Maretta: Después de mucho tiempo y de un severo bloqueo creativo, traigo un nuevo capítulo, siento mucho si no está tan bonito como quisiera xD pero los próximos serán aún mejores. Los dejo con el capítulo n.n
Disclaimer: Miraculous: La aventuras de Ladybug y Chat Noir no me pertenecen, sino Adrien y Marinette no hubieran olvidado nada en Oblivio :3
Capítulo 6: Insistencia.
La Quinta era preciosa, mientras más la observaba más se enamoraba de ella. Marinette tenía ganas de correr y darse un chapuzón en la alberca, sin embargo no estaban alli para eso ¡Alya y Nino tenían tanta suerte! Y es que luego de la firma del contrato con Altmare, acudieron al lugar donde pronto se efectuaría el matrimonio de sus mejores amigos.
—Bien Marinela—dijo Adrien dando un último vistazo—creo que el lugar es más que perfecto
—¡Lo sé! Ya me imagino ese día, todos sus amigos, familiares ¡Será perfecto! Tomaré unas fotos y se las enviaré a las floristas para que empiecen a hacer sus cálculos con los adornos.
—También tenemos que evitar agendar esos días, si no la gente llegará a Miraculous y eso será malo para nuestra reputación.
—Mmmm, tienes razón...Hay que tener todo bien planeado, debemos trabajar lo suficiente en las próximas semanas para no afectar.
—La otra mitad de Paris..
Ella rió.
—¿Te imaginas que los de Altmare no me hubieran dejado seguir viviendo en Paris? Ese Jeffrey es un pesado, me recuerda a tu primo.
El rubio torció el gesto al oír mencionar a Félix. Pero también recordó el mensaje que había sido enviado por este mismo. La azabache se percató de esto, pero también advirtió que no era una molestia normal.
—¿Gatito?...
—Tengo que decirte algo...
Marinette colocó sus manos en los hombros de su amigo para tratar de tranquilizarlo. Esto no era bueno.
—Recibí un mensaje del amargado de mi primo, quiere verme la semana entrante.
La expresión de Mari era difícil de leer.
—Ok, a ver si entendí...el idiota ese quiere verte en una semana ¿No?
—Es correcto.
—¡¿Pero es que está más imbécil de normal o que?! Ahora que nesecita, algo de ti vuelve como perro arrepentido. Que asco me da
Adrien esbozó una enorme sonrisa.
—A mi también me sorprendió.
— Supongo que le habrás dicho que no.
—No le he respondido, me ha enviado mensajes de urgencia en las últimas horas, parece serio.
—No estarás pensando en aceptar ¿Verdad Rubio de Bote?
—No. Honestamente lo que menos quiero.
—Bien, que ese hijo de puta sufra por no tener lo que sea que quiera. Además ¿Porque tienes su número de telefono? Y ¿Cómo el tiene tu celular?
—No sólo me ha marcado de un número, han sido demasiados y ya me cansé de bloquearlos. Lo de mi número, realmente no lo sé.
—Vaya que en serio quiere hablarte, pero deja que ruegue por tu atención.
En tiempo pasado el Agreste hubiera cedido ante la presión de su ingrato pariente, pero con Marinette a su lado nada le parecía imposible, era como si tuviera mágicos poderes de encontrar la solución a todos los problemas.
—Sería la primera vez.
—Sólo pagaría por ver su cara de imbécil.—el rostro de la azabache representaba malicia, él de su compañero una grandiosa paz.
—Pero bueno, no estamos aquí para esto...así que ¿Proseguimos My Lady?—habló ofreciendo su brazo a la chica.
—Por supuesto gatito.—aceptó esta de inmediato.
Pasadas un par de horas más, ya agotados y sin ganas de nada, llegaron al hotel y pidieron una pizza. El pleito sobre la especialidad era de siempre, aunque para ambos la pizza con piña era tabú.
En esta ocasión para animar a Adrien se habían decidido por su favorita: Pizza Napolitana.
Buscaron un par de series para ver, un poco de relajación era justo lo que necesitaban.
—Ojalá no te quedes dormida como siempre.
—¡Hey! Mi cuarto apenas está al lado...¡Además es mucho más sencillo que tu me cargues a que yo a ti!
—Eso crees tú...
—¿Que que intentas decir con eso Adrien Agreste?—La voz de Mari denotaba una furia divertida, donde ella pegó el primer almohadazo en la cabeza del zagal. Este quiso responder pero el teléfono sonó una vez más.
"Maldición "pensó el ojiverde"
Ambos se miraron y se quedaron quietos hasta que el aparato dejo de sonar.
—Ápagalo—soltó la azabache y el chico obedeció y reanudaron su noche de series. Hoy tocaban las
de terror y siempre era divertido gritar como desquiciados en medio de la noche. Aunque era verdad que había personas que pensaban que eran por otras cosas.
La noche prosiguió bien y Marianne iba por buen curso, la serie era aterradora e intrigante. Capaz que ninguno dormiría esa hasta que amaneciera, aunque cobardes no eran.
—Adrien—llamó una cansada Marinette—
—Hmm...
—Realmente me alegro de que todo esto haya pasado, me siento más feliz que nunca en mi vida.
—Las mejores cosas son las inesperadas Mari.
—Definitivamente, además conseguimos abrir Miraculous y ser independientes , sin nadie que nos detenga.
El rubio asintió sonriente, cada vez que entraban a ese lugar donde eran los dueños absolutos, se sentía como una auténtica estrella, todos iban a pedir su consejo, la mala suerte en el amor al menos le trajo algo positivo, además ahora que lo reconsideraba, su esposa tampoco fue muy honesta desde el principio, incluso hubo momentos en que su amiga Chloe le decía que no era una buena mujer. ¡Era un tremendo idiota! El peor quizá, pero ahora tenía a Marinette y a Miraculous.
—Miraculous—susurró Adrien soñadoramente...antes de explotar—¡MIRACULOUS! ¡MIERDA! ¡OLVIDÉ CANCELAR A LOS QUE IBAN A IR A PINTAR LA OFICINA! ¡
—Mendigo botudo...¡El tinte te afectó el cerebro tonto!¡Minimo mandales mensaje!
El chico inmediatamente tomó su celular. Grave error, pues apenas se encendió, la llamada en un nuevo número hizo acto de presencia. Adrien ya harto decidió responder.
Pero antes de que moviera la mano su compañera agarra el celular y atiende.
—¿Diga?—dijo Marinette con los dientes rechinantes.
—¿Quién eres tú? ¿Donde está Adrien?—habló el hombre del otro lado de la línea.
—Soy amiga de Adrien y temo decirte que está muy ocupado.
—¿Amiga? ¿En serio quieres que me crea ese cuento? ¡Pásame a mi primo o te vas a arrepentir!
—¡A mi no me amenazas Félix Agreste! ¡Ya te dije que Adrien no está y punto!
—¿Cómo sabes mí...?
—¿Tu nombre? Eres famoso en estos lares y no de buena manera, deja de molestarlo, no te quiere ver, además no eres nadie para reclamar cuando lo tienes tan bien investigado que hasta su número tienes cuando has pasado años sin verle, eso no es normal mi amigo, minimo si querías algo debiste traer tu trasero hasta acá.
El varón irritante se quedó unos segundos sin palabras, antes de continuar.
—Eso no te concierne.
—Ni a ti, pero a diferencia tuyo yo sí me preocupo por Adrien, no se que caprichito tuyo no se habrá cumplido esta vez, pero en esta ocasión te aseguro no se te hará.
—¡¿Cómo te atreves a hablarle así a mi esposo?!—la voz de una mujer rabiosa apareció de la nada en el teléfono— ¡Por sí no sabías él es el uno de los empresarios más ricos y poderosos del mundo! ¡Así que si no quieres que te haga pedazos te disculparás ahora!
Una estrepitosa, burlona y descarada carcajada brotó de los labios de la azabache.
—¿Perdona? ¿Quien habla? La putilla que abandonó al hombre que le hizo creer que tenía un hijo cuando en realidad es de otro. No me hagas reír con tus cursos moralistas y de disculpas. Para mi tu marido es un cabrón hijo de puta que me va y me viene.
La llamada se colgó de inmediato.
La sonrisa en el rostro de Marinette era victoriosa, mientras que el chico de ojos esmeraldas tenía la mandibula casi al suelo. En su vida había sido capaz de hablarle así a Félix, a su padre o su familia. Ella era tan increíble.
—No me mires así Agreste—suspiró apenada.
—¿Cómo? ¿Como una chica valiente que acaba de hacer lo que nunca me atreví?
—Es que...
—Gracias Marinette—dijo el rubio para posteriormente abrazarla.
"Abrazar a Adrien debería considerarse tratamiento relajante" pensó la muchacha. De verdad agradecía haber encontrado a tan excelente hombre, uno que nunca podría tener.
"¡Deja de pensar en eso Marinette!"
El abrazo se postergó unos minutos más hasta que el teléfono anunció un pequeño timbre. Era de un mensaje. Desconfiada ella jaló el dispositivo y en voz alta leyó el contenido del mismo.
"Esto ya no se trata de él o de mí, es de algo urgente, a su padre no le queda mucho tiempo y necesita pedirle un favor"
La reacción en ambos fue inmediata.
Pues eso es todo, Félix y su señora hicieron hizo acto de presencia y ahora los muchachos tienen un importante dilema por delante pues la salud de Gabe corre peligro y bueno. Eso es todo, recuerden que ahora actualizaré de 8 a 10 días.
Y gracias por sus reviews :D en la próxima daré los respectivos gradecimientos, lo prometo. Realmente aprecio de corazón que me estén leyendo ¡Son los mejores! :'D
Sin nada más que decir me despido
Xoxo, Maretta.
