"Técnicas para tener una Riko feliz" o de qué tan bien conoce Miyako a su novia.

Sabe que Riko ha estado cansada, el fin de año siempre pone las cosas más complicadas, por más que para ella sea positivo (en la cafetería se puso a vender menús de cocktail para Navidad y Año Nuevo y todos contratan sus servicios). Pero para su prometida es diferente: reuniones con la junta de padres, reuniones con el nuevo consejo estudiantil, asesoría del club de teatro, consejos especiales para cierta pelirosa y cierta pelinegra que tienen problemas de vez en cuando (en resumen, la pelinegra se graduó y la pelirosa está horriblemente insegura del destino de su relación), problemas con la calefacción en el departamento que no pudieron resolver durante una semana y eso significó todo ese tiempo muriendo de frío, entre otras cosas.

Entonces, Miyako decide que no más, no va a seguir sin ayudar a su chica con su cansancio. Y tiene la idea perfecta para animarla.

Antes del horario de apertura de la cafetería, va de compras por lencería nueva y por aceites esenciales para masajes. Sabe que su prometida ama sus masajes y también sabe que eso puede desencadenar otra situación (de lo contrario, no compraría la lencería para sorprenderla), teniendo todo listo, y terminando su jornada laboral, llega al departamento que comparten y ve a su novia tumbada en el sofá viendo la televisión con una taza de té en la mano.

- ¿Día duro de trabajo?

- Ni lo menciones, hoy apareció una rata gigante en la sala del Consejo Estudiantil mientras yo me encontraba ahí. Todos corrieron, no pudimos atraparla sino después de una hora y en conclusión, solo te diré que Maki-kun es un cobarde.

- Bueno, gracias por tu trabajo duro, por eso mismo pensé recompensarte hoy, sé que estás pasando por mucho estrés y creo que tengo una sorpresa que te vendría bien. Pero, dime, ¿lo prefieres en la cama o en el sofá? - añade, con una sonrisa seductora que sabe causa estragos en Riko, quien obviamente ya se sonrojó.

- ¡Miyako! ¿Por qué me dices esas cosas?

- Es un masaje, Riko. Quiero darte un masaje.

- Ah.

- Entonces, ¿acá o en la cama? - su novia no responde, simplemente se limita a tomarla de la mano y guiarla a la habitación que comparten hace tantos años.

Le pide que se saque la blusa que lleva y que se tumbe boca abajo.

Y cuando se dispone a subirse a horcajadas de su chica con el aceite en las manos, nota que... Riko está dormida.

"Bueno, será otro día" piensa.

Riko ya se puso en su posición usual para dormir, que se complementa perfecto con la de Miyako, quien, entre feliz y resignada la abraza para dejarse llevar por los brazos de Morfeo.