Capítulo 4: Encargó, nuera... y flechazo?
Hace algún tiempo atrás...
- ¡No me ire de aquí! ¡nade me sacara! –
Fue el potente rechazo de un anciano que discutia con su hijo en la sala, a la par e ambos estaban sus respectivas parejas de vida.
- ¡Padre! ¡por favor reconsideralo! No es mala idea venir a mi casa y vivir con tus nietos – dijo un hombre castaño de ojos purpura, una camisa manga larga blanca a botones y pantalones negros de lona, su nombre era Keichi, Hyodou keichi quien discutía con su padre, Hyodou Issei el traslado de este junto con su madre, Hyodou Irina a su hogar.
- Esto es algo a lo que no cederé, ni siquiera frente a mi preciado hijo – con testarudez volvio a contestar el anciano-viejo a su hijo.
- Padre, entiéndelo, tu y mama ya no pueden mantenerse por si solos – al parecer, ser obstinado era algo que esta en los genes de los Hyodou - ¡estoy preocupado por ustedes! ¡no se en que momento les pueda pasar algo y no estar ahí para ayudarlos! – dureza y preocupación sonaba su voz, el quería tenerlos cerca, no quería enterarse que alguno de ellos sufrio un accidente, por eso quería que se mudaran con ellos.
- Esta tierra ha sido protegida por nuestros ancestros – dijo Issei calmadamente sabiendo lo que trataba de hacer su hijo – entiendo como te sientes, pero dejar esto es algo de lo que no puedo abandonar – keichi solo pudo apretar los puños pensando en lo cabeza dura que era su padre.
Momentos después...
Un delicioso aroma inundo la cocina, el ruido ritmico del cuchillo y cucharas eran orquestado por dos mujeres, suegra y nuera preparando la cena.
- Disculpanos Kyoko-san por ser tan complicados - se disculpo Irina por lo obstinado que era su esposo.
- Oh, no se preocupe -respondio Kyoko a su suegra, ella era una mujer de cabellera negra y ojos de color verde, llevaba una camisa de color negra con un suéter verde encima y pantalones jeans - ¿y que opina usted al respecto? – pregunto la pelinegra esperando la respuesta de su suegra
- ¿Hmm? ah, para mi cualquier cosa esta bien – dijo la anciana-vieja mientras contemplaba el estofado – mientras pueda estar al lado de Issei-kun cualquier cosa esta bien – ambas terminaron de cocinar y llamaron a sus esposos a comer.
Actualidad...
Kyoko estaba llegando a la casa de sus suegros, la semana pasada Irina le habia pedido un favor, que si le podía hacer las compras de la semana porque no tendria tiempo de hacer los comprados, llego a la casa y entro, se quito los zapatos y busco a su suegra con los encargos.
- Obaa-san, aquí estan las cosas que me pidió – se encamino hacia la cocina a guardarle los comprados – Obaa-san si que es asombrosa, es bastante especial – pensó ella por el amor que se tenían sus suegros – me pregunto si habra alguien en este que se interponga en el amor que se tienen – se pregunto Kyoko
Al pasar por la sala, vio a un joven de cabellera blanca, usando la ropa de su suegro mientras estaba leyendo el periódico amenamente, quedo sorprendida y algo asustada de que fuera un loco asesino, pero sus sospechas iban a ser respondidas de manera impactante.
El joven levanto su mirada y vio a la mujer en el umbral de la sala, le sonrio.
- Oh, bienvenida Kyoko-san – saludo el joven a la pelinegra, sorprendiéndola – ahora mismo Baa-chan e encuentra en el centro comunitario – no creía ella que ese joven apuesto era su suegro dejándola sin habla y tirando el comprado.
Momentos despues...
Issei le habia explicado a su nuera la situacion en la que estaban el y su esposa, dejando a Kyoko fuera de si por lo sucedido a sus segundos padres.
- Jaja lamento esto, pensé que tu hija te lo habia contado y ya lo sabias – se disculpo el anciano-joven
- Y-yo me disculpo por armar tanto escandalo – igualmente se disculpo Kyoko – d-disculpe, ire al baño por un momento –
- Deacuerdo, esta también es tu casa - dijo Issei viendo como su nuera se iba por el pasillo hacia el baño.
Kyoko una vez llegado al baño, cerro la puerta con llave y se recostó en la pared, en su rostro se podía apreciar un sonrojo que haría palidecer a un tomate.
- ¡OH POR KAMI-SAMA! ¡ES TOTALENTE MI TIPO! – pensó totalmente roja Kyoko por ver asu suegro tan joven y hermoso – ¿¡pero que es esto!? ¿¡que esta pasando!? ¿¡es ese Issei-san!?– se cuestionaba la pelinegra - ¿¡en que estas pensando Kyoko!? ¡ya le perteneces a Keichi! ¡ni se te ocurra, Kyoko mala!
Mientras tanto en el centro comunitario...
Irina estaba con un pequeño grupo de ancianas haciendo algunas manualidades de origami, en ese momento sintió un escalofrio que recorrio por todo su cuerpo y teniendo un mal presentimiento.
- ¿Qué sucede Irina-san? ¿te sientes bien? ¿algo anda mal? – pregunto una de las compañeras de Irina.
- Oh... oh no solo sentí un escalofrio - repondio la anciana-joven a su compañera – espero que solo sea una idea errónea.
Y asi las rivales aumenta, que deparara a esta pareja de ancianos solo el tiempo sabe...
Continuara...
Espero les haya gustado.Si tienen alguna duda o comentario pueden hacerla en los Review.sin más, nos vemos en la proxima FICMANIACOS.Ja ne
