Maretta: Lamento mucho la tardanza, pero al final salió esta rareza xD quiero agradecer sus Reviews a SayumiShirobara a Rebeca y a Manu :3 Por cierto Manu si me das chance en los primeros días de diciembre te escribo un One Shot de Jill/Carlos :3
Disclaimer: Miraculous Las Aventuras de Ladybug y Chat Noir no me pertenece porque si no el Maestro Fu no hubiese perdido su memoria:3
Capítulo 8: Desastre.
Adrien suspiro pesadamente ante todas las miradas, tomó de la mano a Marinette y ayudó a bajarla del auto. No pasaron ni 10 segundos cuando una bella rubia de ojos verdes corrió a abrazarlo.
—¡Hijo que bueno que llegaste!— La almibarada voz de Emilie Agreste se hizo notar de inmediato. Apretando a su hijo con una fuerza impresionante, gesto que el chico correspondió de inmediato.
—¡Mamá, tranquila por favor!
—¿¡Como quieres que esté tranquila!? Cuando mi niño al fin ha vuelto a casa.
—Mamá no me morí...
—¡Pero parecía!
—No exageres porque...
Pero su madre ya no lo obsevaba a él, sino a una muy ruborizada azabache intimidada por la elegante mujer mayor, quién también se lanzó a sus brazos muy efusivamente.
—¡Hija!—Emilie no cabía de si en gusto—Un placer conocer al fin a la mujer que sacó a mi Adrien de su depresión. Te quiero.
Mari tuvo que ahogar un grito, esa mujer apenas la conocio y ya la quería, se sentía mal, avergonzada y a la vez feliz. Se notaba el ángel que la madre de su Rapunzel era y temía decepcionarla cuando supiera que no eran una pareja real, pero ayudar al Rubio de Bote, siempre valdrá la pena.
—¡Vengan, vengan!
Ambos se acercaron al resto de las personas en el frente, primero un hombre de expresión seria aunque curiosa de cabellos canosos y lentes, que se movía gracias a un par de muletas. Atrás un hombre más joven, rubio con cara amargada, ojos grises y a su lado una mujer castaña de mirada olivo ataviada con un vestido fuera de lugar: Parecía que en vez de una reunión familiar iba a aparecer en un festival de Drag Queens.
—Padre—fue lo primero que Adrien dijo y se acercó a su progenitor con parsimonia, este esbozó una corta sonrisa y lo abrazó para sopresa de este.
—Es bueno tenerte de vuelta hijo.
Lo que nunca escuchó de Gabriel Agreste. En serio no podía creerlo. Emilie obsevaba la escena más que encantada.
—Creo que era el momento ¿No crees padre?
—Tienes toda la razón.
—Vaya primito hasta que te decides a aparecer—terció Félix agarrando la mano de su esposa con fuerza.
—Félix, Lila que sorpresa—dijo Adrien con la voz más calmada que pudo.
—Ya sabes—agregó Lila—Soy una miembro importante de la familia Agreste.
Emilie esbozó una mueca de asco, mientras Gabriel asintió dándole la razón.
—Me imagino, pero bueno antes que nada les agradezco el recibimiento y quisiera presentarles formalmente a mi novia Marinette.
La aludida tardó un par de segundos en recordar que se refería a ella, dió un paso adelante y habló con un tono dulce y cauteloso.
—Me llamo Marinette Dupain-Cheng, tengo 24 años, soy empresaria independiente, nacida aquí en Paris.
El apellido llamó poderosamente la atención de Gabriel
—¿Dupain-Cheng? ¿Eres hija de Tom Dupain?
La mención de su padre sorprendió a la ojiazul de sobremanera ¿Tendrá algún problema con él? ¿O porque lo conoce?
—Así es Monseiur.
El rostro del hombre se transformó en alegría.
—Vaya que pequeño es el mundo, Tom y yo nos conocimos hace muchos años, mi padre no aprobaba nuestra amistad por ser un chico "sin clase" pero fue su talento culinario lo que lo terminó de convencer. Al empezar mi carrera de diseñador perdimos el contacto y no supe más de él, sólo me enteré que se casó y tuvo una hija, ahora mi nuera.
Ok, ok. Tanto Adrien como Marinette estaban más que impactados ¿Que probabilidad existía que sus padres se hubieran conocido? ¡Ninguna! Y sin embargo así había sucedido.
Lila iba a hablar, cuando fue interrumpida por Madame Agreste.
—¿Que hacemos aquí afuera todavía? ¡Pasen, pasen! Tenemos que festejar.
El oji verde inmediatamente rodeó a su compañera con el brazo y la dirigió a la entrada para adentrase en el Nido Agreste. Lo que sus ojos vieron no podían creerlo.
Marinette había visto gente rica, pero esa familia era lo que le seguía de lo que seguía, las paredes de mármol, los candelabros de oro. ¡Hasta acensor de piso tenían el vestíbulo!
Tanto lujo la hizo sentirse tan pequeña.
Se dirigieron todos a un gran comedor, donde aguardaban unas cuantas personas más. La comida lucia basta y deliciosa. Los invitados la observaron atentamente escaneandola sin pudor.
"Esto es por Adrien" se repetía mentalmente " Él te necesita"
Cada quién ocupó un sitio y fue cuando el bombardeo comenzó
—Familia quisiera presentarles a la novia de Adrien, Marinette.—anunció Emilie muy emocionada.
La primera en hablar fue una mujer de avanzada edad, quién parecía muy contenta y sin dudar se acercó a la pareja.
—¡Al fin! —se dirigió a Adrien impetuosamente— ¡Y es tan hermosa! ¡Tuviste un excelente ojo esta vez mijito!
La mujer no tuvo pena en mirar a Lila con amplio desprecio.
—¡Abuela!
—Esa soy yo, no me gastes.
—Mari, esta es mi abuela Eva, la madre de mi madre.
—¡Un placer jovencita! Puedes decirme Mama Eva.
—El gusto es mío.
—Ese de ahí es mi esposo Arthur—Eva señaló a un hombre canoso de lentes quien sólo saludó con la mano.
—Este es el primo Chad Agreste—un elegante hombre sonrió cortesmente.
—Y díganos Marinette ¿Cómo se conocieron?—interrumpió repentinamente una elegante mujer con un semblante duro y frío. Los ojos grises delataban como la progenitora de Félix: Margret Agreste.
—En un viaje—respondió segura Marinette.
—¿Que clase de viaje? Adrien nunca se ha destacado por el buen gusto, seguro fue a un lugar de poca clase.
Lila soltó una risilla, acompañada de la expresión burlona de su esposo
—Fue en un viaje a México, allí conocí a Adrien, la verdad es que congeniamos de inmediato e intenté animarlo, usted sabe.
—¿Que sé?
—Que un divorcio siempre es difícil ¿No cree?
Margret abrió la boca de la sorpresa y gruñó furiosa siendo inmitada por su su nuera.
—¡Eso no te incumbe campesina!
—¡No le hables así a mi hija!—gritó Emilie—Ahora ella es parte de esta familia y me la respetas.
Margret respondió iracunda.
—¿Te estás escuchando Graham? ¡Esta niña no tiene clase ni belleza! ¡No merece estar en esta familia!
—Tiene mucho más derecho que otras, Agreste.
—¿Que quiere decir con eso?—intervino Lila apunto de perder los estribos.
—Nada, niña nada.
—Lila es mucho más elegante que la tal Mariana—presumió Margret.
—Y mentirosa—Contratacó Emilie.
Marinette no podría creer la discusión que se llevaba frente a sus ojos, Adrien parecía más tranquilo, este tipo de peleas entre su madre y su tía suponía eran frecuentes. Recostó su cabeza en el hombro de su compañero y este la abrazó para tranquilizarla, pero aún así se sentía nerviosa. Y eso fue por la feroz mirada que Félix Agreste le dedicaba, al principio no lo había notado. Pero mientras su mujer, su madre y su tía se peleaban no le había quitado la mirada de encima, su visión se perdía en el discreto escote del vestido rojo que llevaba, y eso no le gustó.
La disputa hubiese continuado si no hubiera sido por la nueva presencia de tres nuevas figuras: Un hombre anciano de pulcra apariencia, una mujer quizá unos treinta años más joven cargando a una niña de aproximadamente dos años.
El patriarca de la familia Agreste,Christopher de mano de su nueva esposa Nathalie quién cargaba a la que alguna vez Adrien pensó que era su hija y a quién veía por primera vez.
—Nathalie ¿Podrías traerla aquí?—Llamó Lila a la mujer delentes y esta de mala gana aceptó, depositando su pequeña en sus brazos— Laurie, quiero que conozcas a tu tío Adrien.
La burla con la que mencionó esas palabras hirieron en lo más profundo al zagal. El parecido de la nena con Félix era extraordinario, no había duda de que fuera su hija. Inmediatamente Marinette entró al quite, se adelantó a su "novio" y acarició la cabeza de la niña, cosa que a ella le gustó.
—Y yo soy tu tía Marinette.—recalcó la azabache. Cosa que a la castaña no le gustó y le sacó una risilla a Adrien quién no pudo evitar recordar que las palabras de su madre al conocer a Marinette no pudieron haber sido más exactas: "La mujer que lo sacó de la depresión" Ella no sólo lo curó, sino que lo sacó adelante y por ello le estaría eternamente agradecido
Y bueno como ya dije lo que tenía que decir arriba yo me despido.
Xoxo, Maretta..
