Todos los personajes pertenecen a Rumiko Takahashi

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**Baka & Marimacho**

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(R&A)

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Summary: Las cosas para Ranma y Akane comienzan a ser más intensas. Por lo que este par de adolescentes sentirán lo que es madurar…a su propio ritmo, con todos los locos de Nerima a su alrededor. Ranma aprenderá una nueva técnica que le simplificará la vida.

Capítulo 6

Entre pociones y malos entendidos

Pensamientos

(Explicación)

Narración

─conversación─

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Después de la conversación los chicos llegaron a casa. Estaban felices de que las cosas se estaban dando bien entre ellos. A pesar de todavía no confesar sus sentimientos, al menos les agradaba empezar a tener una relación más cordial, pues la confianza estaba, la complicidad, independiente del bochorno que sufrieron al verse una vez más sin ropa, pero al zanjar ese tema, notaron que al menos, daban un paso más adelante en su relación.

Extraña, pero su particular relación.

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Uchan´s

Después de que Akane se fuera, la joven cocinera pensaba en el tema que esta le había hablado.

El baile de graduación.

Si ya estaba aceptando que lo suyo con Ranma no iba a ninguna parte, puesto que no había interés de parte del chico, la duda era con quien ir. Obviamente tenia que estar acompañada ese día.

¿Konatsu lo haría?

Ni siquiera había vuelto, quedaban dos semanas y no podía tener respuesta a su interrogante.

Para lo único que me hubiese servido Ranma es para no verme sola, pero Akane seguro ira con él. Así debe ser, pero yo…

tal vez, no vaya, seria vergonzoso que me vieran sola.

Un ruido la saco de sus pensamientos.

Vio una mancha saltar por sus mesas.

─¡P chan! Es decir, ¿Ryoga eres tú?

─Cui, cui

La castaña sonrió al verlo, aunque algo apenada, pues la última vez que lo había visto, estaba desnuda frente a él.

Siete minutos más tarde, La joven estaba con el chico perdido en el mesón.

─Ukyo etto…yo, gracias por dejar que me quedara─ agradeció controlando su sangrado. El recuerdo de la revelación de su secreto en las circunstancias que fue, subió sus palpitaciones.

La castaña, estando igual que él respondió ─N…No te preocupes Ryoga, somos amigos ¿no?

─Claro, lo somos.

─Si.

─Ukyo.

─¿sí?

─quería pedirte algo.

─Dime.

─¿podrías dejar que me quedara por un tiempo?

─¿Cómo?

─Es que, he tenido problemas en casa, siempre me cuesta llegar allá, y yo…pues, acá estoy más cerca de todo.

─¿de todo?

─Si, si─ respondió sonrojado.

─Del Dojo Tendo, querrás decir─ concluyó cruzada de brazos.

─Anou…etto…pues, pues si─ acepto con su mano tras su cabeza.

Noto que la joven estaba un poco molesta.

─Quieres estar cerca de Akane.

─em... ─asintió jugando con sus dedos índices sin dejar de sonrojarse.

─Está bien, pero tendrás que ayudarme.

─¡Si! Por supuesto. Puedo trabajar para ti.

Ni siquiera sabe que la tendrá más cerca que nunca. Debería dejarlo en la cocina. No como mesero, igual que Akane…bien. Ya veré que hago.

─¿seguro?

─Claro, se cocinar, limpiar y esas cosas. No estaré aquí sin pagar mi estadía de alguna forma, además, veré la manera de conseguir un lugar. Mientras, te estaré muy agradecido ─le tomo la mano como muestra de aquello.

─D…De acuerdo─ respondió algo nerviosa por la cercanía del chico perdido.

─muchas gracias.

─de nada, oye…

─¿sí?

No estaba segura si decirle que Akane trabajaba allí, de todas formas se enteraría al día siguiente, pero se preguntaba qué tan contento se pondría al saberlo.

─¿todavía no le confiesas a Akane de tu maldición?

─¡No! yo…es que…

─no importa, ya lo harás.

Ya en el segundo piso, le enseñó su habitación, la que estabas a dos puertas de la suya. Lo miro con burla.

─supongo que si vas al baño te vas a perder ¿o no?

Sintiéndose algo ofendido, quiso responderle educadamente─ No, tengo una brújula de muñeca─ levanto su brazo para mostrársela─¿ves?

Ahogó una risa, al encontrarlo absurdo ─em…m-me alegro.

─de todos modos, he decidido tratar este problema que tengo, pretendo hacer una visita al quiropráctico amigo de la familia de Akane-san.

─que bueno Ryoga, porque eso de perderse te hace ver muy idiota.

─¡Que simpática!

─Jeje, lo siento. Buenas noches.

─buenas noches.

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Al siguiente día, después de clases, Akane llego con prisas al Uchan's. Sabía que su tardanza molestaría a su jefa, pues ella apenas terminaba, volaba hasta su negocio.

Cuando entro, vio a un hombre de cabellera corta negra de ancha espalda, limpiando las mesas. Algo extraño, pues Ukyo no le había contado que contrataría a alguien más.

Cuando lo vio voltear se sorprendió.

─¡Ryoga!

─¡Akane-san!

─Hola, Ryoga ¿Qué haces aquí?

La castaña que estaba del otro lado del mesón, quiso sacar de dudas a su amiga- empleada.

─Akane, veras, Ryoga desde anoche vivirá aquí conmigo por un tiempo. Por eso nos ayudara en el local.

─¿Akane-san t…tú trabajas a…aquí? ─pregunto muy colorado.

La chica le sonrió ─Si, de hecho llevo trabajando un mes acá con Ukyo. Soy mesera.

─entonces…eso quiere decir que…

Akane lo miraba con curiosidad, mientras que Ukyo levantaba una ceja para ver la cara de bobo que ponía el joven de la bandana.

N…No puedo creerlo…la vida me esta haciendo un regalo, Akane-san y yo estaremos juntos, muy juntos

¡Es simplemente espectaculaaaaar!

El joven al observar a la chica que amaba, la vio con muchos corazones a su alrededor y un ángel desnudo con una flecha, que al ser lanzada, reventaba un globo que contenía pequeños corazones con la frase te amo.

─¿em…Ryoga?

Saliendo de su ensoñación, respondió─¿S-s-sí?

─bienvenido.

La tarde paso entre tropiezos por parte de Ryoga al tener el motivo de su afecto tan cerca, pero a pesar de eso, sacaron el turno adelante con muchos clientes que admiraban a la dueña y a la mesera, además de alguna u otra joven que le interesaba el chico.

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Dos días después, los prometidos llegaban cansados, por eso no se habían visto en el día a causa de su trabajo. Ranma tuvo que cambiar su actitud para mantenerlo, pues, casi lo habían corrido por su pedantería. Por eso no podía darse el lujo de perder lo que tanto le había costado conseguir. Su prometida no tenia porque llevarse toda la carga. Ni ella, ni Kasumi.

Las cosas entre los jóvenes estaban bastante bien.

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Cerca del dojo, en la madrugada, la figura de una persona iba decidida a que hoy obtendría mucho de quien era el receptor de su amor.

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─Que lindo día─ admiraba Kasumi sosteniendo una taza de té al ver hacia el estanque, mientras esperaba que todos los integrantes de la casa ocuparan su lugar para desayunar. Al ser sábado, era un poco más tarde de lo habitual en el horario que lo hacían.

Se sentía feliz. Ranma le había contado que estaba trabajando al igual que Akane. Los dos prometidos la estaban ayudando, por lo tanto ya había podido pagarles una parte a los maestros que habían arreglado la ampliación de la casa.

Seguro será un desayuno tranquilo

─Ohayo Kasumi querida─ saludaba la madre de su futuro cuñado.

─Ohayo Nodoka-san.

─Ohayo hija.

─Ohayo papá.

─Ohayo Kasumi.

─Ohayo tío Genma.

─Hola Kasumi.

─Nabiki, Ohayo.

Se acomodaron en la mesa para comenzar a merendar.

─faltan los chicos.

Akane después de su matutino trote, venia ya vestida del baño del primer piso. Había amanecido de tan buen humor, que al escuchar a su hermana cuando llego a la sala, supo de ante mano la petición que le haría ─Ohayo, hermana subiré a despertar a Ranma.

─Gracias, justo iba a pedírtelo.

Los demás vieron como la joven estaba demasiado contenta, algo fuera de lo común, pero que les agrado a todos.

─Saotome…

─dígame Tendo. ─respondió mientras tragaba una gran porción de arroz.

─¿será que nuestros hijos ya aceptaron su compromiso?

─Tal vez, no han peleado en estos días.

─Tiene razón─ respondió con una mano en su barbilla.

En las escaleras.

Akane sentía que debía cambiar su carácter.

Ranma se ha portado bien conmigo, lo que dijo la otra vez ya no importa. Ahora esta aportando en la casa…debo ser más amable, más tierna, comprensiva. Además, sé que le gusto. Después de lo que paso en el ofuro, me quedo claro.

Debo cambiar mi actitud. No puedo ser tan temperamental, bueno, solo lo soy con él, pero debo dejar de ser así.

Lo despertare siendo muy delicada.

La joven seguía adoptando su nueva forma de vestir, pero al ser temprano, solo vestía un sencillo pantalón deportivo ajustado hasta la rodilla, color violeta con dos líneas blancas en cada costado exterior, que se amoldaba como segunda piel. Además de una blusa blanca pegada a sus formas. Se sentía bonita y quería que Ranma lo notara. Al llegar al dormitorio del joven, abrió la puerta despacio sin hacer ruido. Con una gran sonrisa pintada en el rostro habló:

─Ranma des…

Lo que diría murió en sus labios.

El susodicho, estaba durmiendo y roncando a pata suelta, mientras tenía abrazada a su lado a una feliz amazona en su pectoral restregando sus pechos, como también teniendo una pierna encima de la cadera masculina, sintiendo esta, el bulto del joven, algo usual en el despertar del muchacho.

El rostro de Akane fue adquiriendo desde un tono naranja, hasta uno rojo del enfado, al ver el descaro de su prometido. A pesar de que siempre era la chica la que entraba sin su permiso, su estado de colera y celos no le permitió ver las cosas con claridad. El tic en el ojo no la abandonó.

Shampoo al verla, no dejo de abrazarlo─ Oh, Akane saber ahora la verdad─ dijo con cizaña la china. La prometida oficial del joven la vio con llamas en los ojos.

Ranma de pronto, saliendo del mundo de los sueños, tuvo la misma sensación que cuando su madre sacaba la Katana. Como si su vida corriese peligro. Abrió los ojos de golpe notando un peso extra a su lado, además de una fuerte aura que le causaba miedo.

Espantado, vio a la descarada china y al frente estaba su prometida matándolo con sus avellana.

─A…Akane…

─¡ERES UN IDIOTAAAAA!

Desde el comedor, se sintió en el segundo piso, un fuerte estruendo que acabo con la paz del desayuno familiar, para luego escuchar los gritos de las tres personas involucradas en el altercado.

((¡¿Qué haces aquí?! ¡Eres un degenerado! ¡Shampoo ser mujer de airén! ¡A…Akane puedo explicarlo! ¡Ranma- No Bakaaaaaa!))

Después, un sonoro golpe.

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Minutos más tarde.

La tranquilidad volvió al salón. En este se encontraban los seis habitantes permanentes de la casa, pero con una inesperada invitada, la cual estaba arrimada al brazo del joven de trenza, quien tenía un gran chichón en su cabeza mientras comía molesto su desayuno. Estaba frente a Akane, ya que esta por su enojo, no quiso estar cerca de él.

─Ranma, no esta bien lo que pasó. Recuerda el porque vives en esta casa─ regaño el patriarca de la casa. Genma que estaba al lado de Soun, asentía mientras engullía todo lo que podía.

El aludido agitaba su brazo para que la chica lo soltara ─Oji-san, déjeme explicarle. No es lo que cree, yo…

─Ump…canalla…─ murmuró levemente la prometida del joven controlando su aura al verlo pegado a la, según ella, arrastrada china, pero fue escuchado por este.

─Shampoo estar feliz de pasar noche junto a Airén─ mintió frotando sus senos en el brazo izquierdo del artista marcial, el cual se puso nervioso e incómodo─ por eso Shampoo preparar deliciosa sopa de miso ─mostró en sus mano; sacando de la nada, una fuente mediana de cerámica color crema con el contenido de la comida dejándolo frente al joven, pero este ignoro sus palabras para enfrentar a su prometida.

─¡No fue mi culpa! ─exclamó levantándose y golpeando con el puño la mesa demostrando su molestia.

Akane lo vio con rencor, pero luego desvió la mirada comiendo de su plato respondiendo con el mismo tono de voz─ claro que lo es, pervertido.

─¡Te escuché Marimacho!

─¡No me importa Baka! ─replicó con el mismo tono del chico levantándose también y cruzando la mitad de su cuerpo en la mesa para enfrentarlo. Este hizo lo mismo, tenían sus rostros a diez centímetros.

─¡Ella se metió en mi cama sin mi permiso!

─¡Pues bien que la estabas abrazando!

─¡Estaba dormido Tonta! ¿¡Como iba a saberlo?!

─¡Deberías! Si no es primera vez que pasa ¡Imbécil!

─¡Niña boba! ¡¿Qué no entiendes lo que te digo?!

─¡Eres un sinvergüenza!

─¡Pues tu sigues durmiendo con P chan y te lo aguanto! ─recordó con celos.

─¿Otra vez con eso? ¡¿Qué tiene que ver mi cerdo mascota idiota?!

El pequeño animal estaba justamente en las puertas que daban al tatami de la sala, detrás de todos los comensales que estaban pendientes del conflicto de la pareja.

─Cui, cui─ ¡Mata ku! Ese descarado de Ranma, ¡Como se atreve a ofender a mi Akane-san! ─pensó el cerdito escuchando la discusión. Se fue rápidamente al baño y sin perderse volvió a la sala siendo humano nuevamente.

─¡No quiero seguir escuchándote cretino! ¡Por mi puedes hacer lo que quieras con tu novia! ¡No me importa!

─¿A si? ¡Pues que bueno! ¡No tengo porque darle explicaciones a una niña tan marimacho, fea y celosa como tú!

─¡Baka! ¡No estoy celosa de ti!

─¡Lo estas! ¡No lo niegues! Y por lo que veo, no niegas lo de fea y marimacho─ destacó con burla.

─¡Cierra la boca! No le tomo importancia porque sé que no es verdad ─La joven volvió a su lugar continuando con su comida─ te digo que no estoy celosa baka.

Ranma la imito─ yo no seguiré justificándome.

─Nadie te lo está pidiendo.

─Genial.

─definitivamente, jamás me aburriré en esta casa ja ja ja…

Ambos jóvenes le dieron una mirada afilada a la castaña de melena.

─Ya no pelen, Akane-chan, Ranma, todo esto es culpa de la joven aquí presente─ dijo con calma la matriarca viendo de manera reprobatoria a la chica que se sintió incomoda─ ¡Mira lo que has causado jovencita! ¿es que no te han enseñado a no meterte en casas ajenas?

─Shampoo no querer molestar, solo aprovechar la noche con Airén.

El mencionado sintió rabia contra ella por mentir tan descaradamente. La señora Saotome solo movió la cabeza por la terquedad de la chica. Mientras Akane, casi rompió sus palillos─ ¡Como la detestooooo!

─Buenos días.

Todos vieron sorprendidos al joven de la bandana saludando repentinamente.

─Ryoga, que gusto verte. Siéntate por favor─ saludo amablemente Kasumi levantándose para traerle una porción del desayuno.

A Ranma le fastidio su presencia, pero lo quiso disimular─¿Qué haces aquí P chan?

─¡Temee Ranma! ¡Deja de llamarme así nenita!

Este le iba a contestar, pero se vio interrumpido─¡Ryoga! ─dijo Akane al verlo. El día anterior habían compartido juntos, pero no quería revelar frente a todos que trabajaba en el local de Ukyo.

─A…Akane-san, que gusto.

Ella le sonrió provocando el sonrojo de este, como también los celos de su prometido─ Ven─ el obediente, asintió. Se sentó a su lado.

Shampoo miraba el plato que todavía no era probado por Ranma─ Airén comer lo que Shampoo traerle ─ dijo tomando la cuchara queriéndole dar en la boca.

─Am…no gracias─ dijo nervioso y atemorizado.

Ryoga al notar la aura de Akane, quiso participar para molestar a la joven china, que era la verdadera causante del problema.

─¡Si Ranma no quiere, me lo como yo! ─dijo de repente quitando el plato de las manos de la chica y tomándose la sopa de una sola vez.

─¡NO! ─ La chica grito por la imprudencia del joven. Al notar su reacción, los presentes creyeron que algo había puesto en la sopa.

─estaba muy deliciosa, bueno, no se puede negar lo bien que cocinas Shampoo─ halagó con una sonrisa y ojos cerrados.

Esta lo miro con el ceño fruncido─¡Arruinar plan de Shampoo!

Akane se preocupó por lo que dijo, volteo a ver al chico perdido ─Ryoga.

Al escucharla, volteo a verla ─Akane-san…

Cuando lo hizo, su corazón comenzó a correr más deprisa de lo normal, y de pronto sintió un valor crecer dentro, del cual carecía. Además, de querer hacer algo que hace tiempo venia deseando. Miro los ojos de Akane, para luego bajar a sus labios.

Su intensa mirada la puso nerviosa─¿R…Ryoga?

Lo que a continuación paso, ninguno se lo esperó.

Súbitamente, Akane sintió como el chico la levantaba y tomaba de la cintura para luego tomar con su mano derecha su cabeza y acercarla ─Akane-san, te amo─ después de eso, sus labios tomaron sin permisos los de ella, frente a los desorbitados ojos de toda la familia, incluido Ranma y la chinita.

Las entrañas de Ranma se revolvieron haciéndolo estallar con un fuerte aullido─¡QUÉ HACES CERDO APROVECHADOOO!

Frente al grito, Akane salió de su estado sintiendo que la lengua de Ryoga quería entrar en su boca, pero luego de un fuerte impulso quedo libre. Ranma la había separado del chico golpeándole la cara con tanta fuerza, que este se estrelló en la pared.

─¡Te mataré!

─Esto se va poniendo cada vez más bueno─ expreso mientras de la cocina sacaba palomitas.

─¡Oh my!

─Mi niño está loco de celos─ lamento susurrando Nodoka, al verlo con humo saliendo de sus oídos.

─¡Ranma! ¡Puedo hacer lo que quiera! ¡Sabes que amo a Akane-san! ─ aclaró firme sobándose la mejilla.

Ante tal declaración, la receptora de aquellos sentimientos, se sonrojo furiosamente, antes por el beso robado y ahora por lo que confesaba el chico perdido.

─¡CALLATE!

─Ryoga…es ¿es verdad?

Recuperándose rápidamente, el chico le tomo las manos ─Claro Akane-san, te amo desde que te conocí, nunca te lo dije porque no tenía agallas.

Ranma estaba fúrico, por eso volvió a apartar al chico de pañoleta de su prometida con un nuevo gancho. Vio la sonrisa de la amazona, y recordó que ella se había quejado. Algo debía significar.

─¿Shampoo que está pasando? ─pregunto mientras la tomaba sin delicadeza de ambos brazos─

─ ¡Airén querer a Shampoo por forma salvaje de tocarla!

─¡Dime la verdad! Ryoga nunca a tenido el valor ¡Habla! ─exigió zarandeándola.

─S…Ser poción, poción desinhibidora.

─¿Quééééé? ─inquirieron todos.

─lo que Shampoo querer decir, es que toda persona que tenga sentimientos por otra, al ingerir poción, dirá y hará lo que siempre ha querido hacer con esa persona, pero sin limitaciones.

Akane quedo azorada en su lugar. Si eso era cierto, entonces Ryoga sentía cosas por ella y nunca lo había notado. Ahora comprendía un poco la rivalidad de Ranma con él, pero tampoco estaba segura si era realmente por eso.

Ranma apretó los dientes volviendo a golpear la mesa─¡Deshaz esto!

─¡No! Esto convenir, así chica violenta y chico perdido tener relación y dejar camino libre a Shampoo y a Airén! ─explicó feliz abrazando al artista marcial, quien intento apartarla, resultándole difícil.

¿Qué? ¿Akane y Ryoga? Jamás lo permitiré

─Shampoo, eso no es así─ rebatió Ranma.

Las palabras y acciones de la amazona encolerizaron a la afectada.─Tramposa, esto es tu culpa. Planeabas dárselo a Ranma.

─Akane tener que estar feliz, al fin algún hombre la ve, aunque sea por una poción─ dijo venenosa.

─Bruja.

─Eso no es cierto, varios chicos han querido con mi hermanita, además, acabas de decir que esa pócima funciona con alguien que ya tiene sentimientos─ razona Nabiki.

Shampoo no respondió ante tal verdad.

─Vuelve a la normalidad a Ryoga.

─No hacerlo, a Shampoo convenir─ dijo negándose a la exigencia de Akane, saltando en reversa hasta llegar a la muralla yéndose del lugar.

─¡Espera Shampoo! ¡Ven aquí! ─gritó Ranma.

Ryoga sosteniéndose de la pared, luego del golpe, se volteo sin despegar su vista de Akane. Sin una pizca de vergüenza, la abrazó por la cintura, mientras su nariz olía su cuello. Ella estaba roja como un tomate al sentir los grandes brazos del joven rodeándola, como también su cuerpo detrás de ella.

─S…suéltame…

─¡DEJALA IMBEEECIIIIL!

Ryoga fue golpeado y lanzado por Ranma con una fuerza descomunal a la estratosfera.

─¡Maldito aprovechado!

─Saotome, nuestros hijos nunca dejaran de pelear.

─Pero Tendo, entienda a mi hijo. Es normal estar celoso si otro besa a tu prometida.

─Umm…─lo pensó un momento sintiendo lastima─ creo que tiene razón.

─¡¿Quién esta celoso?!

Los jóvenes estaban avergonzados, por lo sucedido, sobre todo Akane. Por eso solo quiso salir de allí.

─M...me voy a mi habitación.

─Vo…voy a entrenar al dojo.

Luego de masticar un galleta, Nabiki comento─ Sin duda un inolvidable desayuno.

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Luego de lo sucedido, Akane quiso salir a dar una vuelta para despejar su mente por todo lo que había sucedido, necesitaba salir de casa. Estaba demasiado conmocionada por lo sucedido en la mañana. Jamás habría imaginado que su buen amigo Ryoga tuviese afecto por ella. Se sonrojo pensando en el fortuito beso.

Toco sus labios.

Cielos…fue…fue algo que nunca espere ¿Ranma estará molesto por eso? No tengo cara para verlo

Por su lado, Ranma estaba en el dojo entrenando duramente. Mas bien, peleando contra el aire mientras lanzaba fuertes puñetazos, para sacar toda la frustración que sentía. El presenciar como Ryoga besaba a su prometida en sus narices, lo había enardecido a tales niveles que ya no podía controlar la rabia que sentía por dentro. Por eso para expulsarla, casi destruye el dojo, pero fue Nabiki quien le dijo que si continuaba pagaría él, todo el nuevo arreglo.

Ja…como si con mi dinero no hubiese ayudado a pagar a los que lo repararon ¡Mph! Qué sabe …esa no ha movido ni un dedo

─¡Kyaaaaaa! ─lanzo una patada para luego apoyarse en la suela y con un nuevo impulso saltar hasta aterrizar en el otro extremo del dojo. El sudor podía verse claramente por su frente. Con una mano empuñada quito un poco del que tenia en el mentón.

¿Qué…qué pensara Akane del beso?…¡Rayos! No creo que le haya gustado…eso espero

¡Kuso! Todo por culpa de Shampoo

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─¿Escogiste ya tu vestido para la fiesta?

─¿Qué vestido Nabiki?

─Akane. No puedo creer que yo lo sepa siendo que ya no voy a la escuela y tú si ─la miro reprobatoriamente ─ me refiero al vestido para tu fiesta de graduación.

─ Ah, lo volví a olvidar. Yuca y Sayuri me lo dijeron.

─ pues entonces ven conmigo. Iremos ahora mismo a escogerlo.

Las jóvenes se ausentaron diciendo que tenían cosas que hacer, por lo tanto no las interrogaron más.

Después de estar tres horas en el centro comercial encontraron un bonito vestido color violeta ajustado a los atributos de la joven.

─con este vestido seguro dejas loco a Ranma.

─No me interesa impresionarlo─dijo cerrando los ojos mintiendo descaradamente, pues una de sus motivaciones era hacer que el hombre admitiera lo atractiva que era. Su reciente confianza en ella se debía a la cantidad de pretendientes que tenía. Eran muchos más por el nuevo trabajo y por los halagos y piropos dados por los clientes del Uchan's.

─Si claro. Como no─ dijo burlonamente su hermana. La conocía y sabía bien cuales eran los intereses de su pequeña hermanita.

─No deberías seguir molesta por encontrarlo con Shampoo, recuerda que el también presencio un beso que te diste con otro.

─Ryoga lo hizo. No fue mi culpa.

─Pues entonces, creo que ya están empatados.

Akane replicaría algo más, pero calló.

Creo que tiene algo de razón, pero el jamás me ha visto encamada con otro hombre…así que, no estamos para nada iguales

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Al llegar la noche, los prometidos todavía no se veían. Estaban inquietos por lo acontecido en la mañana, por eso habían comido en diferentes horarios, pues Akane no quería verlo prefiriendo merendar sola. Sentía mucha vergüenza. Ambos no sabían cómo hablarse, pero fue inevitable verse.

Al salir del dojo, Ranma vio como la chica se dirigía hacia allí. Quedaron mudos. Solo se miraron curiosos.

Maldición …al tenerla de frente, solo puedo pensar en el beso que el estúpido de Ryoga le dio

Ranma…estoy nerviosa…tal vez, estés molesto conmigo por lo del beso

─Ranma…yo…

El aludido quiso demostrar indiferencia─¿Te pasa algo?

Ella lo vio curiosa. Acaso…¿no le importaba lo que había ocurrido? ─pues, yo quería saber si…

─si te refieres al beso con el cerdo de Ryoga, me tiene sin cuidado ─ aclaró desviando su mirada.

─¿Eh…? Pero…yo pensé…

─Akane, no le des tanta importancia─ dijo con desinterés ─ deberías estar feliz de que alguien quiera besar a una chica tan marimacho como tú─ dijo con una sonrisa burlesca.

Una vena se le inflo por el insulto de su prometido.

Tuvo que hacer un esfuerzo por controlar su enojo para responderle─ pues, lo que dices se contrasta mucho de como reaccionaste cuando Ryoga me beso, tus acciones son diferentes de tus palabras Ranma. ─musitó con firmeza.

Touche.

Eran cierto, pero su terquedad siempre estaría presente, ya que no le gustaba reconocer sus sentimientos por ella. Todavía le faltaba valentía. Además, el beso robado todavía lo tenia irritado.

─Solo fue un impulso. No te emociones por pequeñeces … ¿O? ─ la vio divertido─ ¿Acaso te mueres porque muestre interés en ti? ─su tono burlesco la enfermó.

Ella quiso tratar de entenderlo, pero con esa pose, al tener las manos tras sus cabeza y ojos cerrados, no era mucho lo que podía captar ─No. Claro que no. No es primera vez que dices que no te intereso en absoluto.

─Es bueno que lo tengas presente ─ lo dijo sin quitar su gesto.

Akane pensó que siempre seria lo mismo. Pareciera que nunca fuese a cambiar nada. Que todo seguiría igual. Eso era cansador.

Muy cansador.

Tanto que no quiso actuar infantilmente. Solo tomar sus palabras como reales. Era hora de que cada uno se hiciera cargo de lo que decía, de lo que afirmaba como verdad.

─Vaya, es decir que…realmente no te intereso para nada─ lo vio con pesar.

A Ranma ya no le gusto el tono en que ella le hablo. Parecía que había creído su mentira─ yo…

─esta bien Ranma, al menos…gracias por tu honestidad─ lo miro con desilusión. Se volteo para dirigirse a otra dirección ─ cuando es a ti a quien han besado sin tu consentimiento, me has dado explicaciones, pues creí que…lo hacías porque…─negó con la cabeza─ mejor olvídalo.

Avanzo alejándose.

Ranma se perturbo. No podía dejar que se fuera con una idea equivocada.

─Espera Akane…─la tomo del brazo.

─Ranma, tranquilo ─le hablo sin darle la cara─ me ha quedado claro.

─¡No! Mira yo, la verdad es…

La joven sonrió recordando un hecho concreto─ descuida, aunque digas eso, sé que te intereso ─ giró su cabeza mirándolo ─solo basta con recordar cómo te pusiste la otra vez cuando me viste desnuda─ se sonrojo por sus dichos.

El joven la soltó de su agarre. Eso había sido un golpe bajo. La imagen de lo que había dicho, le llego de lleno a su cabeza poniéndolo rojo y estuvo a punto de sangrarle la nariz.

─E-eso n…no tiene nada que ver.

─¿A no? ─ahora ella lo vio divertida.

El chico inflo sus mejillas por lo azorado que se encontraba ─tú también me miraste, por si lo habías olvidado.

─Pues claro, no lo negaré─ admitió sonrojada también.

Ranma sintió que el tono de la chica tenía demasiada obviedad. Como si ella al enfrentar ese tipo de situación reaccionaria así con cualquier hombre. Eso lo enardeció, pero lo oculto muy bien ─Lo dices, ¿porque sería normal para ti ver a cualquier hombre empalmado?

─No, yo…solo quería que entendieras que aunque niegues algún interés por mí, sé que lo tienes.

─¿justamente lo dices por como me puse por ti? ─la idea de perder una discusión no le gustaba, aunque las pruebas estuviesen a la vista. Por eso, no pudo evitar ser tan infantil como siempre negando todo.

─Pues claro. Me devoraste con la mirada.

El joven trago duro al recordar aquella verdad, pero quiso molestarla y evitar responder a eso. Se acercó decidido haciendo que la chica retrocediera inquieta, hasta llegar a la entrada de la puerta que unía al dojo con la casa, desviándola donde finalmente ella se recargo en la pared. Sus zafiros la habían hipnotizado. Sus brazos se recargaron a cada lado de la cabeza de su prometida ─Pues…recuerda que no eres la única a la que he visto desnuda en el baño.

La chica había jurado que le diría algo para ponerla más nerviosa, con un toque de coqueteo, pues hasta cierto punto; así había sido al verla con esa mirada tan penetrante, pero sus palabras si que fueron una bofetada.

─¿quieres decir que…─la chica lo vio con un dejo de dolor─ …también te has puesto a…así de e…excitado…p…por Shampoo?

─¿qué hombre no lo haría? Es una mujer hermosa con un cuerpo de infarto. Mil veces mejor que tú. ─respondió sin pensar en sus palabras, las cuales hicieron estragos en su prometida, pues él solo quiso molestarla por lo que erróneamente pensó al sentirse celoso.

La joven apretó sus puños. Su pequeño juego de palabras se le había dado vuelta, pero esto la indigno.

¿O sea que…también…la ha detallado así, c-como lo hizo conmigo?

Maldito cínico.

Como puede compararnos…estúpido

Sintió una rabia infinita mezclada con tristeza. Bajo la mirada controlando su rabia. Dolía esa confesión. Prácticamente, Ranma le estaba diciendo que, si el quisiera, casi lo habría hecho con la china. Si la piropeaba en su cara, claramente le estaba restregando que cualquier mujer lo excitaba. Sobre todo esa amazona porque era "mil veces mejor que ella". Pues, le llego a la cabeza el haberlo visto con una carpa en la mañana cuando lo encontró con Shampoo, pero le restó importancia creyendo que era algo natural. No porque la amazona lo había provocado. Además, con lo de Ryoga se le había pasado. Tontamente había pensado que ese episodio que habían compartido en el ofuro, era solo de los dos. Que solo ella había logrado excitarlo de esa manera, porque sentía algo fuerte por ella y no por simple deseo.

Que tonta había sido.

Se había equivocado.

La seguridad como mujer que había sentido, se había ido al retrete por esas palabras. Su autoestima se dañó.

Soy una completa estúpida…nunca significare algo para él

Que boba soy

S…soy una tonta

Ranma sonreía victorioso. La había dejado callada, pero el minuto que pasó luego de eso, lo comenzó a inquietar, pues al ver como la joven temblaba, ya no lo dejo tan jubiloso.

─Oe…

─Bien…─Akane hizo un esfuerzo sobre humano para que su voz no delatara su conmoción. Suplicó que ninguna lágrima bajara─ entonces…─su tono era sueve─…ya no deberías vivir aquí─ con un enorme vacío en sus avellanas, lo miró ─ Si ella realmente te gusta, y me lo hechas en cara…restándole valor a lo que paso en el ofuro, deberías irte, estar a su lado. Nada te retiene aquí. No deberías tener miedo de enfrentar a la familia, pues, el honor no debería ser impedimento para que hagas lo que realmente sientes Ranma.

─… ─el joven se asustó al ver que sus palabras habían dado a entender algo aún más erróneo que lo anterior. Si lo pensaba, le había dicho algo que estaba muy mal a su prometida, pues sea como sea, Akane lo era, por algo seguía viviendo allí, y a su modo se celaban. Él de alguna forma, le demostraba que solo ella le importaba, pero tal vez, sin darse cuenta, había tocado una fibra muy delicada─ Akane…creo que estas malentendiendo.

─No, yo…─dejo de verlo, ya no soportaba estar prisionera en ese pequeño espacio en el que la dejo su prometido─ ahora entiendo que lo que pasó en…en el ofuro, no significo nada, solo un desafortunado error, un simple y desafortunado incidente, pero descuida─ volvió a fijar su vista en el deslenguado artista marcial ─ si imagine que yo te ponía nervioso o…había algo, que, te gustaba de mí, yo, no volveré a creerlo. En serio, pero…entiendo que me equivoqué. Perdón por imaginarme estupideces─ termino de justificarse saliéndose por debajo de los brazos masculinos.

─Akane, no es lo que quise decir, yo…

De espaldas habló, pues sus lágrimas cedieron, pero agradeció que él no lo notara ─ fuiste muy claro Ranma. Aunque es una desfachatez, puesto que vives aquí por el compromiso que tienes conmigo. Uno que tienes con una mujer que no te mueve nada, o si lo hace, es porque te pasa con cualquiera, pero más con otra que es mejor que yo…entiendo. No me expliques nada…es lo que sientes…yo…yo entiendo─ la joven sin correr, avanzo rápido perdiéndose en las escaleras.

─¡NO! ¡Akane, n-no es así!

Exclamo viendo como se iba. Se golpeo mentalmente por la idiotez que le había dicho. Pareciera que realmente la había herido.

Maldita sea

Porque le dije esa estupidez

El joven se recargo nuevamente en la muralla azotándose levemente la cabeza.

─¡Soy un idiota!

.

Akane se encerró en su cuarto. Lloro amargamente. Se sentía muy herida. Después de lo que Ranma le había confesado, sentía que ya no tenia armas para competir con nadie. Si el era tan vulnerable ante cualquiera de sus prometidas, pero sobre todo por la joven china, nada podía hacer. No podía obligarlo a sentirse atraído a ella. Pues, aunque siempre supo que no le era indiferente, ambos estaban creciendo, y si el desviaba su atención a las otras jóvenes, las cuales siempre eran mejor en todo que ella, como bien se lo recordaba su prometido, era inevitable. Aunque también tenia algo de culpa, por no ser mas afectuosa y demostrarle lo que sentía por él.

Es un imbécil…no tenia porque ser tan hiriente conmigo…si no le gusto…al menos, debió pensar que podía lastimarme.

Sollozo fuerte, pero tomo una de sus almohadas para callar los demás que soltó.

A veces pensaba, que realmente nunca podría enamorar a Ranma, pero eran tantas las veces que él la defendía y celaba, que se creía todas esas demostraciones de su parte, dejándola con la esperanza que en algún momento admitiera su amor por ella, como había pasado en Jusenkyo.

Estoy harta de todo esto

¡Harta!

Se sentía cansada. Cansada de fingir, de sentirse inferior a sus rivales. De la inseguridad que siempre le generaba su prometido. Con dieciocho años ya, todavía no podía tener una relación normal con un chico que gustara de ella y se lo demostrara. Soñaba con algún día ser la novia de Ranma y que este la besara sin miedos. Soñaba con al fin entregarle ese amor escondido que sentía por él. Porque era grande. Tanto que no sabía cómo seguirlo ocultando. No quería pensar que era no correspondido, porque entonces, debería terminar con el compromiso.

Al ponderar esa posibilidad, su estómago se apretó. Aunque, tal vez ¿la había querido molestar? ¿era posible?

No. Él no podía haber jugado con algo tan íntimo.

Me niego a creerlo

Luego pensó.

Vamos Akane, es Ranma, el chico mas idiota con las palabras, tan solo por ganar una discusión

No

El no podía jugar así con ella y sus sentimientos. Ya estaba bueno que frenara su lengua. Ya no tenía por qué aceptar esas actitudes tan infantiles e inmaduras. Ella ya no era la misma. No podían estar toda la vida con el jueguito de palabras tontas. Su vida iba a cambiar pronto cuando fuese a la universidad, y se negaba a seguir pelando con Ranma hasta que fuesen más adultos.

¿tan difícil era madurar?

¿tan difícil era amar a alguien?

Si era así, había preferido no hacerlo, pero su corazón se mandaba solo.

Ahora entendía porque la hermana de Yuca decía que prefería a hombres más grandes que a los tontos e indecisos adolescentes.

Si tan solo su amor por el doctor Tofu hubiese sido correspondido antes, estaba segura que ahora tendría una excelente relación de pareja con él. Se avergonzó al ponderar esa posibilidad, cuando la imagen de Kasumi llego a su cabeza, pero tal vez existiese algún otro hombre maduro o por lo menos de unos veinte y tantos que se fijara en ella.

Es una posibilidad

Negó con la cabeza olvidando esas ideas.

Giro en su propia cama. Se limpio las lágrimas y se bajó de esta. Abrió su armario sacando el vestido que su hermana Nabiki había escogido para su baile de graduación. Se sentó en el suelo admirando la tan bella prenda.

─Quería ir con Ranma, pero…creo que ya no. Jamás querrá ir conmigo ¡Baka!

Recordaba a sus amigas cuando le hablaron de la importancia de ese día, pero para ella sería el cierre de un importante ciclo. Por eso, si tenia que ir sola, lo afrontaría. Pues, tampoco se cerraba a la posibilidad de ir con alguien más. Tenia mucho de donde escoger, pero guardaba la insípida esperanza que Ranma estuviera ese día a su lado.

Tonta…si le llego hablar de eso, esta claro que se burlara y dirá que también caí en su estúpido encanto, pero, aunque sea verdad, no dejare que me humille delante de nadie.

Nunca admitiría algo por mí

Menos delante de sus otras prometidas

Guardo su vestido pensando en que tenia que cambiar. A pesar de que su nueva vestimenta, ayudaba a quererse y mostrar lo bonita que era, sin importar la opinión de Ranma, lo que él declaro firmemente momentos atrás, no dejaba de atormentarla. Por eso, aunque su corazón lo amara, tenia que aceptar que a veces no se podía tener todo en la vida.

Pero…tantos celos, ese día que P chan lamio mis pechos, cuando se molesto por los hombres que me veían en el Uchan's…¡Rayos!

Tantas veces que ha dicho que es mi prometido sin dudar…mantienen mi incertidumbre con respecto a lo que siente por mí. A lo que dijo en Jusenkyo, pero luego negó.

No Akane, debes cambiar. No puedes seguir martirizándote.

La joven resolvió que por sí misma se ayudaría a enfrascarse en su trabajo y los últimos exámenes de la escuela, de esa forma olvidaría el tema de Ranma.

.

.

.

Continuara…

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Notas: ¡Hola! Aquí estoy de vuelta con una nueva actualización antes de fin de año. Disculpen el atraso, algo usual en mi. Este mes ha sido atareado, pero claramente quiero volver a estar más activa para avanzar en esta historia, la que tiene pendiente muchos capis. Terminando ya "SIN COMPROMISO", y "Con ella", se me agilizara el poder enfocarme en esta por completo. Solo espero su apoyo.

Vocabulario:

Ofuro: baño japones.

Ohayo: buenos días.

Gracias por leer.

¡Espero sus preciados comentarios!

Gracias, gracias.

Atte.

Akane Kou.