Navidad y Año Nuevo, dulce época del año. Dos festividades con una semana de diferencia en las que la alegría y el amor inundaba las casas de los habitantes de Townsville, porque no había nada mejor que pasar este tiempo con tus seres queridos.

Blossom respiró profundamente, dejando que el frío que ella tanto amaba se colase por completo en sus venas. Suspiró y observó a través de su balcón las luces y decoraciones que acompañaban aquella temática tan destacable. La tristeza le volvió a inundar por completo.

Navidad ya había pasado, pero al haber sido tan reciente todo parecía permanecer en su lugar. Le deprimió haber vuelto a pasar aquella fiesta sola.

Bueno, no había estado sola. Lo festejó con su familia, el Profesor Utonium y sus hermanas, pero no era lo mismo. Sin él, se sentía sola.

El solo recuerdo del pelo rojizo de Brick Him resaltando por sobre la noche fría le llenaba de pena. Pensar en su calidez, su alma, su corazón. Todo se sentía tan cerca pero a la vez tan lejano que le resultaba desesperante.

Hace un año que las fiestas se volvieron frías sin el Rowdyruff. Y no es como si a ella no le simpatice el frío, pero este en específico le resultaba insoportable. Más que nada porque aquél viento helado acarreaba culpa.

Encendió su cigarrillo y comenzó a fumarlo con lentitud mientras miraba el horizonte. Estaba completamente consciente de que su actual estado había sido completamente su responsabilidad. Ella lo había alejado de su vida.

Pero es que el introducirlo en ella nunca había sido su plan. No había sido su intención besarlo, tampoco que él se enamorase convirtiendo su relación en algo que significase mucho más; y, por supuesto, jamás quiso herirlo. Nunca. Ni siquiera cuando eran enemigos. Nunca así.

Mentiría si dijera que ella no había querido que se quede para siempre a su lado, también lo haría si dijera que ahora tampoco. Pero era así, las cosas habían cambiado y ellos ya no estaban juntos. Ni siquiera iba a intentar pensar en el futuro que podría haber existido si tan solo ella no hubiera sido una cobarde.

Brick no era una persona que demuestre muchos sus sentimientos, más con ella siempre los tuvo claros. Desde el primer momento que lo sintió, le dijo que le amaba. Al principio le había encantado y se había extasiado con su amor; pero las cosas se volvieron más serias y lo que él aspiraba como un propósito se convirtió en un miedo para la súper heroína. Luego de dos años en las sombras, escondidos del mundo y con la adrenalina en sus seres, Brick le dijo que ya no quería esconderse, porque él no es un cobarde.

Y ella huyó.

A su joven ser le había resultado divertido todo. El amor, la euforia, evitar a la prensa constantemente como si fuera un simple juego. Jamás imaginó que su pareja querría salir de eso.

Pero sí, sucedió. Tenía que suceder. Él no se merecía eso, ahora que lo pensaba.

Ella era la culpable.

Recordó el día perfectamente. Como él la miraba horrorizado, al borde de las lágrimas preguntándole desesperadamente por qué, ¿acaso ellos no estaban destinados a estar juntos?

Cállate, cállate.

No quería escucharle ni una palabra, porque sabía que tenía razón, que era una estupidez lo que estaban haciendo y que carecía de sentido. Huyó de ahí sin decirle adiós, dejándole desamparado en la soledad de su hogar. Blossom no lloró ni ese día ni los que le sucedieron, más cuando la noticia de que el líder se había mudado le llegó se quebró en llanto consciente de que no habría nunca un después.

Pisó el cigarro ya terminado. Se sentía estúpida. Pero no se arrepentía, ¿qué sentido tenía, después de todo? Brick jamás le dirigiría la palabra después de lo que le había hecho, y estaba en todo su derecho. No lo iba a forzar, se responsabilizaría.

Además, dentro de todo, seguía teniendo miedo.

Había sido todo tan puro, tan bello, y de repente ¡Puf! Desapareció. Perdieron todo. Y por más de que trate de olvidarlo siempre lo recordaría.

Lo extrañaría todos los días, especialmente en éstas noches de invierno dónde su presencia se extrañaba tanto. Su sonrisa, sus mejillas y su nariz enrojecida, la nieve blanca en contraste con su medianamente largo y rojizo cabello, su voz tan tranquilizante, la belleza de sus gestos; su peculiar manera de disfrutar ésta temporada con entusiasmo. Extrañaría todo de él. Todo el tiempo.

Pero por ahora, lo único que le quedaba era desearle lo mejor, que viva su vida. Que sea feliz y encuentre a una mujer que realmente lo merezca.

Él siempre fue un buen chico, después de todo.

Aún así, lo anhelaría por la eternidad, y siempre tendría esa pequeña chispa de fé de que volverían.

Tal vez algún día, pero no ésta noche.


Holis.Bueno, la inspiración está de vuelta y un poquito como que... intensa. Brick y Blossom siempre me parecieron una pareja complicada, más que nada porque siento que ellos tienen muchísimos problemas para descifrar sus propias emociones. De alguna manera u otra.Perdón si estoy un poco oxidada, hace mucho que no escribo. La inspiración vino de Hush Hush de Avril Lavigne, hermosa canción que me da muchas winter vibes.Ya sé que no es el especial de Navidad que uno hubiera esperado, pero qué se le va a hacer... soy buena escribiendo cosas tristes.Espero que les haya gustado.Ghost.PD: Brick acalorao le deben gustar las navidades del sur, i'm just saying.