Maretta: Lamento mucho la tardanza, he andado súper ocupada y las ideas se me van de repente. A veces escribo un párrafo del fic por día para avanzar lo más posible pero bueno ya mejoe dejo de molestar y les dejo el capítulo.

Disclaimer: Miraculous Las Aventuras de Ladybug y Chat Noir no me perdetence, sino ya hubiera descubierto la cura contra la ceguera y cada miraculer tendría un Chat Noir, Luka, Nathaniel etc en sus bellos hogares.


Capítulo 3: El comienzo

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Adrien le dió otro trago a su bebida antes de preguntarse por enésima vez si su nueva amiga estaba loca. Desde que le comentó su idea antes de bajar del avión no había dejado de pensar en ello. Incluso en aquel extravagante bar no había ni podido "disfrutar la vista" ¡Era totalmente inaudito!

-De verdad ¿De que manicomio te saliste?-preguntó con cautela el rubio, la chica sólo lo observó con una mueca divertida

-Por última vez Agreste ¡Es una gran idea! Ambos estamos tan mal en el amor que lo único que nos queda es volvernos ricos y poderosos...¿Y de que mejor manera que abusando de los demás? Total, con la suerte que nos cargamos podemos emparejar a la gente con quienes serían buenos para ellos.

-Pero no sabemos si serán buenos...¿Y si fallamos?

La chica sonrió malvadamente.

-¿Ya te convencí verdad?

El rubio volteó a otro lado pra que ella no notara su sonrisa avergonzada, era estúpido pero a casos desesperados, medidas desesperadas.

-Bien señorita ¿Y como planea que esto sea un éxito?-dijo aún bastante turbado.

-Es sencillo ¿Haz visto a la gente que luego anda pagando métodos milagrosos para bajar de pesos, hechizos y amarres par el amor y a los adivinos para que les lean el futuro?

El hombre asintió.

-Pues seríamos algo similar, la llamada obviamente será de cobro pediríamos datos de las personas e intentaríamos buscar alguien compatible. Como un sitio de citas.

-Pero ¿No es más sencillo abrirr una cuenta en Tinder y elegir alguien que te guste? Además ¿Quien te daría su información personal? ¿Y sí piensan que es una estafa?

Marinette torció la boca, su amigo tenía razón no era tan fácil como se lo imaginaba, sabía de sobra que confiar en alguien hoy en día podia ser muy desastroso. Aunque curiosamente habia confiado en el atractivo rubio frente a ella, pero los corazones rotos se entendían.

-Ok ¿Y sí lo hacemos tipo agencia de viajes?-propuso el muchacho-Un lugar bien amueblado donde lleguen las personas, tu y yo sabemos que no los vamos a estafar y si es así nos encarcelan y ya, pero no es el chiste. Nos ponemos alias e investigamos a las personas, luego decidimos si son viables unas con otras.

-Nada mal Agreste ¿Donde sería eso?

-Tengo un local abandonado en el centro de Paris, cerca de la "zona de libertad" podríamos restaurarlo

Ella asintió aprobando tal idea, total no tenían nada que perder.

-Bien mi querido socio ¿Cómo nos vamos a llamar? ¿Cuales serán nuestros nombres clave?

-¿Nombres clave?

-Por supuesto, los nombres clave nos darán reconocimiento. Así evitaremos que nos involucren, y si hay problemas buscarán a nuestros alias, no a nosotros.

-Mmm es cierto, sólo habrá que pensar en algo bueno y fácil de recordar.

Los chicos comenzaron a decir nombres al azar, pero ninguno les conencia del todo, pidieron otra ronda de bebidas a ver si se activaban más pero no funcionó. Empezaban a desesperarse.

-¿Y sí somos la princesa y el guisante?-sugirió la ojiazul.

-¿Me ves cara de guisante?-respondió el Agreste con cara de indignado.

-¡Claro que no!-rió ella- Obvio que tu serías la princesa, ese cabello y esas manos tan bien cuidadas no las tiene ni Kim Kardashian.

-¡Oye!-alegó falsamente ofendido haciendo una pose exagerada.

Ambos rieron y dieron otro trago a sus bebidas.

-Bueno Agreste, debo ir al baño no tardo.-el aludido asintió mientras la chica se levantaba y caminaba hacia un pasillo en el fondo.

No pasaron ni tres minutos cuando un joven castaño de ojos miel muy bien vestido se acercó a su mesa.

-Disculpa amigo, de pura casualidad...¿No has visto a una chica pelirroja con una flor blanca en la cabeza?

Adrien escrutó el lugar rápidamente pero no encajó a nadie con esa descripción.

-No, lo siento...

El rostro del castaño se tornó en una profunda tristeza, tanto queno notó que su teléfono empezaba a sonar.

-Amigo, tu celular.
-¿Eh?
-Te están llamando
-¡Si!

Respondió veloz casi tirando el suelo el dispositivo mientras intentaba sacarlo.

-¿Diga?...¿Amanda, donde estás? Es en el segundo piso y...¿Que? ¿Como que ya lo pensaste mejor? ¿Que tus amigas que...? No puedes hacerme eso Amanda...no ¡Gasté todos mis ahorros en venir a verte! ¿Amanda? ¡Amanda!

Le había colgado. Aparantemente la chica tenía un asunto con sus amigas o estas le dijeron que no fuera.

-¡Maldición!-gritó el joven mas que enojado, destruido.

"Te entiendo" pensó Adrien

Por otro lado Marinette estaba ya aburrida haciendo fila en el baño, de verdad ese era uno de esos momento en el que ser mujer era más complicado.

"Ya apurense joder"

Como si hubieran leído sus pensamientos, un grupode mujeres salieron molestas del baño.

-¡Maldita gritona!-se quejó una de ellas.

Entró al baño y se encerró en su cubículo para hacer sus necesidades. Pero la tranquilidad no armonizaba el ambiente pues una chica de cabellos negros con un elegante vestido morado estaba pegada a su celular gritando como una fiera.

-¡Kevin! ¿Como pudiste hacerme eso? ¡Estamos cumpliendo un año y tu preferiste La Vegas con tus amigotes! Llevo dos horas esperandote y apenas te dignaste a decirme que te fuiste ¿Qué? Nada de Karen calmate, eres de lo peor¡Terminamos!

"Vaya númerito, pero muy real lamentablemente"

La chica se fue y ella salió a lavarse las manos, muy pensativa salió del baño y caminó con el ceño fruncido. ¡Malditos eran algunos! Se acercó a su mesa y se sentó aún enojada, cosa que no pasó nada desapercibida npor del de ojos verdes.

-¿Y ahora que tienes?

-Nada, sólo que algunos hombres son unos desgraciados.

-Bueno lo mismo puedo decir de algunas mujeres...

-¿A ti que te pasó?-preguntó la azabache con curiosidad.

-Hace rato paso un tipo buscando a una chica por una cita a ciegas, pero ya le llevaba esperando 3 horas y ella no le contestaba, hasta que le entró la llamada diciendo que no vendría, algo de sus amigas ¿Y a ti?

-Una chica en el baño peleando con su no...ex-novio, creo que estaban festejando su aniversario y prefirió irse con sus amigos.

-¡El mundo está cada vez más de la mierda!-aseguró mientras soltaba un enorme suspiro.

-Definitivamente...

Les tomó pocos segundos caer en la cuenta de la situación que se les presentaba, tannto zafiro como esmeralda se encontraron por unos segundos mientras sus sonrisas se ensanchaban, eso no podía ser producto de la casualidad.

-Estás pensando lo mismo que yo ¿Verdad?-preguntó el Agreste.

-¿Lo hacemos?-

-Adelante.

Inmediatamente corrieron en búsqueda de las almas desichadas que conocieron esa noche, una oportunidad como esa no debía desaprovecharse.

Marinette no tardó mucho en encontrar a la chica quién estaba en la barra lamentando su suerte. Sin pudor alguno se le acercó esperando no asustarla.

-Hola ¿Me recuerdas?

La muchacha la miró extrañada pero respondió afirmativamente.

-Sí, de hace 5 min en el baño.

-¿Y sí te dijera que puedo presentarte a un gran chico?

-¿Qué?

Ni tarda ni perezosa la ojiazul tomó la mano de la chica y la arrastró a la mesa que compartía con el rubio. La del vestido morado estaba tan shockeada que ni puso resistencia, se dejó llevar por aquella extraña.

Caminaron unos pocos metros, justo divisar a Adrien y al muchacho con el ramo en la mano en una acalorada discusión.

-¡Ya te dije que no quiero tener otra cita!-se quejó el castaño intentando liberarse.

-¡Ya me lo agradecerás!

-Pero...

-¡Ya vinimos!-anunció la azabache mientras obligaba a la otra fémina a sentarse en su lugar.
-Ella es Karen ¿No te parece linda?-preguntó al chico quién algo sonrojado asintio.
-Sí...bastante-aquella respuesta descolocó a la del vestido morado quién sonrió abiertamente.

-Exacto y el es...-trató de atinar el Agreste.

-Joel

-Joel ¡Eso mismo! Creo que ustedes se llevarían muy bien,

Ni dieeon tiempo a decir nada cuando huyeron rapidamente del lugar dejando a esos chicos solos, sabían que podian ganarse una buena multa pero no les importó, ya no podían arrepentirse, definitivamente esa era su prueba de fuego.

-¿Crees que funcione?-preguntó la ojiazul.

-Tiene que funcionar.

-¿Entonces que hacemos?

-Hay que dar una vuelta, no es muy tarde.

El viento brindaba una agradable sensación de frescura, decidieroon ir a comprar algunas botanas y una botella por sí al final todo resultaba un desastre. Sin embargo lo único que encontraon fue un puesto de helados artesanales. Ambos pidieron de guayaba.

Siguieron platicando y pronto los nervios que sentían se apaciguaron, olvidar todo lo malo definitivamente les estaba haciendo demasiado bien. Cuando regresaran a casa serían nuevas personas.

Caminaron por toda la orilla hasta llegar a un enorme banco de piedra a observar las olas del mar, un ambiente demasiado romántico para su gusto pero a la vez muy relajante.

Seguían hablando de tontadas cuando unas manos tocaron sus hombros. Se sobresaltaron mucho y más cuando vieron a la parejita que hace una hora atrás habían abandonado en el bar.

-¡Ustedes!-exclamó Karen con aparente enojo, sin embargo no tardó en darles un fuerte abrazo a los sorprendidos parisinos-Gracias.

-De verdad tenías razón amigo-ahora habló Joel-Ya vengo a agradecértelo, esta chica es impresionante. Nadie se ríe de mis maloa chistes y ama tanro los mangos con crema como yo. Tienes un excelente ojo.

-No hay de que, es nuestro trabajo-dijo rápidamente el rubio- Es más si conocen a alguien con problemas amorosos díganles que Ladybug y Chat Noir los unieron.

-¿Ladybug y Chat Noir?-la mujer de la nueva pareja los observó sorprendida- ¿Se dedican a esto?

-Claro mi dama, somos unos expertos, venimos promocionando nuestra magia ustedes nos cayeron bien así que no les cobramos nada.

-¡Eso es fantástico-secundó emocionado Joel- ¿Han tenido éxito con otras personas?

-¡Por supuesto! Más de las que se imaginan ¿O no My Lady?

Marinette quedó impresionada por el repentino cambio de actitud del muchacho, pero le gustó.

-Exactamente, y con personas de todo el mundo, nosotros residimos en Paris, pero atendemos en todas partes.

-¡Miraculous!-añadió el Agreste-Así búsquenos.

-Miraculous...-susurró Karen para luego sonreír-¡Les contaré a mis amigas! Hace meses nosotras queríamos viajar a Paris ahora con más razón les diré que vayamos, estarán más que encantadas.

-¡Los esperamos! No se olviden de nosotros.

-No creo que eso ea posible-contestó la mexicana con una sonrisa -Quizás nos veamos pronto.

Se despidieron rápidamente para poder proseguir su camino, se veían tan felices. En cuando la pareja se fue, la ojiazul le dió un codazo a su compañero.

-¿Así que Ladybug y Chat Noir?-preguntó quisquillosa la chica.

-Si no te gusta ya no lo podemos cambiar, así que acostúmbrate-respondió Adrien al borde de la risa.

-Al contrario, me agrada...¿Pero lo de Miraculous era necesario?

-Claro My Lady-dijo el zagal miestras rodeaba a la fémina con su brazo-Así la gente nos tendrá más confianza, y tendremos mucho éxito

"Incluso más de el Imperio Agreste y Félix" pensó el rubio maliciosamente.

Ella sonrió y levantó su puño para chocarlo con el de su socio, gesto que él respondió en el acto.

-¡A darle gatito!


Bueno , hasta aquí lo dejo en serio ya me urgia actualizar, ruve demasiadas ideas para los personajes aue brevemente aparecieron por aquí pero al final acabaron de esta manera, mas adelante puede que aparezxan de nuevo. Y yo ya ando mas que prepatada para el 12 de Marzo y los nuevos capitulos de Miraculous jajaja

Y bueno sin nada mas que decir me despido

Xixo, Maretta