la satisfacción de lastimar todo lo que alguna vez te preocupó!"
"¡Silencio!" Vegeta gritó, la ira encegueciéndolo y el odio creciendo dentro de él una vez más.
"¡Contigo muerto y tu imperio destruido no habrá nadie que me detenga!"
Esto era todo, se dio cuenta. Incluso siendo Super Saiyajin como era se veía en apuros para matar a Freezer. Sólo tenía una opción. "Sé que te lo prometí," murmuró, pensando en Zarbon y Bulma. "Sólo no conozco otra manera. Hice lo que pude."
"¡Vegeta!" escuchó a Kakarotto gritar detrás de él.
Entonces, el tonto estaba levantado y moviéndose. Ignorando el grito de agonía en su cuerpo, buscó en su buen brazo y levantó a Freezer por el cuello, mirando directo a los malvados y rojos ojos. "Dile a Bulma que lo siento," Vegeta gritó, sabiendo que Kakarotto podía escucharlo. "Dile que hice todo lo que pude para evitarlo, pero no había otra manera. Dile que quería vivir para verla de nuevo, que quería estar con ella, pero protegerla era más importante."
Escuchó los pasos de Kakarotto detenerse. "¿Qué? ¿Qué?"
"Lo siento," Vegeta repitió, y apretó sus dientes.
"¡No!" Kakarotto gritó, pero ya era demasiado tarde. Vegeta buscó dentro de él, sacando toda la energía que pudo. Usó su dolor, que era fuerte, y su odio, que era más fuerte, trabajando más allá de la ira en su alma y la añadió a su fuerza. Luego, enterró en la fosa del alma que había dudado si incluso tenía, se sorprendió al encontrar el mayor poder de todos, enterrando tan profundamente que ni siquiera había estado consciente de su existencia. Amaba a su compañera, se dio cuenta, y había amado a Zarbon. Esos sentimientos eran los más fuertes de todos, y mientras usaba esas emociones para llenar su poder sintió como si un millón de soles ardieran dentro de él.
"¡Muere, Freezer!" rugió, disfrutando el pánico en miedo en los ojos del tirano, exactas réplicas de cómo sus ojos se habían visto de niño, y supo que todo el dolor que Freezer alguna vez le había causado estaba siendo pagado en ese momento. Liberó el poder que había estado construyendo dentro de él, canalizándolo directamente al cuerpo de Freezer a través de sus tensos dedos, disfrutando los gritos de dolor de Freezer y sus ojos saltones. Lentamente, la pálida piel de Freezer comenzó a burbujear y ampollarse, las negras uñas haciendo sangrientos senderos en la piel del musculoso brazo de Vegeta, y el mundo explotó a su alrededor. La oscuridad lo envolvió y ya no pudo ver, su visión estaba borrosa, pero su audición todavía era perfecta, incluso a pesar que estaba consciente del hilo de sangre de sus oídos. Un simple grito perforó su consciencia, y supo con absoluta certeza que fue el último sonido que Freezer podría volver a pronunciar alguna vez. Había ganado.
"No, no te mueras," escuchó una voz apresurada sobre él. "Tienes cosas por qué vivir."
Una sonrisa se estiró en el rostro de Vegeta, su rostro sintiéndose crudo y quemado. Entonces, ¿todavía vivía? La tierra se sacudió debajo de él y una corta risa ladrada escapó de su arruinado pecho. Incluso en su condición todavía podía sentir el calor de la lava a su alrededor, y supo que sólo tenían minutos antes de que la inestabilidad del planeta inundara y el mundo explotara con ellos todavía en él. Era demasiado tarde, estaban condenados, pero al menos había derrotado a Freezer.
"Resiste," una voz dijo, cortando a través de su delirio. Su mente estaba empezando a vagar, y fue casi como si estuviera de nuevo en la tierra, posando sus ojos sobre su Bulma por primera vez, Zarbon detrás de él. Podía sentir los hermosos ojos azules de su compañera sobre él, y pudo jurar que sonrió, su rostro lleno de fe. Una mano se agarró al hombro y ni siquiera tuvo que darse vuelta para ver a Zarbon, consciente de su orgullo sin mirar. Vagamente parte de él estaba consciente de alguien en el verdadero presente, el dueño de una profunda voz masculina, llamando su nombre, y rudas, fuertes manos apoyadas sobre su cuerpo. Fue levantado en el aire, y aunque el empujón debió haber enviado dolor alzándose por todo su sistema, no sintió nada. No, eso no era cierto; todavía podía sentir, pero era una sensación de paz, no de dolor. Sus objetivos habían sido logrados, y por primera vez en su vida se dio cuenta que no tenía que estar más solo. El Príncipe había encontrado su reino y muerto con una honorable muerte, y eso era todo lo que Vegeta necesitaba. Sintió fuertes brazos cerrarse a su alrededor, protegiéndolo, y sonrió, sintiendo la pesadez estirarse a través de sus miembros.
"El fin," murmuró, y todo se volvió negro.
